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Crisis de la Restauración

El "PROBLEMA DE ESPAÑA".

En los últimos años de la regencia de María Cristina (1885-1902) se rompe la estabilidad creada por los líderes de los partidos dinásticos. Canovas muere asesinado por el anarquista Angiolillo en 1897. sucediéndole en el partido conservador Francisco Silvera y Antonio Maura. El partido liberal y su líder, Sagasta, tuvieron que sufrir la crisis de 1898 y asumir el desprestigio político de la derrota ante la opinión pública, por lo que tras la muerte de Sagasta en 1903, su partido se divide en varias facciones que siguen a distintas figuras (Moret. Canalejas. Romanones...) que no conseguirán unificar a los liberales. A la crisis política hay que añadir el planteamiento por parte de muchos intelectuales del "problema de España", es decir, la solución a la situación de atraso y aislamiento respecto a los países más desarrollados. Sobre las causas de la decadencia española surgen diversas interpretaciones:

Los políticos antidinásticos (republicanos, socialistas y nacionalistas) señalan la necesidad de reformar el sistema canovista.

La burguesia y los economistas achazaban los males patrios a la falta de modernizacion de nuestra economia.

Los intelectuales llamados regeneracionistas (Joaquín Costa, Ortega y Gasset...) y los escritores de la Generación del 98 (Baroja, Azorín, Unamuno, Valle-Inclán...) diferencian la "españa oficial" de la "España real", en la esperanza de regenerar a España desde abajo, a partir de las fuerzas sociales, ya que las políticas gubernamentales son a cual más calamitosa. Este espíritu queda resumida en el lema de Costa "alacena, escuela y siete llaves al sepulcro del Cid", como símbolo de la necesidad de conocer y mejorar las condiciones de vida del pueblo, modernizar la economía, reformar el sistema político y recuperar el prestigio nacional.

Pero las consecuencias de la derrota del 98 fueron más allá de la pérdida de las colonias

ultramarinas:

La economía española, y especialmente la industria catalana, perdieron un excelente mercado para sus productos y una fuente de materias primas baratas.

Frente al fracaso del nacionalismo español, crecerán los nacionalismos periféricos catalán, vasco y gallego.

La sangría provocada por la guerra de Cuba entre los quintos cuestiona el sistema dé reclutamiento y abre en el ejército la demanda de aumentar sus presupuestos y de encontrar en Africa el prestigio perdido en las antiguas colonias. Los intelectuales criticarán el sistema de la Restauración, apartándose de los partidos dinásticos a favor del republicanismo (Ortega y Gasset, Blasco Ibáñez, Pérez Galdós...) o del socialismo (Giner de los Ríos, Besteiro...).

LA SITUACIÓN POLÍTICA DESDE LA ENTRONIZACIÓN DE ALFONSO XIII HASTA LA SEMANA TRÁGICA (1902-1909).

En mayo de 1902 Alfonso XIII es proclamado rey, abriendo un periodo de inestabilidad política y social que se extendería hasta 1923. Entre las causas de esta situación podemos citar las siguientes:

La propia personalidad del monarca, que participó activamente en política rodeándose de elementos conservadores que le incitaron a tomar decisiones que contribuyeron al descrédito de la monarquía.

La división dentro de los partidos dinásticos tras la desaparición de sus líderes históricos Canovas y Sagasta.

La implantación del sufragio universal masculino, la proliferación de partidos y el inicio de la actuación política de los sindicatos obreros dificultaron el mantenimiento de un sistema

electoral basado en el pucherazo y el caciquismo. Por lo anterior, desde 1917 ningún partido fue capaz de formar gobierno por si solo. sucediéndose las crisis ministeriales.

Tras el fracaso de los proyectos regeneracionistas de Silvela y Polavieja los primeros años del reinado de Alfonso X1I1 se caracterizan por las crisis políticas: si exceptuamos el "gobierno largo" de Maura (1907-1909) la media es de un gabinete cada cinco meses. Además de la inestabilidad política, otras cuestiones agravan la situación nacional:

La conflictividad social, pues a partir de 1902 se sucede una oleada de huelgas, comenzando en Barcelona y siguiendo con la minería bilbaína y los campesinos andaluces al año siguiente.

El problema religioso, al agudizarse con el regeneracionismo las denuncias de sectores progresistas sobre el predominio que la Iglesia ejercía sobre la enseñanza.

La inquietud dentro del ejército, generada tanto como consecuencia de la derrota ante EE.UU. como por la situación interna, en un estamento con exceso de oficiales y escasez de recursos materiales. Esta frustración cristaliza en 1905, cuando oficiales de la guarnición de Barcelona atacan las instalaciones de dos publicaciones nacionalistas, el diario La Veu de Catalunya y el semanario satírico Cui-Cut. El gobierno del liberal Moret se vio obligado a respaldar a los militares mediante la Ley de Jurisdicciones de 1906, dando a los tribunales castrenses competencias para juzgar las ofensas a la Patria.

La cristalización de los movimientos nacionalistas en el País Vasco y Cataluña, debido al fracaso del nacionalismo español en modernizar el Estado y mantener los mercados coloniales. Así, Cambó y Prat de la Riba lograron un agrupamiento catalanista en tomo a Solidaridad Catalana, que consigue un triunfo electoral en las elecciones de 1907, mientras que el Partido Nacionalista Vasco sale de sus feudos rurales.

Entre 1902 y 1905 se suceden varios gobiernos conservadores, hasta que la situación obligó al monarca a optar por un ejecutivo liberal, de manera que en 1907 llega a la jefatura de gobierno Antonio Maura, quien emprendió una serie de reformas para provocar una "revolución desde arriba", es decir, dentro de los cauces del sistema canovista, que evitara otro tipo de revolución "desde abajo” encabezada por las fuerzas progresistas y sindicales. Entre las medidas tomadas por Maura destacan las siguientes:

Leyes para la protección de la industria nacional - a petición de los empresarios catalanes- y fomento de industrias y transportes marítimos - de suma importancia para el País Vasco-

Creación del Instituto Nacional de Previsión y obligación del descanso dominical, para cumplimentar parte de las demandas obreras.

Reforma electoral, que impone el voto obligatorio y el nombramiento automático del candidato que no tuviera contendiente

Por el contrario, no pudo Maura conseguir que se aprobara su ley antiterrorista ni el proyecto de ley de la Administración Pública que pretendía impulsar la descentralización administrativa. Por otro lado, en julio de 1909 se producen graves incidentes cuando Maura ordena el envío de soldados reservistas a Marruecos. En Barcelona comienza la Semana Trágica al estallar una huelga general, mientras que las masas atacan propiedades públicas e iglesias, sucesos en los que convergen sentimientos antimilitaristas, anticlericales y catalanistas junto a reivindicaciones obreras. El gobierno reaccionó con dureza: más de mil personas fueron encarceladas y diecisiete condenadas a muerte, entre las que destaca el ajusticiamiento de Francisco Ferrer Guardia, militante anarquista y fundador de una Escuela Moderna de carácter laico y crítica con el sistema, que no había tenido participación directa en los acontecimientos.

LA PRESIDENCIA DE CANALEJAS.

Tras la Semana Trágica se suceden los gobiernos liberales de Moret y Canalejas. Este último (1910-1912) pretendió regenerar la vida política española mediante una serie de iniciativas:

Los sucesos de 1909 habían puesto de manifiesto el anticlericalismo de las fuerzas políticas izquierdistas. En este sentido. Canalejas mantuvo la idea de separar Iglesia y Estado y promulgó la Ley del Candado, que prohibía la instalación de órdenes religiosas en España si ante no habían recibido la autorización del gobierno.

La idea de sustituir el impopular impuesto de Consumos por un impuesto que gravara la renta - según la riqueza urbana de cada uno - le granjeó la enemistad de la alta burguesía.

El proyecto de creación de las mancomunidades provinciales fue bien recibido por los catalanes, pero contó con la oposición de los políticos centralistas.

La Ley de reclutamiento obligatorio rebajaba en tiempos de paz el servicio militar a cinco meses.

El proyecto reformista de Canalejas quedó truncado al ser asesinado en noviembre de 1912 por un anarquista. A partir de entonces el partido liberal se dividió en varias facciones, estando los nuevos líderes (Romanones, Alba, García Prieto...) alejados de la claridad de ideas del finado político. La misma división se produjo entre los conservadores según siguieran a Dato o La Cierva, a la vez que Maura no perdonó su cese en 1909, formando un grupo propio, los mauristas. Mientras los partidos dinásticos se fragmentan, la oposición se reorganiza: ya en 1910 una coalición electoral de radicales, republicanos y socialistas (conjunción republicano-socialista) conseguirá importantes resultados, concediendo escaños a Alejandro Lerroux y a Pablo Iglesias. En ese mismo año, las federaciones anarquistas se unen en la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), que llegará a convertirse en la primera fuerza sindical del país. Además, en 1912, surge el Partido Reformista de Melquíades Alvarez, que se presenta como un republicanismo de derechas que aspira a hacer evolucionar al sistema hacia posiciones más próximas a la oposición autonomista y de izquierdas.

ESPAÑA DURANTE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL.

España se declaró neutral al estallar la Primera Guerra Mundial, circunstancia que tuvo importantes repercusiones sociales y económicas:

Aspectos negativos fueron la subida de precios y la escasez de productos básicos debido a las exportaciones, hacia los países beligerantes. Por otro lado, se produce una división en la sociedad española, al manifestarse las izquierdas como aliadófilas y los derechas como germanófilas.

Por el contrario, la burguesía industrial y mercantil de Cataluña y País Vasco obtiene extraordinarios beneficios con las exportaciones, prosperando por la misma razón la minería de carbón asturiana y los propietarios agrarios de la Meseta y Andalucía. Además, la gran cantidad de oro ingresada por el Estado permitió cancelar sus deudas y adquirir el capital extranjero en empresas mineras y ferroviarias.

Pese a esta prosperidad relativa, en 1917, bajo gobierno del conservador Dato, van a estallar tres

importantes conflictos:

En el seno del ejército, oficiales de infantería crean en 1916 las llamadas Juntas de Defensa, especie de sindicatos militares encargados de defender sus intereses económicos y profesionales. Estas Juntas fueron prohibidas, hasta que en junio de 1917 el gobierno Dato se ve obligado a reconocerlas ante el temor a un golpe de estado castrense.

El movimiento catalanista y los partidos de izquierda exigían una reforma de la Constitución de 1876. Ante la mayoría parlamentaria de la oposición. Dato no convoca a las Cortes y gobierna mediante decretos, por los que los catalanistas aprueban la petición de autonomía para Cataluña y una convocatoria a todos los diputados y senadores

españoles para celebrar una Asamblea de Parlamentarios en Barcelona. Esta Asamblea pidió al gobierno la formación de unas Cortes constituyentes que aprobaran un nuevo marco político, pero los conflictos sociales subsiguientes y la oferta que Alfonso XIII hace al líder catalanista Cambó para colocar en el nuevo gobierno de García Prieto a dos miembros de la Lliga. terminaron por disolver esta reunión política.

En marzo de 1917 los sindicatos UGT y CNT firman un manifiesto conjunto que sirve de preludio a la huelga de ferroviarios en toda España. A despecho de la solidaridad de anarquistas, socialistas, republicanos y reformistas, la detención del "Comité Directivo de Huelga" y el decidido apoyo del ejército al gobierno, condujeron al cese de las huelgas y a la represión de sus instigadores.

EL FINAL DEL RÉGIMEN CANOVISTA.

Pese a que los gobiernos de concentración posteriores a la crisis de 1917 habían hecho renacer las esperanzas democratizadoras, entre dicho año y 1923 se suceden veintitrés crisis en el ejecutivo. El sistema de la Restauración no había hecho frente a las reformas que demandaba y que el programa del Partido Reformista resumía así en 1918:

Necesidad de modificar la Constitución.

Establecimiento de la soberanía popular y limitación de las prerrogativas de la Corona. Reconocimiento de las Autonomías.

Secularización del Estado.

Reforma del Senado para conseguir que dejara de ser un reducto de la oligarquía.

Por el contrario, a partir de 1919 se observa una reacción conservadora debido a varias cuestiones:

El miedo de la burguesía española, tras las huelgas de 1917 y 1919, ante la posibilidad de que en nuestro país pudiera reproducirse la revolución proletaria acaecida en Rusia.

El agravamiento del problema de Marruecos, sobre todo tras el desastre de Annual, que supuso la pérdida de 12.000 vidas españolas y la neutralización de las conquistas obtenidas en los doce años anteriores.

El desorden público y el pistolerismo nacidos de los enfrentamientos entre patronos y obreros, sobre todo en Cataluña. En 1919 destacó por su virulencia la huelga de "La Canadiense" , empresa eléctrica de Barcelona que encabezó un paro general de la industria catalana, forzando al gobierno a aprobar la ley sobre la jornada laboral de ocho horas.

La vuelta al poder del conservador Dato en 1920 y el apoyo que éste dio al general Martínez Anido para llevar a cabo medidas represivas del talante de la Ley de Fugas, sólo sirvieron para que el propio Dato fuera asesinado en 1921, año en que se produce la derrota de Annual. Tras esta debacle, se nombró al general Picasso como instructor de una investigación que depurara las responsabilidades del desastre; pero el interés de la clase dirigente, incluido el propio monarca, por ocultar el informe y el rechazo de Alfonso XIII a las reformas democratizadoras propuestas por el gobierno liberal de García Prieto, abrieron el camino al golpe de estado del general Primo de Rivera, que, al contar con el beneplácito regio, vinculó de esta manera el trono a la figura del dictador.

LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA

EL PRONUNCIAMIENTO

En 1923 el Capitán General de Cataluña. Miguel Primo de Rivera, da un golpe de estado que triunfa en todo el país que cuenta con el apoyo del rey Alfonso XIII, contrariado éste por las limitaciones que la Constitución de 1876 establecía al poder monárquico. Por ello, cuando el presidente del gobierno. García Prieto, solicitó al rey que destituyese a los militares sublevados, éste se negó dimitiendo el gobierno. Primo de Rivera dio a conocer un Manifiesto al País y al Ejército donde expresaba su propósito de liberar a España de los profesionales de la vieja política y de emprender urgentes reformas económicas, sociales y políticas.

A este Directorio militar van a oponerse el Partido Comunista y la CNT anarquista, que hacen intentos infructuosos de convocar una huelga general. Por su parte, el Ejército, la Iglesia y la aristocracia dieron la bienvenida al régimen, mientras que la prensa y la burguesía más activa del país. la catalana, vieron en Primo de Rivera un restaurador de la paz social. Una postura ambigua fue la mantenida por el PSOE y la UGT socialistas, que no atacan al nuevo gobierno a cambio de que siguieran abiertas las sedes del partido (Casas del Pueblo) y que se publicase el periódico El Socialista: incluso el líder ugetista F. Largo Caballero fue nombrado miembro del Consejo de Estado, manteniendo este pacto hasta 1929.

EL DIRECTORIO MILITAR (1923-1925).

El dictador hace hincapié en su sumisión al rey, con lo que le une a su propio destino, a la vez que se presenta como el cirujano de hierro que necesita España para arreglar una serie de cuestiones con un programa regeneracionista:

Para garantizar el orden público se declaró el estado de guerra en todo el país, siendo sustituidos los gobernadores civiles por militares que reprimieron cualquier manifestación de hostilidad al régimen. Además se suspendió la Constitución y se prohibieron las actividades de los partidos políticos, disolviéndose las Cortes. Con estas medidas, los atentados terroristas redujeron a la mínima expresión, al igual que las huelgas, volviendo el orden a las grandes ciudades, especialmente en Barcelona y Bilbao.

En 1924, el dictador comenzó a promocionar un "partido político, pero apolítico, que ejerza una acción política administrativa". Nace así la Unión Patriótica, formación que su fundador definió como " un partido central. Monárquico, templando serenamente democrático". Bajo el lema "Dios, Patria y Religión", incorporó a sus filas a terratenientes, burgueses conservadores, elementos de los Círculos Católicos, comerciantes e industriales; paralelamente, se formó una denominada Asamblea Nacional, que era un remedo de Parlamento. Sin embargo, estas medidas políticas carecieron de apoyo popular, al servir sólo a los intereses oportunistas de las clases dominantes.

El desastre de Animal (1921) había ocasionado 10.000 muertos entre las tropas españolas, poniendo en evidencia la mala organización y la ineptitud de los mandos militares. Pese a que Primo de Rivera había defendido en el pasado la idea de abandonar Marruecos, paralizó el Informe Picasso, que podría haber implicado directamente al rey en la derrota. En 1924 inició una política de reducción de tropas, pero las protestas de los militares africanistas, encabezados por Francisco Franco, segundo jefe del Tercio de Extranjeros, le incitaron a una ofensiva contra el jefe rebelde Abd el Krim. Cuando éste atacó el Protectorado bajo control francés, París solicitó la ayuda de Primo de Rivera, quien planea la operación de desembarco en Alhucemas (1925), logrando, gracias al factor sorpresa, la división en dos del territorio rebelde y la rendición del líder rifeño. La eficacia de unidades profesionales como la Legión o los Regulares Indígenas hizo que formasen a partir de entonces la columna vertebral del ejército español en África.

EL DIRECTORIO CIVIL (1925-1929).

A Finales dé 1925. el dictador nombró un nuevo gobierno en el que los militares eran reemplazados por civiles, haciendo creer a la opinión pública que se volvía a la "normalidad" anterior. Este gobierno realizó una serie de reformas sobre la idea de que al Estado le correspondía un papel dirigente en la actividad económica. Por otro lado, la formación castrense de Primo de Rivera hacía que considerase necesario jerarquizar militarmente las relaciones sociales de acuerdo a un modelo corporativista inspirado en el fascismo italiano y basado en la familia, el municipio y las organizaciones profesionales. Esta imitación de las realizaciones de Mussolini trataba de crear un sistema intermedio entre capitalismo y socialismo: nace así en 1926 la Organización Corporativa Nacional, en la que están representados los diversos oficios, agrupando a sus miembros en comités locales, provinciales y nacionales.

Siguiendo las ideas regeneracionistas de Joaquín Costa se llevaron a cabo grandes obras públicas, bajo la dirección del Ministro de Fomento, conde de Guadalhorce: el Circuito Nacional de Firmes Especiales logró renovar la red viaria española construyendo más de 7.000 K.m. de carreteras. Además, se realizaron diversas obras hidráulicas para generalizar el regadío y aumentar la red eléctrica, surgiendo las Confederaciones Hidrográficas, encargadas de planificar el uso del agua para fines agrícolas y energéticos dentro d e su área de influencia. En cuanto a los transportes, se modernizó el material rodante de los ferrocarriles y se doblaron algunas importantes vías férreas.

El proteccionismo a la industria se vio favorecido por una política antiliberal que restringía las importaciones. Se creó un Consejo Económico Nacional como órgano encargado de autorizar la instalación de nuevas industrias. En fin, una política monopolista puso en manos del Estado sectores tan importantes como el del petróleo, mediante la creación de CAMPSA, mientras que otros fueron a parar a manos extranjeras, caso de la Telefónica controlada por la ITT norteamericana. Estas medidas fueron muy criticadas, ya que favorecieron fundamentalmente a los grandes financieros ( March, Urquijo, duque de Tetuán...) afines al dictador.

Para financiar esta política, el Estado acudió a la emisión de bonos de Deuda Pública y a una reforma tributaria ideada por el ministro de Hacienda, Calvo Sotelo, que intentó modernizar el impuesto de la renta y aumentar los pagos al Estado de los capitales invertidos y por derechos de sucesión, medidas que sólo consiguió en parte debido a la oposición de las clases privilegiadas.

La Dictadura complementó estas medidas económicas con una política social paternalista. Se dan mejoras sociales como el seguro de maternidad, el subsidio a las familias numerosas y el aumento de las prestaciones de la Seguridad Social. Para, superar la conflictividad laboral, aparecen los Comités Paritarios de empresarios y trabajadores, propiciando a través de ellos la estabilidad en el empleo de los asalariados. Asimismo, las ideas reformadoras se tradujeron en la creación de 5.000 escuelas y en un número similar de plazas de docentes.

LA CRISIS DEL DIRECTORIO (1929-1930).

Primo de Rivera permitió durante su mandato la actividad de algunas organizaciones políticas sin actuar con excesiva dureza contra ellas, consintiendo cierta libertad de expresión y crítica al régimen, que la censura del gobierno raramente reprimió. Esto facilitó la labor de una oposición en la que confluyen sectores diversos de la sociedad española:

Los miembros de los partidos dinásticos, liberales y conservadores, a los que el dictador había calificado despectivamente de "profesionales de la política", buscaron el apoyo del Ejército y produjeron algunas intentonas golpistas.

Sectores del Ejército, concretamente del Arma de Artillería, se enfrentaron a la pretensión de Primo de Rivera de que los ascensos se realizasen por méritos y capacidad y no sólo por antigüedad. Esos militares recurrieron al rey, que no les hizo caso, por lo que, como revancha, empezaron a extender en los cuarteles ideas republicanas.

Entre los partidos progresistas, los republicanos, pese a contar con líderes tan capacitados como Manuel Azaña, no representaron una amenaza importante al régimen. Los socialistas

mantuvieron una actitud ambigua, viniendo las protestas más enconadas de los comunistas (PCE) y de los anarquistas (CNT y FAI).

- La burguesía catalana, a cambio de su inicial respaldo al régimen, trató de alcanzar

mayores cotas de autonomía. Sin embargo, el 1925 se prohibió el uso el catalán en actos

oficiales o litúrgicos y mostrar la senyera censurándose la manifestación de ideas separatistas.

Los intelectuales, aprovechando los resquicios de la censura, criticaban en publicaciones y reuniones a la dictadura, destacando figuras como Valle-Inclán, Unamuno. Blasco Ibáñez. Azorín y Ortega y Gasset. autor este último de la frase delenda est manarchia (hay que acabar con la monarquía). Debido a las alteraciones del orden público, las Universidades fueron clausuradas varias veces y detenidos los líderes de la republicana F.U.E.

En fin, la misma Iglesia empezó a mostrar poca simpatía por la persona del dictador, al considerarle hombre demasiado laico y de costumbres poco acordes con la moral católica.

EL FINAL DE LA MONARQUÍA.

Antes las críticas generalizadas. Primo de Rivera consultó a los Capitanes Generales si seguía teniendo el apoyo de las Fuerzas Armadas para gobernar: ante la equívoca respuesta, presenta en enero de 1930 la dimisión al rey, muriendo dos meses después en el exilio. Alfonso XIII nombró Presidente del Consejo de Ministros al general Berenguer, con la intención de volver a la legalidad de la Constitución de 1876 y convocar elecciones. Sin embargo, los apoyos a la monarquía estaban reducidos a los terratenientes, financieros, empresarios y católicos tradicionales. Por su parte, la oposición aprovechó el fin de la censura para aumentar su actividad, a lo que se sumó el deterioro de la situación socioeconómica por la Crisis de 1929, que se tradujo en el cierre de empresas y el aumento del paro, con su secuela de violencia y huelgas.

En este ambiente, el republicanismo crecía gracias a las clases medias deseosas de tranquilidad, a los nacionalismos periféricos y a las organizaciones políticas de izquierda, incluyendo ahora a los socialistas. Las distintas fuerzas de oposición firmaron en agosto de 1930 el Pacto de San Sebastián para formar en su momento un comité revolucionario que derribase al régimen. El gobierno, ante la falta de base social, era incapaz de reaccionar, siendo denominado con ironía como la Dictablanda: cuando monárquicos y republicanos declararon su voluntad de abstenerse en las elecciones generales, al Gobierno Berenguer no le quedó más salida que la dimisión. El almirante Aznar formó un nuevo ejecutivo y convoco elecciones municipales para el 12 de abril de 1931. Pese a que en el total de votos predominaron los partidos dinásticos, el triunfo republicano en 41 de las 50 capitales de provincia impulsó a Alfonso XIII a la abdicación, marchando al exilio italiano. Nace así la II República en medio de gran expectación de un pueblo cansado de crisis y desórdenes.

