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Demian

Introducción



Esta es la historia de una gran parte de la vida de Sinclair, un chico que vive con sus padres y lo tiene todo, dinero, comida, cariño, amor etc... Pero el problema se inicia cuando empieza a conocer el mundo exterior y le da la curiosidad de experimentar nuevas cosas. El autor relata la relación de Sinclair con su amigo Max Demian, como se relacionan desde jóvenes y consiguen frecuentarse, hasta el punto de parecer hermanos. Describe como Sinclair, Demian y Eva, mamá de Demian, forman un grupo de amigos, hasta que Eva parece también mama de Sinclair.



Bibliografía





Hesse, H. Demian.

Primera edición. Editorial.Época. Impreso en México.

179 Pág.





Biografía del autor.



Herman Hesse (1877-1962). Novelista y poeta alemán, nacionalizado suizo. A su muerte, se convirtió en una figura de culto en el mundo occidental, en general, por su celebración del misticismo oriental y la búsqueda del propio yo. Hesse nació el 2 de julio de 1877 en Calw, Alemania. Hesse, ganó el Premio Nobel de Literatura en 1946, murió el 9 de agosto de 1962 en Suiza.

Ubicación temporal



El autor no especifica en que fecha transcurre la historia, pero al final describe el inicio de una guerra, que pienso fue la segunda Guerra Mundial.



Ubicación espacial



En la ciudad natal de Sinclair, el colegio X, el autor no especifica en que país exactamente, pero por lo mismo de la segunda guerra podría ser en algún país europeo.

Desarrollo



Esta historia empieza contando la niñez de un niño, llamado Sinclair, que vive con sus padres, en una casa grande, es una familia con buenos ingresos y en la cual sobre todo hay confianza, amor y cariño entre los integrantes.



Sinclair empieza a crecer y a intentar conocer el “mundo exterior”, al principio se le hace interesante, divertido, experimentar nuevas sensaciones, pero esto letrae problemas y consecuencias, en estos momentos de su vida, conoce a un niño, Max Demian, el que se convierte en su consejero, psicólogo y mejor amigo.Los dos forman una gran amistad pero llega un momento en que se separan por un gran tiempo. Sinclair se va a estudiar la universidad X y convierte en un chico que no se lleva con nadie y no le va muy bien en la escuela, se la vive en su departamento.



Un día Sinclair se encuentra con un chico que se dirige hacia una cantina y lo invita. Sinclair se excedió de copas hasta el punto de perder control de sus actos.Esto se convierte en una rutina para él y cada vez se ponen peor las cosas, casi lo van a expulsar de la escuela por no estudiar ni poner atención en clases, su papá ya no lo quiere en su casa con esa conducta y continúa con su vida nocturna sin tener límites.



Pasa el tiempo y Sinclair ve a una chica, pero no es capaz de platicar con ella, ni presentarse, solo queda totalmente enamorado y la toma como inspiración para salir adelante, todo lo que hace lo hace para cada día poder verla.



Empieza a pintar retratos de Beatrice, nombre que él le pone a la chica. Cada vez sus retratos son como de alguna persona que ya conoce pero no es capaz de reconocer quien es. Hasta que un día cae en la cuenta de que tiene un gran parecido a su gran amigo Max Demian, y que nunca ha dejado de pensar en él. Sinclairrecobra las energías y comienza a salir bien en la escuela, a ser más expresivo con los demás y deja de ir a las cantinas.



En unas de sus vacaciones va a visitar su pueblo y se encuentra a Max, pero casi no platican, y no se dan dirección ni donde se pueden contactar. Solo Max saca el tema de un dios del cielo y del infierno Abraxas.



De regreso a la Universidad Sinclair empezó a investigar sobre Abraxas, en su búsquedaconoce a Pistorius, un señor que se la pasa tocando en una iglesia, y Sinclair lo iba a escuchar a menudo. Se convirtieron en buenos amigos porque las pláticas que tenían eran muy parecidas a las que solía tener con Max, por ejemplo Pistorius también conocía a Abraxas. Algunos consejos y enseñanzas que Max le había dado a Sinclair, Pistorius también las llega a conocer.



Cuando Sinclair regresa a su pueblo, intenta investigar donde vive su amigo, pero no consigue nada, la casa donde vivía estaba habitada por una señora desconocida. Un día se lo encuentra por la calle y lo sigue hasta su casa, Demian lo reconoce, lo saluda muy afectivamente y lo invita a pasar. Sinclair empieza a ir todos los días a casa de su amigo y recuperan esa gran relación que habían formado hace ya muchos años.



Sinclair conoce a Eva, la mamá de Demian, entonces es cuando se da cuenta que todos ellos son especiales, están marcados y son capaces de darse cuenta de cosas que los demás no. Pistorius también estaba marcado, por eso tenia las características similares a Demian.



Se la pasaban platicando, expresándose yconviviendo entre los tres, Eva era como la madre de los dos, Sinclair y Demian parecían como hermanos. Pero como todo ciclo tiene que acabar, tenían señales de que empezaría el “Apocalipsis del mundo, Demian había tenido sueños en donde se destruían ciudades,Eva también tenía el mal presentimiento de que algo ocurriría en el mundo.



Entonces se cumplieron los malos sueños, empezó la guerra, los jóvenes eran enviados al frente de batalla, iban a sacrificarse y por ordenes de las cabezas de los gobiernos. Demian fue el primero en ir a la guerra.



Sinclair y Eva pasaban mucho tiempo junto, con la ausencia de Max, Sinclair se había dado cuenta de que además de querer a Eva como una madre, estaba enamorado. Eva lo sabía pero quería que se ganara su corazón, a veces le platicaba historias de enamorados y le daba a entender que si alguien amaba con todas sus fuerzas y con ganas de que ese amor fuera correspondido, se cumpliría. Pero Sinclair no hacia nada al respecto solo quería estar con ella y pensaba que era algo casi imposible.



Entonces fue cuando Sinclair se fue a la guerra, Eva cuando se despidió le dijo:

“siempre estaré contigo, dentro de ti”.



Pasado un tiempo Sinclair fue herido y lo tuvieron que llevar a un hospital para que fuese curado, ahí se encontró con su gran amigo Max. Demian estaba en la camilla de al lado, al principio los dos se miraron fijamente, sonrieron y Max le comentó: “Ahora nos despediremos y a lo mejor no nos veamos en un largo tiempo, pero recuerda, cuando quieras hablar conmigo, solo escucha en tu interior, yo estaré ahí y te responderé solo tienes que escuchar en tu interior”



Sinclair pensaba era mejor morir que vivir sin Eva y Max, pero cuando lograba escuchar en su interior, podía platicar con Max y Eva.



Comentario personal





Este libro me gusto porque cuentan los cambios de las personas en la niñez, la adolescencia, como los amigos son muy importantes, te apoyan y te ayudan a salir de los malos momentos.

Pienso que es como el caballero de la armadura oxidada, te deja una enseñanza. Es como la historia de todos representada en Sinclair,como cada uno experimenta nuevas cosas y en diferentes momentos.

Demonio y la señorita Prym , El

Paulo Coelho

INTRODUCCIÓN

Nos muestra a un pueblo dividido por la avaricia, la codicia, la cobardía confundida con la bondad y el inmenso terror que hay en cada ser humano. Cuenta en unos días en la vida de una joven la cual es elegida por el Mal para contestar la eterna pregunta ¿el ser humano es bueno o malo?, de la batalla infinita entre el Bien y el Mal, hasta donde es capaz de llegar un hombre con tal de obtener dinero y poder y de las batallas internas. La justicia de Dios y la manera conveniente de afrontar nuestros miedos y pánicos para poder llegar a lograr los sueños que en realidad tiene nuestro corazón sin perder la fe en Dios y la creencia de que siempre hay una esperanza

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RESUMEN

EL DEMONIO Y LA SEÑORITA PRYM

Berta llevaba 15 años sentada afuera de su casa con el solo propósito de esperas un suceso que aconteció esa tarde, ella se encontraba en la puerta de su casa cuando vio a un forastero llegando el cual según ella venía acompañado de un demonio a destruir la tranquilidad de su pueblo Viscos, apartir de que el extranjero se registrara en el único hotel del pueblo cosas muy extrañas comenzaron a suceder. Según el registro su nombre era Carlos aunque todos los datos que daba eran falsos él llevaba consigo 11 lingotes de oro los cuales fue a esconder a la montaña en un agujero escondió 1 cerca de una piedra en forma de “Y”, los restantes los escondió juntos y muy cerca del primero cuando iba de regreso hacia el hotel se encontró a una bella joven de nombre Chantal con la cual empezó a conversar después de un rato la convenció de que lo acompañara a la montaña y ya ahí le mostró el oro al cabo de un largo rato de conversar él le propuso que lo ayudara con el plan que tenía el cual era el propósito de su visita a Viscos la recompensa de Chantal sería el primer lingote; su plan era que ella le contara a todo el pueblo que había visto el oro y el se los daría a cambio de que en menos de una semana cualquiera de los del pueblo matara a alguien de ahí mismo a lo cual ella se negó rotundamente entonces el encontró la manera de presionarla diciéndole que él les diría a los del pueblo que ella no los había querido a ayudar a obtener el oro así que no le sorprendiera que la persona que aparecería muerta fuera ella, cuando ella le preguntó el porque de su plan el le contesto que necesitaba saber si los hombres eran malos o buenos y si estaban dispuestos a romper los mandamientos de Dios con tal de obtener dinero. Poco a poco los habitantes de Viscos se fueron familiarizando con aquel extranjero y lo empezaron a ver como amigo generoso, sin prejuicios, dispuesto a tratar por igual a los campesinos que a los hombres de las grandes ciudades y se ganó su confianza por completo cuando todos los días pagaba una ronda para todos los que se encontraban en el bar. También era una persona discretísima lo notaron por que mayoría de los extranjeros que llegaban solos trataban de seducir a la camarera del bar Chantal Prym, pero él solo le hablaba para pedirle bebidas disimulando su encuentro en la montaña. Durante las tres noches siguientes al encuentro entre Carlos y la señorita Prym ella apenas si pudo dormir. La primera noche se encontró en la presencia del Bien aferrándose a la idea de que el Mal ya había pasado por allí una vez y se había ido para siempre. Durante más de dos siglos Viscos había cobijado a lo peor del género humano hasta que en el silencio el coraje de un solo hombre había redimido al pueblo San Sabino, un hombre árabe llamado Ahab el peor de todos controlaba el pueblo un día San Sabino le pidió que le diera posada en su casa y esa noche durmió ahí, todos pensaban que amanecería muerto, cuando San Sabino concilió el sueño Ahab no tuvo el valor de asesinarlo y se dio cuanta de que él también podía ser bueno. El extranjero seguía ganándose la confianza de más y más personas hasta que una noche en el bar hizo un comentario que no debía haber hecho -sus niños están muy bien educados, casi no hacen ruido- en Viscos no habían niños ya que todos los jóvenes se habían ido del pueblo y solo quedaban las personas mayores a excepción de Chantal. En la segunda noche Chantal estuvo en la presencia del Bien y del Mal y no durmió casi nada tan pronto como percibió la primera claridad de la mañana se levantó, se vistió y salió, fue a la roca en forma de “Y” y desenterró el lingote lo observó y se puso a penar el por que era tan cobarde que no era capaz de hacer algo que sabía que nadie se daría cuenta y le podía cambiar la vida podía irse de ahí y ser feliz no se atrevió a llevárselo lo volvió a enterrar y se fue. Según el extranjero el Bien y el Mal tienen la mismo rostro solo depende de la época en que se cruzan en el camino de cada ser humano. En la tercera noche Chantal se encontró con la presencia del Mal, y el Mal apareció bajo la apariencia de un gran cansancio y una fiebre altísima, que la dejó en un estado de semiinconsciencia pero incapaz de dormir y se puso a pensar que todos en Viscos eran “caritativos”, pero el papel de alma caritativa corresponden a los que tienen miedo de tomar decisiones en la vida siempre es mucho más fácil creer en la propia bondad que enfrentarte a los demás y luchar por tus derechos. Al día siguiente fue a pasear al bosque y se dio cuenta de que había alguien tan peligroso como el extranjero: ella misma cuando regresó al pueblo se encontró con Berta la cual se encontraba sentada en el mismo lugar, se sentó junto a ella Berta era capaz de “ver” los sentimientos de los demás así que le contó la historia de su esposo y como había muerto Chantal entendió que Berta la había dado un consejo vital si quería derrotar al extranjero tenía que hacer un plan tal como un cazador. Esa noche estando en el bar el extranjero le paso una nota a Chantal donde le pedía que se vieran donde se encontraba el oro; ella había pasado una noche con el Bien, una noche con el Bien y el Mal y otra con el Mal, pero se dio cuenta de que habían empezado a luchar entre sí en su interior para demostrar quien era el más fuerte. Cuando llegó Chantal ahí estaba él y empezó a contarle su vida que el tenía una empresa de fabricación de armas y las vendía legalmente te sentía feliz con sus hijas y su esposa hasta que cierto día un grupo de terroristas las secuestraron y pidieron a cambio armas ilegales entonces él al sentirse un buen ciudadano aviso a la policía la cual mato a los secuestradores pero aún dándoles tiempo de matar a la familia de Carlos y desde entonces el trató de entender como alguien puede matar por que si o a cambio de algo, tratando de demostrar que el ser humano es malo para así justificar la muerte de su familia y quitarse la culpa de encima a lo que Chantal le contó la historia del Lobo Maldito que era un animal muy feroz y asesino para justificar que trajera consigo una escopeta, pero en realidad era para defenderse de él en un determinado momento; después de oír eso sintió que lo conocía más y que ahora si podría elaborar ese plan para acabar con su incertidumbre. Esa noche en el bar Chantal empezó a contar lo que el extranjero había querido lo del dinero y lo de los lingotes de oro y les puso sobre aviso diciendo que en ellos estaba la decisión de matar y no cumplir con Dios o matar y enriquecer al pueblo. Chantal pensó que todo seguía como siempre en Viscos cuando escuchó al repartidor de pan, pero las cosas no eran así, todos creían que ella era la culpable unos decían que porque ella no les había tenido la confianza de decírselos antes y otros por que se los había dicho y no sabían que pasaría pero si ocurría un asesinato lo más probable sería que ella fuese la víctima. El extranjero se paró frente a la ventana esperando que el viento pudiera hacer que su demonio interior lo dejara por un momento en paz, desde el día en que su familia había muerto él había aparecido mientras Carlos se encontraba en una playa el comenzó a sacarle platica diciéndole que Dios no le podía ayudar ya que todos los humanos eran malos por naturaleza cuando el extranjero le preguntaba de su origen el cambiaba el tema y siempre le decía que todos tenemos terror a todo que el Bien no existe sino que la virtud es solo una de las muchas caras del terror, de pronto el extranjero se dirigió al cielo vociferando contra Dios entonces el demonio se asustó ya que esa era una mala señal ya que Carlos estaba empezando a pensar en Dios de una u otra manera. Todo el pueblo estaba en manos de las seis personas más importantes de Viscos: el alcalde, el cura, la dueña del hotel, la señora del alcalde, el herrero (el único que sobrevivió la mordida del lobo maldito) y el terrateniente de la mayor parte del terreno que rodeaba a Viscos, los cuales se reunieron en la iglesia para discutir la proposición del extranjero y empezaron a pensar en un posible crimen. La señorita Prym fue con la única persona en la que confiaba Berta la cual consultó con su esposo difunto si debía o no hacer algo para salvar a Viscos. Por fin Chantal se armó de valor y decidió ir por el lingote y huir sin importarle nada, se dirigió a las montañas a la roca en forma de “Y” y empezó a desenterrar el oro cuando de pronto escuchó un ruido detrás de ella dio media vuelta y ahí estaba el lobo maldito a punto de tacarla lo único que lo retuvo por un momento fue que Chantal tenía bien fijos sus ojos en los del lobo ya el árbol más cercano estaba cerca del lobo y no había manera de llegar hasta allí sin que el lobo la atacara, de pronto escuchó un ruido detrás del lobo, pero no se atrevió a quitarle la mirada de encima y apareció el extranjero el cual le tiró un piedra por lo cual el lobo se dirigió a tacarlo a él y le dio tiempo a la señorita Prym de subirse al árbol al igual que a Carlos, posteriormente hizo una antorcha y así lo ahuyentaron; cuando bajaron de los árboles se pusieron a charlar y Carlos le explicó que ahora entendía por que había hecho esa proposición que se arrepentí y empezaron a tocar el tema de la justicia de Dios por lo cual el demonio de Chantal le pidió al demonio de Carlos que hiciera algo ya que él era un recién llegado y empezaba a ver que el ángel de la joven empezaba a brillar el demonio de Carlos no le dio importancia a su conversación hasta que noto que una luz empezaba a brillar al lado del extranjero y no pudo hacer nada para detenerlo.

