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Téano

Biografía de Theano 3ª Eso


Theano es la primera mujer matemática que hizo aportaciones a las referidas anteriormente. Theano nació en Crotona (Grecia) en el siglo VI a.C., en el año 546. Theano hija de Brontinus, pertenecía al grupo religioso de los órficos.

Con el tiempo Theano , gracias a sus facultades, pasó a ser profesora de la escuela de Crotona, cuyo director era Pitágoras. En la escuela de Crotona formaron parte alrededor de 16 mujeres como docentes.

En poco tiempo Theano enamoró a Pitágoras y se casó con éste cuando ya estaba en avanzada edad. Tuvieron una hija y un hijo, llamados Damo y Telauges respectivamente. Otros historiadores comentan que tuvieron tres hijas y dos hijos.

La academia pitagórica se hizo con el control del gobierno de Crotona, éste pueblo entro en cólera, lo que provocó la destrucción de aquella famosísima academia y posteriormente los asesinatos de todos los docentes de ella.

La única docente que se salvo de aquella matanza fue Theano, que cogió las riendas de la comunidad de su esposo fallecido. Theano junto con la inestimable ayuda de sus hijos se dedicó a expandir sus conocimientos por Grecia y Egipto.

Al cabo de varios años, cuando las hijas de Theano crecieron, éstas y su madre destacaron en la rama de la medicina.

A pesar de estar fallecido Pitágoras, todos los documentos y trabajos, realizados por su mujer, hijas y toda la comunidad pitagórica eran firmados con el nombre de Pitágoras.

Las principales obras realizadas por Theano son las siguientes:

Biografía de Pitágoras: Pitágoras fue un filósofo y matemático griego que vivió en el periodo 585 - 500 A. C. Fundó la Escuela Pitagórica, una especie de secta cuyo símbolo era el pentágono estrellado. Algunos estudiosos de Pitágoras comentan que pudo haber viajado a Egipto, Babilonia y la India. A Pitágoras se le ha atribuido el teorema geométrico que lleva su nombre, a pesar de que algunos historiadores comentan lo contrario.

Teorema sobre la proporción áurea: Esta proporción trata de un número algebraico que posee muchas propiedades interesantes y que fue descubierto en la antigüedad, como relación o proporción. Esta proporción se encuentra tanto en algunas figuras geométricas como en la naturaleza (Caracolas, hojas de algunos árboles y grosor de las ramas)

Tratado ``Sobre la Piedad'': Fragmento de este tratado:

"He oído decir que los griegos pensaban que Pitágoras había dicho que todo había sido engendrado por el Número. Pero esta afirmación nos perturba: ¿cómo nos podemos imaginar cosas que no existen y que pueden engendrar? Él dijo no que todas las cosas nacían del número, sino que todo estaba formado de acuerdo con el Número, ya que en el número reside el orden esencial, y las mismas cosas pueden ser nombradas primeras, segundas, y así sucesivamente, sólo cuando participan de este orden"

Tales de Mileto

TALES DE MILETO

Se le llamó Tales de Mileto porque vivió en la ciudad de Mileto entre 624 a.C.- 546 d.C. Fue uno de los "siete sabios" de la antigüedad. No se tiene información sobre sus escritos y su vida se conoce fraccionadamente por las referencias de otros autores.

Se destacó principalmente por sus trabajos en filosofía y matemáticas. En esta última ciencia, se le atribuyen las primeras "demostraciones" de teoremas geométricos mediante el razonamiento lógico y por esto se la considera el Padre de la Geometría.

Son cinco sus teoremas geométricos:

Todo diámetro biseca a la circunferencia

Los ángulos en la base de un triángulo isósceles son iguales

Los ángulos opuestos por el vértice son iguales

Dos triángulos que tienen dos ángulos y un lado respectivamente iguales son iguales

Todo ángulo inscrito en una semicircunferencia es recto

El famoso teorema de Tales: los segmentos determinados por una serie de paralelas cortadas por dos transversales son proporcionales.

Tales es considerado el primero de los siete sabios griegos por Diógenes Laercio. También se le considera un discípulo de los egipcios y caldeos, suposición de muy buen fundamento por los viajes de Tales a Egipto y Mesopotámica.