CONSECUENCIAS DE LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA.

Aunque la dictadura se ha considerado históricamente como un paréntesis entre la Restauración y la II República, lo cierto es que trajo consecuencias decisivas para periodos posteriores:

Produjo la desaparición del turno de partidos dinásticos en el gobierno.

Ocasionó la crisis de los partidos monárquicos reformistas, caso del Partido Social Popular maurista o la Lliga regionalista.

Creó la Unión Patriótica, germen político de los sectores vinculados al catolicismo social (Acción Nacional, CEDA).

Las referencias al modelo corporativista del fascismo italiano serían una seña de identidad de movimiento como Falange Española, fundada por el hijo del dictador. Sin embargo, la dictadura se apartaba del sistema mussoliniano en cuestiones como la permisividad de un sindicalismo libre dentro de la corporación obligatoria, el derecho de huelga, el limitado papel del Estado en las relaciones patrón - obrero y en

la carencia de una ideología coherente y organizada.

Deterioró aún más la institución monárquica y el Ejército, lo que provoca el advenimiento de la República y la división de aquél, factores decisivos en la posterior Guerra Civil.

Cambió la correlación de fuerzas políticas, dejando a republicanos y socialistas como las últimas fuerzas capaces de impulsar un cambio en la situación nacional.

Además del modelo político para el Movimiento Nacional (la Unión Patriótica), aportó a la dictadura franquista la creación de un funcionariado estable, la importancia concedida a cuestiones económico- sociales y la consolidación de unas fuerzas militares profesionales, el ejército de África.

Crisis de la monarquía (1917-1931)

La crisis de 1917:

En 1917 se agravó la euforia económica debida a la guerra. Esta fue aún más grave en mayo debido a un movimiento militar. Durante este movimiento se crearon juntas que en un principio no eran aceptadas. Después de este movimiento militar vino otro movimiento, pero esta vez político. Regionalistas, reformistas, radicales y socialistas reclamaban la convocatoria de Cortes. Sucediendo a este movimiento, llegó otro social. Se convocaron numerosas huelgas en algunos puntos del país que desembocaron en una huelga general y se formaron juntas. En el norte de la península y en Cataluña se llevan a cabo numerosas batallas que el gobierno consigue controlar. Maura y Primo de Rivera se manifestarán contra la debilidad gubernamental, pero el régimen aún durará cinco años.

La época de los disturbios (1917-1923):

En estos seis años se producen varias crisis totales y muchas más parciales. Maura, Romanones y Cambó llevan a cabo un <> pero fracasa. Después de esto, Maura se orienta hacia la intransigencia anticatalana y Cambó vuelve a la oposición.

La situación social se agrava. En 1919 surge una crisis de la industria, pero es el sector agrario el que se exalta primero, ya que lo que quieren es el reparto agrario.

El gobierno discute con Salvador Seguí y con Ángel Pestaña y acaba admitiendo la jornada de ocho horas. Después de esto el terrorismo entra en juego, principalmente en Cataluña, Zaragoza y Bilbao.

En esta misma época aparece también el problema marroquí, pero los españoles consideraban Marruecos como un lugar para satisfacer ambiciones personales de gente con poder.

Después de esto, el Rif se subleva y el general Berenguer tiene que pedir crédito y refuerzos para intentar una reconquista. A la vista de esto, los ministros, el rey y las juntas trataban de cargarse las responsabilidades unos a otros. Numerosos políticos protestaron, incluso el general Primo de Rivera expresó su apoyo al abandono de Marruecos. En septiembre de 1923, Primo de Rivera se proclamó jefe de un directorio con el consentimiento del rey.

Segunda fase (1923-1930). La dictadura

El directorio militar pasa a ser civil, designa una Asamblea consultiva y proyecta una constitución. En este tiempo también se resuelve el problema marroquí y se mantiene la alianza con Francia, lo que hace que el Rif no vuelva a sublevarse.

Se anunciaron proyectos económicos, aunque a sus anunciantes se les reprochaba el aumento de la deuda, pero el Estado provee de fondos a algunas empresas públicas. Este también obligaba a los agricultores e industriales a sindicarse para que invirtieran dinero en un plan de regulación de aguas, riegos y electrificación. Se creó una confederación que realizó un buen trabajo y que fue un caso único ya que no hubo otra confederación que se le comparara. Pero las confederaciones cayeron.

Las intenciones más teóricas dieron menos resultado aún. Y se volvió al mismo ambiente que la dictadura quería eliminar.

El programa social quería eliminar la lucha entre clases. Para ello se establecieron los Comités Paritarios obligatorios, se entró en contacto con algunos reformistas y se reglamentó el trabajo nocturno de mujeres. Pero los obreros veían que sus salarios no crecían y que la huelga había sido prohibida.

El problema regional no fue muy bien tratado. La alianza con las clases dirigentes vasca y catalana se rompió y los nacionalismos fueron alimentados por la oposición democrática.

El fracaso político acabó por ser evidente. La imitación del fascismo no había sido muy fuerte.

En 1929 se llevo a cabo un leve pronunciamiento en Ciudad Real, pero ni los financieros ni el extranjero confiaban ya en la dictadura.

Tercera fase (1930-1931). La caída de la monarquía

Los viejos partidos empezaban a resucitar y los antimonárquicos firmaron el Pacto de San Sebastián para implantar la República. Este comité era político y su relación con la masa sindical era un delicado problema.

El 12 de diciembre se produjo un acontecimiento muy esperado, la guarnición de Jaca, que proclamó y marchó sobre Huesca.

Los partidos se negaron a ir a las elecciones bajo una semidictadura, y Berenguer tuvo que desaparecer. Pero el 12 de abril las elecciones superaron lo que podía esperarse, la izquierda más avanzada triunfa en todas partes.

Algunos intelectuales del país creen que España ha alcanzado la madurez política debido a que se había llevado a cabo una revolución nada violenta, y los obreros, que están ilusionados con la libertad, mantienen una gran esperanza.

La República (1931-1936)

La República, en los dos primeros años de su existencia, abordó grandes problemas. Las Cortes Constituyentes presentaban una mayoría republicana y socialista.

1931-1933. El bienio reformador

La mayoría de los constituyentes se interesaban por los problemas de la Constitución, la Escuela, la Iglesia y el Ejército.

Los problemas políticos:

Esta Constitución era la más democrática en Europa y España fue nombrada <>. Tuvo éxito el parlamentarismo puro unicameral, con gobierno permanentemente responsable y sufragio universal, también para mujeres y soldados. El presidente de la República podía disolver dos veces las cámaras, pero debía justificar su decisión.

La obra escolar e intelectual era también una preocupación para los fundadores de la República. Para hacer una escuela laica, necesitaban un gran número de escuelas nuevas, pero esto no podía ser principalmente por la falta de maestros. También era un problema el que tenían que disputarse los alumnos con las escuelas religiosas.

La cuestión religiosa era grave, ya que el paso de una iglesia de antiguo régimen a una de sistema laico era un salto muy grande. Había una lucha entre los católicos liberales y los republicanos, ya que los primeros aceptaban una separación que dejase a la iglesia libre y que no le quitara su fuerza y los segundos creían que esa fuerza podría ser un peligro.

La cuestión de la fuerza armada también estaba planteada. Había muchos militares que seguían siendo monárquicos. También había un gran odio y desprecio hacia la guardia civil ya que era temida por su fuerza, por lo que nadie se atrevía a disolverla.

El problema regional fue por fin resuelto. Macià proclamó <>, y mediante una transacción volvió el viejo término de Generalitat catalana. El Estatuto daba a Cataluña gobierno, parlamento, administración, justicia, presupuesto y cultura. Después de esto, los vascos decidieron seguir los posos de los catalanes e intentaron elaborar su estatuto.

Los problemas sociales:

Rápidamente apareció el fondo social de esperanzas y temores. Las clases humildes estaban ilusionadas con un cambio de vida.

La reforma agraria era la única reforma de estructura formalmente prometida, pero el acuerdo sobre los principios no se había realizado. Discutieron mucho tiempo la prohibición de expulsar a los arrendatarios, de trasladar la mano de obra y la atribución a los parados de la lista civil de la Corona.

Después del estudio en la comisión y el debate parlamentario vino el censo. Las expropiaciones tenían lugar a partir de un máximo agrario-social, y las indemnizaciones eran pagadas parte en numerario y parte en bonos. Sin embargo, el campesino beneficiario pagaba una pequeña renta al Estado. También tuvo lugar un incidente político, la expropiación sin indemnización a los <>.

Los salarios habían aumentado y los precios de arrendamiento bajado, pero la caída del precio de las tierras, la espera de la reforma y la agitación campesina habían producido el abandono de cierto número de explotaciones, y el paro aumentó. En 1933, la masa agraria se desviaba de la República para unirse al movimiento obrero.

El movimiento obrero al principio apoyó a la República. Los socialistas tenían tres representantes en el poder. Se votó una legislación social inspirada por las directivas de Ginebra y se practicó una política de salarios elevados, pero estaban en plena crisis mundial. Para que la producción no hubiera salido perjudicada se necesitaría planear una completa dirección de la economía y de la moneda.

Los moderados Pestaña y Peiró hicieron un manifiesto, y después de él tuvieron que abandonar la dirección del sindicalismo a la Federación Anarquista Ibérica (FAI), que desde entonces redactó el diario sindical Solidaridad Obrera.

Durante este tiempo tuvieron lugar sublevaciones y rebeliones que fueron paradas por el gobierno. Y desde entonces tuvo lugar una ofensiva psicológica contra Azaña. Los socialistas no se atrevieron a mantener con él ninguna alianza, y pierden la mitad de sus diputados en las elecciones.

La República murió por haberse creído capaz de reformar España sin satisfacer a las masas agrarias y de luchar contra el movimiento obrero.

La conjunción de las oposiciones; el fracaso de Azaña:

La oposición contra Azaña y su mayoría parlamentaria iba creciendo. La oposición del centro unió a los liberales doctrinarios con los que querían sostener una República conservadora.

La oposición de derecha había dado ya pruebas de cierta inadaptación a las reglas parlamentarias cuando había abandonado las cortes. Sanjurjo, un ex guardia civil, llevó a cabo una sublevación en Sevilla que fracasó y que sirvió para consolidar a Azaña. Después de esto la derecha volvió a la oposición legal. La derecha se hallaba dividida por sus tendencias, tenía consignas negativas, el clero movilizaba a la opinión rural y a las mujeres que iban a participar en las elecciones.

Otra nuevas formas de oposición se abrían paso. En 1931 el comunismo aún se había manifestado poco. En el Partido Comunista no había muchos miembros y sus apoyos se daban principalmente en Asturias y en el País Vasco.

Cataluña era el principal foco obrero por lo que la Federación Comunista Catalanobalear era un sector en violenta lucha con la Internacional.

El comunismo no tenía ningún papel directivo en la República, pero al denunciar al reformismo y al apoliticismo atrajo a los que habían sido decepcionados por este período.

Fascismo es el término peyorativo dado por la izquierda a todas las tendencias de la derecha. En este grupo la inspiración hitleriana era indiscutible, siendo reemplazado el racismo por la mística del pasado imperial español.

Poco después nació la Falange de mano de José Antonio Primo de Rivera, que nació entre pequeños grupos monárquicos, convencidos por la crítica de la dictadura.

La conjunción de las oposiciones contra Azaña encontró pretexto en Casas Viejas, ya que allí unas elecciones fueron desfavorables a éste y también ocurrió lo mismo en las elecciones al Tribunal de garantía, por lo que Alcalá Zamora le obligó a retirarse.

1934-1936. El bienio de reacción o bienio negro

De enero a octubre de 1934, tres problemas se agravaron, conduciendo a un conflicto violento: problema político, problema social y cuestión catalana.

El problema político: La derecha, para evitar dividirse, no se adhiere a la República. El radical Martínez Barrio se enfrenta a Lerroux y el presidente de la república se niega a que los a que los militares sublevados en agosto de 1932 vuelvan a su puesto.

La agitación social comienza a partir de las elecciones. Vuelve a haber numerosas huelgas en diferentes lugares del país. La situación se agrava ya que el paro aumenta considerablemente, y la mayoría de los parados pertenecen al campesinado. Esto hace que la Federación agraria se agite. Al final la huelga fracasa.

La cuestión regional incide sobre otro conflicto agrario. Marcià muere pero las elecciones municipales confirman en Cataluña una mayoría de izquierda. La Generalitat apoya las reivindicaciones sociales de los clientes del partido dominante. Al mismo tiempo, los vascos se agitan y convocan elecciones municipales extralegales.

Octubre de 1934. Revolución en Cataluña y en Asturias:

En Cataluña, el movimiento viene de arriba y fracasa rápidamente. El 5 de octubre, se produce una huelga general declarada por la UGT, el CADCI, los comunistas disidentes y las juventudes nacionalistas catalanas, armadas por el consejo de Gobernación de la Generalitat. La masa obrera no fue armada. Pero en el campo hubo incidentes sangrientos aunque no insurrección de masas.

En Asturias, el movimiento vino de abajo y se caracterizó por la unidad revolucionaria y el armamento de los obreros. El centro del movimiento fueron las minas de Mieres. Durante varios días, la ciudad y la región vivió situaciones de revoluciones y revueltas.

De octubre de 1934 a febrero de 1936:

1º.- La deflación, en pleno marasmo económico.

2º.- La reacción social. Después de octubre se permitió una violenta reacción social. En el campo fueron importantes las expulsiones de arrendatarios y la reforma agraria fue suspendida. Los campesinos se incorporaron en masa al Frente Popular.

3º.- La política del presidente de la República. Debido a que había una Constitución ultraparlamentaria, hubo siete gabinetes en solamente un año y medio. Luego se formó un gabinete centrista para disolver el Parlamento y presidir nuevas elecciones. Esta campaña devolvió libertad a la prensa.

4º.- El efecto psicológico de la represión de octubre. Con la libertad de prensa apareció el drama vivido por los humildes. Los fantasmas pasaron a ser la guardia civil y el moro.

5º.- Los escándalos en torno a Lerroux. Su séquito tenía mala fama y dos escándalos lo confirmaron, el primero las autorizaciones de un juego de azar y el segundo la indemnización excesiva en un asunto colonial.

6º.- El equívoco en torno a Gil Robles. Él seguía siendo sospechoso para los republicanos, aunque se hubiera ganado las simpatías de los monárquicos por haber aceptado la República y la de los fascistas por su parlamentarismo.

Estos elementos muestran como Azaña recupera la popularidad y el triunfo del Frente Popular.

Febrero-julio de 1936. De las elecciones al pronunciamiento:

Las posibilidades de las izquierdas eran escasas, ya que la mitad de sus militantes estaban en la cárcel, sus ayuntamientos suspendidos y habían hecho una escasa campaña. La derecha había realizado una movilización contra la revolución y se había negado a modificar la ley electoral favorable a las mayorías locales. La agitación agraria volvió a aparecer.

Al contrario que en el campo, en las ciudades los objetivos eran otros: la libertad de los presos y las indemnizaciones por las represalias sufridas.

La posición del gobierno sufrió duros ataques. Azaña no quiere volver a ser aislado del pueblo, pero él sigue y no dirige. El apoyo prestado a la calle continúa siendo negativo y es interpretado como signo de impotencia. La responsabilidad del gobierno es comprometida y no prohíbe las manifestaciones contradictorias que hay debido al entierro de dos republicanos muertos.

La guerra civil (1936-1939)


Del pronunciamiento a la guerra civil

Sanjurjo y Calvo Sotelo están aliados y tienen contactos en las guarniciones, en los partidos y en el extranjero. El ejército de Marruecos da la señal a Goded y a Franco, en Baleares y Canarias respectivamente, para que estos tomen sus medidas locales y luego se incorporen a los puntos sensibles, Goded a Barcelona y Franco a Marruecos. Ese día se pronuncian las guarniciones y se proclama el estado de guerra.

Este golpe de estado triunfó, en el sentido de que privó a la República de casi todos sus cuadros militares. Pero el golpe de estado fracasó en el sentido de que el ejército solo reconstruyó los poderes sobre una parte del territorio, en otras partes fue vencido por la sublevación popular pero el gobierno no se consideró vencido. El pronunciamiento no pudo imponerse a las masas.

En algunas ciudades del país, los soldados se pasan al lado del pueblo. Por otra parte el pueblo no es una pequeña concentración de masas sino que es una unión entre partidos, sindicatos, juventudes. El gobierno encuentra el apoyo en las capas sociales medias, que son bastante numerosas. Esta vez no es una lucha superficial entre minorías, se trata de una guerra civil.

Las operaciones militares

Desde mediados de junio ya se perfilaba una división geográfica y militar, que favorecía al gobierno.

Batalla por los enlaces:

La zona de Navarra y Castilla podía sostener una guerra tipo carlista, pero la decisión estaba en manos de las tropas marroquíes. Franco se había convertido en jefe de la zona sur debido a la muerte de Sanjurjo y se había hecho con todo lo necesario para defenderse.

Batallas por Madrid:

Tener Madrid podía significar la victoria. Yagüe comenzó a aproximarse a Madrid e intentó asaltarla pero su intento fracasó. Llegan refuerzos de todas partes y consiguen que Madrid ya no vuelva a ser atacada.

Reducción de los frentes cerrados:

Comienzan una ofensiva contra la zona vasco-asturiana y se caracteriza por nuevos métodos de ataque. Al final Asturias cae y aunque el gobierno tiene la tercera parte del territorio en él están la mitad de la población. Aumentan las dificultades económicas pero la guerra sigue adelante.

Batallas de Aragón:

La toma de Teruel por parte de los republicanos hace que se retrase una ofensiva franquista para aislar Cataluña y cortar Madrid. Pero al poco tiempo el bando franquista consigue aislar Cataluña.

Caída de Cataluña y fin de la guerra:

El ejército republicano, sorprendido y mal pertrechado debido a las nuevas técnicas de ataque del contrario, tiene que retroceder o dejarse cercar. El grupo franquista gana y Franco puede ocupar Madrid el 28 de marzo. Este es el fin de la guerra.

Las condiciones de la guerra

El paso de una guerra antigua a una más moderna dependió de diferentes condiciones, tanto militares como sociales.

En el campo insurrecto, como las tropas no eran suficientes hubo que movilizar y hacer oficiales a todos los jóvenes de las clases acomodadas. También fue muy importante la ayuda extranjera para el avance de la guerra.

Los republicanos disponían de masas de hombres entusiastas, de la marina y de las regiones industriales, que estando en una guerra de tipo antiguo hubieran sido superiores. Los comunistas hicieron un gran trabajo de organización: regimientos modelo, escuelas oficiales, apoyo a los generales españoles. Pero los resultados tardaron en llegar, debido a varias dificultades como el aislamiento de Cataluña.

La intervención extranjera había dominado la transformación. La Italia de Mussolini había ayudado al general Franco, este también obtuvo el apoyo de Hitler aunque de forma más discreta y egoísta.

El lado republicano había tenido el apoyo de ruso, que le proporcionó técnicos y material. En un principio también contaba con el apoyo de Francia e Inglaterra, pero debido a la influencia de grandes intereses por parte de Inglaterra y a la guerra civil en Francia, estos dejaron de apoyarles. Los republicanos consiguieron voluntarios y materia pero no lo suficiente para superar la intervención italo-alemana.

La evolución interna de las dos Españas (1936-1939)

Evolución política:

El problema político de cada campo fue el reconstruir los poderes.

En los republicanos se produjo el estallido de poderes. El gobierno catalán, viendo la fuerza obrera armada, respaldó una revolución sindicalista entregada a las iniciativas locales. En Madrid y después en Valencia, Negrín fundó una autoridad que era apoyada por los comunistas. Pero después de la caída de Cataluña, Negrín fue derrocado en Madrid por un grupo de anarquistas, moderados y jefes militares.

El movimiento fue más fácil políticamente, ya que las masas conservadoras aceptaron la autoridad del clero y del ejército. El general Franco se mantuvo en el primer puesto debido a la desaparición de Sanjurjo, de Calvo Sotelo, de José Antonio y de Mola.

En octubre de 1936, la Junta de Defensa cedió el puesto a Franco y a su Junta técnica. Hasta 1937 no se conseguiría llegar a un partido único, Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalistas (FET y de las JONS), tras un periodo de negociaciones. Después de esto, el general Franco consiguió el título de caudillo junto con el de Jefe de Estado.

La fuerza de Franco era debida a la coalición con los contrarrevolucionarios, que conservó su solidez. La Iglesia se amoldó a la acción fascista y el capitalismo extranjero financió el franquismo.

Represiones y terrores:

Durante este tiempo, se dieron numerosos casos de violencia. Por ejemplo numerosos sacerdotes bendijeron brutales fusilamientos y multitudes persiguieron a religiosos hasta la tumba.

También el número de muertos fue elevado debido a las fusilaciones, a la guerra, victimas de combates y bombardeos. El efecto psicológico fue también grande, debido a la gran represión a la que se sometía el pueblo y que ha durado mucho más tiempo que la acción revolucionaria.

Se trata de una crisis nacional y social, tan reconocida que los dos campo, el republicano y el franquista, invocaron la defensa patriótica y la voluntad revolucionaria.

El problema nacional:

Los catalanes y los vascos tenían sentimientos regionales a la defensa democrática. Eran apoyados por el comunismo, pero este no quería obstaculizar el combate sino reforzarlo.

Toda la zona republicana odiaban la intervención italo-alemana ya que la veían como un atentado a la libertad y a la patria.

El franquismo se presenta unitario y expansivo, y contrarios a los nacionalismos. Este grupo es poco accesible a la masa.

La falange había anunciado un sistema activo reivindicando Gibraltar, Tánger, el Marruecos francés la dirección del eje hispánico.

El problema de la transformación social:

La conmoción fue inmediata en la zona republicana y estos aceptaron la idea de que la reacción contra la sublevación del 18 de julio iba a conducir a una revolución del cuerpo social.

Los comités obreros ocuparon las empresas, los ayuntamientos, los sindicatos, y los campesinos ocuparon las tierras o dejaron de pagar los arrendamientos.

En el resto de la España republicana, las medidas importantes fueron las referidas al mundo agrario. Un decreto sistematizó las medidas generalmente ya aplicadas por los campesinos: expropiación por responsabilidades políticas o por fuga, reparto de las grandes propiedades. Las comunidades podían elegir entre una expropiación individual o colectiva.

La actitud de los partidos ante estas novedades habían sido diferentes. Los comunistas se negaban a atacar a la pequeña propiedad y denunciaban las colectivizaciones inútiles. Los anarquistas llamaban traición a toda limitación de sus primeras experiencias. Ninguno dejó huella permanente, pero había la necesidad de un cambio profundo en la estructura de la sociedad española.

En 1936 se produce un pronunciamiento, cuyo programa era negativo y que se vio obligado a adoptar los puntos falangistas.

A los que proviene de buena familia y están desocupados se les denuncia, pero ellos responden diciendo que es la casta.

Franco, sin dejar de aceptar el dinamismo falangista, emplea fórmulas más moderadas. En 1938 elabora un Fuero del trabajo. Se trata de una declaración de derechos, privada de toda sanción. Este fuero tiene promesas sociales modestas. El fascismo español se muestra dispuesto a fiscalizar la industria pero teme irritar los intereses agrarios.

La obra pública realizada durante la guerra presenta diferentes aspectos. En primer lugar, la reacción contra el Frente Popular: los salarios vuelven a ser como en 1936, las tierras son devueltas a sus propietarios, se indemniza a las personas que son afectadas en sus bienes por hechos políticos. Los sindicatos falangistas intervienen en las empresas, se adoptan medidas legislativas que no se aplican como seguros sociales, expropiación de tierras dejadas sin cultivar. El mayor esfuerzo social fue las reconstrucciones, la ayuda a las victimas de la guerra y el auxilio social.