Ese día todos fueron a misa excepto la señorita Prym, el extranjero y Berta la cual todos creían que era bruja, el cura hablo acerca de que todos somos malos y de una manera muy sutil les dijo que debían cometer ese crimen ya que una sola persona se sacrifico por el mundo: Jesús también debían ellos sacrificar a alguien; Carlos y Chantal volvieron a descender al pueblo y ella no fue capaz de robarse el oro. Cuando llegó a su casa vio las calles vacías lo cual se le hizo demasiado extraño y su demonio se dio cuenta de que la luz que se había encendido en Chantal casi estaba apagada, lo que no sabía es que los ángeles tienen sus tácticas y el ángel solo requería que durmiera un poco; ella se durmió y entonces escuchó todo lo que necesitaba. Se volvieron a reunir en la iglesia más tarde las seis personas de las que dependía el pueblo y acordaron que la víctima sería la vieja Berta, esa misma noche el alcalde convocaría a una asamblea con los hombres del pueblo y el cura ya tenía una idea de cómo llevar a cabo el asesinato. En la asamblea acordaron que la fusilarían al día siguiente tendrían que dejar sus armas en la iglesia y así todas las armas estarían cargadas menos una y así todos creerían que la suya era la que no tenía más que un cartucho de salva; el asesinato sería al día siguiente a la misma hora de la asamblea. Al día siguiente el cura junto con otros tres hombres fuertes fueron a visitar a Berta a la cual obligaron a tomar unas pastillas para dormir la cargaron y la llevaron hacia el lugar elegido a media hora a pie de Viscos, el extranjero fue por sus lingotes y los cargo en su mochila cuando llegaron al lugar estaban a punto de ejecutarla cuando la señorita Prym interrumpió convenciéndolos a todos de que no pueden confiar en nadie que tarde o temprano los investigarían ya que tal cantidad de dinero siempre levanta sospechas siguió hablando tomando los lingotes en sus manos y diciéndoles que no podían confiar en nadie y menos en el alcalde; todos se convencieron y empezaron a regresar al pueblo primero los ancianos y después los más jóvenes, el extranjero estaba feliz de cierto modo de que aquel crimen no se llevara a cabo. Chantal espero a que amaneciera para poder bajar con Berta y le exigió al extranjero que todos los lingotes se los entregará y la acompañara a cambiarlos y el aceptó ya que comprendió que nadie es bueno ni malo ya que depende de cada persona su espíritu y su amor y confianza en Dios. Él la acompañó y realizo todas las transacciones ella regresó a Viscos caminó y saludo a la gente como cualquier día para que no se dieran cuenta de que se iba de allí de la única que se despidió fue de Berta y la dijo que la vida no es corta ni larga sino que depende de la manera en que la vivamos, miró por ultima vez aquellos paisajes y las montañas y dio la espalda para siempre a Viscos, su pueblo.



PERSONAJES

Chantal.- guapa, atractiva y muy inteligente, huérfana y mujer que atendía el bar, indecisa y en ciertas ocasiones insegura, pero buena y valiente.

Extranjero o Carlos (nombre falso).- Hombre frustrado por su pasado, infeliz, vengativo e incapaz de vencer a su demonio interno, pero en el fondo deseoso de Dios.

Berta.- mujer buena y bondadosa, capaz de conversar con su marido muerto y con la capacidad de ver los sentimientos de las personas.

Cura.- hombre confundido y avaricioso, aparentemente sabio y con facilidad de palabra.

Alcalde .- hombre codicioso, avaro, siempre deseoso de poder absoluto.

Mujer del alcalde.- controladora, manipuladora, intrigosa, engañosa y muy avariciosa.



BIBLIOGRAFÍA

TÍTULO: El demonio y la señorita Prym.

AUTOR: Paulo Coelho

EDITORIAL: Grijalbo

AÑO DE EDICIÓN: Marzo del 2003

LUGAR DE EDICIÓN: Litográfica Ingramex S. A. De C. V. Centeno 162-1 col. Granjas Esmeralda México D. F.

BIOGRAFÍA

Paulo Coelho nació en Río de Janeiro en 1947, iniciando como autor teatral, fue letrista de canciones populares, periodista y guionista de televisión. Además de recibir prestigiosos premios y menciones internacionales, actualmente es consejero especial de la UNESCO para el programa de convergencia espiritual. En 1999 recibió el premio Crystal Award y la medalla de Oro de Galicia y en el 2000 le entregaron la prestigiosa distinción Chevalier de I´Ordre National del gobierno francés.



Nos enseña que nunca podemos ser totalmente buenos o malos ya que siempre hay una lucha interna entre el Bien y el Mal y que el vencedor va a ser quien nosotros decidamos. Para poder tomar el rumbo de nuestras vidas es necesario tomar la decisión entre Dios o nuestro demonio interno.

Nos muestra que podemos superar nuestros temores siempre que tengamos fe en Dios y que es importante tener una vida espiritual pera poder encontrar el verdadero significado de nuestras vidas.

Cuentos de Navidad

Canción de Navidad

El Tanido de las Campanas

El Grillo del Hogar

La Batalla de la Vida

CANCION DE NAVIDAD
ESTROFA I: EL ESPECTRO DE MARLEY

Scrooge era de puño apretado, un viejo pecador exprimidor, escurridizo, codicioso, raedor, y avaricioso. Duro y encerrado en sí mismo que tenía un negocio junto con su difunto amigo Marley, quien hace 7 Navidades, porque era Navidad, había muerto. Nadie en las calles le hablaba, pues sabían bien la respuesta venidera.

La mañana anterior a la víspera de Navidad, Fred, el sobrino de Scrooge, lo visita a su despacho para desearle Felices Navidades e invitarlo a cenar a casa. Scrooge rechaza rotundamente la invitación, es grosero y huraño y juzga a su sobrino por no tener mucho dinero. Fred, a pesar de la negativa de su tío, se retira amablemente y sin enojo alguno.

Poco después, un par de caballeros le pidieron a Scrooge que hiciera un donativo caritativo para la gente pobre; no obstante y como era de esperarse, Scrooge se negó a ayudarlos y cuestionó la utilidad de los asilos y las cárceles para la gente necesitada.

Bob Cratchit, empleado de Scrooge quien ganaba tan sólo 15 chelines, estaba transcribiendo cartas en su cuchitril y pasaba un frío intenso, pues Scrooge ahorraba hasta para carbón. Éste esperaba que fuera la hora de salida para regresar a casa con su familia y festejar la Navidad. Scrooge le advirtió que al día siguiente, pese a ser Navidad, tendría que ir a trabajar desde muy temprano sin falta, pues de lo contrario, perdería su trabajo.

Cuando Scrooge regresó a su casa sintió que el ambiente estaba especialmente extraño y misterioso, pero ignorando dicha percepción, se colocó su camisón y gorro de dormir. Cuando éste estaba sentado en un sillón, se oyeron estruendos y campanas en la casa, y el espectro de su difunto socio, Marley, apareció ante él cargando cadenas que representaban su penitencia por haber sido mezquino y avaricioso en vida. En principio, Scrooge no quiere creer lo que ven sus ojos, pero los estruendos y gritos de Marley, lo someten a escuchar. Marley hizo su aparición para advertirle a Scrooge que debido a su comportamiento, él estaba destinado a viajar sin descanso y que aquello también le ocurriría a él de no cambiar su actitud, por ello le daban la oportunidad de reivindicarse y tres espectros se encargarían de visitarlo en las noches consecuentes a la 1:00. Cuando el espectro de marley salió por la ventana, Scrooge se dispone a dormir.
ESTROFA 2: EL PRIMERO DE LOS 3 ESPÍRITUS

A las 4:00, Scrooge se despertó, y a partir de entonces, el reloj comenzó a avanzar con rapidez, dando las campanadas y haciendo pasar un día entero en cuestión de minutos. Al dar la 1:00, apareció ante él el primero de los 3 espectros. Era una extraña figura, como un anciano del tamaño de un niño. Su cabello, que colgaba por su espalda y su nuca, era blanco, quizá por la edad, y no obstante, la cara no tenía la menor arruga y el más tierno vello aparecía sobre su piel. Los brazos eran muy largos y musculosos; las manos, las piernas y pies igual, como si su presión fuese de una fuerza inusual. Vestía una túnica del blanco más puro y alrededor de su cintura llevaba un lustroso cinturón, cuyo brillo era hermoso. Sostenía una rama de fresco y verde acebo en la mano, y en contradicción con el emblema invernal, su vestido iba adornado con flores veraniegas. Desde la coronilla de su cabeza irradiaba un chorro de luz clara y brillante y usaba un gran apagaluces como gorra, que ahora sostenía debajo del brazo. Este espíritu se presenta como el Espectro de las Navidades pasadas, quien lleva a Scrooge a su pueblo de infancia. Ambos entran a una casa antigua donde observan a Scrooge de niño leyendo un libro e imaginándose historias. El viejo Scrooge siente enorme gusto y nostalgia al recordar aquellos momentos cuando viajaba con la imaginación. Poco después, lo lleva a la misma casa, pero Scrooge ya es un poco mayor y su hermana, alegre y hermosa, lo visita para llevarlo a casa con su padre a pasar la Navidad. Scrooge recuerda con amor a su hermana, quien murió poco después de haber tenido a Fred, su sobrino.

Posteriormente, el espíritu lo lleva al despacho de Fezziwig, su primer jefe, quien tenía 2 aprendices y los alojaba en su casa. Era Navidad y había un festejo en la oficina a donde todo el mundo asistió, bailó y se divirtió. Scrooge sintió en aquel momento, la necesidad de hablar con su empleado Cratchit.

Después el espíritu lo lleva a verse más grande, codicioso y con ojos de lucro discutiendo con su novia quien le reprocha haber cambiado porque se ha dejado atrapar por la avaricia. Ella le advierte que lo dejará, pues el ídolo de oro la ha desplazado. Ante esto, Scrooge le suplica al espíritu no ver más, pero éste le toma por los brazos y lo lleva a casa de Belle, su antigua novia, en compañía de sus hijos y su marido. Este último, le comenta a Belle que ha visto a Scrooge completamente solo y que su socio, Marley, está a punto de morir.

Scrooge le suplica al espectro no ver más, que pare la tortura y al regresar a casa, cae en un profundo sueño.
ESTROFA 3: EL SEGUNDO DE LOS 3 ESPÍRITUS

Esta vez, Scrooge no quería que este fantasma lo tomara desprevenido, así que abrió las cortinas de su cama y lo esperó despierto. Al dar la 1:00, nadie había ido por él, pero cruzando su puerta se reflejaba una luz roja. Scrooge se levantó para ver qué había tras la puerta y se encontró con el segundo de los 3 espíritus, dentro de su recámara repleta de comida y manjares. El espectro iba vestido con un sencillo manto verde, bordeado de piel blanca. Esta prenda colgaba tan suelta de su amplio pecho desnudo, como si desdeñara ser preservado o escondido por ningún artificio. Sus pies, que se observaban debajo de los amplios pliegues de la prenda, también estaban desnudos; y sobre su cabeza no llevaba otra cosa que una corona de acebo, engarzada por relucientes trozos de hielo. Sus rizos castaño oscuro eran largos y sueltos; libres como su genial cara, sus ojos chispeantes, su mano abierta, su alegre voz, su franco comportamiento y su aire jovial. En su cintura lucía un antiguo cinto, pero no había ninguna espada en él y la antigua vaina estaba enmohecida. El espíritu se presentó como el espectro de las Navidades Presentes, siendo de los más jóvenes de los más de mil ochocientos hermanos que tenía.

Ambos viajaron hasta la ciudad y pese al frío que hacía, se respiraba una sensación de calidez y alegría. Fueron a casa de su empleado, Bob Cratchit y vieron a su familia antes de la cena de Navidad. Cratchit tenía varios hijos: dos pequeños, Martha, Peter y el pequeño y enfermo Tiny Tim, quien cojeaba de una pierna. En casa de Cratchit cenaban un pequeño pavo y pudín que cocinó su esposa, asimismo, cantaban villancicos alegremente. Scrooge le preguntó al espíritu si Tiny Tim viviría, pero éste le contestó que de no cambiar su situación, preveía una silla vacía y una muleta abandonada. A Scrooge le dio mucha pena que el pobre Tiny Tim pudiese fallecer debido a su enfermedad.