Según Tales, el principio original de todas las cosas es el agua, de la que todo procede y a la que todo vuelve otra vez. Ha de haber, pues, alguna naturaleza, sea una o más de una, a partir de la cual todo lo demás se genera, conservándose aquélla.

Tal vez llegó a esta concepción tras observar que todas las cosas tienen un elemento húmedo y que el calor se produce y se mantiene en la humedad (ya que aquello a partir de lo cual se generan las cosas es el principio de todas ellas). Por eso llegó a esta concepción y también porque todas las simientes son de naturaleza húmeda y el agua es el principio natural de las cosas húmedas."

Antes de Tales, las explicaciones del universo eran mitológicas, y su interés por la sustancia física básica del mundo marca el nacimiento del pensamiento científico.

Fue capaz de comprender y enseñar lo que había aprendido de su relación con los sacerdotes en Egipto. Se cuenta que en uno de sus viajes a Egipto determinó la altura de la pirámide de Keops, aprovechando la sombra que esta producía en un determinado momento, aquel en el que la longitud de la sombra sea igual a la de la pirámide (los rayos del Sol deben tener una inclinación de 45º), y además perpendicular a la base Tales fue el primero en demostrar sus afirmaciones, por lo que se le considera el primer matemático de la historia.

Fue observador de la Osa Menor e instruyó a los marinos para guiarse con esta constelación. Predijo el eclipse solar del año 585 a.C, utilizando el Saros, un ciclo de 18 años, 10 días y 8 horas. Lo espectacular de esta predicción es que detuvo la batalla entre Alyattes y Cyaxares en ese año. Es probable que el hecho de que el eclipse fuera total y la localidad afectada correspondiera a la de una batalla importante contribuyera enormemente a la reputación de Tales como astrónomo. Fue el primero en sostener que la Luna brillaba por el reflejo del Sol y además determinó el número exacto de días que tiene el año.

Cuando ocurrió el eclipse de sol, Tales debía estar en el pináculo de su carrera y tener alrededor de cuarenta años. No hay escritos de Tales disponibles, así como tampoco hay fuentes contemporáneas a las que se pueda recurrir como referencia. La inclusión del nombre de Tales en el canon de los legendarios Siete Hombres Sabios condujo a su idealización y después a la leyenda que le acompaña.

Fue el famoso sabio de la historia que cayó en un pozo por mirar las estrellas y una anciana le dijo: "pretendes observar las estrellas y ni siquiera ves lo que tienes a tus pies". También se le atribuye a Tales la historia del mulo que cargaba sal y que se metía en el río para disolverla y aligerar su peso; Tales le quitó esa mala costumbre cargándolo con esponjas.

Cuando le preguntaron la recompensa que quería por sus descubrimientos, contestó: "me consideraría bien recompensado si los demás no se atribuyeran mis hallazgos, sino que reconocieran que son míos".

Stephen Hawking. Visita a Chile

STEPHEN HAWKING VISITA CHILE.

El científico inglés Stephen Hawking, uno de los más prestigiados astrofísicos contemporáneos, ha visitado Chile durante 12 días, invitado por el Centro de Estudios Científicos de Santiago.
Esta visita contempló reuniones con personeros gubernamentales, su participación en el Seminario "Agujeros Negros y Estructura del Universo" y la Primera Conferencia Científica de Santiago, encuentro masivo ante más de 4.500 personas en el Centro Cultural de la Estación Mapocho el martes 19 de agosto.
Posteriormente, el miércoles 20 viajó a la Antártida, dejando nuestro país el domingo 24 de agosto.
"ENLACES" ha preparado un capítulo especial dedicado a la vida y obra de este importante pensador de la física moderna, el que además mostrará sus actividades en nuestro país. La emisión al aire del "EL UNIVERSO SIN BORDES" de Stephen Hawking", es el miércoles 27 de agosto a las 22:00 horas.