La guerra no supuso en la zona nacionalista ningún cambio profundo en la sociedad. Pero las castas dirigentes se impusieron de forma decisiva.

El régimen del general Franco (1939-1975)


1939-1942:

Hasta mayo de 1940 Franco quiere reagrupar a los occidentales. Este se entrevista con Hitler y con Mussolini y llegan a un acuerdo en el que Franco recibe ventajas materiales y coloniales. En el interior se pasan tiempos duros de miseria y aislamiento. La Falange da el tono a la economía y a la legislación tomada del modelo nazi.

1942-1944:

El desembarco aliado en África obliga a los franquistas a ceder ante la presión de los anglosajones. Su intento de reconciliación occidental es mal recibido, pero se obtienen pedidos y suministros para la industria.

1944-1948:

Segura ya la victoria aliada, la política exterior española elude los consejos de democratización. El estado de opinión internacional obliga a la ONU a condenar el régimen franquista y a Francia a cerrar las fronteras. El gobierno español intenta obtener una reacción de sentimiento nacional, pero se está en un periodo de dificultades económicas.

1948-1955:

Ahora el general Franco actúa como acreedor con los Estados Unidos, como anteriormente lo hubiera hecho con Alemania, pero los Estados Unidos solo piensan en servirse de España pero no en servirla, igual que habían hecho los alemanes. No sería hasta 1953 cuando se firmara un tratado de ayuda militar entre España y Estados Unidos.

1956-1962:

La recuperación económica y el comienzo de industrialización fueron acompañados por una fuerte inflación. El año 1956 fue caracterizado por una agitación social y por la presencia de una oposición universitaria. Pero en este año España entra en la ONU. Y de nuevo en 1962 aparecen huelgas y manifestaciones en Asturias.

1963-1973:

Es una época de rápido crecimiento, en la que el régimen celebra 25 años en el poder. Debido a los numerosos delitos de prensa, se suprime legalmente la censura. En 1970 al príncipe Juan Carlos se le asigna un papel oficial como sucesor del Caudillo, pero esta forma de restauración es desaprobada por el carlismo y por don Juan. Los tecnócratas del Opus Dei descartan a los falangistas, pero el almirante Carrero Blanco continúa en la cúspide. El 20 de diciembre el coche de este salta sobre una mina en Madrid y ETA reivindica este atentado.

1974-1975:

El ambiente económico es menos favorable. La revolución portuguesa aviva los temores y las esperanzas. Se plantea el problema de la sucesión debido al estado de salud del general Franco. El sistema continúa fiel a sus orígenes.

El problema de la estructura nacional continúa planteado. Hacia 1955-1960, Madrid autorizó algunas manifestaciones de regionalismo cultural. Los intelectuales y el clero bajo son los que hacen que la lengua catalana por el país valenciano, el balear y el rosellonés. En los bloques obreros de Barcelona, Sabadell y Tarrasa vuelven las reivindicaciones sociales y nacionalistas. Por el contrario, en el País Vasco la aspiración nacional es defendida y reconocida por una minoría joven, el grupo ETA (Euskadi Ta Askatasuna: País Vasco y Libertad). Este grupo está dividido entre la táctica y la teoría y asocian la libertad nacional con la revolución social.

En la agricultura persiste la desigualdad de cosechas hasta 1962. La producción ha disminuido. La colonización no se halla a la altura de los problemas y sigue habiendo tierras sin hombres, hombres sin tierras y tierras donde la gente se amontona. En 1962 empieza la modernización. La producción aumenta y las inversiones siguen siendo insuficientes.

La industrialización también fue tardía y rápida. Hasta 1951-1953 el Instituto Nacional de Industria (INI) se inspira en el dirigismo falangista. Se continua la exportación de minerales brutos. De 1954 a 1962 intervino el capital extranjero y se pasó del dirigismo al liberalismo. El boom europeo de 1954-1958 coincidió con las aportaciones americanas: De 1951 a 1954 la saportaciones de Estados Unidos aumentaron y las exportaciones españolas a ese país disminuyeron lo que produjo un deterioro de la moneda.

Las ciudades han cambiado de aspecto. Zaragoza, Burgos, Valladolid y Pamplona ven crecer barrios satélites. Madrid se ha convertido en una ciudad industrial y contaminada. Pero Barcelona y Bilbao son las grandes ciudades industriales y en las que se concentra mayor número de gente. Hay algunos aspectos que siguen siendo inquietantes, como pueden ser el éxodo de mano de obra, el papel del turismo y la inversión hostelera que no son muy seguros, el crecimiento de las importaciones y el impulso inflacionista.

Los problemas sociales siguen siendo graves. En el campo, el minifundio sigue siendo miserable, el latifundio paga mejores jornales a su mano de obra. Pero empiezan a aparecer algunos sectores regionales ricos. En la industria los sectores retrasados se ven amenazados por el paro o por las crisis de exportación. Los nuevos sectores sufren la concentración y la diferenciación de salarios. Por ello los conflictos laborales son numerosos, largos y extendidos a pesar de la ilegalidad de las huelgas. Hay numerosas represiones brutales y a veces sangrientas.

La oposición política no había desaparecido pero no tenía apenas importancia ya que la mayoría de sus dirigentes estaban en el exilio o en la cárcel y las clases medias se conformaban con una oposición verbal. Cuando el despegue económico despierta una oposición de masas, la represión se dosifica sabiamente según el tipo de los oponentes.

La oposición intelectual se combate con la censura, o se les castiga con la cárcel o se entregan al vandalismo de grupos activistas. Frente a estas situaciones, los herederos de los antiguos partidos y algún grupo nuevo intentan situarse.

Gil Robles estuvo en una reunión internacional e hizo creer en una renovación, el régimen reaccionó con suavidad ya que no arriesgaba nada.

A partir de ese momento, se creó una oposición de extrema izquierda, pero estaba demasiado fragmentada para ser decisiva.

ETA junto con el núcleo marxista-leninista del FRAP intentan atacar al aparato represivo, pero este sigue siendo el alma del régimen.

La oposición solo tiene dos opciones: un retorno a las formas democráticas o un cambio de las relaciones sociales de producción.

Las clases aristocráticas y los grandes terratenientes ya no piensan como antiguamente. La restauración monárquica sólo les interesa en cuanto la creen capaz de garantizar el orden establecido, liberal o autoritario.

El ejército y las fuerzas de represión son solidarios del sistema ya que se forjaron para la guerra civil, y gozan del favor del Caudillo.

Los medios financieros querían liberarse de las últimas trabas dirigistas, pero llegar a un boom liberal es muy difícil en España.

Los problemas fundamentales de España no han sido resueltos: ni la crisis social, ni la crisis nacional, ni la crisis espiritual.

Las grandes crisis de 1931, 1934 y 1936 produjeron profundos cambios que fueron tapados por una dictadura de clase.

El movimiento popular de 1936 demostró la posibilidad de un acercamiento eficaz entre tradición e innovación entre voluntades nacionales y revolucionarias. En 1970 y 1975, una juventud armada se enfrenta al viejo aparato represivo de los tribunales militares.


Crisis de la Edad Media

Lo primero que se advierte al profundizar en la historia de esta época es que nos encontramos en una etapa de crisis, con una coyuntura de cambio brusco durante los siglos XIV y XV con respecto al equilibrio alcanzado en el S.XIII.

Era una época con un equilibrio en todos los aspectos, económico, político y social, de convivencia entre entes tan distintos como los señoríos aparecidos en el feudalismo y las formaciones universales de la cristiandad (pontificado e imperio).

No deja de haber luchas, aunque no generales pues son más de carácter conceptual e intelectual sobre quien tiene la primacía, por tanto, señoríos, monarquías y entes universales conviven juntos en la misma época.

La trilogía se repite en el campo social donde también hay un equilibrio, aunque unos (clero y nobleza) predominen sobre otros (campesinos).

Ya desde finales del S.XIII se inicia esa etapa de ruptura, por un lado, los historiadores califican esa época de "gran depresión", "crisis del medievo", etc.

El historiador Wizinda, en su ensayo "El Otoño de la Edad Media", expresa ese sentimiento de final de una etapa.

Por otro lado, los S.XIV y S.XV arraigan elementos básicos de la "modernidad", así nos encontramos con que muchos historiadores hablan de una Europa en transición (Ferguson, Hassinger).

Ambos aspectos parecen contradictorios, pero en realidad son complementarios.

La depresión del S.XV es el preámbulo de los tiempos modernos, se necesita una crisis de los valores anteriores para una nueva formación, y de esta manera se establece una continuidad lógica entre el medievo y la modernidad.

Desde el punto de vista social asistimos a la caída del formalismo de la caballería feudal, y del espíritu caballeresco.

Aparecerá la competencia de la aristocracia rural y la burguesía urbana, que estará apoyada por la monarquía, e incluso podrán entrar en la monarquía.

Políticamente la trilogía equilibrada se rompe, pues en la época de formación del estado moderno, donde las monarquías abarcan todos los aspectos de la vida cotidiana, alejándose a la par de las grandes formaciones universales (Papa y emperadores) y de los pequeños cuerpos independientes feudales.

Religiosamente se produce la ruptura de la unidad cristiana en Occidentes por primera vez, y la sucede una división, el cisma de Occidente, uno de los aspectos más importantes para entender las transformaciones.

Ese cisma será el origen lejano de la gran ruptura de la cristiandad en el mundo moderno, el protestantismo de Lutero.

Culturalmente a una concepción sacralizada de la vida sucede ahora un espíritu laico, del teocentrismo al humanismo.

CRISIS AGRÍCOLA

Europa en el S.XIV es un mundo esencialmente rural, por lo tanto, la crisis afecta sobretodo al campo, pues es este sector el que sigue llevando el peso específico hasta bien entrado el S.XV, cuando lo cede en detrimento del mundo urbano.

La crisis empieza con una ruptura del equilibrio establecido, como consecuencia de un alza de la población y un estancamiento de la producción:

Factores de la crisis

Todo apunta a que fueron el hambre, la guerra y las pestes que desde finales del S.XIII asolaron Europa, pero estos no son factores únicos de la depresión agrícola, pues son extrapolables a la crisis en general.

Aunque no son cuestiones nuevas tendrán un gran impacto en el S.XIV produciendo un gran cataclismo y actuando sobre una sociedad en descomposición, debido a la subida de los impuestos llevada a cabo como reafirmación monárquica.

A ello se une la escasez de metal, sobretodo plata, por lo que se recurrirá a devaluar la moneda con aleaciones más débiles, produciéndose así unos desajustes en los precios de los productos y salarios de trabajo.

El hambre sería producto de las malas cosechas de la insuficiencia de las mismas o directamente, de su perdida, pues que la producción de cereales, base de la alimentación, decae por un agotamiento natural de los suelos, ya que el único abono era el estiércol animal, que había ido a menos debido al desarrollo agrícola.

Además, al aumentar la población, también se produce una intensificación en el trabajo de los suelos y experimentan avances los cultivos de otros productos, sobretodo los relacionados con la industria textil (lino) aumentando de manera espectacular la producción de lienzos.

Pero sobre todo hay un cese en las roturaciones, fenómeno que se dio de forma masiva en los siglos anteriores.

Otros factores:

El clima:

En la 1ª mitad del S.XIV se produjo un cambio climático que 1314 a 1317 afectó de forma grave y continua a casi todo el mundo occidental ocasionando inundaciones y perdida de las cosechas.

De mayo a octubre de 1316, en Brujas la mortandad llegó al 55%, y en España, las malas cosechas fueron graves entre 1343 a 1346, donde en Cataluña y Castilla, las crónicas de la época aluden a fuertes temporales.

La guerra:

También produce la devastación de los campos ocasionando hambre a la población.

La más importante fue la Guerra de los 100 Años, de larga duración, pero también de extensión, pues afectó además de Francia e Inglaterra, a todas las potencias europeas, que se irán alineando a uno y otro bando.

Se considera la 1ª de las guerras modernas, pues tiene unas características distintas a las caballerescas, ya que las guerras anteriores giraban entorno al honor y la mortandad era mucho más baja por la carencia armamentística, mientras que la Guerra de los 100 Años responde más, a un carácter político y económico y en ella aparecen cañones y armas más mortíferas.

Las levas van a incidir sobretodo en el campesinado joven, lo cual va en perjuicio de la economía agrícola, pero es que, además, supone una exigencia económica mayor, ya que se necesita más dinero para que el estado pueda pagar a soldados mercenarios y los posibles rescates.

Además, los soldados mercenarios, que actuaban en un país que no era el suyo, en épocas de tregua corta se convertían en auténticas bandas de pillaje.

La aparición de las armas de fuego ocasiona mayores destrozos en las cosechas, sobretodo si se produce en el ganado y en los huertos más cercanos a la casa.

También afectan mucho a los frutales y a los cultivos de vid, pues necesitan mucho más tiempo para regenerarse, y tampoco podemos dejar de lado la destrucción de utillaje agrícola.

La Guerra Civil de Castilla", la Guerra de las 2 Rosas en Inglaterra, y las revueltas de las ciudades italianas, etc., van a incidir tanto en el campo como en la ciudad.

La peste:

EL hambre y la guerra son propicias para dar paso a las enfermedades y en esta etapa (1348) se va a producir la expansión de una peste, más fuerte que las conocidas anteriormente, la Peste Negra.

Algunos autores consideran la peste como la causa fundamental de la depresión, pues alcanza a todas las clases sociales.

Origen:

Los coetáneos que desconocían la ciencia médica, en general crearon explicaciones abstractas, como la venganza divina por los pecados humanos, pero sobretodo culparon a los judíos de envenenar el agua, por lo que serán perseguidos por ello, ya que la población los rechazaba con ideas xenófobas, pero, además, porque los judíos eran prestamistas y los monarcas, anteriormente, los necesitaban y los protegían por lo que ya eran socialmente rechazados.

Los estudios llegan a la conclusión de que el origen de la peste estuvo en Asia Central, fueron unos soldados mongoles que asaltaron la colonia genovesa de Cofa y la tomaron, y posteriormente las ratas de los barcos genoveses y las malas condiciones sanitarias facilitaron su extensión por Occidente. ratas de los barcos genoveses extenderán la peste por Occidente.

En 1349 la peste alcanzaba toda Europa y los problemas quedaron reflejados en los textos contemporáneos, que cuentan que los familiares optaban por abandonar a los apestados, produciéndose un auténtico terror.

Hacer una valoración numérica s casi imposible, Boccaccio hablaba de 100.000 en Florencia, aunque parece exagerado, además, la incidencia de la peste no fue similar en todos los lugares, a medida que nos alejamos de las ciudades costeras mediterráneas es menor.

En Inglaterra Russell establece que se perdió un 25% de población, mientras que en Hamburgo muere un 50%.

La peste era más devastadora en ciudades y monasterios, y las ratas de las ciudades contribuían a la expansión de la enfermedad.

Socialmente va a haber ataques a los judíos y movimientos violentos de masas actos que prohibió el Papa Clemente VI por haberse convirtieron en autenticas bandas de pillaje, además, aparecerán flagelantes que se autocastigaban para pedir el perdón a través de la penitencia.

Todo esto se refleja en los cuadros, escritos y relieves, llamados las "Danzas de la Muerte".

En 1361, 1363 y 1380 habrá rebrotes de peste bubónica y también aparecerá en el S.XV, aunque con menos violencia pues estará mejor controlada.

Manifestaciones de la depresión agraria

Despoblación:

Las proporciones gigantescas de poblados deshabitados durante la época de la peste son evidentes:

En Alemania se despueblan hasta un 40% de las aldeas y un 25% de los núcleos rurales.

En Inglaterra el 20% y también tenemos una cifra muy abundante para Francia e Italia.

En España, concretamente en la diócesis de Palencia, desaparecerán un 20% de los núcleos rurales

Los estudios para la época reflejan:

Russell: 1346 = 50 mill. 1350=37 mill.

Bennet: 1346=73 mill. 1350=51 mill. 1450=60 mill.

Retroceso de los cultivos:

El descenso de la población produce falta de mano de obra, y las tierras se quedan sin cultivar, por lo que no es extraño que los canónigos de la catedral de Burgos anotasen frases del estilo: "heredades vacías".

En el S.XV el cronista Basín se refiere a algunas zonas de Francia como incultas o vacías, además, en los S.XIV y S.XV avanzó la vegetación silvestre, lo que repercutió, como en Castilla, en beneficio de la ganadería.

En Alemania e Inglaterra el retroceso está bien documentado.

Los rendimientos por hectáreas aumentaron y los que sobrevivieron a la catástrofe aumentaron sus cultivos con los de las familias desaparecidas.

Desfases producidos en precios y salarios:

Podemos hablar de un descenso de los productos agrícolas, porque no hay población que los compre aunque en épocas de malas cosechas la producción se encarezca.

Para el caso general de Europa, descendieron los precios de los productos y aumentaron los salarios de los jornaleros, porque hay mas demanda que oferta, lo que llevó a los monarcas a tomar parte en el asunto.

En este momento los más perjudicados serán los grandes propietarios, así en la abadía de Saint-Denis se duplicaron los salarios entre 1349 y 1370 con los problemas que esto planteó.

Caída de las rentas señoriales:

Ya hemos dicho que fueron los grandes propietarios los que más sufrieron con la subida de los salarios, porque los señores tenían que pagar cantidades muy altas y a veces no les compensaba.

Algunos autores hablan de la quiebra de la economía señorial, aunque no es del todo cierto, pues en Italia, Castilla y Alemania, la situación fue mejor.

En Castilla concretamente La Mesta, creada a mediados del S.XIII, tendrá una gran evolución en los S.XIV y S.XV, y se exportarán grandes cantidades de lana a Flandes e Inglaterra, cuyos beneficios repercutirán en los grandes propietarios que son quienes lo organizan.

En el resto de los países, se generaliza la caída de las rentas hasta el extremo de que los señores abandonarán el cultivo directo de las tierras de la reserva (terra dominicata), y lo que hacen es dejarla en manos de colonos a cambio de rentas fijas, lo cual supone una posición más cómoda pues no dependen de las fluctuaciones de los precios de los productos, aunque también estaban sometidos a la depreciación de las monedas, por eso realizarán ajustes cada cierto tiempo.

Hay que tener en cuenta, además, que se está produciendo un acercamiento de la nobleza laica hacia la corte, por lo que cada vez se alejan más de las tierras y se acercan a la corte buscando su influencia.

También son frecuentes las cesiones de las tierras mediante el sistema de aparcería, contrato entre dos partes repartiéndose a medias los beneficios, un sistema que se produce sobre manera en el Sur.

Poco a poco la tierra va perdiendo valor y cede frente a otras actividades económicas.

Revueltas campesinas

Uno de los fenómenos que mejor caracteriza al mundo rural en la depresión es el que se refiere a las tensiones en el campo, y que se manifiesta en auténticas revueltas populares.

Las calamidades serán la causa de movimientos de rebeldía campesina, y el desencadenante es la tendencia de los señores a restablecer antiguos derechos ("malos usos"), para resarcirse del declive producido en sus rentas durante la depresión.

Esto produjo un revulsivo en el campesinado, el ambiente en general era tenso, además, había pánico colectivo como consecuencia de las guerras y la peste.

La tipología es diversa, pues tenemos desde movimientos espontáneos a otros con una mayor organización.

Las revueltas más representativas serán 3:

Flandes marítimo (1323-1328):

Relacionada con las malas cosechas sufridas en 1321-1322 y con el descenso del precio del trigo.

En esta situación hay también cierto rechazo a los impuestos de los condes de Flandes y se producirán agrupaciones de bandas dirigidas por algunos campesinos económicamente fuertes.

La Jacquerie - Francia (1358):

Se produjo por la especial coyuntura entorno a los años sucesivos a 1348, aunque también va a influir la derrota de las tropas francesas en Poitiers (1346), lo que supuso la prisión de Juan el Bueno, heredero al trono.

El movimiento fue de corta duración (1 año) pero de gran violencia, y tuvo implicaciones políticas pues intervino la burguesía de París.

Finalmente fueron aplastados y hubo una dura represión.

Inglaterra (1381):

Connotaciones claras con la Guerra de los 100 Años, ya que la causa inmediata de este movimiento fue el establecimiento por parte de la monarquía, de un impuesto per capita sobre los campesinos.

Pero en el fondo está el malestar que producían unas tasas muy elevadas, como consecuencia de que los señores feudales estaban restableciendo aquellos impuestos feudales, lo que produce la impopularidad de algunos hombres públicos como Jean de Gante.

En 1381 se empezaron a formar bandas, con Wat Tylder como uno de los cabecillas más representativos, unas bandas que asaltaron castillos e incendiaron archivos.

El movimiento tendrá otro protagonista, el clérigo John Ball, que sale en defensa de la igualdad social del campesinado.

Los rebeldes marcharán también sobre Londres, donde cometerán excesos y donde lograrán conversar con el monarca y hacerle peticiones concretas, como la supresión de los restos de servidumbre que aun quedaban, libertad para todos, minimización de los impuestos hasta el pago de un censo anual, y también peticiones para poder comprar y vender con libertad en mercados, a parte de una amnistía general, pues tenían temor a las represalias.

Los señores feudales organizaron la resistencia, y Tylder fue asesinado, y la rebelión sofocada, a lo que siguió una dura represión.

Todas las revueltas constituyen las facetas más representativas de estas tensiones sociales, pero no son las únicas, en la Península tendremos la sublevación del campesinado catalán (Payeses de Remensa), o también los irmandinhos gallegos, donde hubo importantes revueltas, concretamente en Santiago de Compostela contra el Obispo.

La recuperación del S.XV

Desde mediados del S.XV asistimos a una recuperación en el mundo rural que supone un vencimiento de la crisis.

Hay una serie de modificaciones en el campo de tal índole que mejor hay que hablar de "reconversión", que se produce entorno a 1440-1460 y cuyas manifestaciones más significativas serán 3:

Explotación y repoblación de tierras abandonadas:

Se realizan una serie de roturaciones (lejos de la fiebre de los S.XI y S.XII) de tierras correspondientes a los campos abandonados.

Sobre todo se da en Francia, porque las consecuencias de la guerra tuvieron allí una incidencia mayor.

La roturación la llevará a cabo el mundo laico en general, a pesar de que la mayoría de los grandes dominios eran eclesiásticos, otra prueba más de que el mundo se estaba desacralizando.

La gran novedad es que intervienen hombres de negocios y también profesionales de la administración y el derecho, lo que muestra la existencia de una mentalidad más ciudadana.

Así vemos como la burguesía en Italia y Francia compra tierras a nobles y eclesiásticos.

Esta nueva mentalidad traerá consigo mejoras, pero, además, es una imitación burguesa de los ideales nobles.

Mejoras en las condiciones ofrecidas a los nuevos cultivadores:

La colonización de las tierras incultas, beneficia sobre todo a las autoridades de la tierra, pero también a los campesinos, a los que les conceden muchas ventajas.

Además, se recuperan aquellas tierras que daban mejores rendimientos, la mejora es general e incluso intervendrán los propios monarcas, en el sentido de favorecer al campesino (ej. Luis XI suprimió impuestos favoreciendo sobretodo a los colonos provenientes de otros países).

Poco a poco desaparece la servidumbre.

Readaptación de los campos a las necesidades urbanas y exigencias comerciales:

Hay una clara influencia del comercio en la agricultura, es sobretodo lo que va a traer una nueva situación en los cultivos:

Las transformaciones que se producen en las ciudades ganaderas:

Una aspecto con una doble vertiente, sobretodo porque en el mundo comercial internacional cada vez piden más productos cárnicos y lácteos.

Antes la ganadería se volcaba más en los productos secundarios, ahora cada vez más la ciudad exige otros productos más convenientes a su nivel de vida.