De allí, partieron a casa de su sobrino Fred, quien festejaba la Navidad en compañía de su familia, brindaba por el tío Scrooge, pese a su negativa y burla respecto a la celebración. Scrooge estaba muy emocionado al ver la reunión, pues jugaban a la gallina ciega y todos se divertían mucho, él deseaba poder estar en el festejo.

De regreso a casa de Scrooge, el espectro comenzó a envejecer y de los pliegos de su manto sacó un niño y una niña: amarillentos, flacos, andrajosos, huraños, lobunos, pero postrados en su humildad. El espectro dijo que eran los hijos del hombre y le recordó a Scrooge las palabras que pronunció con los caballeros que le pidieron caridad en su oficina para los pobres.
ESTROFA 4: EL ÚLTIMO DE LOS 3 ESPÍRITUS

En punto de las doce, el espíritu desapareció y Scrooge divisó un fantasma solemne, con sábana y caperuza, que venía, cual una niebla, por el suelo, en su dirección. El fantasma se acercaba lenta y gravemente en silencio, parecía desparramar pesadumbre y misterio. Iba arropado con una prenda negra, que le escondía la cabeza, la cara, su forma, y no dejaba nada visible de él excepto una mano extendida. Scrooge le preguntó si era el espectro de la Navidad por Venir, pero el espectro no contestaba ni pronunciaba una sola palabra, únicamente señalaba con su mano la dirección. Scrooge le seguía en la sombra de su manto.

Primero fueron a la ciudad y escucharon a varios hombres de negocios, que Scrooge conocía, hablar de la muerte de alguien. Después visitaron la casa de un señor que le compraba a unas mujeres las cortinas de cama y ropas del difunto, cual aves de rapiña. El siguiente lugar que visitaron fue la casa de una pareja que discutían sus deudas, dado que la persona a la que le debían, había muerto, sin embargo, cualquier cosa, era mejor que seguirle debiendo al difunto. Posteriormente, fueron a casa de Bob Cratchit y se percibía la ausencia de Tiny Tim y la profunda tristeza que ésta provocaba en sus familiares, asimismo, Bob platicaba que había visto a Fred, el sobrino de Scrooge, quien fue muy amable con él e incluso le ofreció trabajo a su hijo Peter.

Finalmente, fueron al cementerio y el espectro señalaba una lápida en particular, en la cual estaba inscrito el nombre de Scrooge, por tanto, éste le suplicó que le permitiera revindicarse y que de ahora en adelante honraría todas las Navidades. Pese a sus súplicas, el espectro lo rechazaba y en último sollozo de Scrooge, el espectro se convirtió en la columna de su cama, permitiéndole sentirse liberado e infinitamente feliz por esta segunda oportunidad.
ESTROFA 5: CONCLUSIÓN

A partir de ese momento, Scrooge juró tener siempre presentes a los tres espíritus de la navidad y decidió iniciar un cambio drástico en su vida. Al salir a la calle, comprendió que aquel día era la víspera de Navidad, así que le encargó a un muchacho comprar el pavo más grande de la tienda para enviarlo, en el anonimato, a casa de Cratchit. Inmediatamente después, se encontró con el señor que le habría pedido caridad para los pobres y Scrooge le ofreció una suma muy considerable. No se dilató para ir a casa de su sobrino y pasar la Navidad en compañía de su familia, tal y como la habría visto con el segundo espectro.

A la mañana siguiente, Scrooge esperaba a Cratchit en la oficina, quien llegó un poco tarde. Scrooge lo regañó por su tardanza, pero era parte de una farsa para notificarle que le aumentaría el sueldo y que le ayudaría a sobrellevar los problemas de Tiny Tim.

Scrooge cambió radicalmente, se volvió bueno y generoso. Tiny Tim, quien no murió, tuvo a Scrooge como un segundo padre. A veces la gente se reía del cambio de Scrooge, pero él era feliz.

DESCRIPCIÓN DE LOS PERSONAJES:

EBENEZER SCROOGE: Personaje Principal. Un avaricioso y codicioso anciano, socio superviviente de la firma Scrooge y Marley. Es visitado por los 3 espíritus, quienes cambian su vida y su perspectiva respecto a la misma y a la navidad.

ESPECTRO DE LA NAVIDAD PASADA: Personaje principal. Un fantasma que muestra las cosas pasadas. Un anciano del tamaño de un niño con cabello blanco, sin arrugas, de brazos muy largos y musculosos; las manos, las piernas y pies igual, como si su presión fuese de una fuerza inusual. Vestía una túnica del blanco más puro y alrededor de su cintura llevaba un lustroso cinturón, cuyo brillo era hermoso. Sostenía una rama de fresco y verde acebo en la mano, y en contradicción con el emblema invernal, su vestido iba adornado con flores veraniegas. Desde la coronilla de su cabeza irradiaba un chorro de luz clara y brillante y usaba un gran apagaluces como gorra, que ahora sostenía debajo del brazo.

ESPECTRO DE LA NAVIDAD PRESENTE: Personaje principal. Fantasma que muestra las cosas presentes. El espectro iba vestido con un sencillo manto verde, bordeado de piel blanca. Esta prenda colgaba tan suelta de su amplio pecho desnudo, como si desdeñara ser preservado o escondido por ningún artificio. Sus pies, que se observaban debajo de los amplios pliegues de la prenda, también estaban desnudos; y sobre su cabeza no llevaba otra cosa que una corona de acebo, engarzada por relucientes trozos de hielo. Sus rizos castaño oscuro eran largos y sueltos; libres como su genial cara, sus ojos chispeantes, su mano abierta, su alegre voz, su franco comportamiento y su aire jovial. En su cintura lucía un antiguo cinto, pero no había ninguna espada en él y la antigua vaina estaba enmohecida. De carácter jovial y animado.

ESPECTRO DE LA NAVIDAD FUTURA: Personaje principal. Fantasma que muestra las cosas futuras. De carácter solemne, misterioso y fúnebre. Con sábana y caperuza, que venía, cual una niebla, por el suelo. Jamás pronuncia una sola palabra, pero le señala a Scrooge y le da a entender su futuro de ser que éste no cambie.

ESPECTRO DE MARLEY: Personaje secundario. Espectro del socio anterior de Scrooge quien viaja sin descanso y carga una pena por haber sido mezquino y avaricioso en vida.

FRED: Personaje secundario. Sobrino de Scrooge. Amable, alegre y de buen corazón.

BOB CRATCHIT: Personaje secundario. Empleado de Scrooge, con una familia grande que mantener. Noble y cariñoso con sus hijos.

TINY TIM: Personaje secundario. Hijo de Bob Cratchit. Muchacho joven, inválido, de gran ternura y buen corazón.

SEÑOR FEZZIWIG: Personaje secundario, quien fue antiguo jefe de Scrooge. Mercader jovial, de buen corazón.

EL TANIDO DE LAS CAMPANAS

una historia de duendes de unas campanas que tocaron la salida de un año y la entrada de uno nuevo.

EL PRIMER CUARTO

En lo alto de la aguja de una vieja iglesia, muy por encima de las luces y murmullos de la ciudad y muy por debajo de las nubes que pasan volando y le dan sombra, es el lugar más salvaje y lúgubre. En la cima moraban unas campanas muy viejas, bautizadas hace siglos por obispos. Eran campanas demasiado recias para depender del capricho del viento, además porque luchando valientemente contra él, vertían sus alegres notas para un oído que escuchara, de manera real. Eran tan misteriosas, oídas a menudo y nunca vistas; tan altas, tan distantes, tan llenas de una melodía tan profundamente poderosas que Toby, también conocido como Trotty por su forma de caminar al paso de trote, las miraba con temor reverencial y algunas veces, tenía cierta confianza de ver a alguien allá arriba que le hacía señas para que subiera. Por todo ello, Toby rechazó desdeñosamente cierto rumor que circulaba referente a que las campanas estaban hechizadas. Hay veces que Toby cree que las campanas le dicen que se mantenga animado. Toby Veck era muy pobre y se ganaba la vida llevando mensajes, recados y cartas de un lugar a otro. Siendo un hombre débil, pequeño, delgado, era un verdadero Hércules, pues tenía una fe absoluta de que era capaz de cargar o llevar cualquier cosa que el hombre pudiera levantar.

Su hija Meg lo visita con una canasta llena de comida para comer y festejar su futuro matrimonio. Aunque son pobres, ella y su novio, ya llevan tres años juntos y quieren unirse para el Año Nuevo. Al poco teimpo llegó Richard, un joven bien parecido, de buena estructura y vigoroso.

Padre e hija se sentaron en la entrada de la casa del regidor Cute para comer. Cuando éste, junto con Filer, salieron, Cute se comió el resto de la comida de Trotty y entre él y Filer se dedicaron a humillarlo al decir que no deben de tener derechos terrenales a los negocios o a nacer. Asimismo, juzgaban mal las intenciones de su hija para casarse, advirtiendo que será abandonada, quedará pobre y desolada y Richard la trataría muy mal. Finalmente el regidor le encargó a Toby que llevara una carta y Filer, sugirió que se le pagara poco.

Toby, al marcharse, pensaba en sí mismo que todos somos malos por naturaleza y no tenemos nada qué hacer en este mundo.
SEGUNDO CUARTO

Toby fue presuroso a casa de Joseph Bowley, miembro del parlamento, quien vivía en el gran distrito de la ciudad. Fue a entregar la carta personalmente. Joseph Bowley hablaba de la importancia de saldar las cuentas antes de la entrada del nuevo año. La carta de Cute le avisaba, que con su consentimiento, aboliría a William fern por dormir en un cobertizo, ser pobre y ser arrestado. La esposa de Bowley apoyaba la idea de Cute porque en alguna ocasión, ella trataba de hacer que la gente cantara animosamente para trabajar y él, quien pensaba que el método para sobrevivir no era cantando, se negó a hacerlo. Por tanto, Sir Bowley apoya la petición de Cute y le cuestiona a Trotty si él ya había saldado sus cuentas también. Trotty, tímidamente, contesta que no lo ha hecho porque ha sido muy dura la vida. Sir Bowley se siente indignado por ello y lo despide con la respuesta a la carta de Cute.

De regreso de su encargo , Toby se topó con William Fern (hombre atezado, musculoso, de aspectyo de campesino, con el cabello moteado de gris y una tosca barbilla) quien llevaba en brazos a la hija de su hermano de 9 años. Toby le advirtió que no fuera con Cute, quien tenía la intención de encarcelarlo, y en su lugar, le ofreció su humilde morada para pasar el año nuevo y resguardarse del frío.

Toby vivía en una pequeña caballeriza junto con su hija Meg, allí instalaron a sus invitados, les ideron de cenar y la pequeña niña se encariñó con la buena Meg. Toby se puso a ver el periódico y observó una trágica noticia acerca de una madre sin recursos que asesinó a sus hijos y se suicidó a raíz de la desesperación. Trotty lo consideraba inhumano, abominable y volvía a su inicial postura de que todos eran malos por naturaleza. En ese instante, escuchó que las campanas de la iglesia le decían: “Toby Veck, ven a vernos, arrástrate hasta nosotras, persíguele y dale caza, interrúmpele su sueños”

Toby decidió subir al campanario de la iglesia, pese a que creía que la puerta de entrada estaría cerrada, pero ésta estaba entreabierta. Toby no sabía si subir o conseguir una luz, pero su valor lo motivó a entrar en la completa oscuridad. En su trayecto a la cima sentía la presencia fantasmal de un hombre, pero entre más se acercaba a las campanas, la sensación iba desapareciendo. Al llegar al final se desmayó.
TERCER CUARTO

Cuando Toby despertó tuvo una visión de duendes, saltando, volando, cayendo, saliendo a chorros de las campanas sin cesar. Los vio feos, agraciados, tullidos, exquisitamente formados, jóvenes, viejos, buenos, bondadosos, crueles, alegres, taciturnos; danzando y cantando, arrancándose los cabellos y aullando. Les vio en el interior de las casas atareados junto a las camas de los durmientes, gritando en sus oídos, tocando la más suave música, calmando sus sueños, alegrando a unos con cantos de aves, proyectando horribles caras sobre el turbado descanso de otros, desde espejos encantados que llevaban en la mano.

Al fin se desvanecieron todos y la torre silenciosa. Trotty vio entonces, una figura con barba del tamaño de las campanas al lado de cada una de éstas. Figuras graves, misteriosas, sombrías y espantosas. No se apoyaban en nada, sostenidas en el aire de la noche de la Torre con sus cabezas envueltas y encubiertas por una caperuza. Trotty no se podía mover y de haberlo logrado se hubiera aventado al precipicio. Los espíritus de las campanas le decían que aquel que diera la espalda a su propia raza, hace mal al cielo, al hombre, al tiempo y a la eternidad.

De pronto, Toby pudo ver abajo y divisó su propia figura en el piso, aplastada. Los espíritus le dijeron que había muerto hace 9 años. El espectro de la sobrina de Will Fern apareció ante él como su guía y se transportaron a casa de Meg, quien hermosa aún, se veía triste y desesperanzada. Platicaba con Lillian (sobrina de Will Fern con 9 años más) quien deseaba que Meg fuera alegre nuevamente. De pronto desapareció su guía y el espectro de Trotty estuvo divagando en la fiesta de Sir Joseph Bowley en honor al nacimiento de su hija en año nuevo, Lady Bowley. Allí se encontraba el regidor Cute y Fish, quienes hablaron acerca del suicidio de Deedles, un hombre importante de negocios. El festejo fue interrumpido por la abrupta entrada de Will Fern, quien alegaba que las autoridades, en lugar de encerrarlo a él y a los de su especia en la cárcel por cualquier razón injusta, debían otorgarle las condiciones para mejorar, pues él ha tratado de superarse con el trabajo pero nunca le dan oportunidades. Cuando se levantaron para sacarlo de la casa, Trotty volvió a tener ante sus ojos a Meg, sola y más triste. Richard llamó a la puerta, mucho más viejo y acabado, para entregarle dinero que le enviaba Lillian, pero Meg le pidió que se lo regresara. De pronto llegó Lillian, quien se arrodilló ante Meg y le pidió que permaneciera a su lado y su perdón. A partir de ese momento, volvió a aparecer el espectro de la niña, diciéndole a Toby que se marchara.
EL ÚLTIMO CUARTO

Ahora Toby estaba en la tienda de la Sra. Chickenstalker quien se había casado con el que era mozo de Sir Bowley, Tugby. Chickenstalker comentaba la desgracia por la que pasaba la pobre Meg, pues a raíz de la muerte de su padre en el campanario, ella no se casó con Richard como lo habían planeado, ahora Richard estaba enfermo a punto de morir y ella acababa de dar a luz a una niña. Richard se dio a la bebida, al ocio, a las malas compañías; perdió su buen aspecto, su salud, su buen carácter, su vigor, sus amigos, todo. Él estuvo hundiéndose más y más y Meg soportando suficientes miserias, pero se casaron después de que Lillian le dijo a Richard que regresara con Meg. Los malos hábitos de Richard no desaparecieron y Meg, entre la niña y su marido, no tuvo más tiempo para hacer su trabajo y apenas lograban sobrevivir, no obstante, falleció Richard y Meg quedó completamente desolada.

El señor Tugby echó de la casa a Meg y a su hijita y ella, en su desesperación, se dirigió al Río. Trotty les rogaba a los fantasmas que la detuvieran en su desesperanza, gritaba que había aprendido la lección al haber juzgado a la mujer del periódico. Suplicaba a los espíritus de las campanas que la ayudaran.

De pronto, Trotty despertó en su casa de un largo sueño. Él lloraba, se reía y volvía a llorar de alegría. Meg estaba a su lado cosiendo los listones para su traje de bodas y Richard, esperando poder darle a Meg el primer beso del año nuevo. Al sonar de las campanas, la pequeña Lillian salió de la habitación con su tío Will, quien agradeció a Trotty su ayuda. Este último le prometió su amistad por siempre. La Sra. Chikenstalker también fue a casa de Trotty para felicitar a Meg por su boda. Todos festejaron, bailaron y disfrutaron de la dicha que les traía este nuevo año.


DESCRIPCIÓN DE LOS PERSONAJES

TOBY VECK: Personaje principal. Un recadero. Hombre pequeño, delgado, de buen corazón, considerado. Está decepcionado de la naturaleza humana, la considera ingrata y maliciosa, pues él es un hombre de gran nobleza.

MARGARET VECK: Personaje secundario. Hija de Tobby Veck. Se parece a su padre, es de muy buen corazón y gran nobleza.

RICHARD: Personaje secundario. Un agraciado herrero, de buen aspecto y buen carácter. Novio de Meg.

WILLIAM FERN: Personaje secundario. Un hombre pobre y honrado a quien se le ha dado una mala reputación.

LILLIAN FERN: Personaje secundario. Hija del hermano de Will Fern.

REGIDOR CUTE: Personaje secundario. Hombre que se enorgullece de su carácter práctico y soberbio



EL GRILLO DEL HOGAR

Un cuento de Hadas Casero



PRIMER CRI CRI

La historia comienza en casa de la familia Peerybingle, con el concierto entre el cantar de un grillo y la ebullición de la olla. Tilde, la Sra. Peerybingle, arrullaba a su hijo cuando su esposo John, un carretero, regresaba de su trabajo. Tilde era notoriamente más joven que John, pero ambos eran felices juntos y consideraban que el grillo en la casa los colmaba de buena suerte y bendiciones.

En la carreta de John estaba un anciano que recogerían en casa de los Peerybingle. Tilde y John platicaban acerca del futuro matrimonio entre Tackleton, comúnmente conocido como Gruff y Tackleton, un mercader de juf¡guetes, y una amiga de Tilde, May Fielding.

Un vecino de los Peerybingle, Caleb Plummer, fue a saludar a la familia de John y a recoger una caja con ojos de cristal para muñecas, advirtiendo que su pobre hija era ciega.

Posteriormente, llegó Tackleton con la intención de invitar a la pareja a su casa para que Tilde convenciera a su futura esposa de casarse con él, pese a la gran diferencia de edades; no obstante, Tilde no simpatiza con Tackleton, pues es ingrato y mala persona, odia los grillos en la casa y si fuera por él los aplastaba en ese instante. De pronto, Tilde soltó un fuerte grito, John la atendió inmediatamente y ella sólo reaccionaba sollozando y después riendo histéricamente. Ella dijo que algo se la había aparecido pero ya se había marchado. Tackleton y Caleb se marcharon después, no obstante, el anciano desconocido permanecía parado inmóvil esperando a que lo recogiera su enfermero, pero al ver que afuera había mal clima, pidió permiso a la familia Peerybingle para hospedarse con ellos por esa noche, Tilde no lo dudó e inmediatamente le tendió una cama.

El grillo y la olla volvieron a cantar, Tilde le preparó si pipa a John y ambos se sentaron junto a la lumbre.


EL SEGUNDO CRI CRI

Caleb Plummer estaba en casa con su hija ciega, a quien le hacía creer que vivían en un maravilloso lugar, con muchos lujos y que el Sr. Tackleton era un hombre bromista y bondadoso con la familia; aún cuando todo esto no era verdad, Caleb lo hacía para ver feliz a su hija. Allí también había un grillo, el cual arrullaba al pobre Caleb durante las noches tristes y frías.

Tackleton llegó a casa de Caleb para pedirle si podía asistir a la reunión que efectuaban siempre con los Peerybingle, pues traería a su futura esposa para reunirla con su amiga Tilde. Tckleton consideraba a la pobre Berta una idiota, no obstante, ella siempre le admiró porque su padre lo describía como una gran persona, y ante la noticia del casamiento, Berta se sintió triste y decepcionada, quizá por alguna afección que sentía por Tackleton.

A la mañana siguiente, John, Tilde, el bebé y la srita. Tilly Slowboy, doncella de Tilde, subieron a la carreta, llevando comida y a Boxer, el perro, por delante, para visitar a Berta.

Durante el camino, los hombres admiraban a la joven esposa de John y éste a su vez, se sentía orgulloso de ello. Al llegar a casa de Caleb, fueron bien recibidos. Poco después, arribaron Mary Fileding, su madre y Tackleton. En la mesa, ambas amigas no dejaban de platicar y de reír, incluso Tackleton sentía que se burlaban de él, pues Tilde, quien no simpatizaba con Tackleton, hacía comentarios sarcásticos frente a Mary.

Después de comer, John tenía que marcharse a realizar otros encargos y regresaría por la noche para recoger a su esposa y su hijo y regresar a casa. asimismo Tackleton, Mary y su madre se marcharon. Cuando John regresaba por la noche, acompañado de un muchacho sordo, Tackleton le pidió que lo acompañara, advirtiéndole que no cometiera ninguna imprudencia después de ver lo que le enseñaría. John vio a su esposa riendo y jugueteando con el anciano, que no era anciano, sino que utilizaba una peluca. Ella le colocaba el disfraz y él le pasaba la mano por la cintura. John se sintió desolado y como un niño sin fuerzas.

Tilde se despidió de sus anfitriones, subió al carro y al ver que John no regresaba, pensó que quizá habría decidido regresar caminando y se marcharon de regreso a casa.



EL TERCER CRI CRI

Cuando John regresó a casa, su esposa trató de sentarse a su lado, pero él la rechazó y ella se marchó a su recámara. John sintió ira y tomó la escopeta para vengarse del intruso, no obstante, cuando estuvo a punto de actuar, el grillo de la casa comenzó a cantar y esto fue más que suficiente para calmarlo y dulcificarlo. A John se le apareció el Hada Grillo del hogar quien le hacía recapacitar acerca de las bondades de su esposa a través del reflejo de un espejo, sin embargo, éste se nublaba cuando aparecía la sombra del intruso.

A la mañana siguiente, era el día de la boda de Tackleton y el aniversario de John con Tilde. Tackleton llegó temprano a casa de John y éste le dijo que no tomaría represalias con su mujer, pues debía reparar el daño que le hizo al convertirla en la esposa de un hombre mayor, privándola de mucha felicidad. Tackleton no comprendía bien qué ocurría, pero John le aclaró que su mujer debía ser respetada y que la enviaría de regreso a casa de sus padres para que fuera libre. Tilde escuchó estas últimas palabras, las cuales le causaron sorpresa y pesar, y Tackleton se marchó hacia la iglesia.

Caleb y Berta llegaron a casa de Peerybingle porque Caleb deseaba contarle la verdad a su hija con la ayuda de Tilde. Berta comprendió que su padre la amaba mucho y que sus mentiras no eran mal intencionadas. Tras este acontecimiento, el intruso apareció en compañía de May y contó la verdad de los hechos: el intruso era el hermano de Berta, hijo de Caleb, a quien creían muerto. Éste, cuando regresó, se enteró de que su amada de la juventud se casaría con un hombre rico a quien no amaba y para comprobarlo, se disfrazó y le susurró su identidad a Tilde la noche en que gritó sin motivo alguno, para pedirle que interviniera por ellos.

Tilde le explicó a su esposo que sabía que había errado al no decirle la verdad, pero le aclaró que ella le amaba profundamente, y que él, al decir su resolución ante lo que sospechaba, demostró su infinita bondad. John tomó en sus brazos a su mujercita y dicho abrazo fue una verdadera demostración de amor.

Al poco tiempo, Tickleton fue a casa de Peerybingle y comprendió que su futura esposa ya se había casado en la mañana con Edward. Éste se marchó pero regresó casi inmediatamente porque no deseaba estar solo y había comprendido que había sido odioso y mala persona, pero al descubrir la bondad de John, entendió que debía cambiar de actitud y solicitó festejar con todos.

Los padres de May y los padres de Tilde, también estaban en el gran festejo. A la par, el grillo inició su canto y en casa de los Peerybingle se respiraba un ambiente de felicidad.



PERONAJES:

JOHN PEERYBINGLE: Personaje principal. Un carretero. Hombre pesado, lento y honrado, de buen corazón y gran calidad humana.

MARY PEERYBINGLE (TILDE): Personaje principal. Esposa del John. Mujer bondadosa, ama y admira a su esposo con gran devoción.

CALEB PLUMMER: Personaje secundario. Un pobre y anciano fabricante de juguetes que trabaja para Tackleton. Tiene una hija ciega y le miente acerca de su realidad para hacerla mejor ante la percepción de su pobre hija.

BERTA PLUMMER: Personaje secundario. Hija de Caleb. Niña ciega que tiene un corazón noble y comprende a su padre.

TACKLETON (llamado Gruff and Tackleton): Personaje secundario. Un comerciante de juguetes, severo, de mal carácter, odioso y sarcástico.

MAY FIELDING: Personaje secundario. Una amiga de Tilde que iba a contraer matrimonio con Tackleton.

SRA. FIELDING: Personaje secundario. Madre de May. Una ancianita impertinente y murmuradora.

LA BATALLA DE LA VIDA

Una historia de amor

PRIMERA PARTE

En un amplio campo en Inglaterra, se había desatado una sangrienta batalla hace muchos años. Este campo quedó como un cementerio que a su vez hacía florecer hermosas flores y árboles con frutos. Después de muchos años, dicha batalla y el mito del campo de batalla quedó como una historia de ancianos.

Una mañana, dos jóvenes hermosas, bailaban alegremente por el prado al ritmo de un arpa y un violín. Dichas jóvenes eran hijas del doctor Jeddler, Marion y Grace, quienes festejaban aquel día el cumpleaños de la más pequeña de las dos, Marion. Alfred, quien hasta ese día había permanecido bajo la custodia y tutoría del Dr. Jeddler y estaba profundamente enamorado de Marion, había organizado dicha serenata y ahora llegaba el día en el que se tenía que marchar a continuar sus estudios.

Por la tarde, a la hora del almuerzo, llegaron los abogados Thomas Craggs y Jonathan Snitchey, procuradores de los tribunales, para firmar los documentos que liberaban al Dr. Jeddler de ser tutor de Alfred y le daban una pensión de manutención.

El Dr. Jeddler era un hombre bueno de carácter ligero, tomaba la vida con humor y alegría, pues pensaba que ante los hechos que se enfrentan en la vida, uno debe reír o llorar, así que él prefería reír. Ante esta perspectiva, los abogados opinaban que la vida era fácil y que la ley la facilitaba aún más.

Después de una velada de risas, humor y planteamientos filosóficos respecto a la vida, llegó el carruaje que se llevaría a Alfred. Éste se despidió de su familia, le pidió a Grace que cuidara a Marion y se despidió de ella prometiéndole, a su regreso, un feliz matrimonio entre ellos.


SEGUNDA PARTE

Craggs y Snitchey hablaban con un cliente, Michael Earden, acerca de su ruina económica temporal, por 6 o 7 años aproximadamente, y la necesidad de que partiera al extranjero a la brevedad posible. Warden confiesa que ese no es el único problema que lo mortifica, también está enamorado de Marion, a quien conoció cuando fue huésped en casa del doctor. Craggs y Snitchey trataron de convencerle que no había posibilidades con ella, puesto que estaba comprometida con Alfred y ellos mismos presenciaron el compromiso, no obstante, Warden cree que aún puede convencerla y que será voluntad de Marion escoger al hombre con el que se desea casar. Asimismo solicita un mes para solucionar sus asuntos y en cuanto terminara dicho plazo se marcharía.

Ya había pasado un año desde que Alfred se marchó y una tarde recibieron una carta de él advirtiendo su regreso dentro de un mes. Todos, excepto Marion, festejaban el regreso de Alfred y la futura boda.

Por la noche, Clemency le contaba a Benjamín, el criado del doctor, que Alfred estaría de regreso y hubo momentos en los que Benjamín le decía a Clemency que siempre la consideraría una gran amiga con una filosofía tan especial que alegró su vida. De pronto se escucharon ruidos en el jardín, benjamín salió a inspeccionar y Clemency descubrió a Marion, quien trataba de salir para hablar con Warden. Marion le pidió a su amiga que fuera discreta y que no comentara nada.

Al paso del mes esperado, todos los preparativos en la casa estaban listos para recibir a Alfred y festejar la boda con Marion. Grace se había encargado de casi todos los preparativos y el doctor esperaba con ansiedad a su antiguo pupilo.

Craiggs, su esposa y la mujer de Snitchey esperaban a que llegara su socio, pues éste se había quedado en la oficina atendiendo un asunto. Cuando Snitchey llegó le comentó a Craiggs que Warden ya se había marchado y que ya no insistiría con el asunto de Marion.

Entre tanto, Alfred se acercaba a la casa del doctor y se sentía tan emocionado, que decidió llegar a pie para darles la sorpresa. Cuando éste llegó a la casa le dieron la noticia de que Marion se había marchado esa misma noche, dejando tan sólo una carta. Alfred tomó las frías manos de Grace y se sintió profundamente triste.