Sobre todo lo que tendrá gran influencia en el desarrollo ganadero será el consumo de lana, donde destacan dos zonas: Inglaterra y Castilla.

No es una situación nueva, pero ahora va a ser un producto esencial para una industria creciente.

Flandes pasará el testigo a Inglaterra en los que se refiere a industria textil y en Castilla las grandes familias van a monopolizar el negocio.

La especialización de los cultivos:

Hay una transformación clara en el paisaje agrario, en el S.XV, y la cebada, la vid, y el lino, tendrán un gran desarrollo.

La vid:

Los monjes procederán a implantar el viñedo mediterráneo en zonas del Norte.

Ahora a medida que las técnicas comerciales se desarrollan, el vino consigue una importancia superior y cada vez más se incluyen las clases populares a su consumo, por lo que la demanda es cada vez mayor y se produce una mejora de la calidad.

Ahora se incorporan las áreas genovesa y florentina explotando las bodegas jerezanas, por lo que el cultivo de la vid se convertirá en un auténtico monocultivo en Génova.

La cebada:

Utilizada para la preparación de la cerveza, sobretodo en Alemania, donde era imposible el cultivo de la vid.

Es también un producto que se ira generalizando entre las clases populares.

El lino y plantas textiles en general: Su explotación es clave para la creación de lienzos, pero, además, compite con la lana en el mundo textil, y se extiende por toda Europa Occidental (tierras linácieas).

Plantas tintoreras: Claves para los tintes de paños, y cuya difusión importante acapara el glasto, del que se obtiene el color pastel.

ANALISIS DE LA CRISIS EN EL MUNDO URBANO

Los S.XIV y S.XV van a ver un desarrollo cada vez mayor de la ciudad, aunque nunca en la Edad Media hubo una separación ciudad-campo, y la mejor prueba de ello es que las grandes calamidades y las tensiones sociales van a alcanzar por igual a ambos mundos, salvando algunas excepciones.

Y un ejemplo claro es aquel que ocurrió entre 1570 y 1576, cuando una racha de malas cosechas en Asturias produjo graves problemas en dos de los núcleos más importantes, Oviedo y Cangas de Tinéo (actual Cangas del Narcea), que acudirán al consejo real para que les permitan almacenar grano, pues no lo habían previsto y eso ocasionó muertes.

Pero saliendo de datos concretos, las calamidades alcanzan por igual a campo y a ciudad, es más, las tensiones sociales produjeron un cierto acercamiento entre ambos mundos, pese a todo la ciudad constituye un mundo a parte, y existen distintos modos de vida.

La ciudad en la baja Edad Media

En los S.XIV y S.XV la ciudad sigue en expansión, los disturbios ciudadanos nos indican que se producen cambios como la consolidación de la supremacía de la ciudad sobre el campo.

Para Europa Occidental la expansión se manifiesta en una serie de fundaciones nuevas y por el crecimiento de las ya existentes, debido a la emigración campo-ciudad y a factores económicos y políticos.

Ciudades nuevas:

Son factores de tipo político, sobretodo las guerras, las que harán crear nuevas ciudades, especialmente en Francia.

Las habrá de carácter militar, pero también de fundación señorial con intereses particulares (ej. Asenyo González o la fundación de Bilbao (1300), por los señores de Vizcaya), esto no quiere decir que no existieran antes, sino que en ese mismo año es cuando se crea la carta de fundación.

Ciudades ya existentes:

La arqueología constata el crecimiento de estas ciudades, al sacar a la luz nuevos recintos amurallados que se crean para abarcar barrios extranjeros, como ocurre en Orleans, Hamburgo, y sobretodo París que tenía en el S.XII un recinto de 275 has y a mediados del S.XIV de 450 has.

También Milán duplicó 4 veces su tamaño entre lo S.XIV y XV.

Factores de la expansión

La crisis agraria: Hará que los campesinos emigren a la ciudad buscando mejorar su situación, enrolándose en unos oficios menores, semejantes a los que desempeñaban en el campo.

Las migraciones a distancia:

Genoveses en Sevilla (desde 1240).

Poblaciones alemanas que con fines comerciales crean colonias en ciudades escandinavas.

Castilla también tendrá presencia en ciudades europeas (Brujas).

Aparición de las grandes capitales político-administrativas:

Hasta el S.XIV la corte no tenía un lugar fijo sino que era intinerante por razones bélicas o económicas, exceptuando el caso de Aquisgrán, como centro del Imperio Carolingio.

No obstante ahora se precisa una fijación concreta de corte y unos organismos político administrativos, y esta labor la representarán ciudades como Londres, Nápoles, o París.

Pero la mayoría de las ciudades tendrán diversificación de funciones: Económica (Hansa), cultural, social, administrativa, política, etc.

Tipificación de la ciudad

Con relación a su extensión:

Ya hemos visto como crecen, fijándonos en sus recintos amurallados, el problema viene para conocer los habitantes, pues no hay censos concretos.

Las ciudades italianas son las más pobladas: Milán, Génova, Florencia y Nápoles con más de 100.000.

Fuera de Italia:

Las más pobladas son: Barcelona (50000) con un declive en el S.XIV, Londres (40000), Sevilla y París.

La mayoría andarían entre 10000 y 15000 y sobre 2000 los núcleos urbanos (como Oviedo y Llanes).

Con relación a su configuración:

Por su origen:

Ciudades antiguas de la época romana

Ciudades con burgos postcarolingios (desde S.X y S.XI).

Por su densidad:

Ciudades del Sur: Hacinamiento mayor.

Ciudades del Norte: Menos densas, con más espacios vacíos dedicados a plazas y huertas).

Las ciudades seguían sin tener una concepción previa, e iban adaptándose a las modificaciones del relieve y al curso de los ríos.

La sociedad urbana

La ciudad es el ámbito de las manifestaciones humanas, alberga edificios de gran importancia como la catedral, la universidad u otros edificios emblemáticos como la torre del reloj.

En términos generales, la sociedad urbana se caracteriza por su complejidad (vagabundos, esclavos, judíos, musulmanes, etc.).

En esta sociedad distinguimos dos grupos esenciales:

Aristocracia urbana o patriciado:

Controlan los negocios, el comercio internacional y la banca, y frecuentemente invierten en tierras y controlan el poder.

Algunos juntarán fortunas fabulosas:

Jacques Coeur (Francia).

Los Wesler (Alemania)

.Otro rasgo común es la fuerte cohesión entre sus miembros, lo que se consigue con enlaces matrimoniales entre las diferentes familias.

Tienen gustos y modos de vida propios:

Viven en casas lujosas, barrios propios, poseen residencias en el campo y practican el mecenazgo (Medici en Florencia).

Tratan de imitar a la nobleza caballeresca, queriendo engrandecerse, sobretodo con títulos honoríficos, aunque oponen a los juegos y torneos caballerescos, un tipo de vida distinto con procesiones y representaciones artísticas.

Tienen privilegios económicos y sociales y el monopolio del gobierno de las ciudades, mucho más claro desde la 2ª mitad del S.XIII.

Plebe o proletariado:

Lo constituye sobretodo el artesanado, y de manera más relevante oficiales y aprendices que van a crecer fuertemente a partir del S.XIV como consecuencia de las migraciones del campo a la ciudad.

Su rasgo principal es la falta de homogeneidad, producida por la hostilidad de los ciudadanos hacia los nuevos que vienen del campo, y por su estricta jerarquización interna.

Desde la 2ª mitad del S.XIII se agudiza el enfrentamiento entre los oficiales y los maestro, porque en la práctica era imposible alcanzar la maestría, pues se empezó a alcanzar solo por herencia.

Sus condiciones de vida son muy duras, y apenas entran en la vida política y cuando se producen las revueltas, el patriciado cederá, pero solo a favor de los maestros.

Son víctimas de las fluctuaciones de la depresión, y ocasionan revueltas y agitación social, agitaciones con características propias, paralelas al mundo rural, ya que no se trata de movimientos organizados sino compulsivos, consecuencia del desarrollo económico de los S.XI al S.XIII.

Las revueltas urbanas

Comenzaron en Flandes y se extendieron a Francia e Italia, aunque más tímidamente en la península, y en general fracasaron todas no consiguiendo acabar con el régimen que daba al patriciado el monopolio del gobierno

Este patriciado se sustituye ahora por un poder personal con dos vertientes:

Ciudades independientes con autonomía (Venecia, Nápoles o Milán): Que sustituyen al patriciado por un príncipe.

Ciudades integradas en una monarquía: A las que se les otorga un representante real.

En la mayoría de los casos eran los gremios los que luchaban, incluso entre sí, y a pesar de que en ocasiones se unió toda la ciudad contra el poder central, las revueltas no tuvieron mayor duración.

Otra de las características de estos movimientos es que en muchos casos, por detrás de este movimiento revolucionario se produce una división de doctrinas e ideales políticos, económicos o religiosos, pues estamos en una etapa de la crisis de la conciencia religiosa (desacralización).

Las manifestaciones más claras serán el Cisma de Occidente y las herejías:

Los franciscanos (S.XIII) serán una orden que sirve a una sociedad fundamentalmente urbana, y que predican la pobreza como la mejor solución para la vuelta al cristianismo primitivo, por lo que tomarán parte activa en el movimiento social.

Esto da lugar a las primeras herejías:

Wucliff: Que propugna la propiedad colectiva.

Jan de Hus: Que predica la pobreza primitiva frente a los excesos de la comunidad urbana.

Por lo demás las revueltas más importantes se desarrollan casi todas en el S.XIV:

Movimientos del Condado de Flandes (1ª mitad del S.XIV):

Parten de las corporaciones de oficios contra el patriciado que monopoliza los puestos de mando políticos y económicos.

Movimiento de Brujas:

Destaca la sublevación de las corporaciones de Brujas (1301), dirigida por Peter Van Coninc, que se aliará con el conde de Flandes mientras que los patricios se apoyarán en Felipe IV, rey Francés.

Posee connotaciones de tipo:

Político: La rebelión abarca un ámbito más amplio que la propia ciudad, ya que Felipe IV pretendía controlar mejor el condado pues funcionaba de modo independiente.

Económico: Pues había malestar en la sociedad burguesa por la falta de aprovisionamiento de lanas, ya que vivían mayoritariamente de la industria de paños.

Se produjeron matanzas de nobles e incluso la derrota de la caballería francesa en Coultrey (1302), aunque el movimiento quedó abortado años después en Casseu.

Movimiento de Gante (1338):

Partió de la prohibición de exportar lanas inglesas a Flandes, lo cual no era más que una medida de presión hacia Francia.

Por lo demás, la sublevación fue dirigida por Jacobo Van Artevéride, que se puso al frente del gremio de tejedores.

Intentó una alianza con Inglaterra pero fracasó, pues lo que querían los tejedores era imponer sus condiciones a los demás gremios.

En 1345 Jacobo fue asesinado y con ello terminó la rebelión.

Movimiento de Francia:

Las revueltas parten sobretodo como consecuencia de la peste negra y de las derrotas (hasta 1350) en la Guerra de los 100 Años.

En París, el preboste del gremio de mercaderes, Etiéne Marcel, intenta conectar con los campesinos de la Jacquerie, pero al no conseguirlo también fracasó.

Movimiento de Italia (1378-1383):

Destaca sobretodo la revuelta de Florencia que protagonizaron los no agremiados, que durante 3 años produjeron una situación peculiar, estableciendo una especie de dictadura del proletariado, hasta que se restableció el orden en 1382.

La revuelta fue aprovechada por los Medici para imponer un gobierno personal.

Las revueltas van a ir remitiendo en los últimos años del S.XIV.

Consecuencia de estos movimientos:

A medida que concluye la Edad Media se impondrá la figura del príncipe, lo que se justifica porque:

El príncipe constituye una autoridad única e imparcial capaz de colocarse por encima de partidos, imponiendo la paz.

El mando único puede proyectar económicamente hacia el exterior las fuerzas económicas interiores, es decir, de la ciudad a los mercados internacionales.

Ahora bien, esta revolución es distinta en Italia que en el resto de Europa, pues hay una falta de poder personal porque:

Aunque teóricamente el emperador controlaba ciertas zonas en el Norte, a partir de 1300 esto es prácticamente una utopía.

Ni siquiera la autoridad pontificia estará presente pues en esas fechas se trasladan a Avignon.

En consecuencia, en Italia se crea la figura del príncipe (en Florencia será la familia Medici), y la ciudad se convertirá en un estado, mientras que en el resto de Europa las ciudades pasaron a integrarse en una monarquía y se convirtieron (S.XV) en centro de apoyo económico para el estado moderno.

Existe por otra parte una especie de alianza burguesía-estado, ya que en definitiva el estado necesita de poderosos burgueses que actúen como auxiliares para proyectos importantes, y también la burguesía está interesada en aliarse pues pueden ampliar sus negocios, por ello desde el S.XV, la burguesía deja de ser urbana y se convierte en nacional.

LA INDUSTRIA EN LA BAJA EDAD MEDIA

En general se caracteriza por la variedad, el progreso de las técnicas y porque, además, vamos a encontrarnos que la depresión económica afecta, no del mismo modo en cada zona, mientras en Flandes hay un declive, en Inglaterra se produce un despegue de la industria pañera.

En el S.XV se alcanzan grandes progresos en la industria metalúrgica, lo que también repercutirá en la revolución de la imprenta.

Industria textil

Este sector alcanza gran importancia por la gran masa de obreros que va a necesitar.

Se producen innovaciones que van a repercutir en su progreso, desde finales del S.XIII se conocen procedimientos mecánicos para hilar seda y desde el S.XV se conoce la rueda de hilar.

Lana:

En los Países Bajos, Arras, Yprés y Lille, van a ver reducida la producción de paños, sin embargo, aparece, un proceso de producción mayor en las áreas rurales, lo que viene a compensar el retroceso de las ciudades flamencas que ahora se dedicarán a otros sectores (ej. tapices de Arras).

En Italia hay una gran prosperidad, destacando los talleres de Florencia, mientras que en Francia se sufren más profundamente las consecuencias de la crisis económica, y hay una parálisis de toda la industria en general, aunque después se reconstruirá a partir del S.XV siendo especialmente importantes las áreas de Normandía, Champaña, y Languedoc.

En la Península Ibérica hay un gran desarrollo en el territorio catalán, pero también en Toledo, Cuenca y Palencia.

El gran auge está en Inglaterra, que posee un enorme volumen de lana que exporta en su mayoría a Flandes, aunque desde mediados del S.XIV vaya a absorber mucha de lana castellana.

Algodón:

Alcanza gran importancia, un tejido introducido principalmente por los musulmanes a través de Península, y que en muchos casos se importará de Oriente y Norte de África.

Se trabajará en Florencia, Pisa, Valle del Po e incluso se extenderá a los territorios del Sur de Alemania.

Lino: Cada vez adquiere mayor relevancia por el masivo consumo de lienzos y a la cabeza de su producción están Francia y Flandes.

Seda: La primacía es de las ciudades italianas, donde destaca Luca ya desde la plenitud medieval, aunque en el S.XV le cogen el relevo, Siena, Venecia, y sobre todo Florencia (hasta 84 talleres), mientras que en la Península también adquiere importancia por la tradición islámica en ciudades como Granada y luego Valencia.

Industria metalúrgica

La segunda en importancia, ya que hay que tener en cuenta el aumento de consumo debido a la introducción de las armas de fuego, cada vez más pesadas.

La siderurgia conoce avances notables, sobre todos en la fundición.

La región de Lieja, será de las más importantes por sus yacimientos de hierro, y en España todo el Norte, en especial las herrerías del País Vasco.

El gran problema era la madera, ya que para fundir 1 tn de hierro eran necesarias 20 tn de madera, si a esto le añadimos la madera extraída para la industria naval, y que todavía no estaba generalizado el uso de carbón vegetal, no da como resultado una grave deforestación, por lo que las ciudades acabaron dictando ordenanzas para evitar la explotación masiva.

Gran importancia tendrá la industria del latón (Nuremberg) que será la que permita la aparición de la imprenta (letras de molde), un símbolo emblemático del Renacimiento, aunque ya tenga orígenes medievales cuando se empezó a buscar un procedimiento para evitar las reproducciones a mano.

EL COMERCIO

Durante los S.XIV y S.XV el comercio sufre una evolución muy importante que pone a esta actividad en vías del mercantilismo, nos referimos sobre todo al comercio internacional, y pese la recesión en el campo, aquí no hay contracción paralela.

Aludimos a 5 puntos fundamentales para el cambio:

Búsqueda de nuevas rutas y abandono de otras:

En términos generales, el S.XIV conoce la crisis de las Ferias de Champaña, el punto de compraventa al que acudían mercaderes de todas las regiones, un declive debido a varias circunstancias como la apertura del Estrecho de Gibraltar a las naves cristianas.

Esto provoca que las mercancías sean más rentables cuando se transportaban por barco, pues a pesar de ser mayores distancias, se podían transportar grandes cantidades y evitar los problemas del relieve terrestre.

La consecuencias es que el mar adquirirá cada vez mayor peso, y las ferias decaen

La política acaba dominando a la economía: Se constituyen las grandes potencias con fuerza naval y militar, y las ciudades tendrán que adaptarse a las condiciones de los monarcas.

Un comercio cada vez más complejo: La demanda cada vez mayor se produce como consecuencia del aumento del nivel de vida en las ciudades, por lo que habrá mayor variedad de productos.

Las nuevas industrias: Unido al desarrollo de las ya conocidas, algo que ya se ha reseñado en el capitulo anterior.

Mejora de las técnicas mercantiles: La banca, la sociedad de comercio, las técnicas de compraventa de productos, letras de cambio, etc.

Características generales

Para entender lo que representaba el comercio en esta época partimos del hecho de que el verdadero protagonista es el mercader, cuya figura ha ido evolucionando con el tiempo: Pasa de ser aquel “pies polvorientos" que arriesgaba su pellejo por caminos difíciles para obtener pocos beneficios y ser despreciado por la mayoría, en especial por la Iglesia; a tener una mayor consideración de la sociedad urbana, hasta que termina integrándose en ella.

Aquella división tripartita, fruto de la mentalidad caballeresca, queda ya desfasada en estos siglos, con una sociedad en plena transformación, lo que nos muestran las representaciones de la época, como la "Danza Macabra" (1485) que distingue 15 categorías de clérigos y 15 de laicos, donde el mercader ocupa el 8º lugar.

Otra de las cuestiones a tener en cuenta es el hecho de que las tierras constituyen todavía la base de la riqueza, y son sus productos los que se comercializan (trigo, vinos, etc.) sobre todo para el comercio interior.

Areas de comercio en Europa

Rutas tradicionales:

El mediterráneo:

Lleva viendo comercio en sus aguas desde las épocas remotas de la historia.

Para entender el comercio en esta época hay que hablar del avance turco hacia Occidente:

Si bien en la etapa anterior hubo enfrentamientos islamico-cristianos (cruzadas) también es verdad que las relaciones comerciales son relativamente normales, puesto que algunas ciudades establecieron colonias en el Próximo Oriente y redoblaron la importancia de su comercio lo que también permitió que se ampliase el marco cultural.

La precaria penetración cristiana, será anulada con las nuevas oleadas otomanas llegadas del interior de Asia, un avance turco que supone cambios claros.

Otros factores serán las competencias de las ciudades mercantiles en el mediterráneo occidental, lo que llevará a reducir el número de ciudades con potencial económico en el Mediterráneo:

Ciudades que entran en decadencia:

Marsella: Una ciudad con gran tradición que se beneficiaba de la exportación de las lanas y trigo de la Provenza y que en el S.XV entra en decadencia por: el saqueo catalán de la ciudad (1427) y posteriormente los conflictos políticos internos.

Barcelona:

En la plena Edad Media se había convertido en emporio de la industria de tejidos, y en el puerto por excelencia de la Corona de Aragón, que desde el S.XIII se lanza al Mediterráneo, siendo la fuerza naval catalana promueve establecimientos dependientes de la corona en este mar.

El imperio marítimo estará representado por Barcelona, donde se canaliza toda la actividad, llegándose a establecer colonias en territorio bizantino.

La peste de 1348 alcanzó de lleno al puerto, pues se propagó con facilidad y desde esa fecha aparecen síntomas de decadencia y perdida de zonas de influencia.

Esto supone una pugna de partidos por conseguir la representación en el gobierno, y, además, sufren los desajustes de los precios, pero también influye la rivalidad con Génova que acaban por superarles.

Barcelona no consigue extender su influencia en el Atlántico, pues Florencia y Génova le cierran por el Mediterráneo, pero, además, es que en el Atlántico están los Portugueses en pleno despegue marítimo.

La decadencia llega a ser importante, y conocemos algunos datos que así lo expresan, en 1445 las cifras de comercio eran más bajas que un siglo antes.

Por el contrario, otra ciudad portuaria se beneficia de la crisis, será Valencia que alcanza un gran auge en esta época.

Ciudades que ascienden:

Venecia:

Esta ciudad con tradición comercial desde época romana y uno de los focos de impulso del renacimiento comercial del S.XI, conocerá un gran impulso tras una victoria naval contra Génova (1381), además, desde los últimos años del S.XIV conocerá una fuerte centralización de su imperio marítimo, que se organiza mediante puntos claves: Negroponto, Creta, Latanna, Alejandría y Constantinopla.

Por esta variedad de enclaves comerciaba con multitud de productos (trigo, alumbre, especias, vinos, caña de azuzar, etc.).

El impulso otomano supone la pérdida de Constantinopla (1453), Latanna (1475) y Negroponto, no obstante no todo serán pérdidas, sino que encontrara otras compensaciones como el legado de Chipre (1489) y sobretodo la anexión de territorios de Véneto, que constituyen una fuente de ingresos importantes.

La ciudad será el puerto de la industria textil con las ciudades lombardas (Milán), e incluso las del Sur de Alemania, que sacarán sus productos por el puerto veneciano.

Génova:

Por su situación se vincula más al Mediterráneo Occidental, aunque mantenía gracias a las cruzadas, un precioso comercio con Oriente.

Con la competencia veneciana y los turcos, Génova perderá ese mercado, aunque desde el S.XIV mantiene colonias en el reino nazarí de Granada, la única presencia islámica que quedaba en territorio hispánico, un territorio de orografía y clima peculiares, que se aprecia en sus productos exóticos, como puede ser el cultivo de morera para los gusanos de sederos, las frutas (uvas pasas), el azafrán, la caña de azúcar, etc.

Además de comerciar con esos productos, los genoveses controlaban el puerto de Málaga, y mantenían influencia en Valencia, y sobre todo en Sevilla, donde la colonia representaba un porcentaje muy importante, pensando en el tamaño de la ciudad (más de 100.000 habitantes), desde donde orientarán su comercio hacia el Atlántico Norte y las costas africanas.

Mares del Norte:

La Hansa:

Una novedad fundamental en el S.XIV será la creación de la Hansa teutónica, cuyo origen hay que buscar en la potencia mercantil de algunas ciudades germánicas que mantenían privilegios en otros países que acabaron por institucionalizar.

Fueron en principio los de Colonia y Dortmund los que crearon la Kölner-Hansa, una compañía que mantenía un estatuto especial, y posteriormente en 1358 - 1376 se configura ya la Hansa.

Los mercaderes hanseáticos mantenían un duro pulso sobretodo con el Reino de Dinamarca, lo que lleva a una guerra marítima, que tendrá como resultado que los mercaderes consigan vía libre para navegar por los estrechos bálticos y ciertos privilegios como la excepción en el pago de portazgos, gracias a diversos tratados.

A partir de estas fechas, la Hansa queda definida como una asociación de mercaderes con el respaldo militar de sus ciudades gracias a la creación de milicias especiales.

Dos ciudades dominarán el conjunto: Hamburgo y Lübeck, por su posición en el Báltico, y el Mar del Norte.