TERCERA PARTE

Seis años habían pasado desde aquella noche. Benjamín Britain estaba casado con Clemency y tenían una posada llamada El Rallador de Nuez Moscada. Ambos recordaban que de no ser porque el doctor la hubiese echado de su casa después de la partida de Marion, ahora no estarían casados felizmente. Asimismo, recordaban el arrepentimiento del doctor, quien siempre le pidió perdón a Clemency por haberla corrido, así como de la infinita bondad de Alfred. Un desconocido entró a la posada y le preguntó a Clemency lo que había ocurrido desde aquella noche, ella, quien se había percatado de que era Michael Warden, le contó la historia: después de que Marion partió, Grace y Alfred se casaron, el doctor reanudó sus relaciones con su hermana Martha y todos extrañaban a la pobre Marion, a quien habían perdonado por completo. Clemency le pidió a Benjamín que corriera a buscar al doctor, pero Warden se interpuso con una expresión triste que hizo entender a Clemency que Marion había muerto. El Sr. Snitchey también llegó a la posada solo, puesto que Craiggs, su entrañable amigo y socio, ya había fallecido, para decir que la verdad acerca de Marion sería descubierta hoy por la noche, día en que Grace y Alfred festejaban su aniversario y era el cumpleaños de Marion.

En casa del doctor, Grace, su esposo Alfred y su hijita, también llamada Marion, estaban en el jardín recordando a Marion y hablando acerca del secreto que esa misma noche sería revelado antes de que se pusiera el sol. Cuando se aproximaba la noche, Grace vio a lo lejos, en la entrada del jardín, la figura de Marion, quien no era un fantasma, sino la propia Marion que regresaba a su hogar. Marion le explicó a Grace que ella se marchó, no porque se fugaba con Warden, sino porque era la única forma de unirla a Alfred, pues ella siempre supo que ellos estaban hechos el uno para el otro, el profundo amor que Grace sentía por él y la admiración que Alfred sentía por ella, no obstante no lo aceptaban y Marion tuvo que tomar la decisión de resguardarse en casa de su tía Martha para impulsar la unión entre ellos. Cuando Grace comprendió la verdad, volvió a tomar a su hermana entre sus brazos como antes lo hacía y pudo ver con admiración el profundo amor que sentía su hermana por ella. Marion, por su aprte, no se casó con Warden durante ese tiempo, sino que vivió con su tía y el doctor Jeddler, sabía dicha situación.

Snitchey llegó a casa de Jeddler, así como Clemency, quien lloraba y gritaba de la felicidad al ver a su amiga Marion. Warden también se acercó y pidió disculpas por el daño que había causado y prometió marcharse para siempre. Esto no ocurrió, pues se quedó allí y contrajo matrimonio con Marion y fueron todos muy felices.



DESCRIPCIÓN DE LOS PERSONAJES

GRACE JEDDLER: Personaje principal. Hija mayor del doctor Jeddler. Entregada, amorosa y cariñosa, especialmente con su hermana menor, a quien amaba profundamente.

MARION JEDDLER: Personaje principal. Hija menor del doctor Jeddler. Sacrificada y cariñosa con su hermana. Sacrifica su futuro con Alfred por amor a su hermana.

ALFRED HEATHFIELD: Personaje secundario. Joven estudiante de medicina, confundido y enamorado de la hermana incorrecta, pero las circunstancias lo llevan a descubrir su verdadero amor.

DR. ANTHONY JEDDLER: Personaje secundario. Un anciano caballero, padre de Grace y Marion. Hombre de buen corazón, jovial que gusta de ver la vida siempre con humor en lugar de preocupación.

SR. THOMAS CRAGGS: Personaje secundario. Procurador de los tribunales. Socio de Jonathan Snitchey

SR. JONATHAN SNITCHEY: Personaje secundario. Procurador de los tribunales. Socio y mejor amigo de Thomas Craiggs. Al parecer ambos amigos llevaban una relación de simbiosis laboral.

BENJAMÍN BRITAIN: Personaje secundario. Criado del Dr. Jeddler. Hombre pequeño con rostro agrio y descontento que encuentra la felicidad tras conocer la filosofía de vida de su futura esposa.

CLEMENCY NEWCOME: Personaje secundario. Criada del doctor Jeddler. Alegre, de buen carácter y con la filosofía del rallador de nuez moscada: haz lo que quieras que te hagan.

TÍA MARTHA: Personaje secundario. Hermana del doctor Jeddler.

Algo del Autor

*

Cuentos de Navidad, como muchas otras historias de Charles Dickens, son un relato humano, cálido y vibrante, donde el hombre busca el espíritu del amor y encuentra el fuego del hogar. Es una magnífica parábola sobre el pecado del egoísmo y hace uso de la fantasía para enseñarle a los hombres el camino correcto. Sigue el precepto de Paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad y la Navidad es la fecha en que se olvidan los pesares, los sufrimientos y la mala voluntad, una oportunidad para convertirse en una mejor persona.

Cuentos de Eva Luna

INTRODUCCIÓN

Sin ser necesariamente una segunda parte de Eva luna estos cuentos retoman personajes de la exitosa novela para ofrecernos una visión más amplia del universo literario de la autora. Perteneciente a una generación posterior al llamado boom latinoamericano, Isabel Allende se apoya en el llamado realismo mágico y lo mezcla con claras referencias a la situación política e histórica del continente. Aquí desfilan dictadores, hacendados, y mujeres con vocación de amantes –el inevitable aire feminista se respira a lo largo de la lectura- sin embargo, la autora consigue desarrollar los personajes más allá de lo que tradicionalmente se lee en el cuento. Sus elaboradas historias sorprenden por su resolución –consecuente y lógica- con un toque de magia y misterio.

RESUMEN
Dos palabras

Belisa Crepusculario es el nombre de la protagonista quien dedica su vida a vender palabras. De naturaleza errante, Belisa recorría extensos caminos para llevar noticias u ofrecer sus servicios a quien los necesitase. Había incluso quienes la esperaban pacientemente y pagaban cinco centavos para escuchar algunos versos de memoria, o nueve para que escriba cartas de enamorados, o doce para aprender insultos novedosos dedicados a enemigos irreconciliables. También sabía cuentos inspirados en sus viajes. Todos sabían quien se había muerto, que boda sucedió recientemente o los pormenores de la guerra civil.

Además, si la tarifa por sus servicios rebasaba los cincuenta centavos, Belisa regalaba una palabra secreta al cliente quien tenía la seguridad de que esa palabra sólo le pertenecía a él y nada más a él.

Había nacido en una zona miserable, un desierto cruel que tomó para sí a cuatro hermanos menores. Consiente de que ella podría ser la siguiente huyo del lugar, un encuentro casual con un periódico cambio su destino. Al enterarse del contenido de aquellas palabras ordenadas, se dio cuenta del poder de las mismas y que se podía comerciar con ellas. Con sus ahorros le pago a un cura para que le enseñara a leer y escribir, se compró un diccionario que leyó por completo y después tiró al mar pues no quería estafar a sus clientes con palabras envasadas.

Cierto día, Belisa vendía argumentos de justicia cuando un grupo de jinetes irrumpió en la plaza. Los hombres obedecían ordenes del Coronel quien a su vez se ocupaba de la guerra civil. Los hombres venían por Belisa por ordenes directas de su jefe. Fue así como Belisa se encontró con el hombre más temido del país.

El Coronel deseaba encontrar a aquella mujer cuya fama había llegado hasta sus oídos para que le ayudara en su propósito de ser presidente de la nación. Cuando Belisa llegó ante él supo que se encontraba frente a un hombre solitario y triste.

El Coronel estaba harto de ser tan temido y quería que Belisa le escribiera un discurso lo suficientemente convincente para poder materializar su sueño y llegar a la presidencia por votación popular y no por la fuerza como hasta entonces acostumbraba. Belisa se puso a trabajar, meticulosamente clasifico y desecho palabras, una vez terminado el trabajo, se dispuso a leerlo varías veces para que el coronel se lo aprendiera pues no sabía leer. Todos quedaron conmovidos por el discurso de Belisa y el coronel se convenció de que servía de verdad. Llegado el momento de hacer cuentas, Belisa le ofreció dos palabras que por derecho al pago merecía. El coronel no se interesaba por aquellas palabras pero, feliz por el resultado se prestó a oírlas. Una atracción insinuada se materializó cuando Belisa se inclinó hacía él y le murmuró sus dos palabras.

Todo el país fue recorrido por el coronel quien repetía una y otra vez el mismo discurso para la gente, y sus dos palabras para sí. Sin embargo, mientras el tiempo pasaba, la salud del coronel se vio extrañamente mermada, se le veía cansado y ajeno a todo. Un asistente del coronel le preguntó el motivo de su desgano y éste le contestó que era obra de aquellas dos palabras. Nada se podía hacer pues aquellas palabras sólo le pertenecían a él, de modo que se mandó traer de nuevo a Belisa para que deshiciera aquel encanto.

Todo mundo se quedó sin habla cuando aquella joven fue presentada de nuevo ante el coronel quien cambió su expresión de furia por una más humana. Belisa le tomó de la mano luego de observarse ambos detenidamente, el hombre más temido del país se dejo llevar, dócil, por aquella joven.


Niña perversa

Una niña de doce años, una cachorra desnutrida de nombre Elena Mejías escondía una incipiente pasión. Su madre –quien mantenía su tiempo ocupada en atender a sus inquilinos- no tenía tiempo de percatarse que su hija se transformaba en un ser diferente. Atrás comenzaba a quedar aquella niña callada y tímida afecta a chuparse el dedo.

Cierto día, llegó un hombre de agradable aspecto de nombre Juan José Bernal quien se hacía llamar sí mismo El Ruiseñor. Desde su llegada, las cosas comenzaron a cambiar en la pensión. La madre de Elena alquilaba sus cuartos a gente de bien, estudiantes, empleados etc. Nada sucedía en su casa sin que ella se diera cuenta gracias precisamente a Elena; la hija, casi imperceptible para los demás, conocía la manera más segura para escabullirse por los pasillos sin ser vista. Cualquier detalle sospechoso era bien sabido por la madre pues Elena la mantenía al tanto de todo. Quién habló por teléfono, quién recibió visitas, etc.

La madre de Elena era todavía joven y ciertamente, se había olvidado de sí misma, su estricto carácter no le permitía ayudar a vagos o malvivientes y gustaba de mantener un estricto control con sus pensionados. Hasta la llegada de El Ruiseñor. Juan José Bernal llegó para romper todos los esquemas de la pensión. La madre de Elena fue seducida por la pretensión del Ruiseñor. Un afiche que lo representaba como a un bohemio y trovador le llamó poderosamente la atención. Elena se sorprendió de sobremanera pues su madre lo aceptó en la pensión sin cubrir ni un requisito de los que exigía. Juan José no cubrió el deposito, exigió dos duchas al día, se dijo vegetariano y, en su calidad de artista, pidió se le respetara su costumbre de dormir de día pues trabajaba de noche. Elena notó un sutil cambio en su madre al notar sus nalgas sudorosas que se transparentaban a través de su delantal. El cambio se hizo más evidente pues la madre comenzó a usar perfume, lápiz labial, nueva ropa interior etc.

Un domingo por la tarde, mientras el bochorno impedía hacer cualquier cosa, El Ruiseñor se apareció en el patio con su guitarra y comenzó a cantar. Todos los huéspedes se juntaron a su alrededor, la hija se acercó a la madre quien amablemente la retiró. Elena pronto se sintió atraída por El Ruiseñor quien, sin tener una maravillosa voz, supo crear un ambiente de fiesta como nunca antes se había dado en la pensión.

La niña entraba poco a poco en la pubertad, pronto se encuentra erotizándose con las ropas del objeto de su deseo. Sabía las horas en que Juan José se ausentaba y aprovechaba su ausencia para recostarse en su cama entregándose a sus sueños y deseos.

Cierto día, Elena se percató de que su madre y Juan José mantenían una relación que iba más allá de lo supuesto por lo que ahora decidió espiar a su progenitora.

Una noche, cuando Elena regresaba del cuarto de Juan José, escuchó ruidos en la habitación de su madre; conocedora de todos los atajos para pasar desapercibida, ingresó al cuarto y descubrió a la pareja retozando entre las sabanas. Elena observó el cuerpo de su madre y la expresión, nunca antes vista, que la adornaba: penso que esa misma expresión podría tenerla ella misma.

Poco después, la madre le habló a su hija de cuestiones menstruales, sin embargo la infanta pensaba que eso no le pasaría a ella. Al poco tiempo sintió malestares hasta que un día salió de sus clases entre mareada y confusa. De camino a casa recordó que su madre se encontraba en el mercado y al juzgar por la hora, era factible que encontrara solo a Juan José. Al llegar a su habitación espero a que su vista se acostumbrara a la oscuridad y le enseñara el cuerpo descansado del joven. Poco a poco se fue acercando a él; con cuidado lo besa y espera una reacción. El Ruiseñor se dejó llevar por los sentidos y sentó al pequeño cuerpo sobre sus rodillas, un instante de duda lo hace reaccionar y al descubrir a la pequeña seductora, la aventó con fuerza mientras le reprochaba: Perversa, niña perversa.

Elena fue internada en una escuela de monjas, su madre se casó con su amante y entre los dos administraban la pensión. A pesar del paso de los años, la imagen de la niña se grabó en la mente y los sentidos de Juan José quien pronto se vio obsesionado con aquel recuerdo. Gustaba de espiar a colegialas y comprar ropa de púberes con las que acariciaba su cuerpo. Al cumplir Elena veintisiete años visitó a su madre y a su padrastro. Para sorpresa de éste último, la joven mujer había olvidado todo de aquella mañana.


Clarisa

Clarisa era una curandera que había nacido cuando aún no existía la luz eléctrica de modo que vivió todos los avances científicos y alcanzó fama de santa luego de su muerte. Su capacidad de curandera asombraba a más de uno y su compasión hacía los pobres notoria, pues se desprendía de todas sus pertenencias al toparse con ellos. Vivía en un caserón ruinoso donde había existido su marido, juez muerto 40 años atrás y de quien los ecos de su voz bien podría seguir escuchando Clarisa. La narradora nos cuenta que Clarisa y el juez tuvieron dos hijos cuyo evidente retraso no menguó su amor por ellos y sí en cambio, fue un factor para que el juez se aislara del mundo y se encerrara en un cuarto para siempre hasta su muerte.

Una noche, un asaltante visitó a la anciana quien, para sorpresa del hampón, no se dejó impresionar y antes aún, le ofreció todo el dinero que le quedaba y té y galletas para la noche. El ladrón y la anciana se hicieron amigos pues éste le platicó las desgracias que en ese momento pasaba y ella lo tranquilizó anotándolo en su lista de protegidos. Durante los siguientes años el ladrón mandó un regalo a su vieja protectora hasta su muerte.

Clarisa tenía todo tipo de amistades, de hecho conocía a gente de cierto poder a los que pedía ayuda para sus protegidos.

Pasado el tiempo –y a pesar de tener ya a su esposo aislado del mundo- Clarisa tuvo todavía otros dos hijos más que nacieron sin ningún problema y que ayudaron a la madre con sus dos primeros vástagos.

Pasados los años, Clarisa se las ingenió para mantener a sus cuatro hijos y además personas que dependían de ella. Ya anciana, se enteró que el Papa visitaba la ciudad, lo cual le inyectó nuevos bríos para ir a verlo en persona pues desconfiaba profundamente de la televisión.

De regreso en casa, Clarisa le avisó a su esposo que estaba por morir a lo que el juez le repitió que no estaba para que lo molesten. Una mujer –la narradora- ayudó a Clarisa a esperar serena la muerte. Fue testigo de las interminables visitas que recibió la anciana –una de ellas el ladrón que convido a cenar- y testigo de la única confesión que hizo: se había negado a cumplir sus deberes conyugales. Fue la confesión que bastaba para que la narradora notara que un señor de alcurnia que venía a despedirse de ella, poseía los mismos gestos y porte que sus dos últimos hijos. Esa noche murió Clarisa.


Boca de sapo

Todo sucede en la región sur y a todo mundo le va mal. Hermelinda, es la mujer que a todos ofrece consuelo. Había escogido este oficio pues le gustaban casi todos los hombres en general y muchos en particular. Nadie salía decepcionado de sus abrazos y caricias. Los obreros y trabajadores la adoraban por su buen humor y buena disposición ya que a menudo, se le veía haciendo caldos de gallina o cosiendo calcetines. Todas las necesidades de aquellos hombres tristes y sin futuro se veían recompensadas por los cuidados y atenciones de Hermelinda quien además, se las ingeniaba para hacer del coito, una especie de juego infantil cuya variedad era capaz de deleitar hasta los gustos más extremos. Uno de esos juegos, conocido como el sapo –especie de rayuela- tenía como premio dos horas efectivas con Hermelinda. Como siempre, toda tranquilidad se ve amenazada con la aparición de un nuevo personaje: Pablo quien para sorpresa de todos, se gano las dos horas con Hermelinda en el juego del sapo. Muchos sospecharon que la anfitriona había ayudado de alguna manera al extranjero pues le había gustado desde un principio. Ante la algarabía y festejo de todos, Pablo y Hermelinda se adentraron en los aposentos de la segunda para salir no en dos horas sino hasta el día siguiente.

Pablo había llegado al sur motivado por los rumores de aquella mujer capaz de hacer feliz a cualquier hombre bajo cualquier circunstancia. Había decidido conocerla bajo cualquier precio y ahora se encontraba con ella. Convencido de que no valía la pena conocer tan estupenda mujer para luego dejarla, planeó la manera de quedarse con ella. Cuando la pareja salió, todos presenciaron como sin decir palabra, pero con una eterna sonrisa en Hermelinda, montaron a caballo y se alejaron de ahí. Varios juegos fueron instalados en el lugar para combatir el tedio de los trabajadores, juegos que nunca fueron usados.


El oro de Tomás Vargas

Tomás Vargas fue un hombre mezquino, avaro, parrandero y mujeriego a más no poder. Su mujer, Antonia Sierra, era de menor edad pero su cuerpo había sido malgastado por numerosos partos y abortos. Todo el pueblo de Agua Santa le temía por violento salvo el dueño del almacén, un árabe de nombre Riad Halabí y la maestra Inés. Antonia Sierra había soportado todas las humillaciones que su marido era capaz de proporcionarle, incluso el tener que recibir a una concubina de nombre Concha Díaz quien llegó al pueblo con la barriga llena de un ser y el corazón destrozado por el seductor. Al principio Antonia se negó a tal descrédito pero con el paso del tiempo llegó a tener compasión por la asustada Concha. Conforme avanzaba el embarazo y el esqueleto de la madre se hacía más evidente, Antonia procuró ayudarla –apoyada en el turco Riad y la maestra Inés- a llevar a buen termino su embarazo. Llegado el día del parto, Tomás se fingió más borracho que de costumbre y así evitar desenterrar el tesoro del que tanto alardeaba. El turco ayudó a Antonia y a Concha por lo que el bebé fue bautizado con su nombre. Pasados unos días, Tomás se dispuso a exigirle a Concha compañía cuando fue interceptado por Antonia quien por primera vez en su vida se opuso a que su marido haga su capricho. Concha secundó la indignación de su protectora por lo que Tomás sintió desventaja y se fue lanzando blasfemias en contra de las mujeres.

Entonces, ante la inminente alianza de su esposa y concubina, Tomás busco un nuevo entretenimiento que encontró en las apuestas.

La miseria en su casa aumentaba conforme Tomás se sentía más osado y con el deseo de ganar fortuna de golpe.

Tomás se enfrentó con un teniente y ganó. Éste le exigió la revancha sólo que la apuesta había aumentado considerablemente. Tomás perdió esta vez. Pálido y sin fuerzas guió a todo el pueblo al lugar donde guardaba su tesoro. No lo encontró. El teniente comenzó a golpear a Tomás pero este fue protegido por el turco alegando que nada se resolvía a golpes. Ni Antonia ni Concha sintieron pena por aquel hombre que regresaba derrotado y miserable. Al poco tiempo se atrevió a salir de casa para no volver jamás puesto que fue muerto a machetazos en el lugar donde debiera de haber encontrado el tesoro. Las mujeres iniciaron un negocio de comida y pronto desaparecieron los sufrimientos.


Si me tocaras el corazón

Amadeo Peralta pertenecía a una familia de ladrones que eran liderados por su propio padre. Sin embargo, con los cambios en el sistema político el patriarca pensó que había que adecuarse a los nuevos tiempos por lo que instó a sus hijos a contraer nupcias con doncellas de probada reputación para limpiar el maltrecho nombre de la familia. Amadeo era un mujeriego empedernido al que no le agradó mucho la idea. Cortejo a una dama quien temiendo quedarse soltera lo aceptó.

Semanas antes de la boda, Amadeo se encontró a una niña tocando el salterio. Fue fácil para él seducirla y abandonarla sin embargo, la niña apareció tiempo después encendida con la fiebre del amor. Amadeo no tuvo escrúpulos y decidió encerrarla mientras pensaba que hacer con ella. Al principio se encontraba en el sótano con ella y luego de satisfacer sus instintos la dejaba de nuevo sola en medio de la oscuridad. Y así pasaron los años. Durante un olvido prolongado cierto día la encontró moribunda por lo que contrató a una india para que limpiara su estancia y esté al pendiente de ella. Amadeo duplicó la herencia de su padre y en poco tiempo fue el cacique más poderoso de la zona. Y así pasó el tiempo.

Las leyendas se multiplicaron, unos niños aseguraron haber encontrado un lugar –propiedad de Amadeo- que sin duda era la puerta del infierno por los extraños ruidos que ahí se oían. La policía llegó al lugar y fue cuando los rumores y leyendas cobraron verosimilitud. Un despojo humano que recordaba a una mujer había vivido encerrada toda su vida por culpa de Amadeo Peralta. La indiferencia se tornó en indignación por lo que todos quisieron ayudar a Hortensia y hundir al déspota cacique. Amadeo terminó en la cárcel. Hortensia fue atendida por una monjas y –luego de acostumbrarse a la luz y a los demás seres humanos- se encaminaba a la cárcel a tocar el salterio a quien rara vez la dejaba sin comer. Pronto Amadeo, ante aquel reclamo persistente, se abandonó en la oscuridad y la desdicha.


Regalo para una novia

Fortunato II heredó el circo que su padre apenas pudo levantar del suelo. Sin embargo el vástago resultó hábil para los negocios; pronto, no sólo lo saco adelante sino que lo modernizó y llevó por extensas regiones con gran éxito.

El empresario se casó con una trapecista quien le dio un hijo: Horacio. Pronto la mujer tuvo deseos de independizarse por lo que no dudó en abandonar a esposo e hijo. Fortunato II volvió a contraer nupcias sólo para verse una vez más, sin mujer a su lado. Horacio creció con la sensación de haber sido dejado por madre y madrastra. Ya en plena madurez, Fortunato II volvió a casarse con una suiza quien no batalló mucho para convencerlo de dejar el circo y adoptar una vida tranquila en los Alpes. El joven Horacio quedó entonces al frente de la empresa.

Horacio había trabajado siempre en el circo, conocía el negocio y pronto amplió la visión del padre y del abuelo. Compro algunas arenas e invirtió en peleas de box y luchas. Aprendió a vivir con lujos y a conseguir siempre lo que quería. Desconfiado por naturaleza, rehuía el matrimonio y tiraba de loco a su abuelo Fortunato cuando éste le reclamaba heredero para la compañía.

Todo cambió el día que Horacio conoció a Patricia Zimmerman. Se encontraba en un restaurante cuando entró, del brazo de su marido, una judía cuarentona que lucía las joyas que su esposo vendía. Se enamoró de golpe y se dispuso a conquistarla a como de lugar. Empezó mandando flores cuya suerte fue invariablemente el bote de basura, después empezó a aparecerse en todo lugar que la fina dama frecuentara: cafés, opera, centros comerciales etc. La Sra. Zimmerman no hallo manera de hacerle entender a ese inconsciente que no siguiera perdiendo más el tiempo y el dinero pues una dama de su altura no se fijaría jamás en él. Pero Horacio no desistía al grado de que cierto día le mandó una costosa joya comprada en las tiendas del marido. La señora tuvo que regresar la joya a los remitentes antes rechazados. Horacio se sintió por primera vez defraudado y aunque rara vez recordaba al abuelo, pidió hablar con él por larga distancia. Luego de escuchar la desventura, el anciano Fortunato le sugirió a su nieto que le ofrezca a la dama en cuestión algo que no tenga. Un buen motivo para reírse. Al día siguiente, una joven llegó a la tienda del señor Zimmerman para devolver la joya que un día antes, había adquirido un tipo de lo más vulgar y petulante. Luego de narrarle una historia aprendida, la joven no solo pudo regresar la joya sino que consiguió una invitación a cenar de parte del dueño de la joyería.

A la siguiente semana, un ruborizado señor Zimmerman le avisó a la señora que marchaba a una subasta de joyas.

Sola y con un interminable dolor de cabeza, Patricia Zimmerman fue arrebatada de todo lo conocido, cuando acudió a investigar un ruido y se encontró con un breve pero intenso espectáculo circense y a Horacio en el centro de todo. La señora se rió y se lanzó en su encuentro.


Tosca

Maurizia Rugieri había aprendido a tocar el piano con su padre y a los diez años ya se encontraba ofreciendo recitales. A pesar de las alabanzas, Maurizia sorprendió a todos al exclamar su deseo de ser cantante. Su padre le contrató un maestro severo que no logró sofocar su deseo. Sin embargo su voz le cambio en la adolescencia de manera poco atractiva por lo que tuvo que cambiar de planes. Se casó de 19 años con Ezio Longo un arquitecto sin titulo que se había propuesto fundar un imperio de cemento y acero. La pareja pronto tuvo un hijo sin embargo Ezio sospechaba que una catástrofe acabaría con su felicidad. Dicha catástrofe no fue otra que un estudiante de medicina que se topó con Maurizia en el camión. Leonardo Gómez iba distraído mientras silbaba un fragmento de Tosca pues admiraba profundamente las artes del Bel Canto.

Pronto, Maurizia y Leonardo vivieron un amor casto representado en Carmen, Aída u alguna otra obra. Ella deseaba consumarlo más no tomaba la iniciativa. Él por su parte, respetaba la condición de esposa de su deseo.

Sus encuentros a bordo del tranvía, bien pudieron haberse eternizado de no ser por que algún ocioso le fue con la noticia a Ezio quien se vio de inmediato sorprendido por la nueva. Pronto, encontró a la feliz pareja y, luego de levantar y tirar en vilo a su rival, se llevó a su esposa para encerrarla y pedirle que entrara en razón. Ezio también le pidió tiempo y comprensión pero al ver resultados infecundos, le dio libertad para volver con su amado a condición de renunciar a ver a su hijo. Maurizia preparo sus cosas y se fue no sin despedirse de su hijo y de su demacrado esposo. Cuando llego al edificio donde vivía Leonardo, se encontró con que se había ido a un pueblo a ejercer su profesión. Se instaló y se dedicó a rastrearlo hasta dar con él. Su aventura la lleva a perder sus pertenencias y recorrer zonas que pusieron a prueba su temple y decisión. Cuando llegó con su amado, -en medio de la selva e instalado en un campamento- fue presentada como la esposa del doctor Gómez. Diez años después, la pareja era conocida como Mario y Tosca y por su dedicación a difundir las artes, en especial la opera, en aquellas recónditas regiones. Sus representaciones eran celebres por apasionadas. Pasaron algunos años más hasta que la muerte sorprendió al doctor. Todo mundo pensó que la viuda sería capaz de realizar algún trágico acto como los que había representado por lo que se turnaron para no dejarla sola.

Maurizia se sobrepuso a la perdida y mantuvo el legado de su amante en el recuerdo del pueblo.

Ese mismo año, la noticia de que se construiría una autopista recorrió el pueblo. Ezio Longo e hijo era el nombre de la empresa, al enterarse de esto, Maurizia se encerró en su cuarto con la esperanza de no encontrarse con su pasado. 28 años hacía de su partida y de no ver a su hijo. El peso de tal hecho termino por vencerla por lo que cogió un paraguas y salió en su encuentro. Los encontró en una taberna. A punto estuvo de acudir a ellos convencida de que el verdadero héroe de su vida fue siempre Ezio y su amor a toda prueba. Un jugueteo entre el padre y el hijo del cual ella se siente excluida, la regresa a las sombras y a su casa.


Walimai

Walimai narra la historia de como sus padres se conocieron. En aquella época había escasez de hembras por lo que el padre tuvo que ir a otros lugares a buscar esposa. Luego de encontrarla bajo un árbol y haberla pagado con trabajo a su futuro suegro, los padres de Walimai se instalaron en algún lugar de la selva. El protagonista recuerda que casi nunca veía el sol salvo cuando un árbol caía dejando un hueco en el cielo. Walimai es soltero y también cazador. Su familia es numerosa pero conserva el orgullo digno de los de su estirpe. Cuenta sobre la llegada de los hombres pálidos y sus razones para aborrecerlos. Cazaban con pólvora, sin destreza ni valor, no se vestían de aire, eran sucios etc. Aquellos hombres querían la tierra y las piedras preciosas. Cada uno de ellos era como un viento de catástrofe. El inevitable enfrentamiento sucedió. Los nativos se internaron por la selva pues habían oído que aquellos blancos eran en extremo vengativos y que por cada baja de su parte, ellos volvían con más armas y hombres y destruían la aldea. Walimai fue hecho prisionero y llevado a trabajar con los caucheros. En ese lugar Walimai conoció a una joven misma que, por las deplorables condiciones en que vivía, murió en sus brazos.