En el desarrollo de la Hansa hay que tener en cuenta el avance alemán hacia el Este a costa de los países eslavos, producido desde los S.XI y S.XII, y cuyos protagonistas son los Caballeros de la Orden Teutónica.

Esto propicia la creación de ciudades en la zona, no solo marítimas, sino en el interior, como Colonia y Brunswick que se encuentran más al Sur.

Hacia 1400 la Hansa alcanza su máximo esplendor, y desde 1401 comienza su decadencia.

En su cenit, la Hansa comercializa mercancías de 3 áreas:

Occidental: Tejidos de Flandes, especias, vino y sal de la Gascuña-Burdeos y Bournet).

Oriental: Productos coloniales como el ámbar, la cera y los cereales.

Nórdica: Hierro y abetos de Suecia y el comercio del arenque que en 1400 comercializó 8000 Tn.

Llevaron una autentica colonización nórdica, y a ellos se debe la integración de Suecia y Noruega, ya que en Bergen y Oslo había gremios de artesanos alemanes con muchos privilegios, aunque también poseen factorías en Londres y Nóvgorod (colonia alemana dentro de Peterhod).

Desde 1401 se advierten los primeros síntomas de decadencia:

Causas internas:

Tensiones sociales y políticas de algunas ciudades hanseáticas

Incapacidad de una organización más centralizada que permitiese neutralizar la competencia de otras áreas mercantiles.

Causas externas:

Derrota de los Caballeros frente a los polacos, lo que evitó los contactos con el Este.

Competencia mercantil de otras ciudades alemanas orientadas más al Mediterráneo como Francfort, Nuremberg y Viena, que tiraban hacia el puerto de Venecia.

Competencia de las nuevas potencias marítimas: Inglaterra, Castilla, Holanda, etc.

Desde finales del S.XIV perderán el monopolio báltico y en las pesquerías del mar del Norte, y en 1494 cierran la factoría de Nóvgorod.

Otras áreas en los mares nórdicos:

Brujas y las ciudades flamencas, conocen el último periodo de prosperidad hasta 1384, ya que Flandes entra en el área de influencia de los duques de Borgoña y esto supone que otras zonas como Holanda y Brabante, acaben por competir con Flandes.

Para entender su decadencia hay que ver los conflictos sociales, y tener en cuenta el encienagamiento de Zwin, la entrada al puerto de Brujas, que imposibilita el acceso a naves de gran calado, aunque también se verá afectada por la competencia de los paños ingleses

A medida que Brujas decae, Amberes coge mayor importancia.

Nuevas rutas comerciales:

1º Área:

Podemos decir que es la apertura del estrecho de Gibraltar (finales del S.XIII) lo que supuso la fácil comunicación del Mediterráneo con el Atlántico y la extensión del comercio hacia otras zonas, que cobrarán mayor importancia ahora, en primer lugar las ciudades holandesas (Amsterdam, Rotterdam) cuyos barcos surcan sobre todo el Báltico, hacia Danzig, haciéndole la competencia a Lübeck.

El país que se lleva la palma es Inglaterra, que pasa de potencia secundaria a potencia de primer orden, en lo que tiene un papel decisivo su rey Eduardo III, que tomará directamente la problemática económica y llevará a cabo una política de control de las exportaciones inglesas hacia ciudades concretas (Palermo), aunque pero pasando por etapas.

En el S.XIV se crearon muchas compañías textiles que desde 1400 van a competir en el Báltico con la Hansa, e Inglaterra desarrolla claramente un nacionalismo político, enfrentándose a Francia, lo cual incide con claridad en el dinamismo económico de ciudades como Londres o Bristol.

2ª Área:

Es la de las costas atlánticas francesas ya que gascones, bretones y normandos, desarrollan un comercio de vinos hacia Inglaterra y Flandes, aunque también de trigo, pastel y sal.

La marina francesa no alcanza cotas de tanto desarrollo como la inglesa, castellana, u holandesa, y como consecuencia los franceses no entrarán en la vanguardia de los descubrimientos geográficos.

3º Área:

Será la Cantábrica, donde ya en 1256 se crea la Hermandad de Castilla (Laredo, Castro-Urdiales, San Vicente de la Barquera).

Bilbao será el puerto más importante de la zona convirtiéndose en un emporio fundamental.

A medida que avanzamos hacia Occidente el comercio internacional es menor, con el caso excepcional de Avilés.

Zona de interior: Su desarrollo es insuficiente y siempre está en relación con algún puerto, aunque pueden establecerse excepciones en Francia y en el Sur de Alemania (Nuremberg y Habsburgo).


Nuevas técnicas comerciales y los adelantos tecnológicos

Muy en contacto con Venecia se establecieron las primeras sociedades por acciones, precursores de un cierto precapitalismo, siendo Jacobo Fucax uno de los pioneros.

Las ferias siguen existiendo pero han sido desplazadas por el comercio marítimo siendo ahora más importantes las ferias flamencas, relacionadas con el mar, aunque nos encontramos otras en Lyon, Leipzig o Châlons-sur-Marne.

Uno de los factores que incidió claramente en el comercio internacional es el que se refiere a los progresos técnicos:

En transportes:

Crecimiento del poder monárquico: Los reyes se interesan cada vez mas por los aspectos económicos para favorecer el progreso del país, mejorando puentes y caminos y luchando contra el bandolerismo, tanto el terrestre, como los temidos corsarios, que ocasionaron graves problemas en las monarquías europeas.

Lo que va a producirse en mayor medida son progresos en la navegación:

En el Atlántico destaca la nao vizcaína y en el Mediterráneo la carraca genovesa (hasta 1000 Tn).

Salen a la luz nuevos inventos y se difunden algunos ya conocidos como el timón de rueda, la vela latina, la brújula, etc.

Estos inventos permiten adelantos en cartografía: Se conocerán mejor las rutas y las costas, y en este aspecto destacan los árabes que serán los cartógrafos por excelencia.

En técnicas comerciales:

Se desarrolla tanto que algunos historiadores hablan para este periodo de "mentalidad capitalista" o "precapitalismo", puesto que los hombres de negocios controlan toda la coyuntura: precios, calidad, etc.

Todo ello es favorecido por la aparición de:

La correspondencia mercantil.

La contabilidad.

La anotación de todos los movimientos de las empresas.

Se crean sociedades de varios tipos:

Compañías de comercio: Como las societas maris genovesas, que se articulaban en dos partes (dos socios).

La commenda: Muy similar a la anterior, aunque con un reparto distinto de los beneficios.

Aparecen también compañías más amplias, que aportan capital para múltiples negocios:

Solían estar integradas por miembros de la misma familia, en el caso de Italia tenemos tres generaciones:

Spini-Frescobaldi: Mantiene una sociedad para negocios de tiempo y espacio limitados.

Bardi: Ya poseen asociaciones permanentes y participan mucho en la banca, aunque quiebran en 1343 por las excesivas operaciones de crédito.

Medici: Posee formas avanzadas de sistema capitalista, organización de varias empresas dirigidas por un poder central.

También habrá compañías asociadas al poder público:

Los prestamistas, que arriendan determinados impuestos al poder, algo del todo beneficioso, para ambas partes.

Un ejemplo es el que se produjo con los banqueros italianos, que arrendaron todas las rentas eclesiásticas.

A veces las compañías se dividían y entonces aparecían las acciones de donde nacerán el giro y la letra de cambio.

La sociedad está cambiando, pero esta mentalidad no es la dominante y son minorías con posturas ante la vida que no encajan con la ética cristiana, por lo que la sociedad seguirá siendo sobretodo señorial, y así seguirá en la época moderna.

Causas de este desarrollo:

Cambio de actitud de la Iglesia:

Hay hechos que evidencian este cambio como el Concilio de Lyon que admitirá a los comerciantes y al comercio como un bien social, pues antes se veía como un negocio de usura, un pecado, mientras que ahora el comerciante es visto como un ente social de interés, y se integra definitivamente en la sociedad.

Además, los papas de Avignon se asociaron a capitalistas para ordenar las cuentas de la corte pontificia y desde entonces éstos pudieron actuar como auténticos cristianos.

Desarrollo intelectual de los mercaderes:

Nos encontramos con que el comercio acabó por convertirse en una tarea científica, no solo por el desarrollo de las técnicas, sino también por su actividad de controlar la coyuntura económica (precios, salarios, etc.).

La correspondencia mercantil constituye una gran fuente de conocimientos, pero será sobretodo la banca el fenómeno más significativo y fue frecuente en los primeros estudios sobre sus orígenes, atribuírsela a los judíos (clásica imagen de judío usurero), pero con relación al tema de los negocios, exceptuando el caso español, en Europa Occidental son sobretodo los burgueses procedentes del antiguo patriciado de las ciudades.

La banca:

Una cuestión está clara, las monarquías autoritarias, ante los desequilibrios financieros que suponen un gran desgaste económico, necesitan más que nunca acudir a la banca para obtener prestamos, se favorece así el nacimiento de la "gran banca", cuyo prototipo será la italiana.

A medida que se desarrolla el gran comercio, las necesidades financieras son cada vez mayores, por lo que se independiza el comercio en general de productos, del comercio del dinero, naciendo la banca italiana, es decir, el comercio del dinero organizado.

Aparece a finales del S.XIII, y ya en la banca de los Medici asistimos a las primeras proyecciones de la gran banca.

La primera en desarrollar un comercio de dinero fue la banca genovesa, y hay que tener en cuenta que Génova es la mayor importadora de oro, gracias a sus factorías en el Mediterráneo Occidental y Norte de África.

El primer ejemplo de banca pública es la Casa de San Giorgio de Génova:

Nacida para remediar la insuficiencia financiera de la ciudad acabó convirtiéndose en un gran organismo que controlaba casi todos los capitales de Génova.

Estaba dirigida por 8 procuradores, genoveses con participaciones en esa empresa, que nombraban a los empleados y constituían una aristocracia de las finanzas.

Estos eran auxiliados por 6 sapientes por un periodo de 6 meses, los cuales tienen valor consultivo.

Procuradores y sapientes escogían a 100 personas que formaban el consejo, de los que se elegía a 24, formando el consejo permanente.

Esta casa mantenía una serie de recursos económicos:

El monopolio de la moneda de la ciudad.

El control de las entradas y salidas de oro y plata.

El control de las tasas de aduanas.

El monopolio de la compra de sal (1454) que se distribuía a Lombardia y el Piamonte.

Esta banca es un claro ejemplo del cambio de mentalidad mercantil de estos siglos.

EL NACIMIENTO DE LAS NACIONES

El cambio fundamental está en que decae la idea de imperio universal que sobre el 1300 ya es una simple utopía.

También se produce una decadencia del régimen señorial, y la realidad política busca una fórmula intermedia, las monarquías nacionales.

Desde el punto de vista ideológico, vamos a encontrar cambios sustanciales, cambios que parten de esas dos manifestaciones, de los pequeños feudos medievales y los grandes poderes universales (pontificado e imperio).

El nacionalismo es un fenómeno sobretodo del S.XIX, en época de pleno romanticismo, pero los orígenes hay que buscarlos en la época medieval, un fenómeno que se manifiesta con un sentimiento nacional del pueblo, a través de una manera de concebir la literatura, la aparición de unas dinastías e iglesias nacionales, y la formación de unas fronteras terrestres y marítimas.

EL SENTIMIENTO NACIONAL

Ha de producirse la desaparición poco a poco de esos rasgos de unidad aparentes en el occidente cristiano, que caerán por una serie de circunstancias:

Los progresos del poder real, que van a repercutir en toda la sociedad por lo que los hombres van a mirar más allá de los límites del señorío o de los alrededores del mundo urbano.

Aparece una conciencia de individualidad de los pueblos.

La fricción entre pueblos aumenta, lo que se produce en paralelo a los intereses del reino.

Las competencias económicas y políticas hacen que términos como "patria" y "nación" tengan un matiz sentimental, para definirse del vecino.

Ejemplos:

Inglaterra: Se manifiesta temprano y muy fuerte en las regiones fronterizas contra los particularismos galeses y escoceses.

Francia: El espíritu parte sobretodo de la Guerra de los 100 Años, y se encarna en la figura de Juana de Arco.

Países eslavos: Se manifiesta contra la presión germánica, ya que en el territorio checo, se producirían sentimientos nacionalistas, que tiene en la "rebelión husita" (Jan de Hus) una de sus manifestaciones más expresivas.

Península Ibérica:

Catalanes, aragoneses, navarros y castellanos se sienten diferentes, y habrá cruentas guerras civiles.

Portugal confirmará desde 1385 (Cuvarrota) su pretensión de desligarse de Castilla.

Hay excepciones en Europa Occidental, como en Alemania e Italia, donde no existió conciencia nacionalista, debido a que la sombra de los respectivos imperios aún se mantenía algo que se mantuvo hasta el S.XIX.

MUNDO LITERARIO

Sobretodo con relación a las lenguas nacionales, que se desarrollan claramente y van a alcanzar todos los géneros, sobretodo la prosa, uno de los mayores vínculos nacionales que se adecua a la crónica, la novela, y el teatro popular, alcanzando a todo el pueblo.

Asistimos a su vez a un retroceso de los dialectos (ej. Langue d'oc).

El francés lo encontraremos desde el S.XIV en documentos oficiales, mientras que en Inglaterra el idioma que se mantenía era una jerga anglonormanda, pero la administración, los tribunales, burguesía y aristocracia darán paso al ingles ya desde el S.XV.

DINASTÍAS NACIONALES

Este fenómeno se traduce como la fidelidad de la nación por una dinastía propia defendida contra contra cualquier competidor extranjero.

Uno de los fenómenos más claros fue el problema de la sucesión al trono, ya que se elegía al sucesor por tradición, pero poco a poco fue cayendo sobre un linaje, aunque no existía hasta el S.XIII una norma reguladora, por lo que acabó imponiendose una monarquía hereditaria con carácter de primogenitura.

Ello producía situaciones difíciles (rey muere sin sucesión) y se planteaba la búsqueda de derechos a la herencia al trono, lo que daba como resultado que a veces recayese sobre extranjeros.

Lo que se pretende es evitar esto, y que sean monarquías propias de cada país.

El mejor ejemplo en este sentido está en relación con los orígenes de la Guerra de los 100 Años, pues fueron precisamente las pretensiones al trono francés en 1328 de dos candidatos: Eduardo III (inglés) y Felipe de Valois (francés).

Casos como este hay varios: Los ingleses rechazan a Ricardo II por su francofilia y nombran rey a Felipe de Lancaster.

Portugal para desligarse de Castilla, aceptará como rey a un bastardo:

A finales del S.XIV (1382 o 1383), muere Fernando I sin sucesión directa, exceptuando su hija Beatriz, que se va a terminar casando con Juan I de Castilla.

Pero los portugueses prefieren como rey al hijo ilegítimo de Fernando y así es como se inicia la dinastía de los Avís.

APARICIÓN DE LAS FRONTERAS

En este sentido debemos referirnos al refuerzo que pretenden los monarcas hacia un aislamiento progresivo de su territorio.

Las fronteras tuvieron siempre un sentido militar, las llamadas marcas (hasta el S.XIV), territorios amplios de carácter militar en los que del otro lado se encontraba el enemigo.

Lo que nace ahora es la línea de frente de combate, pues fue Luis X quien estableció unas guarniciones que defendían Francia por el Norte (Flandes).

A pesar de que los límites aún son imprecisos, ya se tienen en cuenta la conciencia de establecer una limitación.

Son clásicos los límites de los reinos hispánicos frente al Islam, además de los intentos de delimitar territorios mediante cruces, mojones, grabados en árboles o incluso ceremonias simbólicas fronterizas.

Se usarán los ríos como un límite natural: Los barqueros del Ródano saben que descendiendo el río, a la derecha tienen el reino de Francia y a la izquierda el Imperio.

Sin embargo, es difícil marcar las fronteras en el terreno, pero lo que es seguro es que existe ese espíritu de frontera.

También hay fronteras marítimas:

La actividad del corso era muy importante en la época. Era una práctica muy habitual que se generaliza al no existir reglas de seguridad ni siquiera en tiempos de paz, pues se realizaba como represalia e incluso a veces apoyados por las monarquías (cartas de marca y represalia).

Y es que el mar era de todos, pues la noción de mares territoriales nacerá en el Mediterráneo y se extenderá al Atlántico:

Venecia intentará controlar el Adriático.

Inglaterra el Canal de la Mancha.

Piases Bajos: Fueron lo que consiguieron los efectos más profundos, pués Flandes proclamó sometida bajo su jurisdicción la franja que abarcaba su vista desde costa (20 Kms), y esta fue una norma reconocida por todos: hanseáticos, franceses, ingleses, etc.

Desde la plena Edad Media ya existía el almirantazgo, unas jurisdicciones que se desarrollarán desde 1360 en Inglaterra y desde 1373 en Francia, y que tienen como cometido, vigilar a las gentes de mar en los puertos, las embarcaciones y las aguas territoriales.

La consecuencia es que aparecen imposiciones y derechos concretos como los salvoconductos, que son las aduanas marítimas, que suponen el disfrute de privilegios para los profesionales nacionales frente a los extranjeros.

Los nacionales residentes en el extranjero vivirán al margen de las ciudades, en barrios concretos en su mayoría, así se evidencian las lonjas venecianas, florentinas y catalanas, las factorías hanseáticas de Londres y Brujas donde también tendremos gran presencia de españoles e italianos, que recibían el nombre de naciones.

A medida que el sentimiento nacionalista va aumentando, se sentirán cada vez más aislados, y en algunos casos serán víctimas de la xenofobia, por lo que con frecuencia solicitarán la carta de naturaleza, nacionalizarse.

INFLUENCIA DEL PRINCIPIO ROMANO DE SOBERANÍA

Se produce desde la intensificación de relaciones con Bizancio, sobre todo tras las Cruzadas (S.XII y S.XIII), una vía por la que penetrará el Código de Justiniano.

Sobre el principio de soberanía, reyes y príncipes intentan asentar su poder, y para ello se apoyarán en consultas nacionales a través de sus asambleas, al mismo tiempo que en los juristas para justificar las decisiones de política internacional.

En definitiva, el principio romano favorecerá la idea de nación.

AUSENCIA DE PODER REGULADOR

Los nacionalismos afloran cuando se hace patente la ineficacia de las tres fuerzas que podían dirigir el mundo Occidental: Imperio, Papado y Reino de Francia.

Imperio

Llegó a finales del S.XIII muy desgastado por sus enfrentamientos con el Papado, tanto ideológicos como militares.

Tras Federico II se pierde el prestigio, y aunque en realidad nunca tuvo una supremacía sobre los reinos feudales, su territorio se verá cortado por Francia, Italia y países eslavos, lo que le relegará al territorio germánico.

Además, la anarquía interna de los principados alemanes, que pugnan por un emperador que favorezca sus intereses, no propicia una unidad de ninguna manera, que entorno al 1300 ya solo era un concepto teórico, aunque continue hasta tiempos modernos.

Papado

En lo temporal es la monarquía más centralizada, mejor ordenada y más fuerte económicamente, y su función dogmática es indiscutible, aunque ya no puede volver a la teocracia pontificia de Inocencio III y Bonifacio VIII.

El hecho es que habrá diversas circunstancias desde el S.XIV que harán que sus pretensiones sean pura utopía:

El sometimiento de los papas a los reyes de Francia, que controlarán la Iglesia, trasladando su corte de Roma a Avignon.

El sistema esta desgarrado desde el Cisma por los intereses nacionales, incluso serán inútiles sus esfuerzos de arbitrio en la Guerra de los 100 Años.

Ante la pérdida de influencia acabará por conceder en el S.XV a los estados una nueva forma de compromiso, los concordatos (como un estado más).

Reino de Francia

Tiene pretensiones de sustituir al Imperio y al Papado y son los asesores de Felipe el Hermoso, sin embrago, la hegemonía de Francia ya no es tal, si acaso a mediados del S.XIV cuando se desplaza la corte pontificia a Avignon, aunque entra en decadencia con la guerra.

Por lo tanto tampoco Francia asume el papel de poder regulador.

Ninguno de los tres poderes puede actuar como guía de mundo europeo occidental, lo que favorece el surgimiento de las naciones.

LAS MONARQUÍAS AUTORITARIAS

Dentro de estos cambios tan profundos y desde el punto de vista político, hay que referirse a un proceso amplio y complejo, que lleva al fortalecimiento de las monarquías, lo que los historiadores entienden como surgimiento de la monarquía autoritaria.

La crisis de los S.XIV y S.XV rompió el equilibrio institucional del S.XIII:

Fuerzas feudales:

Señorío.

Ciudades.

Monarquías: Pues los reyes eran unos señores más.

Fuerzas universales:

Pontificado.

Imperio.

La crisis en el S.XIV alcanzará a las instituciones y las monarquías buscarán la unificación del poder político y la centralización, ya que es la propia debilitación de las estructuras la que va paralela al despegue del poder central del rey y la reafirmación del autoritarismo monárquico.

En términos generales esto es lo que expresa la explosión de las monarquías.

El proceso es lento y lleno de dificultades, tanto de luchas políticas (rey, señores y príncipes) como de las convulsiones sociales, pero las monarquías aguantarán y de esa misma resistencia saldrán fortalecidas.

Influencia de los legistas (teóricos del derecho):

Desde el S.XIII proliferan en las universidades los conocimientos de derecho romano, sobre todo en la de Bolonia, que es la que más había hecho en esta materia, pues gracias al comercio con Oriente pudo difundirse el Código de Justiniano, saliendo a relucir las teorías de estado como ente público.

Ya en el S.XIV empieza a formularse una doctrina concreta de la monarquía, al mismo tiempo, que se produce una constitución consuetudinaria que dará lugar a una doctrina de la realeza.

Por un lado los teóricos que concretan la doctrina, y por otro lado la tradición de los reyes, elaboran conjuntamente esa constitución, y serán los juristas los que emprendan una lucha contra los poderes que obstaculizan el autoritarismo real: Iglesia, Imperio, y feudalismo.

Obstáculos:

Hay que aludir a la insuficiencia de recursos, ya que ni Francia, ni Inglaterra están en condiciones de llevar a cabo grandes campañas militares, por lo que se adaptarán con gran esfuerzo a las nuevas necesidades en el "arte de la guerra", recurriendo a soldados profesionales, algo no exento de peligro, pues en cualquier momento podrían pasarse al bando contrario.

Como consecuencia, el ejército formado carece de cohesión por las dificultades de asociar soldados profesionales y contingentes feudales, pues aun se carece de ejércitos permanentes, pero además hay que equiparlos (ballestas y lombardas), fortificar castillos, construir y equipar naves, etc.

Finaciación:

Para realizar estas labores, los recursos normales no alcanzan por lo que los reyes recurren a enajenar parte de sus dominios, y sobretodo a establecer recursos extraordinario, lo que cada vez será más frecuente.

De entre ellos hay que hablar sobre todo de los empréstitos:

Todos los príncipes acaban por empeñarse, y recurren a los empréstitos a corto plazo, que surgen siempre para un momento concreto.

Se obliga a los monarcas a ceder ciertos derechos comerciales o a pasar impuestos a los prestamistas, que suelen exigir intereses muy altos dada la situación tan apresurada, incluso a veces se le obliga a embargar rentas concretas.

Lo peor de todo es que la administración ignora la gravedad de realizar estos préstamos.

Otros recursos son más estables, como desarrollar una serie de ayudas feudales, o la vuelta a algunos recursos (malos usos) de época anterior, volviendo a cobrar esas rentas que se creían desaparecidas:

En Francia: Talla o fogaje.

En Inglaterra: Subsidio.

En Castilla: Servicio.

Además, van a aparecer nuevos recursos, pues en el S.XIV, la monarquía francesa estableció un subsidio, una compensación al servicio militar.

Se inculcará a todos la idea de contribuir financieramente a la defensa del reino, a través de un impuesto variable, pero en general establecido sobre la base de la fortuna mueble de cada individuo, aunque la dificultad estaba en como realizar esa valoración, por lo que se recurría entonces a un repartimiento con carácter general, sin embargo la tasa siempre era menor en el campo que en la ciudad.

Poco a poco, con estos nuevos recursos, aparece una administración especial para las rentas extraordinarias, creándose en Inglaterra los tesoreros de guerra.

Cada vez hay más dependencia de la buena voluntad del contribuyente, lo que hará que los representantes del pueblo, que acuden a las asambleas, tiendan a salirse del mero papel de consejeros y pretendan controlar al príncipe.

Aparición de nuevas fuerzas

Príncipes:

Hay que advertir primero que dentro la decadencia del poderío señorial, que ya habíamos visto en este sentido con la crisis, el estado progresa cada vez más mientras la nobleza se empobrece y pierde fuerza de mando, pasándose a otro régimen, pero aunque aquellas relaciones vasalláticas desaparecen, dan paso a nuevos vínculos contractuales con una base financiera.

El dinero pierde toda la actividad social, además, se va a producir un fenómeno de concentración, pues la propia crisis hará que algunos señores importantes consigan amplísimos dominios, lo cual supone que hay menos señores pero más peligrosos, pasando a depender más del príncipe.

A partir de ahora es el dinero el que vincula a los hombres entre sí, estableciendose de esta forma clientelas.

Estos príncipes se dan aires de soberanos y datan a sus territorios de instituciones administrativas de la altura de los propios reyes.

Localización:

En España: Están poco definidos en España.

En Alemania: Están muy extendidos.

En Inglaterra: Florecen desde el S.XV como consecuencia de las luchas por el poder (Ducado de Lancaster).

En Francia: Habrá grandes feudos (Armaguac, Bretaña, Flandes, Borgoña, etc) que actúan como territorios independientes.

Otra forma es la creación de los infantados:

Amplios territorios que conceden los reyes a los infantes (auténticos segundones), aunque en algunos casos también irán a los primogénitos.

Al principio su explicación tenían el sentido de vincular a la corona territorios alejados y peligrosos.

Localización:

En Castilla:

Juan I creará el Principado de Asturias, en este caso para el heredero de la corona, pasando a ser un cargo honorífico de desde los Reyes Católicos.

Otro en la Península será el Principado de Liana en Navarra.

En Baviera: Tendremos los territorios del Tirol y Brandeburgo.

En Francia: Juan el Bueno cede a su primogenitura los territorios de Normandía y del Delfinado.

En Inglaterra: Eduardo III cederá a su futuro heredero el Principado de Gales y territorios de Aquitania, mientras que a los otros hijos cederá amplios territorios en Lancaster o Clarence.

En todo caso, estos territorios actuarán como auténticas soberanías, aunque el problema se planteaba cuando el heredero sucedía en el trono como menor de edad, pues en muchos casos los príncipes unían el interés de la corona con sus intereses propios, convirtiéndose en defensores del poder público, pero también como jefes del partido.

Con estas fuerzas que se escapan al control real, se explican las numerosas luchas civiles durante los S.XIV y S.XV.

La decadencia de la jerarquía feudal cayó en la creación de auténticos partidos nobiliarios.

Burguesía:

Tendrán un papel político creciente como fuerza que pueden aprovechar a su favor los que ostentan el poder, sobretodo en la medida de solucionar las necesidades económicas.

Poseen mucho dinero y pueden resolver las urgencias mediante préstamos, y prestar su experiencia en los negocios.

Tienen un importante valor intelectual, pues habitan en las ciudades donde están las grandes escuelas, universidades y la vida literaria, es decir unos conocimientos que los burgueses necesitan absorver.

También tienen conocimientos jurídicos y sobre todo experiencia en las funciones de la ciudad, pues representan desde tiempo atrás magistraturas y cargos administrativos, poniendo su experiencia al servicio de la administración de los soberanos.

Pasan así a constituir una nobleza de segunda fila, que estaría entre la clase mercantil y la aristocracia, porque además de ser prestamistas, les confían cargos de finanzas y de adjudicatura, por lo que con frecuencia pasan a formar parte del grupo de consejeros económicos del príncipe.

En los estados occidentales encontramos desigualdades, pues tienen papel muy avanzado en Italia y Países Bajos, y casi nulo en España, a pesar de ello en todo caso siempre participaron en las Asambleas de Estado (tercera fuerza).

Asamblea de Estado:

Reciben varios nombres:

En los reinos ibéricos: Cortes.

En Inglaterra: Parlamentos.

En Francia: Estados.

En Alemania y Países Bajos: Dietas.

Tienen diversos orígenes pero todos surgen de la costumbre feudal del consilium, al que en principio solo acudían nobles y clero, constituyendo la curia, aunque más tarde con la mayor importancia burguesía, la presencia de las asambleas se hace más necesaria, pudiendo entonces hablar de Asambleas de Estado.

En principio tuvieron un papel consultivo, limitándose a cuestiones financieras, siendo solo relevantes cuando lo requería la gravedad del caso (guerras, crisis de poder, etc).

Desde finales del S.XIII conocerán una revolución en tres fases:

Hasta mediados del S.XIV: Periodo de tanteo.

2ª mitad del S.XIV: Poca actividad debido a la estabilidad de la autoridad pública.

Siglo XV: Afirmación definitiva.

En el S.XV se llega a una satisfacción progresiva, pues es el momento en el que el espíritu político va a concebir esa forma como una representación del estado.

En Francia las asambleas solo serán parciales hasta 1484, cuando pasan a ser generales, mientras que en Aragón existían cuatro Cortes, una por cada demarcación: Aragón, Cataluña, Valencia y Baleares.

La participación ciudadana será cada vez mayor en Inglaterra y Francia desde la Guerra de los 100 Años, y tras la Batalla de Poitiers la burguesía se hizo oír

Inglaterra tiene ya en el S.XIV la competencia de dos cámaras las dos aún vigentes:

Cámara Alta (o de los Loores).

Cámara Baja (o de los Comunes).

No hay, sin embargo, una periodicidad fija en la convocatoria.

La importancia progresiva está en la relación directa con los problemas y consultas de los príncipes:

La sucesión al trono: Las cortes deben actuar para reafirmar al que entra pero también por si lo hay que deponer, ya que en 1399 el Parlamento inglés depuso a Ricardo II y aprobó la usurpación de Enrique VI, y en Francia (1316) se aprobó la subida al trono de Felipe V, mientras que en Castilla esto es una situación frecuente debido a las guerras civiles,

Problemas financieros:

La consulta para petición de subsidios será el mejor motivo de hacerse oír de los burgueses, que tendrán cada vez más fuerza en los asuntos políticos y administrativos del reino.

En toda Europa Occidental asistimos a un proceso que lleva a condicionar el voto de los impuestos a dar respuestas claras, de cómo se van a percibir, quién va a vigilar su percepción y cómo se van a administrar.

Por otra parte, cada vez más los burgueses impondrán como contrapartida a esas votaciones de reformas administrativas, el control del Consejo del Príncipe e incluso legislar sobre la organización del estado, todo ello amparándose en esos problemas financieros.

En el caso del parlamento inglés, siempre se plantean problemas al príncipe antes de votar los subsidios, y a Ricardo III se le recordaron en 1397 los subsidios que había pedido 3 años antes, destinados a causas militares.

La gravedad del desastre militar francés en el principio de la guerra dio pie a la asamblea para entrar en los asuntos políticos, ya que tras Poitiers, en 1357 se publicó una ordenanza que ratificaba los abusos administrativos de los monarcas, imponiendo un consejo al Delfín y la convocatoria periódica de la asamblea, lo cual es una revolución burguesa, una rebeldía ciudadana.

Los estados occidentales buscarán ahora una nueva estructura para:

Ensanchar el territorio.

Asumir las cargas que planteaban los obstáculos.

Existe una insuficiencia de recursos y una competencia de intereses particulares (clero, nobleza, ciudades y príncipes).

Encontraremos dos tendencias nuevas:

Concentración:

Que se observará en un sentido federativo.

Podemos hablar de federalismos en:

España: En la Corona de Aragón, y ya en el territorio completo con los Reyes Católicos.

Inglaterra: Con Gales y Escocia.

Francia: En este caso el centralismo es más claro, pero no con sentido federativo, sino manteniendo unidos los territorios (Borgoña, Normandía, etc) aunque no pueda doblegar al territorio de Flandes.

Definición:

Viene claramente expresado por la codificación de las costumbres y la creación de leyes y constituciones.

Aparecen las ordenanzas en los reyes de Francia, los status del parlamento inglés, y en Alemania el propio Imperio, esgrime cómo, cuándo, dónde y por quién se realiza la elección del emperador.

También se establecía como compondría la regencia en caso de muerte súbita.

Los príncipes se reunían en un consejo anual al estilo de las asambleas.

Concluyendo, a finales de la Edad Media el estado, con contratiempos que incluso le estimularán, intentará definirse de nuevo.

LA EVOLUCIÓN DEL PENSAMIENTO Y LA CULTURA EN LOS S.XIV Y S.XV

Los S.XIV y S.XV como época de paso, constituyen el llamado, primer Renacimiento, un paso que no se realizará bruscamente, sino que para encontrar los caracteres más específicos (curiosidad por la naturaleza, humanismo, amor por la belleza en si misma, etc.) es posible remontarse a precedentes lejanos, pues se producirá durante toda la Edad Media.

Es sobre toda la generación de Dante Alighieri la que vivirá una auténtica revolución, pues desde finales del S.XIII hasta el S.XV tendremos el prerenacimiento o Primer Renacimiento dos expresiones confusas, pues la tendencia de retorno a lo clásico ya venía produciéndose desde Carlomagno (S.IX), incluso podríamos remontarnos hasta Boecio, Casiodoro, y San Isidoro que también bebían de los clásicos.

Visto este preámbulo, pueden señalarse tres signos distintivos de esta época:

Desarrollo de los conocimientos seculares de la teología.

Madurez de las universidades, nacidas ya entorno al 1200 (París), que alcanzarán una fuerte influencia social y política, tomando parte en muchos problemas, como el Cisma de Occidente.

El centro intelectual y literario en Europa Occidental pasa de Francia a Italia.

LAS DOCTRINAS POLÍTICAS

Durante estos siglos se mantienen las viejas y poco convincentes doctrinas cristianas.

Desde Santo Tomas, la unidad concebida para las monarquías era un hecho, los legistas admiten la autoridad de las monarquías como estados, pero al mismo tiempo los teóricos tratan de explicar la fusión de la autoridad pontificia e imperial.

En términos generales, hablamos de un pluralismo político, aunque las monarquías tienen mayor peso, pese a ello, desde el 1º cuarto del S.XIV hasta 1325, todavía los teóricos ponen el acento en tendencias universalistas, exacerbando la teocracia pontificia, ya que la debilidad imperial permitió a Bonifacio VIII afirmar la dependencia del poder temporal al espiritual.

En síntesis esta doctrina se encuentra en el Agustinus Triumphus (1325), donde se concentrarán 3 afirmaciones:

El poder papal viene de Dios.

La obediencia que se le debe es absoluta.

El Papa puede deponer al emperador y ninguna de sus afirmaciones tiene valor, si contradice a la doctrina del sacerdocio.

En la práctica todo es muy distinto, pues incluso el propio Bonifacio VIII estaba sometido al rey francés Felipe IV, un momento en el que se pretende que el poder regulador del imperio pase de los alemanes a los franceses.

El pensador más revolucionario en esta época fue Marsilio de Padua:

Fue rector de la Universidad de París y se convertirá en el mayor defensor de la orden franciscana.

Parte de las afirmaciones de Miguel de Cirene, franciscano excomulgado por Juan XXII por sus declaraciones de que "la Iglesia es infalible, pero la figura del Papa no", claramente de influencia aristotélica.

En su obra Defensor pacis (1334) Marsilio va a exponer una doctrina muy innovadora de una gran modernidad compuesta de 7 puntos, los 4 primeros sobre la sociedad civil, y los otros 3 sobre la Iglesia:

Toda sociedad constituye una comunidad y dentro de esa sociedad hay clases con distintas funciones.

El poder proviene de la ley, que se crea en las asambleas, por lo tanto el gobierno corresponderá a quienes interpreten la ley.

El poder no es un derecho, sino un deber, y el que lo ejerce es responsable ante la comunidad.

La monarquía hereditaria es la mejor forma política existente, y el fin del estado es el bien de sus súbditos.

La iglesia es la sociedad de los hombres para la salvación, por lo que clérigos y laicos están en igualdad de condiciones.

Siendo el Evangelio un código de conducta interior, la Iglesia, no puede juzgar ni castigar herejes (precepto en contra de la Inquisición), aunque si puede hacerlo el rey cuando la comunidad juzgue que puede ser un peligro.

Nada existe en el evangelio que justifique la existencia y autoridad del papado, por lo que el poder de los pontífices romanos proviene del hecho de haber sido obispos de la ciudad imperial, y la suprema autoridad es el Concilio convocado por el emperador, al que acuden tanto clérigos como seglares.

Su influencia será clara en la universidad durante los S.XIV y S.XV, y en sus argumentos se encuentran varios puntos asumidos por el protestantismo dos siglos después.

Influirá también sobre Guillermo de Ockham y sobre el emperador Luis de Baviera.


LA UNIVERSIDAD

Había nacido hacia el 1200 como un movimiento de profesores y alumnos (Universitas Magistrorum et Scholarum) buscando la independencia del poder eclesiástico que se ejercía sobre estas escuelas, aunque durante el S.XIII dará sus mejores frutos en la escolástica, sobretodo gracias a Santo Tomás, que concilia las teorías aristotélicas con los principios de la Iglesia.

La universidad seguirá creciendo y en los S.XIV y S.XV se producirá una multiplicación de centros: Caen (1437), Poitiers (1432), Burdeos (1447), Florencia, Ferrara, Lleida, Valladolid, Lovaina, Colonia, Copenhague, etc.

Dentro de este ámbito se desarrollan los colegios, instituciones para estudiantes en régimen de internado, cuyo ejemplo más interesante es el del Colegio Hispano de Bolonia, con una tradición que se mantiene hasta la actualidad.

También hay cuestiones negativas debido a la crisis, que ocasionarán la pérdida de caracteres específicos de su origen:

Mientas que las primeras universidades habían nacido para ratificar estudios ya existentes en su ciudad, las nuevas son primero fundadas y luego organizados sus estudios.

Se pierde el espíritu internacional, y ahora se pasará a un espíritu nacional e incluso regional, algo acorde con las nuevas circunstancias políticas.

Pérdida de independencia debido a las donaciones de príncipes y reyes, una dependencia económica que supone una pérdida de libertad.

Aparecerá ahora una aristocratización de la universidad, lo que supondrá el nacimiento de una oligarquía universitaria.

Pero también existen rasgos positivos:

La universidad tomará parte en los grandes debates políticos o institucionales de la época:

La Universidad de París:

Intervendrá como consejera en los problemas del cisma religioso.

Arbitrará en la querella dinástica como consecuencia de la sucesión francesa, entre las casas de Borgoña y Orleans, la llamada de borgoñones y armagnacs.

La Universidad de Praga: Intentará resolver los problemas de la rebelión husita, íntimamente relacionada con el nacionalismo checo.

Hay también notables progresos con relación a la metodología.

Asistimos a la creación de los tutores, siendo la Universidad de Oxford la pionera.

La disección de cadáveres se hará frecuente desde que la Iglesia cede en su oposición a esa práctica, lo que permitirá avanzar en los conocimientos médicos y anatómicos.

En general, hay que aludir a una inmovilidad y conformismo en el pensamiento, porque la universidad sigue anclada en los límites escolásticos, mientras que la evolución del pensamiento avanza por caminos distintos a los universitarios.

LA EVOLUCION DEL PENSAMIENTO

Duns Escoto

Era un franciscano inglés que continuó la tradición empírica de Bacon, tratando de conciliar el aristotelismo tomista con la filosofía agustiniana, y partiendo siempre del principio de que toda demostración no hecha mediante causa-efecto debe ser automáticamente rechazada.

Más aún, entiende que la inteligencia humana solo debe trabajar con datos suministrados por los sentidos, lo que le llevó a decir que existen hechos indemostrables que solo pueden admitirse por la fe.

Su pensamiento es una reacción frente a la filosofía tomista.

Guillermo de Ockham

Llega más lejos, relega la metafísica al terreno de lo teológico, es decir, que no sirve como filosofía para analizar las cosas en si mismas y llegar así al conocimiento de su naturaleza.

No admite otra base de conocimiento humano que no sea la experiencia sensible.

En definitiva, su pensamiento llegaba a la imposición del nominalismo de forma que los "universales" se convertían en abstracciones de la mente humana, pero ðQue son los "universales"?

Los "universales" son uno de los debates más importantes en el S.XII, que discernía acerca de si las categorías (géneros, especies), eran cosas tangibles o eran ideas que surgían del pensamiento humano.

Para esto habrá dos tendencias:

Unos decían que eran cosas reales (realistas): Estos seguían la filosofía de Platón.

Otros pensaban que esas categorías no eran más que creaciones de la mente humana (nominalistas).

En este debate entrará Pedro Abelardo con su Sic Etinom, manteniéndose escéptico, y no decantándose por ninguna de las dos tendencias.

Otros llegarán a un realismo extremo cuando establecen que las únicas realidades absolutas son Dios, la masa y el pensamiento que surge de Dios.

Pues bien, Ockham se decanta por el nominalismo:

Dios, por ejemplo, era un producto de la mente humana, igual que la Iglesia y la sociedad.

Para él, a Dios únicamente podía llegarse por la fe, por lo que con estas afirmaciones dificultaba la conciliación entre fe y razón que pretendían los escolásticos.

La importancia de Ockham está en que bajo su influjo van a aparecer los primeros tratados científicos:

Nicolás de Autrecourt: Afirmaba que la experiencia era una fuente de conocimientos superior a las autoridades, por lo que era el análisis experimental con el que se llegaba a la verdad.

Juan de Fouriban: Descubrió el principio de inercia y se le considera el antecesor de la dinámica de Galileo.

Nicolás de Oresmes: Escribió dos obras, la primera "Tratado de la Esfera" y también "Comentario a los libros del cielo y el mundo de Aristóteles" y es un precursor de Copérnico.

Alberto de Sajonia: Escribe "De cielo y mundo".

Estamos en una etapa en que los tratados proliferan de manera espectacular.

LA CORRIENTE MÍSTICA

Alcanzará gran desarrollo por caminos distintos:

Ruysbroek: Es el máximo responsable de la corriente mística y formuló las tres vías de acercamiento a Dios: Activa, interior, y comparativa.

Eckard: Enseñaba una especie de panteísmo en sus ideas.

Tomás de Kempis: Fue el místico con mayor influencia y escribió "Imitación de Cristo", una obra de gran pesimismo, claro reflejo de la época en la que vive, con tristes expectativas para la cristiandad.

El propio cisma va a tener una enorme influencia, ya que en todo el proceso conciliar, se va a hablar de una necesidad de reformar el conjunto de la Iglesia.

Wideff:

Se plantea el problema de los regímenes políticos y dice que su papel es el de correctores de una sociedad incorrecta, y se decanta por la monarquía hereditaria, entendiendo que la función de la realeza es un deber y no un derecho, pero, además, le preocupan otras cuestiones, como la propiedad, que el equipara a posesión y dominio.

Para él, Dios es el único y supremo posesor de las cosas, y llega más lejos afirmando que la Iglesia es una institución voluntaria, no necesaria para los hombres, pues cada uno de ellos, tiene sus medios para llegar a relacionarse con Dios.

Será condenado por herejía, aunque todo fuera por un malentendido.

Bajo la influencia de los debates conciliares destacan también:

Juan Gerson:

Propone una especie de teología pastoral, mediante la institución religiosa de los niños y la mejora de la formación del clero.

Para llegar a la verdad suprema debe adoptarse la vía mística.

Nicolás de Cusa:

Poseía una gran variedad de conocimientos.

Para él se alcanza la verdad escalonadamente, desde el razonamiento lógico a la mística, de la razón a la intuición.

A finales de la Edad Media nos encontraremos con una corriente humanista que representa el principio de los tiempos modernos, ya que los humanistas, en su pensamiento, pueden presentarse como una de las salidas posibles a la crisis de escolasticismo.

El nombre vendrá de un grupo de intelectuales italianos entusiastas de la antigüedad clásica, de ahí la importancia de la filosofía y del griego, lo que nos pone ya en los tiempos plenamente modernos.

LA GUERRA DE LOS 100 AÑOS

Más que un acontecimiento militar, lo que refleja es una grave crisis de los reinos occidentales, y algunos han definido esta crisis como el crisol en el que se funden ideas e intereses en la Baja Edad Media.

Se inicia una proyección del mar como elemento estratégico, ya que hasta entonces no había sido protagonista, sino que era únicamente un medio de comunicación, y nunca de estrategia, por lo que el Golfo de Vizcaya y el Canal de la Mancha pasarán a primer plano.

Consecuencias:

Nace la gran política internacional, porque es un conflicto entre naciones precisamente en la etapa en que nace el concepto de nacional, pues antes estaba por encima el espíritu de carácter feudal y la idea de cristiandad universal.

Nace la intervención de las monarquías en cuestiones comerciales: Inglaterra bloqueará a Flandes como escarmiento a los reyes a acudir a las asambleas de estado.

Separación entre nobleza y burguesía: La nobleza sigue anclada en su espíritu caballeresco, mientras que la burguesía ve las cosas de distinta manera, y sus movimientos mostrarán con claridad esa escisión.

1ð FASE (1337-1360)

El conflicto se inicia con la muerte de Carlos IV (1328), pues una ley merovingia (ley sálica) excluía a las hembras del trono, lo que provocó una sucesión indirecta.

Esto supuso una crisis dinástica y la aparición de dos candidatos:

Eduardo III: Rey de Inglaterra y nieto de Felipe el Hermoso.

Felipe de Valois: Francés y sobrino de Felipe el Hermoso.

La asamblea de varones eligió a Felipe de Valois, pensando un sentimiento nacional, superponiéndolo al grado de parentesco, donde Eduardo III estaba en 2ð grado, frente al 3ð grado de Felipe de Valois.

El hecho es que Felipe de Valois sube al trono como Felipe IV.

Eduardo III preparó la guerra:

Lo primero que hace es alargar las negociaciones entorno al vasallaje de Lorient.

Llevó a cabo una gran actividad diplomática dirigida hacia Flandes, pues lo que buscaba era un aislamiento de Francia en el continente, pero además prohibió la exportación de lana inglesa.

Estableció relaciones con Alemania (Luis de Baviera) y Castilla (Alfonso XI) aunque este último declino por Francia.

El bloqueo de Flandes provocó sublevaciones (ya vistas), y por lo que ésta se alía con Inglaterra, lo que supondrá una victoria naval en el puerto de Brujas, concretamente en L´Ecluse.

En 1346 vencerán en Crécy y Calais, mientras que Francia se encontrará en una situación crítica, sobretodo porque aparecerá la peste en 1348, lo que trae consigo un aumento de las tensiones en el campo y la ciudad.

Admitirá muchas condiciones a Inglaterra en el Tratado de Bretigny (1360), terminando así la 1ð fase de la guerra con una victoria clara (tanto militar como diplomática) de Inglaterra.

2ð FASE (1365-1386)

En los momentos previos asistimos a todo un juego de alianzas de los dos bandos, buscando apoyos:

En Castilla:

Tenemos el reinado de Pedro I el Cruel, del cual Francia consigue en principio apoyo cuando se casa con Blanca de Borbón, sin embargo, el matrimonio no cuajó y Pedro I se unirá a María de Padilla, repudiando a Blanca y rompiendo así la amistad con Francia.