El cazador sintió que el alma de la joven entró en su alma. Luego de acomodar el cuerpo y encender una hoguera, Walimai se alejó del lugar convencido del ritual que tendría que hacer, para que el espíritu de la joven encuentre descanso. Se internó más por el bosque –suponemos que ha dejado la selva atrás- y entonces Walimai entró en contacto con el alma que guardaba en su interior. Walimai y la mujer se platicaron sus vidas, él comenzó su ayuno para ayudar al alma ajena a iniciar su viaje al más allá. Cuenta que en una noche, el alma salió y anduvo por los alrededores pero regreso al no sentirse lista aún. Finalmente el alma partió. Walimai sintió tristeza y se presta a cazar para no regresar con su tribu sin nada.


Ester Lucero

Un doctor que participaba dentro de un grupo revolucionario quedó fascinado por la imagen de una niña de nombre Ester Lucero. Conmovido y convencido de que se dejó engañar de más por los sentidos se prestó a buscarla. Al encontrarla se hizo amigo –y médico- de la chiquilla. Su amistad fue intachable más su conciencia le recriminaba su fijación por una niña ajena a sus sentidos. Ángel Sánchez presenció la lenta pero gradual transformación de Ester Lucero. Ignoraba los comentarios de los vecinos que veían extraño que el director del hospital tuviera interés en charlar con aquella anciana y su nieta pero el completo control que ejercía sobre sí mismo le cuidaron de jamás levantar sospechas de su ardiente y reprimido deseo. Una tarde, el doctor recibió el cuerpo herido de la joven. Desesperado, trata en vano de salvarla y una vez que agotó todos los recursos decidió buscar algunas plantas que un brujo de una tribu le dio luego de salvar, milagrosamente, la vida de un amigo.

El doctor Ángel Sánchez regreso con la enferma y para sorpresa de la abuela y la enfermera en turno, bailó una extraña danza y unto las plantas por el cuerpo, doce horas después, Ester Lucero se divertía con el tío Ángel que volvía a danzar a su alrededor como segunda parte del tratamiento.

Al paso de los años, Ester Lucero se casó y mudó a otra ciudad, de vez en cuando le escribe a su tío quien vio incrementado notoriamente su prestigió. Una expedición se puso a buscar más hierbas medicinales pero sin éxito alguno.


María la boba

Una prostituta llamada María la Boba llevaba su avanzada edad y oficio con dignidad, ni ella misma se imaginaba la leyenda que por sí sola se había forjado.

Había decidido morir. Se pintó los labios y anunció a sus compañeras su inmediato destino. María tomó chocolate en grandes cantidades y cuando todas vieron que ya no despertaba tomaron en serio la sentencia de María. Durante el velorio y con retazos de platicas de los asistentes, se armó la historia de María.

Hija de emigrantes españoles, María había sido arroyada de niña por un tren que la había dejado en una especie de estado primitivo de inocencia e inutilidad. Pasados los años, los padres arreglaron la boda de su hija con un médico de mayor edad que no se pudo negar de casarse con la hija retarda de sus prestamistas. Aquella niña llegó al lecho matrimonial sin ningún asomo de razonamiento, atención o rencor. María quedó embarazada de aquel viejo que murió poco después de un ataque fulminante. María pasó los años siguientes de luto a pesar de que había olvidado a su esposo. Sin embargo su cuerpo había madurado y al poco tiempo se vio a María observar con atención a los hombres. Sus padres, escandalizados, decidieron mandarla a España en barco junto con su hijo y una sirvienta. Durante el viaje, María perdió a su hijo en un accidente. Aulló de dolor y desconcierto. Cuando salió a la cubierta, fue llamada por un marinero que ayudó a María a notar la diferencia entre un amante anciano y un fuerte y vigoroso. María se entregó a los placeres ajena a toda inmundicia o prejuicio. Disfrutaba descubrir sus posibilidades y no dudo cuando el marinero le propuso huir del barco en un bote. Una vez instalado en un puerto, el marinero no tardó en aburrirse y asustarse por las actitudes de aquella viuda ausente y extraña. La abandonó. María le esperó durante semanas hasta que el deseo de los huesos emergió de nuevo en ella. Salió y pidió consuelo en el primer hombre que encontró. Éste, maravillado por tan ardiente criatura, salió a contárselo al pueblo no sin antes dejarle a María un billete en su lecho. Así nació la fama de María. Los marinos se tatuaban su nombre y recorrían los mares contando sus encuentros. Sus inolvidables encuentros. María partió luego de unos años a la capital. Toda una leyenda se había forjado alrededor de ella. Se instaló de nuevo y se entregó a aquellos hombres que representaban la imagen de María con un amante. Imagen que María disfrutaba. María envejeció más no sus dotes para amar a un hombre. Muchos se iban de ahí desilusionados al encontrarse con una vieja pero los que se quedaban, salían maravillados por ella. María mantuvo siempre la esperanza de volver a encontrarse con su marinero, lo busco en todos y a todos complació como si lo hubiera encontrado. Hasta que, cansada de esperar, recurrió a la jarra de chocolate.


Lo más olvidado del olvido

Dos amantes encerrados se pierden entre ellos, entre los nombres de los compañeros delatados, y la promesa de que el sueño está por terminar.



El Pequeño Heidelberg

El Pequeño Heidelberg es el nombre de un salón de baile donde una pareja se hizo famosa por dos razones: su perfección a la hora de bailar pues ambos sabían de antemano el siguiente paso a dar de la pareja y, que nunca cruzaron palabra. La niña Eloísa –quien era la parroquiana más antigua del lugar- y el Capitán constituían la sensacional pareja. Cierto sábado, y aprovechando la llegada de unos turistas, el Capitán habló por primera vez y pidió a la niña Eloísa en matrimonio. La anciana aceptó emocionada. Ambos bailaron en el salón que rompió en fiesta. Pero poco a poco, la niña Eloísa se esfumó en los brazos del Capitán, quien seguía bailando pues mantenía viva una ilusión perdida. La Mexicana, otra asidua del lugar, baila con el Capitán para no despertarle del pasado.


La mujer del juez

Un hombre lleva su destino marcado desde su nacimiento. Morirá por causa de una mujer; por ello, Nicolás Vidal evitó siempre relacionarse más allá de lo efímero. Casilda era una mujer frágil, poco llamativa, además de ser la mujer del juez razones de sobra para que Nicolás la descartara como una posibilidad mortal de encuentro. El juez Hidalgo y su esposa llegaron al pueblo y para sorpresa de todos se instalaron en aquel lugar caluroso y de poco atractivo. El juez ablandó su desempeño lo que muchos atribuyeron a su desapercibida esposa e hijos.

Nicolás Vidal fue hijo de una prostituta que no lo deseaba. En vano trato de expulsarlo pero al verlo recién nacido, hecho y derecho y con cuatro tetillas supo que su hijo perdería la vida por una mujer. Aquella predicción pesó en Nicolás el resto de su vida. Tuvo entonces que apartar deseos amorosos hacía las mujeres y en poco tiempo, su fama de bandolero sagaz recorrió los extremos del pueblo.

El juez Hidalgo había tratado en vano de cazarlo, ninguna ayuda era suficiente pues Nicolás conocía a fondo toda la región. El juez arrestó entonces a Juana la triste, la madre de Nicolás y la encerró en la plaza con un jarrón de agua. El juez se había empeñado en atrapar al ladrón a cualquier precio. Al acabarse el agua, la mujer comenzará a gritar de desesperación y su hijo será mi prisionero cuando trate de rescatar a su madre. El juez pensaba de esta forma sin embargo Nicolás pensaba de otra. Al recibir la noticia de que su madre agonizaba por la falta de agua, los hombres de Nicolás se sorprendieron de que su jefe no mostraba prisa alguna por rescatar a su madre. Para Nicolás aquello era una cuestión de honor y demostraría que tenía más cojones que el juez.

La mujer agonizaba y solicitaron que se suspenda el castigo pero el juez se mantuvo irrestricto. Entonces se acudió con doña Casilda quien estaba al tanto de los hechos que tres días a la fecha se venían sucediendo. El juez tuvo que ceder cuando escuchó las protestas de sus hijos unidas a las del pueblo. Nicolás se enorgulleció de su triunfo. Pero a la mañana siguiente, su triunfo tornó en trago amargo al enterarse que su madre se había ahorcado en el burdel donde siempre trabajo. Furibundo, declaro que los días del juez estaban contados. El juez y su familia sin embargo habían partido de vacaciones. Nicolás se enteró del destino y se lanzó en pos de ellos. Durante el camino, el juez Hidalgo murió sorpresivamente. Casilda puso a salvo a sus hijos y se preparó a entretener lo más posible a la banda de Nicolás para asegurarles huida. Sin embargo solo un hombre llegó al encuentro. Luego de que Nicolás comprobara que nada podía hacer ya contra el juez, estudió detenidamente a la mujer que lo retaba con la mirada. Casilda hizo alarde de toda su capacidad de seducción para poder retener al bandolero que de momento olvidaba la existencia de los hijos. Entonces aquel hombre desacostumbrado al trato especial por una mujer, se entregó a ella con la misma intensidad recibida. Cuando a lo lejos se podía percibir que soldados venían con el objetivo de arrestar a Nicolás, Casilda incluso le pidió que huya, más aquel hombre prefirió entregarse de nuevo en sus brazos cumpliendo así la profecía que tanto temió en vida.


Un camino hacia el norte

Jesús Dionisio y su nieta Claveles emprendieron una larga marcha con destino a la capital. En el camino, el viejo escultor de santos recuerda el día que su hijo militar llegó con una bebita argumentando que era su hija y que desconocía el paradero de la madre. Claveles se crío con sus abuelos y aunque poseía carácter indómito, ayudaba a la abuela en las labores del hogar y al abuelo en su producción de santos. Todo cambio desde el día en que fue enterrada la esposa de Jesús Dionisio: Amparo Medina. Ante la irremediable perdida, Jesús comenzó a beber y cambió su trabajo por uno de estilo más sombrío, la casa se fue deteriorando, los animales murieron uno por uno, y al poco tiempo vivían en la extrema pobreza. Claveles se fue a trabajar fuera por un tiempo y regresó esperando un hijo. El abuelo se había sumido en lo más decadente de su existencia. La llegada del hijo de Claveles cambió los aires del entorno. El abuelo dejó la bebida y bautizó a su bisnieto con el nombre de Juan, sin embargo, la eventual actitud extraña del niño los hicieron sospechar. Luego de unos análisis médicos se diagnosticó que el hijo de Claveles era sordo y que por lo tanto será mudo. Jesús Dionisio no se sorprendió y dispuso que ellos mismos educarán a Juan. Juan Picero creció con un estrecho vinculo con su bisabuelo y aprendió a valerse por si mismo a pesar de su defecto, llegado los siete años, le fue negada la entrada a la escuela, lo que provocó en su bisabuelo una indignación completa. El achacoso viejo consoló a su nieta diciéndole que ellos mismos se ocuparán de enseñarle a Juan un oficio en la vida.
Por esas fechas llegaron unos voluntarios de la señora Dermoth cuya labor consistía en ubicar niños enfermos para ofrecerlos en adopción a prósperas familias del norte bajo consentimiento de los familiares del infante. El bisabuelo se negó rotundamente en dar en adopción a Juan. Los voluntarios le insistieron subrayando el factor sordera de Juan pues allá, en el norte, había hospitales que seguramente corregirían el mal. Jesús Dionisio no cambió de opinión. Pasados los días, Claveles se sorprendió varias veces observando los folletos que dejaron.
Claveles se encontró, fuera de la vista de su abuelo, varias veces con los jóvenes voluntarios. En el último encuentro le enseñaron la foto de una agradable pareja interesada en adoptar a Juan y que además le ofrecían doscientos cincuenta dólares en ayuda. Claveles había comparado en varias ocasiones su miserable cuarto con los lujos de los folletos. Y entonces aprovecho la ausencia de Jesús Dionisio para vestir a su hijo con sus mejores ropas y explicarle con señas que todo lo hacia por su bien. El bisabuelo enfureció al oír la noticia y acusó a su nieta de llevar sangre de mala madre que abandona a sus críos. No se volvieron a dirigir la palabra hasta que se escucho por la radio de una banda que engañaba a padres en extrema pobreza a los cuales ofrecían dinero o ayuda para sus hijos y que estaban implicados en el tráfico de órganos. Jesús Dionisio y su nieta Claveles están en la capital para preguntar si su nieta podría ser alguna de sus víctimas.


El huésped de la maestra

La maestra Inés sólo podía confiar en su amigo, el árabe Riad Halabí, en una situación de extrema importancia. Después de todo, su amistad se remontaba varios años y fue el árabe quien ayudó a Inés el día que asesinaron a su único hijo, y fue también el árabe quien le sugirió poner una pensión en su casa. Por eso Riad no dudó ni un momento cuando la maestra Inés le anunció en su tienda que había matado a un huésped. Al acudir a la escena del crimen Inés le confiesa al turco que siempre supo que tarde que temprano volvería a ver al asesino de su hijo. Riad ayudó a Inés a deshacerse del cadáver sin dejar huella del asesinato. La maestra Inés era querida por todos por su indudable apoyo a los desprotegidos. Todos sentían que algo le debían sea la facultad de leer o el recuerdo del estomago llenó en los días que normalmente no había con qué llenarlo. Todos le debían algo y por eso todos podrían ayudar en algo.


Con todo el respeto debido

Una pareja de pillos: -un traficante de armas y whisky falsificado y una fugada de casa con un puñado de diamantes- buscan la manera de hacerse ricos sin trabajar. Domingo Toro y Abigail McGovern viven de hacer trampas a negocios o particulares, su ingenio se agudiza según sus expectativas. Conforme su fraudulento modo de vida aumenta, Abigail considera necesario convencer a los demás de que su riqueza es familiar y que Domingo se cambie de apellido pues nadie se apellida Toro. Sin embargo, Domingo mantenía bajo control a su mujer pues gustaba de desaparecerse cuando ella le insistía en cosas que él consideraba –y está era una de ellas- inútiles. Sus negocios prosperaron pero Abigail seguía insatisfecha, el darse cuenta de que el dinero no implicaba que los aceptaran en sociedad la tomó por sorpresa. La pareja discute por la inconformidad de Abigail quien anuncia que comprará caballos pues sólo la clase más alta tiene acceso a ellos. Domingo se opuso pero, por primera vez, se dejo convencer por su mujer. La idea fue buena y pronto comenzaron a codearse con familias opulentas de criadores. Pero como seguían sin salir en las páginas de sociales Abigail continuaba sintiéndose hueca. Se volvió más ostentosa y estrafalaria. Sus tradicionales fiestas anuales de disfraces se volvieron más y más famosas por su despilfarro. Los estudiantes protestaban a menudo por la actitud de los Toro frente al aumento de la mísera. Una tarde Domingo recibió una llamada anunciándole que Abigail estaba secuestrada. Fue entonces, que el sueño de Abigail se hizo realidad: la noticia del secuestro de la esposa del magnate de los baratillos fue primera plana al día, se leía sobre el constante aumento de la recompensa exigida por un grupo extremista –hasta entonces desconocido- que se adjudicaba el crimen. El drama se mantuvo algunos días hasta que –justo cuando la atención comenzaba a desviarse- aparecieron Abigail sana y salva y Domingo quien no dijo el valor pagado pues su esposa no tenía precio. El rumor de que la suma fue exorbitante dejo pasmados a toda la clase alta de la región. Hubo protestas por parte de los estudiantes que alegaron un autosecuestro que sin duda redituará en impuestos y cosas por el estilo. Nadie les hizo caso pues algunas décadas más tarde, los Domingo-McGovern son de las familias más respetadas del país.
Vida interminable

La inseparable pareja de Ana y Roberto Blaum, mantuvo por 50 años su compañía ininterrumpidamente es decir, jamás se separaron. Cuando se conocieron él era un joven con aspiraciones de médico y ella una violinista llena de candor e inocencia. Fue la música la que los unió. Al llegar la guerra, los Blaum tuvieron que emigrar por sus raíces no arias y llegaron a otro continente a establecerse. Las habilidades del doctor Blaum pronto le dieron notoriedad no sólo por sus extraordinarias capacidades médicas sino por su autentico altruismo al ejercer su oficio. Además, el doctor Blaum es notable por sus ensayos a favor de una muerte digna y necesaria. Algunos lo atacaron de ser partidario de la eutanasia y otros mas de racista y enfermo. Lo cierto es que los Blaum envejecieron siendo admirados y queridos por todos.

El narrador del cuento narra la manera de cómo conoce a los Blaum –una emergencia que desde luego es solucionada por el susodicho-, y su creciente amistad con ellos. Como la pareja no tenía hijos, los Blaum trataron al narrador como un hijo por ello acudieron a él cuando el doctor le pidió que le consiguiera un lugar apartado de la prensa y las multitudes pues necesitaba tiempo para escribir otro libro. La fama del doctor había aumentado y sus polémicos libros lo hicieron famoso y solía ser visitado por enfermos, periodistas, colegas, curiosos etc.

Un año dejó el narrador de ver a los Blaum cuando se reencontró con ellos, Ana había muerto apaciblemente ayudado por Roberto quien tenía preparada una inyección para él. Roberto nunca escribió una línea, se dedicó ese año a su mujer quien fue diagnosticada con cáncer terminal. La pareja había pactado su último año, inseparables como siempre fue. Ahora el narrador escucha la suplica de Roberto quien le pide ayuda a buen morir pues él solo, no puede hacerlo.
Un discreto milagro

Gilberto, Filomena y Miguel eran los tres hermanos Boulton descendientes de un comerciante de Liverpool. Gilberto escribía poemas a su edad de más de setenta años, era el único que fue criado en Inglaterra por lo que mantenía manías del supuesto rango. Filomena era viuda y abuela y cuidaba a sus hermanos; uno anglófilo y el más pequeño cura. Miguel no sólo era un sacerdote radical que compartía las desgracias de sus feligreses, también era capaz de protestar contra el régimen militar que se había apropiado del país. Denunciaba torturas y llegó a ser tan conocido que seguramente le ahorró ser desaparecido.

Miguel sufrió un ataque que le dejo ciego repentinamente. Fue llevado a casa de su hermana pero, ante la gravedad del asunto fue llevado aun hospital, el más miserrimo que existía, pues el padre Miguel se negaba a entra a lugares con olores petulantes o de platicas sofisticadas. Al ser atendido, el medico sugirió ser visto por un especialista en el hospital militar o en el del Opus Dei. Miguel se negó a ir a cualquiera de los dos pero fue persuadido por Filomena para ser revisado en el segundo. El oftalmólogo del Opus fue sincero y dijo que sólo un milagro le salvaría la vista al padre. EL padre Miguel enmudeció. Filomena tomó cartas en el asunto y junto con Gilberto y el guardaespaldas de su hermano, se dirigieron donde se le pedían favores a Juana de los Lirios: una mujer cuya fama de milagrosa había trascendido fronteras luego de su muerte. Para Filomena era una santa que algún día reconocerán. Para Miguel que mejor milagro entonces que la caída del dictador. Gilberto se secaba el sudor pensando en las vueltas de la vida.

El padre Miguel fue operado en el hospital del Opus Dei posteriormente. Al regreso a casa de Filomena, Miguel recibió innumerables visitas de afectados, poco después la noticia de que el padre Miguel había recuperado la vista corrió con voz propia. En una fiesta que se organizó más adelante, el Padre Miguel pidió recolectar firmas para pedir la beatificación de Juana de los lirios.

Una venganza

Mucho se especuló que la nueva reina del carnaval: la señorita Dulce Rosa Orellano, si bien resultaba graciosa y bella, había otras concursantes que superaban notablemente a la ganadora y que la razón por la que se hizo merecedora de tal distinción es la fuerza política de su padre el senador Anselmo Orellano. La fama de dicha belleza llegó a oídos incluso del rebelde Tadeo Céspedes quien antes de llegar al poder realizó una expedición punitiva por los terrenos del senador. El senador ordenó encerrar a su hija en la última habitación de su finca y se prestó a defenderla con pistola en mano. Consciente de su derrota, El senador llegó agonizante a la recamara de Dulce Rosa con la intención de matarla. La niña sin embargo, le pide al padre que la deje viva para vengarlo. El senador vio la suficiente determinación en los ojos de la niña que cumplió su deseo. Esa noche Tadeo violó a Dulce Rosa que engendró desde entonces el deseo de la venganza.

Tadeo por su parte regresó a la capital a rendir cuentas de sus actos.

Con la llegada de los nuevos tiempos, fue nombrado alcalde y llegó a cultivar respeto alrededor de su persona. Toda marchaba bien en la vida del alcalde excepto por el recuerdo de aquella tarde en la que embriagado de pólvora y poder destruyó la dignidad de una niña. Cierta noche no pudo más con los recuerdos y se dirigió al lugar de los hechos. Dulce Rosa por su parte se había repuesto del ultraje y volvió a levantar la finca. Su belleza aumento y tuvo incluso algunas propuestas de matrimonio. La noche en que Tadeo se presentó en sus terrenos la produjo una enorme satisfacción pues día y noche lo llamaba con el pensamiento. Nuevamente solos y juntos. Tadeo le confeso haber estado todo este tiempo arrepentido y enamorado de ella. Dulce Rosa por su parte no encontró los viejos odios y se topó con una imagen muy distinta del agresor. Ambos se reencontraron y pronto anunciaron su boda. Dulce Rosa se descubrió enamorada del hombre que más odiaba pero aún así el recuerdo de su padre asesinado no la dejaba en paz. Todo estaba listo para el festejo salvo por la novia que no apareció. Tadeo la encontró aislada en un cuarto, rodeada de sangre como la primera vez que la vio.

Cartas de amor traicionado

Analía Torres quedó huérfana. Su tío Eugenio pasó a ser su tutor y administrador de las tierras que había heredado. Analía ingresó a muy temprana edad al Colegio de las Hermanas del Sagrado Corazón. Ahí recibía de cuando en cuando, breves notas de parte de su tío sin embargo, en el fondo sospechaba qué éste codiciaba sus tierras. Al cumplir 16 años, Analía conoció a su tío Eugenio quien la visitó por primera vez. El encuentro fue áspero pues la joven irritaba al tío con extrañas provocaciones. Al platicar el tío con la madre superiora, cae en cuenta de que nunca le mandó regalos en Navidad y jamás preguntó por ella.

Al poco tiempo, el tío regresó al convento para anunciarle a la madre que ahora será su hijo Luis quien se escribirá con su sobrina.

Analía comenzó a recibir cartas de su primo, al principio no las abría pensando que era otro ardid más del tío. Pero poco después, las leyó y eventualmente, una vez reconocida en él, las respondió. Analía se grabó la caligrafía y buen gusto de su primo, empezó a sentir emociones ajenas hasta ese entonces, que intentó reprimir imaginando que su primo era en extremo desagradable. No funcionó y en poco tiempo, se escribían usando un sistema de códigos que ocultaba un amor latente y confeso. El día que Analía conoció en persona a Luis se decepcionó pues era mas bien guapo y atractivo. El cortejo fue breve y la boda próxima. Analía continuó desencantándose de su príncipe azul y se convenció de que ella misma se enamoró de una ilusión. Al año nació su hijo, los esposos eran tan ajenos para entonces que sólo el niño notaba el tamaño de sus frustraciones. Llegado el momento de inscribirlo en la escuela, Analía se impuso sobre Luis para inscribirlo en una escuela de la zona. Justo comenzaba el niño a traer buenas calificaciones cuando un accidente cobró la vida de Luis Torres. Analía había reparado algo extraño en una nota de felicitación del maestro de su hijo cuando ocurrió la desgracia. Sin embargo, suspiro por el alivio de significarse viuda y tomó entonces las riendas de su vida. Agradeció a su tío Eugenio tantos años de dedicarse a sus tierras pero ahora le resultaba prescindible, cambió de personal y una vez que pusiera al día los documentos del negocio fue con rumbo a la escuela de su hijo. Le pidió que le enseñará a su maestro y llegó presentándose.

El maestro agradeció los dulces que anteriormente había mandado pero Analía lo sorprendió con una caja llena de cartas. El maestro palideció y le preguntó cómo lo pudo haber averiguado. Ella reconoció la misma caligrafía de las cartas en las notas escritas a su hijo. Él no la quiso engañar, fue un favor que le hizo a su amigo Luis Torres, que en paz descanse, y nada pudo hacer cuando empezó a tener respuestas. El perdón dependerá de usted le dice Analía al maestro.
El palacio imaginado

Un país latinoamericano llenó de selva y tradición, de pobreza y riqueza. En un lugar de la región conocido como San Jacinto, manda un caudillo autoproclamado El Benefactor, hombre inspirado para las intrigas pero desconfiado por naturaleza, especialmente de las mujeres. Si bien en la capital había indicios de modernidad, el resto del país, vivía sumido en la miseria y la ignorancia, los antiguos habitantes de la zona, habían desaparecido por vocación y por miedo ante la llegada de los conquistadores. El ferrocarril era un síntoma irrefutable de progreso y unía los cuarteles con el palacio de verano del Benefactor que fue contruído luego de que un explorador belga había señalado cierto lugar como el más bellos y completo del planeta.

La esposa de un recién nombrado embajador, vino entonces, a mover los andamios más sólidos del poder. El Benefactor se quedó impresionado de la señora Marcia Lieberman; su belleza y gracia no podían compararse con ninguna de las mujeres con las cuales había compartido, escasas horas, de su vida. Luego de concerla en una cena más de protocolo, no halló reposo ni tranquilidad. Una noche se presentó en casa de la señora y, a pesar de su avanzada edad, la invitó formalmente a irse con él. Marcia Lieberman tuvo razones para aceptar la invitación: su matrimonio no funcionaba y se sintió conmovida por la soledad del viejo. De espíritu libre, quedó fascinada por la inmensa naturaleza que tenía frente a ella, el Benefactor por su parte, y luego de hacer correr al esposo diplomático, tuvo un tardío pero intenso romance con la joven. Entonces decidió el Benefactor llevar a Marcia a su bello palacio. Marcia quedo fascinada con aquel lugar abandonado pues todo tipo de plantas habían penetrado por los interiores. El anciano tirano reclutó un séquito para que la sirviesen y se despidieron luego de un inesperado hecho. Rendido por los lances amorosos se quedo dormido, por primera vez en su vida, en brazos de una mujer. El Benefactor supo que corría peligro el poder cuando se es abrazado. Se despidieron para no verse jamás. Al paso de los años, las noticias de que el anciano cacique de la zona había muerto, apenas se oyó en el palacio que poco a poco se había mezclado con la selva.

Muchos años, después, una expedición comprendida por profesionales, buscó el mítico palacio sin suerte, los aldeanos hablan de extrañas apariciones. En su momento Marcia se acostumbro a ellas. Apariciones que remontan de tiempos de la conquista.


De barro estamos hechos

Rolf Carlé, un prestigiado reportero de televisión cuya trayectoria abarca guerras y catástrofes, acudió a cubrir la erupción de un volcán que había provocado un desprendimiento de hielo que al descongelarse cubrió con lodo extensas poblaciones. Ahí conoció a una niña de nombre Azucena que había quedado sepultada por el barro y que estaba atorada pues sus hermanitos se habían aferrado a ella a la hora del desastre. El audaz periodista se vio de pronto identificado con el dolor emocional de Azucena, gradualmente dejó de reportar el terrible desastre que ocurría a su alrededor para prestar atención y ayuda desesperada para desenterrarla. La cara de la niña emergida del barro dio la vuelta al mundo pues todos los medios se concentraron en aquel espectáculo de horror. Tres días pasaron y los esfuerzos de Rolf habían sido inútiles. Azucena seguía atrapada en el fango y Rolf sólo pudo ofrecerle compañía. Mientras pasaban las horas Rolf recuerda su vida y lo que ha pasado en ella, lo extraño y lo reconocible. Su encuentro con Azucena fue decisivo en su vida por el impacto que le causo. Rolf quiso consolarla y fue Azucena quien le dio consuelo a él.

Azucena murió y la narradora admite que desde entonces no volvió a ser el mismo.



La exitosa escritora chilena nace en Lima, Perú en 1942. Desde muy joven se dedicó al periodismo, Da el salto a la ficción y consigue en 1982 un inusitado best seller con La Casa de los espíritus, después le siguieron otros títulos igualmente afortunados: Eva Luna, El Plan infinito, De amor y de sombra, Paula, Afrodita, Hija de la fortuna, Retrato en sepia y Más recientemente su autobiografía Mi país inventado y el segundo volumen de una trilogía de aventuras iniciada con La ciudad de las bestias.