Desde entonces, Pedro I buscará la alianza con Inglaterra pues ansiaba reactivar la economía castellana, momento que es aprovechado por los gemelos Enrique y Fadrique, hijos de Alfonso XI y señores de Trastámara, que buscan un partido pro-francés y reclaman el trono de Castilla.

Francia apoyará a Enrique en la guerra civil contra Pedro I, aportando las Compañías Blancas de Bertrand Duguesclin y propició el fratricidio de Montiel tras el cual Enrique se proclamara rey, aliándose con Francia contra Inglaterra.

La victoria de La Rochelle, un símbolo naval, será gracias al apoyo castellano en el territorio de Gascuña, lo que supuso un redoble en las relaciones comerciales castellano-francesas.

Como se observa, todas las alianzas llevan implícitas caracteres económicos.

En Portugal:

También tiene un problema dinástico, ya que Beatriz, única hija de Juan I de Portugal, estaba casada con Juan II de Trastámara, hijo de Enrique y los portugueses preferían como rey a un miembro de la dinastía Avís, lo que naturalmente aboca a un enfrentamiento.

Portugal se aliará con Inglaterra y se produce así el fin de la hegemonía franco-castellana,, y Juan II invadirá Portugal sufriendo en 1385 la derrota de Alcubarrota.

La cosa se complica, cuando Juan de Gante, duque de Lancaster e hijo de Eduardo III, pretende la corona de Castilla al estar casado con Constanza hija de Pedro I, diciendo que Enrique era un rey ilegítimo, por lo que su hijo Juan I no debe reinar.

Desembarca en Galicia y en el verano intentará la invasión entrando por Benavente, donde en 1388 sufrirá una dura derrota, en suma por las temperaturas asfixiantes en la zona.

Castilla dirimirá los problemas con Inglaterra en el Tratado de Bayona de 1388, en el que Juan de Gante acepta la legitimidad de Juan I y de su hijo Enrique III, con la obligación de que éste se case con una descendiente inglesa.

Para reafirmarlo todo se estableció que Enrique y su futura esposa inglesa pasaran a poseer el título de Príncipes de Asturias, creándose así el Principado de Asturias (1388).

3ð FASE1(1405-1453)

Tras un largo periodo de paz que duraría hasta 1405, tenemos esta situación en las dos fuerzas:

En Francia:

Se había producido el ascenso al poder en 1380 de Carlos IV.

Su gobierno era muy débil, pues era un enfermo mental, lo que será aprovechado por los funcionarios que lucharán contra la nobleza por intentar ganar posibilidades.

Esta lucha acabará por declarar la incapacidad del monarca, apareciendo un régimen oligárquico con 2 partidos:

Casa de Borgoña.

Casa de Orleans (representada por la familia de los Armagnac).

Esta situación de tensión en Francia será aprovechada por Inglaterra.

En Inglaterra:

Enrique V sucede en 1413 a su padre Enrique IV.

La casa de Lancaster producirá la reactivación de la industria lanera y se aliarán con los borgoñones, representantes de la alta nobleza francesa

En agosto de 1415, desembarcan en Normandía 30.000 hombres, cae la plaza de Hasfleur, y poco más tarde (octubre) se produce la Batalla de Azincourt, que supone la conquista de toda Normandía, a pesar de la resistencia de Caen y Rouen.

Enrique V va a ir más allá, porque ahora los borgoñones suben al poder, y firma en 1420 el Tratado de Troyes, por el cual Enrique V se casa con Catalina, hija de Carlos VI, y a la muerte del monarca francés, Enrique V sería el heredero de las dos coronas.

Lo curioso es que en 1422 mueren Carlos VI y Enrique V, y Francia se divide en dos:

Unos quieren que sea rey Enrique VI hijo de Enrique V y Catalina: Enrique VI poseía la mayor parte de los territorios, mantenía una alianza con Borgoña, tenía el apoyo del parlamento inglés y de los estados generales franceses, apoyo de la Universidad de París, además de dominar Guyenne, Normandía, Champaña, Picardía, etc.

Otros prefieren considerar legítimo a Carlos VII, hijo de Carlos V: Carlos VII solo contaba con 1/3 de Francia y el débil apoyo de los Armanac.

El problema era que Enrique VI era menor de edad produciéndose una regencia, además, existía una relativa impopularidad del monarca por lo que se produjeron algunos movimientos hostiles de la masa campesina contra él.

Un personaje encara ese sentimiento popular, Juana de Arco, que impondrá a Carlos VII la voluntad de defensa de Francia, consiguiendo en 1429 la liberación Orleans y provocando en Reims la coronación de Carlos VII, con el que estará la población francesa.

Juana será capturada por los ingleses, juzgada y quemada en la hoguera, pero su espíritu se mantendrá, ya que en 1435 se produce el Tratado de Arras, en 1436 se recupera París y se llega a la Tregua de Tours de 1444.

En los siguientes 5 años se reconstruiría y reforzará Francia, reconquistando Normandía y Guyenne en 1449, y en 1453 la plaza de Calais, por lo que la guerra estaba concluida.


CONSECUENCIAS DE LA GUERRA

Demográficas

Consecuencias directas: Las pérdidas en el combate, aunque solo tenemos datos imprecisos, ascienden a unos 20.000 muertos en la batalla de Brujas, algo excesivo.

Consecuencias indirectas:

La guerra influyó en la extensión de las epidemias, sobretodo la peste.

Además, las malas cosechas y la falta de tierras (destrucción) repercuten en el aumento del hambre.

Sociales

Los movimientos migratorios producidos en aquellos sitios en los que se recrudece la guerra.

Fortunas que se hunden mientras que otros se enriquecen.

Aparecerá un nuevo grupo: Los soldados de oficio, ejército a sueldo.

Surge también el funcionariado de la administración militar.

Además, la guerra supuso un duro golpe para la nobleza, pues antes tenían el monopolio en las armas, y ahora, el nacimiento del ejército nacional, supone un ataque a la razón de ser de la nobleza caballeresca.

Económicas

Hay que decir que son de gran complejidad.

La más perjudicada fue Francia, pues en su territorio se producen las grandes batallas, pero ambas potencias experimentan un descenso de la mano de obra campesina y artesana, un declive claro de la producción y un aumento de la presión fiscal.

El sentimiento nacional

Se fortalece en ambos países.

Lingüísticamente, la nobleza inglesa abandona el francés, pues es la lengua de enemigo.

Jurídicamente se produce el derecho del soberano a "neutralizar", dar carta de naturaleza, anteponiendo el principio de solidaridad nacional al de lazo conyugal.

Se expresará también un patriotismo, que va a ser explotado por los monarcas, lo que provocará una xenofobia.

También se produce un fortalecimiento de las monarquías:

En Francia: Se produce una auténtica restauración en la 2ð mitad del S.XV con Luis XI.

En Inglaterra: Será un poco más tarde, porque surge la Guerra de las 2 Rosas, en la que el triunfo será para Enrique VII que provocará el principio de la monarquía moderna.

EL CISMA DE OCCIDENTE

La crisis general alcanza también a la Iglesia, con dos hechos fundamentales: el pontificado de Avignon y el cisma (1378). Ambos están muy ligados entre si. Será el cisma el que tenga las más importantes consecuencias para la Iglesia, pues será la crisis de la autoridad del pontífice. Todo conduce hacia ese misticismo que ya hemos comentado, y esta crisis preludiará la futura revolución religiosa del S:XVI con la aparición del protestantismo.

EL PONTIFICADO DE AVIGNON

En 1309 Clemente V traslada la corte pontificia de Roma a Avignon ðPor qué? En el fondo esta relacionado con la política de Felipe IV, que quería someter a la Iglesia a los intereses del estado francés. La influencia francesa será mayor a partir de la subida al pontificado del arzobispo de Burdeos en 1304, Bertrand Gott, el futuro papa Clemente V. El traslado se produjo tras unas negociaciones del monarca con las ciudades italianas en especial Roma. Aprovechando sus revueltas internas, argumentó que era necesario un traslado por seguridad hasta que volviera la calma. También aludió a las buenas condiciones climático-geográficas de Avignon.

En el fondo, todo era un intento de fortalecer a la monarquía con la centralización de la Iglesia. hay puntos claramente negativos como la clara influencia de la corona en los obispos y pontífices franceses. En cualquier caso, a lo que si que hay que aludir es a la magnífica labor que se produce entorno a la centralización. Se trata de que la administración se sintiese en la iglesia local, que llegara a todas las diócesis de la cristiandad.

Reformas: El punto de partida lo representan los fuertes gastos del papado durante este periodo. Supone la intervención en la pacificación de Italia, construcción del palacio de Avignon, excesiva burocratización de la corte papal, etc.

La iglesia poseía una enorme serie de beneficios, aunque en la mayor parte de los casos estos se diluían en los propios obispados o diócesis, y llegaban a ser mermados. Por tanto, se tiene que organizar mejor la fiscalizada de la Iglesia. Lo primero, se establece el pago de tasas fiscales. Tenemos los beneficios menores para iglesias locales, en los que se pagaban ingresos de un año de los curatos. Luego también existían dominios mucho más extensos. Estos pagaban 1/3 de todas las rentas percibidas en sus territorios. Además, existían otra serie de derechos tales como los "despojos" sobre los bienes de un clérigo que fallecía; también las llamadas "vacantes".

Este sistema fue muy criticado, sobretodo por los juristas. Pero con él nos encontraremos con una corte de Avignon que vive lujosamente.

Además, se produce un fortalecimiento institucional. Tendremos la cámara apostólica, con funciones diversas: financieras, relación de la correspondencia pontificia, etc. Era dirigida por un obispo o arzobispo con clérigos a su servicio. También se encargaban del acuñamiento de moneda. Otra institución era la cancillería, dirigida por un cardenal, y era sobretodo la receptora de las solicitudes al pontífice, además de competerle también la clasificación y mantenimiento de las actas notariales y demás documentos. La organización de la justicia se llevaba a cabo mediante el tribunal de la rota.

Toda esta burocracia se completaba con los capellanes, los encargados de los oficios domésticos, ... en total la curia estaba compuesta por unos 500 miembros.

El último aspecto a analizar es el cultural. Avignon se convirtió en un centro de cultura como universidad especializada en estudios jurídicos, y también en teología. Todo se acompañó con un sensible aumento de la biblioteca pontificia, y un mecenazgo hacia artistas y hombres de letras.

En general habrá una mejora en la organización de la Iglesia, pero a la vez una pérdida de independencia. Estrechamente ligado a este proceso estará el cisma de Occidente.

EL CISMA DE OCCIDENTE

En 1367, el papa Urbano V, volvió a Roma, pero tuvo que regresar a Avignon por las dificultades que aún existían. No será hasta 1377 con Gregorio XI. En 1378 este fallece, y se reúne el cónclave. El pueblo temía que el nuevo elegido dispusiese otra vez el retorno a Avignon. La muchedumbre se amotinó, pidiendo un papa al menos italiano. Pese a este movimiento violento, la elección fue legítima, pues el pueblo entró en el cónclave cuando ya se había elegido (es importante) al nuevo papa, el obispo de Bari, Urbano VI.

Al principio todos los cardenales, le reconocieron pero , por sus intenciones de iniciar una reforma del clero, esos mismos pidieron su anulación, pues decían, de forma errónea, que había sido elegido, bajo coacción ciudadana.

Se reunieron en el cónclave de Fondi y designaron como papa al cardenal Roberto DeGinebra, Clemente VII. Pero una minoría de cardenales siguieron apoyando a Urbano VI. La cristiandad se había dividido.

Francia apoya a los clementistas, que devuelven la corte a Avignon. También los apoyaban Aragón, Navarra y Castilla. Sin embargo, Portugal e Inglaterra se declaran urbanistas, y pidieron la llevada de la corte a Roma. Estamos ya en plena guerra. Mientras Italia e Imperio se dividen en obediencia a uno u otro. Se producen los famosos enfrentamientos entre güelfos (clementinos = Francia) y gibelinos (urbanistas = Inglaterra).

El primer paso para arreglarlo todo provino de la Universidad de París. Los maestros decidieron la necesidad de un concilio. Fue durante la regencia de Carlos VI, cuando se solicito un informe a la universidad para determinar como resolver el cisma. Se dictaron tres procedimientos escalonados (si no se cumple uno se pasa al siguiente), las llamadas 3 vías de la Universidad de París:

I. Via cesioris: Abdicación voluntaria de los dos papas.

II. Via transaccionis: Arbitraje de personas en número igual de ambas partes. Esa comisión trataría de resolver el problema.

III. Via concilis: Realizar un concilio que tomara una decisión.

La asamblea francesa decidió, más bien recomendó, en 1395 la primera vía, pues había fallecido Clemente VII. Se eligió como papa al aragonés Pedro de Luna, Benedicto XIII, el único papa español. Este se negó a abdicar aludiendo a la doctrina general del primado de la Iglesia.

Benedicto XIII contará con el Apoyo de Castilla y Aragón, que protestarán ante las presiones ejercidas. En el fondo de esto, se encuentra el intento de las naciones en tratar de someter a la Iglesia por su propio beneficio.

En 1397 va a intervenir Felipe de Borgoña. Va a aprovechar circunstancias favorables (tregua de la guerra). Se reconciliará con Ricardo II de Inglaterra y entra en negociaciones con Enrique III de Castilla.

Se propuso que se estableciera una embajada (la llamada embajada de los 3 reinos: Carlos VI, Ricardo II, y Enrique III). Las embajadas se reunirían en Avignon y Roma. Se propuso nuevamente la cesión, pero en los dos sitios, hubo respuesta negativa. Francia y Castilla, como medida de presión, se salieron de la obediencia de Benedicto XIII. No consiguieron nada, y volvieron a él, en 1404. Por lo tanto la via cesionis, no consiguió nada en estas dos fases. Lo que si que vemos es que el problema se ha trasladado a un ámbito real de las naciones.

Se pasó entonces a la via transaccionis. Sin embargo, esta vía se le propuso una modificación: que fueran los propios papas los que se reunieran y decidieran el órgano de arbitraje. Entonces se le llamó la via compromisi, y algunos como el rey de Aragón, insistieron mucho en que fructificara. Se preguntó a los papas en 1406. urbano VI había fallecido, y en ese año era papa Gregorio XII, que aceptó la propuesta. Se fijó para 1407 en Sarona. Sin embargo, las circunstancias (desconfianza y recelo de los papas) hizo que se fuera demorando y finalmente suspendiendo.

Se pasará entonces a la via concilii, que trataba de realizar un concilio, algo que no era nada bueno debido a la inestable situación política.

Los cardenales pretendían un concilio sin papa. Pero tanto Benedicto como Gregorio, se adelantaron provocando sendos concilios. Los cardenales convocaron el "oficial" en Pisa (1411), por el que estaban muy expectantes las naciones. Se convocaba con dos ideas claras: a) dar a la cristiandad un nuevo papa, y b) una reforma a fondo de la Iglesia, tanto organizativo como moral. Sus pretensiones de reforma fracasaron, pero si eligieron a Alejandro V, con lo cual ya teníamos 3 papas.

La creación de un concilio sin papa previo, dio pie a los radicales, a aprovechar la ocasión (Ockham, Padua) para decir que el concilio es siempre superior al papa. Opinaban que éste solo tenía autoridad administrativa, y la espiritual le correspondía a la Iglesia en su conjunto.

La cosa se complicó aún más cuando falleció Alejandro V, y le sucede Baltasar Cossa, Juan XXIII. Era un personaje que no contaba de buena fama. En estos momentos tendremos una intervención que traerá consecuencias importantes, la del emperador Segismundo. Todo enlazaba con los movimientos heréticos de Juan de Hus en sus territorios checos y bohemios. Suponía que los pueblos eslavos se segregarías del Imperio, lo que para el emperador era perder una fuerza sustancial. Esta rebelión se mezcla con la política, y Segismundo necesitaba de un concilio para reprimir el movimiento.

En 1413 Segismundo consiguió que Juan XXIII firmara un concilio en 1414 en Constanza. El concilio destacará: a) será por el orden de las deliberaciones; b) gran concurrencia; y c) por su larga duración, cerca de 4 años.

Tres problemas pretende solucionar: 1. La unidad de la Iglesia; 2. La reforma de la Iglesia, y 3.La defensa de la fe para acabar con la rebelión husita.

No llegaría a abandonarse el tema de la reforma. Si el de la herejía, con lo que Juan de Hus fue quemado en la hoguera, aunque ello iría a enardecer más el nacionalismo checo. Ante el cariz de los acontecimientos que enturbiarán el cisma, Juan XXIII lo abandonó, pues tampoco él quería ceder. Al dejarlo, se planteo la duda de si el concilio sería legítimo sin la presencia del Papa convocador. En 1415 se aprobará un decreto por el cual el concilio se declaró a si mismo en validez para juzgar cuestiones de fe, liquidación del cisma, y reforma de la Iglesia. Empezó aquí la limpieza. Gregorio XII abdicó; Juan XXIII se mantuvo rebelde, pero fue juzgado y depuesto. Benedicto XIII se siguió negando, ahora ya sin el apoyo de Castilla y Aragón. Acabó retirándose a Peñíscola y muriendo. Solucionado el hecho, el problema se produjo ahora por decidir quién elegiría al nuevo Papa, si el cónclave cardenalicio o todo el conjunto de la Iglesia. Los cardenales consiguieron mantener su opinión, y en 1417 nombraron a Martín V.

El concilio aún seguirá durante otros dos años, y se abordarán diversos problemas, ahora bajo la presencia de Martín V.

Con la elección de Marín V el cisma quedaba concluido, pero todo el proceso planteado desde el traslado de Avignon al Concilio de Constanza, había producido un serio desgaste de la institución que alcanzaba a la propia cabeza de la Iglesia. E realidad el problema continuaba y traerá en los tiempos modernos la llamada revolución luterana, la división definitiva de la Iglesia Cristiana Occidental.

Martín V se planteará en primer momento la pacificación de los estados pontificios, dominios jurisdiccionales perdidos en su mayoría. También intervendrá en las luchas entre güelfos y gibelinos. En 1423 convoca el Concilio de Pavía, un acuerdo llegado en Constanza entre el colegio cardenalicio y el bajo clero, que estipulaba que el concilio se reuniese en un tiempo menor a diez años.

El concilio se planteo la reforma según las naciones eclesiásticas, lo que equivalía a decir que se buscaba la autonomía de las iglesias estatales. Será uno de los caballos de batalla en la 1ð mitad del S.XV, pues refleja el sentido nacional, iglesias sometidas al poder de los monarcas. En el concilio no hubo acuerdo, pues era dar un salto muy fuerte.

En 1431 se reunió el Concilio de Basilea, donde las tensiones serían mayores. Para entonces era el papa Eugenio IV. El concilio tuvo complicaciones sobre todo con la rebelión husita. Se obligó a Eugenio IV a realizar pactos y esto en 1433, representará el momento de menor poder de la Iglesia. Eugenio trasladará el concilio a Ferrara, mientras que el de Basilea continuará bajo el auspicio de los padres conciliares, las naciones.

En Ferrara se planteó la vuelta a al unidad con la iglesia griega, separada desde el S.X. No se va a conseguir aunque habría algún acercamiento. Los miembros en Basilea se convertirán en auténticos rebeldes de la Iglesia e intentarán deponer al Papa apoyados en los príncipes alemanes. Pero Eugenio IV contaba con el apoyo de Aragón, Castilla, Italia, y Francia. El problema se liquidará en 1449, siendo Papa Nicolás V.

HISTORIA DE LA CORONA DE CASTILLA

Los factores de la crisis (hambre, guerras, peste, etc) alcanzan también lógicamente a la Península, en concreto Castilla, desde el S.XIV cesa el proceso secular de la Reconquista, ya no tienen esa preocupación en avanzar hacia el Sur, y ese vacío se llenará con una interconexión con los problemas europeos, participando en los dos grandes conflictos: Guerra de los 100 Años, y cisma religioso.

PROBLEMAS POBLACIONALES

En términos generales, hay dificultades para realizar evaluaciones, pues son pocos los trabajos y se refieren a áreas muy concretas.

El problema poblacional está ligado al estancamiento de la Reconquista, ya que después de conquistar el área del Estrecho, a Castilla, le preocupa poco la existencia en el tiempo del Reino de Granada algo que no es coincidente con la crisis general de Europa y su regresión demográfica.

La Reconquista acarreaba una repoblación con el fin de controlar y no volver a perder esas tierras reconquistadas, de hecho durante los S.XI y S.XIII, se ocupa con gentes del Norte, y paradójicamente, ahora la repoblación continúa, pero de otra forma, despoblando unos lugares para aglomerarse en otros.

distribución de la población. Desde el S.XIV se producen los primeros síntomas de Despoblación meseteña, y fortalecimiento periférico (Sevilla, Murcia, Córdoba).

En el Norte hay una densidad relativa alta, sobre todo en el Cantábrico Oriental (País Vasco), porque es el área clave de relaciones comerciales gracias al puerto de Bilbao.

La peste: es la que más influirá en el descenso demográfico, más incluso que la baja natalidad. Se reproduce con dureza en 1349 y 1350.

Poseemos algunos datos indirectos, como la referencia en 1351 de las Cortes o Valladolid, o a la muerte de Alfonso III.

Cuantitativamente las dificultades son grandes, ni siquiera se puede hablar en el ámbito de localidades concretas. En general tenemos algunos datos indirectos: Despoblación de Tierra de Campos, datos del obispado de Palencia,... en cualquier caso la peste dejó una huella muy marcada. Las Cortes vallisoletanas, culparon a la epidemia el que en muchos territorios no se llegasen a recaudar los tributos estipulados.

Las referencias de autores contemporáneos aluden a que estos años (1348-1350) marcan una clara división en dos épocas.

Asistimos en el S.XIV a repoblaciones tardías en la meseta meridional, cuando también aparecen muchas nuevas villas en el País Vasco. El objetivo era completar la obra del S.XIII. Extremadura experimentó un salto demográfico gracias a la intervención de los grandes aristócratas, como los señores de Puebla; también ocurre en la Andalucía Bética (Sevilla), dirigida en parte por los arzobispos sevillanos. En el País Vasco, hay nuevas villas en Vizcaya y Guipúzcoa: Buendía, Larrabezna, Portugalete, Azpeitia, Azkoitia, etc.

En cuanto a repercusiones demográficas, no son un gran exponente, porque son más redistribuciones territoriales debidas a las cartas fundacionales que se otorgan a villas ya existentes. Suponen desplazamientos dentro de la propia región.

En el S.XV tendríamos testimonio sobre los crecimientos de villas ya existentes, y también indirectos, por el fenómeno de nuevas roturaciones que se producen.

Sevilla entre 1384 y 1385 casi duplicó su población. También Valladolid es un ejemplo, este conocido gracias al conocimiento del desarrollo de los barrios extramuros. En términos generales la población crece en Castilla desde 1445, Galicia desde 1460,... e cifras absolutas tenemos referencias concretas desde 1530, aunque no debían ser muy alejadas de las de finales del S.XV: Castilla 4 millones, Portugal 1 millón, Argón 1/2 millón, Granada 300.000, en total unos 6 millones.

ESTRUCTURAS ECONÓMICAS

La depresión alcanzó a la Castilla del S.XIV, pero tenemos mejor que hablar de transformaciones importantes. Es la época de auge de la ganadería, que recibe estímulos de la propia depresión y de la coyuntura internacional (embargo inglés a Flandes). En contraste, en el mundo del campo se evoluciona muy poco, y las actividades artesanales tampoco experimentan gran desarrollo. El comercio internacional se expandirá como consecuencia de los términos ganaderos.

Agricultura

Hablamos de estancamiento, pero hay que ser cautos, pues no hay estudios en profundidad: No se puede llevar la situación francesa (grandes llanuras) a la castellana (gran variedad). Para el S.XV la documentación si es abundante (Archivo de Simancas).

En términos generales las técnicas y los cultivos principales no cambiaron. Se mantuvo el arado romano y el barbecho. Ello hace que los rendimientos sean bajos y no aumente.

Si acaso, asistimos al desarrollo de los cultivos del arroz, traído por los musulmanes, aunque solo ocupa áreas muy reducidas en el Sur. El cultivo cotidiano se seguirá basando en trigo, vid, y olivo.

Ganadería

Hablamos sobre la ganadería ovina. Podríamos referirnos a varias causas, empezando por el fenómeno de la Reconquista. Los S.XI al S.XIII son los de las grandes conquistas, lo que supone el proceso paralelo de repoblación, con una finalidad de estacionar gente en puntos concretos fronterizos para evitar nuevas oleadas de los pueblos norteafricanos (almohades, almorávides y benimerines). Lógicamente las gentes preferían dedicarse a la ganadería pues, en caso de peligro, solo dependerían de retrasar sus rebaños hacia tierras tranquilas.

Otras razones: la propia constitución del terreno (abrupto, desfavorable para cultivar), las circunstancias de la crisis...

Cuando llegamos a mediados del S.XIII tenemos una ganadería muy desarrollada, que seguirá creciendo en los S.XIV al S.XV, llegando a los 5 millones de cabezas. Para la organización de toda esta estructura económica, se crea el Consejo de la Mesta, que, además, centralizaba en ella todos los problemas que presentaba la trashumancia, punto de conflicto entre ganaderos y agricultores, pues muchas cañadas cruzaban por cosechas.

La Mesta se creará e 1273 por Alfonso X, y procede de unir las diferentes asociaciones de Norte a Sur. Buscaban pastos en la Cordillera Cantábrica, sistema central y Serranía de Cuenca durante el verano (junio a octubre ). La Mesta organizaba estos rebaños mediante los procuradores y abarcaba tanto a los grandes señores como a los pequeños ganaderos. Aristocracia y la propia monarquía acabarán por monopolizar los cargos: Las familias Carrilla y Acuña acabaron monopolizando el sistema de impuesto.

La crisis del S.XIV hará que muchos terratenientes dediquen sus tierras de cultivo a pastos, y propician el despegue ganadero, que no necesitaba tanto de mano de obra. Como consecuencia, se producirá un fortalecimiento de la nobleza, porque los reyes van a conceder muchos privilegios a la Mesta.

El incremento de la cabaña ganadera será fabuloso: se multiplicará por 5 (S.XIV al S.XV).

Industria y artesanado

Su papel es relativamente reducido. De todas maneras, no cabe duda que, sobretodo en la industria textil, hay un claro incremento. Destacarán las actividades relacionadas con la alimentación: sal, pesca, industria vinatera, etc.

La sal es un producto importantísimo, pues no había otra forma de conservar alimentos. La salazón de carnes y pescados será importante. La sal no se encuentra con facilidad hay escasas minas y no todos los litorales presentan características favorables para la creación de salinas. La sal llegará a ser monopolizada. En Asturias, León y Astorga dependían de la sal llegada del puerto de Avilés, que provenían en su mayoría de Francia y Portugal.

En cuanto a la pesca, asistimos al apogeo de la caza de ballenas. Será sobretodo en los puertos vascos, pero también en Candás. En el área Cantábrica habría exportaciones hacia la meseta. También existía un comercio importante de las pesquerías fluviales. En Andalucía, la pesca de bajura tiene tradición fenicia. Se realiza la almadraba, pesca de especies que acuden periódicamente a desojar en la zona del Estrecho. Se crean cofradías desde época temprana.

En un plano superior a todas las demás se encontrará la industria textil, lo que mayor mano de obra posee y más importancia le dio a la corona castellana. Nunca llegó a consumir toda la lana que se producía, por lo que en su mayoría se exportaba.

En el S.XIII aparecen ya algunos focos de producción de paños. Es posible que sufrieran una crisis en el S.XIV pero sí es claro que en el S.XV recibirá un gran empuje por el cambio de la coyuntura. Las Cortes de Toledo (1462) establecieron que 1/3 de la lana se dedicase a la industria castellana.

Territorialmente se distinguen dos zonas de Castilla, al Norte y al Sur del sistema central. En el Norte la producción textil, se dedico sobre todo a un mercado rural, por lo tanto con paños de peor calidad. En el Sur nos encontramos con una industria muy avanzada, equiparable a la de Europa Occidental. hay producción de paños finos en algunos casos para la exportación. La zona musulmana influyó mucho en este desarrollo. Las ciudades que más destacaron fueron Toledo, Cuenca, Córdoba, Sevilla, Ciudad Real...

Se han realizado estudios detallados, para la ciudad de Cuenca. Era favorecida por la proximidad y alta calidad de la materia prima, además de la existencia de materias tintoreras. Ello hace que su industria presente un proceso especializado. Sabemos que al menos un 10% de los habitantes estaban empleados en esta actividad. Mucha de su producción se destinaba a las ferias, como Medina del Campo. El trabajo se organizará en gremios, que se orientarán a garantizar la calidad y los precios de los productos mediante los debedores, los oficiales que regulaban el mercado.

Otra industria destacable es la del hierro. En los S.XIV y S.XV va a alcanzar un alto desarrollo, sobre todo en el País Vasco. Allí se remonta a mucho tiempo atrás, pero será en la Edad Media cuando alcanzan gran nivel. Sabemos por las cuentas reales de Sancho IV 81293) que por los puertos de Oiartzun y Llodio se exportaban 8000 quintales de hierro. En el S:XIV el centro por excelencia de producción de mineral eran las minas de Somorrostro (Vizcaya) propiedad de los Salazar. Las ferrerías transformaban el hierro gracias sobretodo a la cantidad de agua y zonas forestales disponible.

En las ordenanzas de 1440 se regulará la producción y organización en dos categorías: mayores (barras o tochos) y menores (laminación y elaboración).

El historiador García de Cortazar nos aporta datos concretos sobre la producción vizcaína: año 1406: 18500 quintales; 1480 =38500.

Esta producción va a plantear problemas que se complicarán más en la época de los Reyes Católicos. Las exportaciones de hierro en bruto (mineral) fueron muy abundantes en la 2ð mitad del S.XV, llegando incluso a amenazar el trabajo de las ferrerías. Las quejas de municipios, serán abundantísimas y los Salazar entrarán en multitud de pleitos entre ellos la prohibición de los Reyes Católicos a la exportación masiva.

Entrará entonces en el conflicto Inglaterra, a la que urgía la exportación castellana pues se encontraba reconstruyendo su propio país.

Por último, la industria vitivinícola también avanza: Jerez, Galicia, menos La Rioja. También la industria naval; sobretodo en el Norte (en Asturias desde el S.XV) lo que producirá importantes deforestaciones. Y es que el mar cobraba cada vez mayor importancia, sobretodo debido a las relaciones mercantiles.

Comercio

En términos generales podemos hablar de un comercio internacional en expansión, pero también el interior, visto el aumento del impuesto de la alcabala. En el mundo occidental ya habíamos visto las causas del gran desarrollo mercantil de la época. En Castilla estas manifestaciones van a tener también una presencia clara, ahora bien, también hay que decir que la aplicación de las técnicas es tardía, bien entrado el S.XV

Hay que aludir a la importancia que tuvieron los judíos en los sistemas de crédito, de tal forma que a algunos monarcas Trastámara se le acusó de pro-judaicos, a los que no se veía con buenos ojos desde la peste. En Castilla ocurre que también tenemos una burocracia menos potente que en Europa.

Desde siempre hubo una tendencia a monopolizar los movimientos de cambios monetarios. Con Juan II (1445) se logró la libre práctica de cambio. Esto expresa el nuevo dinamismo económicos castellano y su inserción en los circuitos comerciales europeos. Surgirán los bancos en los núcleos urbanos, y la circulación monetaria experimentara un claro incremento.

Habrá una política destinada a equiparar nuestra moneda con las demás europeas. Pedro I acuñará el real de plata aunque de todas maneras la devaluación será constante.

Un elemento esencial serás las ferias, que ya existían en la plenitud medieval. Eran mercados de carácter anual que duraba como mínimo una quincena. En Castilla, los monarcas va a establecer toda una organización para garantizar la estabilidad ferial y la vigilancia y protección de los mercaderes que acuden. Aparecen así el zabozoque (señor del zoco), alnotadén, portalcero, etc.

Las ferias tienen un carácter internacional. En Asturias las tenemos de carácter comarcal (Oviedo, Cangas). En los S.XIV y S.XV van a aparecer las nuevas ferias, aumentando el número de días. Las más importantes fueron las de Medina del Campo, cuyo fundador se cree que fue Fernando de Antequera. El primer documento que se conserva es de 1421. En Medina del Campo confluyen: a)Ruta de Burgos; b) ruta de Toledo; y c) ruta de Salamanca, procedente de Portugal. Se repartía en dos periodos y allí acudían muchos para comprar la lana castellana. Otras ferias serían las de Valladolid o Medina de Rioseco.

Se desarrollo un comercio interior. En las regiones al margen de las rutas existió un comercio de menor entidad, desarrollado a partir de los mercados semanales, desarrollados una o dos veces por semana.

Comercio internacional

Ya hemos aludido a la importancia de algunos productos concretos (lana) que desde el bloqueo inglés a Flandes, se desarrollo especialmente.

Características generales: Algunos historiadores, hablan de premercantilismo, pues hay una cierta protección para evitar competencia extranjera y a desde Alfonso X. Ello se observa sobretodo en la serie de pactos y alianzas con monarcas extranjeros. A finales del S.XV Enrique III autorizó a cargar productos solo en navíos del país. Esto en muchos casos iba a perjudicar las relaciones internacionales.

Otro de los aspectos es el que se refiere a la nobleza, beneficiaria del comercio exterior. Son los grandes linajes los que poseen los grandes rebaños y las tierras en las que están las minas de hierro. Lope de Salazar controlaba las minas de Somorostro. En 1439 recibió autorización para sacar la vena, siempre que fuera dirigida solo a puertos comerciales del litoral francés.

También se les beneficiaba indirectamente. En 1467 Enrique IV concedió los "diezmos de la mar" a Pedro Fernández de Velasco. Los casos son múltiples. En la practica, la nobleza intervenía en los negocios de la burguesía. La familia de los Molluenda estaba en dependencia de los linajes castellanos que eran los que poseían la materia prima. Esta es la causa de que no se desarrollase una alta burguesía como en el resto del mundo occidental, la dependencia de los grupos de mercaderes con la aristocracia castellana. A pesar de todo, esta afirmación no se puede generalizar para todos los territorios.

Rutas de comercio

Dos áreas van a monopolizar y concentrar todo lo referente al comercio internacional castellano: a) Área del Norte (Burgos y Cantábrico Oriental) y b) Área del Sur (Sevilla y costa atlántica andaluza).

área del Norte: Burgos fue sobretodo un lugar de concentración de la lana, que provenía fundamentalmente de las ferias de la meseta norte. El comercio de la lana se dirigirá hacia la Europa del Norte (Flandes). El Cantábrico Oriental constituirá el lugar en donde existían los puertos que constituían la Hermandad de la Corona de Castilla (Laredo, Castro-Urdiales, San Vicente de la Barquera, etc.). La organización se desplazará luego hacia los puertos vascos.

Bilbao será el punto clave, luego Portugalete, Ondarroa, San Sebastián, Santurce,... todos entorno a la ría, que a su vez estaba conectada con las minas de Somorrostro. En un puerto de fácil navegación y en el que confluyen la lana castellana y el hierro vasco.

En este eje Burgos-Bilbao hay que decir, que en el S.XV se va a producir una rivalidad entre los mercaderes burgaleses y los marinos vascos. El comercio se dirigirá hacia Flandes, costa occidental francesa, Sur de Inglaterra y mundo hanseático. Teniendo en cuenta la época, las oscilaciones de esta área dependen de la política interior del momento, sobretodo del régimen de alianzas forzadas por la Guerra de los 100 Años. A finales del S.XIV habrá éxitos de la flota conjunta castellano-francesa. Supondrá la hegemonía de los marinos vascos en las rutas mercantiles del Canal de la Mancha, favorecidos gracias a los privilegios de los monarcas franceses.

A) Flandes: En Brujas existió desde 1267 una colonia de mercaderes castellanos. En 1336 recibieron los primeros privilegios de los condes de Flandes, lo que supuso la organización en "nación", agrupación autónoma regida por un prior y dos cónsules.

B) Inglaterra: Se nos presenta una cierta irregularidad. Fue importante hasta mediados del S.XIV. Los monarcas orientarán su política hacia Inglaterra hasta que Enrique II se alíe con Francia y descienda el comercio. Surgen los primeros contratos de corso, unida con una incipiente piratería. En cualquier caso, la costa Sur fue siempre un área de magnífica relación. Bristol, Plymouth, Southampton y Londres, fueron los enclaves más importantes.

En la segunda mitad del S.XV, concluida la guerra, Castilla orienta su política a cercar a Francia. Uno de los aspectos que más se discute en estos avatares diplomáticos con Inglaterra, siempre se advierte la preocupación por las relaciones mercantiles, lo cual es lógico pues estamos en una época premercantilista. Poco a poco irán limándose los enfrentamientos, hasta el punto de que se crea la "nación" vasca en Londres.

C) Francia: sus zonas serán Normandía y Bretaña, con sus respectivas capitales de comarca, Rouen y Nantes. Los intercambios, en ambas direcciones, son de lana, trigo, hierro, paños, vinos, ...

D) Hansa: El mundo hanseático sufrirá un auténtico sometimiento por parte de la marina castellana.

Comercio en general

Importaciones: paños, telas, sal, arenques y trigo.

Exportaciones: sobretodo materias primas (aceite, lana, hierro y frutos secos).

Area del Sur: es el que se produce desde Sevilla y la costa atlántica andaluza, que enlaza desde Córdoba y Ciudad Real. hay algunos factores que explican su desarrollo.

1. Riqueza del territorio: El valle del Guadalquivir, con el del Ebro, son las dos áreas agrícolas más importantes. Además, tiene riqueza minera, sobre todo el mercurio en Almadén.

2. Dinamismo de los núcleos urbanos: En los últimos años del S.XIII se produce al llamada Batalla del Estrecho, con los que se produce la reapertura. Así se mantendrán las relaciones mercantiles con el Norte de África. Los italianos estarán muy interesados en esta apertura, pues les permitía llagar hasta Flandes.

4. Proximidad de África: Se produce un comercio exótico, en especial de oro y esclavos.

Antes aludíamos a la presencia italiana. Son sobretodo genoveses los que darán un impulso clave al comercio. No solo en Sevilla, también en Cádiz, Sanlúcar, Jerez de la Frontera y Puerto de Santa María. Así sabemos que algunas familias italianas tuvieron arraigo importante: Bocanegra, Spínola, Grimaldi,... algunas entroncaron con los linajes andaluces, ya que los Bocanegra llegaron a ser Almirantes de Castilla.

Los genoveses comerciaban desde Sevilla con productos como aceite, pasas, atún, trigo y arroz. También hay que aludir a la cochinilla, un colorante para el tintado de paños. También comerciaban con cuero, cera y, además, mantenían el monopolio del mercurio de Almadén.

Pero sobretodo los genoveses monopolizaron un comercio que les supone estar a la cabeza de orden financiero: el oro de Sudán.

En cuanto a productos traídos a tierras hispanas, eran sobretodo paños de lino, algodón y seda; papel y mercería en general. La presencia genovesa en Sevilla hará que la ciudad tenga una actividad bancaria importante. Algunas firmas bancarias resaltarán como los Centurión.

Da la sensación de que Andalucía fuese genovesa, pero en realidad no es así. La presencia andaluza se verá en las colonias del Norte de África, Canarias, etc.

Área mediterránea: fue sobretodo la pericia de la marina vasca la que propició hacer de intermediarios de la corona de Aragón con las costas italianas. Tendrán consulados en Baleares y Barcelona.

Por último, los genoveses también tendrán serias relaciones con otras zonas, como el reino nazarí de Granada. También dirigen la atención comercial sobre Cartagena, en especial por el plomo y las pasas.

LA SOCIEDAD CASTELLANA EN LOS S.XIV Y S.XV

En términos generales, se caracterizará por el desarrollo de un proceso de señorialización sin precedentes, por el que la alta nobleza va a fortalecer su posición hegemónica. En 2ð lugar, se asiste a la proliferación de conflictos sociales, antiseñoriales y también contra judíos y conversos. En referencia a la jerarquización, conviene advertir que esta etapa es muy compleja, lo que parte de la diversidad social existente. Partiendo como base de las clases, tendremos unos resultados. Si partimos de un punto de vista estamental, tendremos otros; o incluso tendremos más bases como la localidad (ser ciudadano o vecino), la familia (los linajes) o la profesionalidad (los oficios). Y todavía se complica aún más si atendemos a aspectos religiosos.

Nobleza

Lo primero que se advierte, como ya hemos dicho, es un claro fortalecimiento del grupo, al que contribuyen: a) la propia situación de crisis, aunque parezca un contrasentido porque descienden las rentas señoriales. Pero en realidad lo que ocurre es que intentan formar parte del aparato estatal, influyendo, sobre los monarcas; b) Será sobre todo la guerra civil lo que fortalecerá a la nobleza. La victoria de Enrique supone que éste realizará concesiones a los nobles que han apoyado su causa. Además, aparecen nuevos linajes que provienen de la nobleza de 2ð fila.

Salvador Marsó advierte 3 etapas:

a) Enrique II

b) Juan I, cuando a la nobleza castellana se una parte de la portuguesa.

c) Enrique IV.

Se producen también transformaciones. Hay que aludir a la renovación de linajes de la antigua nobleza, por razones biológicas en primer lugar, pero también porque algunos ofrecieron su apoyo a Pedro I el cruel en la guerra civil, y con su derrota se exiliarán o caerán en desgracia.

Desaparecen los Lara, Castro, Haro, Meneses, ... son pocos los linajes antiguos que sobreviven: Guzmán, Ponce de León, Mendoza, Manrique.

A la vez, se elevan nuevos linajes: Velasco, Ayala, Álvarez de Toledo

En este proceso tendrán gran importancia los conflictos que se producen entre las propias familias, pues pugnan por los puestos más importantes. Otra transformación del "señorío pleno". De qué hablamos? Los señoríos son extensos dominios feudales. Castilla, debido a la Reconquista, se incorpora tarde a la influencia feudal.

Desde la 2ð mitad del S.XIII empieza el proceso de señorialización. Al dominio territorial se añaden cargas jurisdiccionales. Los nobles arrancan a los monarcas el cobro de las alcabalas, uno de los principales ingresos.

La consolidación del poder nobiliario, se constituye con la creación del mayorazgo. Este instrumento es confirmado en 1390 por las cortes de Guadalajara. En definitiva, se trataba de que no se dividiesen los patrimonios familiares.

Se forma así en Castilla una densa red de señoríos laicos y eclesiásticos, además de los de las órdenes militares. Por destacar algunos

Galicia: Osorio y Andrade.

Asturias: Álvarez de Asturias (señores de Noreña) y sobretodo el Obispado de Oviedo.

Meseta Norte: Manrique, Enríquez, Pimentel,...

Meseta Sur: Pacheco.

Andalucía: Fernández de Córdoba.

Todos juntos constituían una auténtica oligarquía nobiliaria en contra de la monarquía.

Otra transformación es la formación de una nobleza de servicios, la nobleza presta servicios a la monarquía, y van a ocupar los primeros cargos como agradecimiento. Los Enríquez serán almirantes castellanos; los Fernández de Velasco serán condestatables (jefes militares), también habrá adelantados mayordomos (jefes de la casa real) maestres de órdenes militares, dirigentes de la Mesta, abades, etc.

Clases Medias

Denominadas así por Gautier Galché, corresponden a una serie de clases urbanas. Tres sectores sobretodo: a)familias nobles de 2ð fila, que mantienen una influencia en la localidad; b) la caballería popular ciudadana, c) los negociantes "con fortuna".

Tienen distintos orígenes y forman grupos con una dedicación, y funciones distintas, pero que van a constituir en común el grupo dominante en la ciudad.

a) Viven en la ciudad pero poseen pequeños señoríos. Solían ser clientes de los grandes linajes. Ello producirá la creación de bandos, familias enfrentadas. Esta nobleza tiene u papel destacado en la vida municipal. Ocupan los puestos que rigen la villa, serán los regidores. Son frecuentes los abusos debido a esta posición de preeminencia.

b) Son lo que se conoce como caballeros villanos. Es un tipo social específico de la corona castellana. Acaban por borrarse sus diferencias con la nobleza de 2ð fila, sobretodo mediante las alianzas con ellos.

c) Sector dedicado al comercio y a las finanzas. Señores de "paños" transportistas, cambistas,... se puede hablar de ellos como de un embrión de la clase burguesa en Castilla. También se van a interrelacionar con la nobleza de 2ð fila y la caballería.

Clases populares

Constituyen la mayoría, tanto en el campo como e la ciudad. Tenemos información escasa, no se ha profundizado en demasía. Desde el punto de vista del campo, no se puede hablar en términos homogéneos, sobretodo en su situación, hay una gran distancia, por ejemplo entre labradores y jornaleros.

Un escalón intermedio serían los colonos, en muchos casos auténtica servidumbre. En términos generales, el campesinado conocerá un retroceso de sus condiciones de vida. Las epidemias si favorecieron a algunos labradores, y también a los jornaleros (se les incrementan sus sueldos por la demanda),... pero son casos excepcionales que no marcan la pauta.

En efecto, el retroceso es claro, sobretodo en las formas de contrato. Una, la más generalizada, fue la de los foros. Antes del S.XIV solían hacerse a perpetuidad. Ahora los señores los limitan en el tiempo, dejando al campesino en precariedad. Por otra parte, reaparecen los "malos usos", aquellas obligaciones que los colonos tenían con sus señores en la plenitud medieval.

No hay que olvidar que son los campesinos, siempre, las primeras víctimas de las circunstancias.

Las etapas de interregencia son aprovechadas por la nobleza, lo que va a repercutir en el campesinado, pues quedan desamparados. No olvidemos, además, la Guerra Civil o las incursiones del Duque de Lancaster o de Bertrand DuGlesciu.

En cuanto a los urbanos, serán los artesanos, pequeños mercaderes o gentes del mar. En algunos casos los artesanos se beneficiaron de los momentos críticos de las epidemias, pues subieron los salarios.

Sin embargo, asistimos a un descontento general, debido a que se les rechaza por las clases medias para participar en el gobierno.

Criterios etnico-religiosos:

En Castilla se producen circunstancias específicas que difieren de las del resto de Europa. La presencia de judíos, se constata desde el Imperio Roman. Ya los visigodos presentarán una oposición contra ellos, y la propia Reconquista la acrecentará.

Los judíos se encontraron muy bien en la España musulmana, en los S.VIII al S.X, y conectaron bien con la población. Pero luego, los musulmanes que se quedaron en los territorios reconquistados recibieron el nombre de mudéjares. Serán abundantes en Toledo, Córdoba, ... en general de condición modesta, y viviendo en barrios propios. Empezarán a disminuir hacia los S.XIV y S.XV por la emigración o la conversión. Se establecerán ordenanzas para distinguirlos de los cristianos, algo que no solía cumplirse. Por lo que a los judíos se refiere, continua su papel ascendente en la vida económica y cultural. Con Pedro I gozaron de una cierta protección (se le tacho de pro-semita). Van a producirse problemas que llevarán a una disminución clara de la población hebrea. Se les culpará de la peste y serán perseguidos, lo que estaba presagiando la futura expulsión en masa.

El momento álgido son los "pogrons" de 1371 (matanzas en masa), y aquí se inicia el proceso de conversión para evitar esas muertes indiscriminadas. Pero ahora aparecerán enfrentamientos con los conversos, pues se les acusará de falsos cristianos.

Habrá numerosos actos de violencia sobretodo en la 2ð mitad del S.XV