Buena parte de su carrera la ha realizado desde una silla de ruedas. A los 21 años se le diagnosticó una enfermedad progresiva e incurable. Por más de treinta años esta grave disfunción neuronal - conocida como Esclerosis Lateral Amiotrófica- que le impide hablar y moverse, no ha logrado dañar una mente brillante. Pese a esto ha encarado con gran originalidad alguna de las principales preguntas de la física moderna, transformándose en un símbolo mundial de la lucha contra la adversidad.
Su única forma de comunicarse e interactuar con el mundo es a través de un computador especialmente adaptado, en el cual busca las palabras que dan vida a sus pensamientos. Esta es la historia de un hombre que no se ha dejado vencer por el destino, sino que, por el contrario, ha salido vencedor logrando que sus ideas traspasen todas las fronteras. Casado dos veces y con tres hijos, Hawking se desempeña actualmente en la Universidad de Cambridge, cercana a Londres, donde dicta cátedra en la misma sala y con el mismo cargo que alguna vez ocupara Isaac Newton, quien dio origen a las leyes de gravitación universal.

Stephen Hawking es el continuador de una revolución científica que aún está en desarrollo, una revolución que inició Albert Einstein cuando formuló su teoría de la relatividad. Esta vino a cambiar drásticamente el concepto del universo y del tiempo, tal como ya lo había hecho Isaac Newton tres siglos antes.
De la teoría de la relatividad se desprenden una serie de resultados, algunos de ellos aparentemente absurdos o increíbles que el mismo Einstein dudó en aceptar.
Hay preguntas que ilustran la permanente curiosidad y preocupación del hombre por intentar comprender al mundo. Estas son algunas de ellas.
¿Es el paso del tiempo una simple ilusión?
¿Es posible viajar en el tiempo, hacia el pasado o hacia el futuro?
¿Existen otras realidades paralelas a la nuestra?
¿Tiene el universo un comienzo y un fin?.

La disciplina científica que ha emprendido con mayor ambición esta tarea es la física, a través de la formulación de teorías que intentan abarcar y explicar todo nuestro universo, desde el caótico microcosmos hasta el imponente macrocosmos.

A lo largo de su vida, Stephen Hawking ha abordado interrogantes como las siguientes: ¿Existen en el universo puntos de densidad infinita, que presentan una singularidad de tiempo y espacio?.
El tema de los agujeros negros ha desbordado el campo científico, y ya es un tema recurrente en los libros y películas de ciencia-ficción: ¿serán los hoyos negros el medio de transporte del futuro para viajes intergalácticos? ¿Podrían llevar a otras dimensiones paralelas a la nuestra?.
En cuanto a la evolución del universo, los planteamientos de Stephen Hawking señalan que el cosmos está en expansión, por lo que es probable que todo haya comenzado a partir de un punto de densidad infinita. ¿Cuándo se produjo esta explosión primordial? ¿Qué existía antes del Big-Bang? ¿Cuál es el futuro del universo? ¿Seguirá expandiéndose infinitamente o comenzará en algún momento a contraerse hasta formar un nuevo punto de densidad infinita que dé origen a un nuevo universo? ¿Qué sucedería con nosotros si el universo comenzara a contraerse? ¿Veríamos nuestras vidas pasar al revés? ¿Comenzaríamos a retroceder en el tiempo?. Estas preguntas han cruzado por este cerebro privilegiado encerrado en un cuerpo enfermo al que tuvimos oportunidad de conocer en Chile. Además de su actividad en investigación propiamente científica, Hawking ha enriquecido a nuestra sociedad, al interesarse por sacar a la física de las aulas. Ha escrito varias obras de divulgación científica, entre ellas, Una Breve Historia del Tiempo , libro que tiene la particularidad de no contener fórmula alguna, lo que permitió que llegara fácilmente a todo público, transformándose rápidamente en un best-seller mundial y consolidando definitivamente su fama.
El perfil humano, la particular fuerza, la capacidad de maravillarse explorando el universo entero y poder comunicarlo, son ángulos, que junto a la obra y diferentes aspectos de la visita de Stephen Hawking a Chile, serán mostrados en este capítulo especial de "ENLACES" producido por Imago Comunicaciones y dirigido por Pablo Rosenblatt.

Stephen Hawking

STEPHEN HAWKING

Sus teorías sobre la singularidad del Universo, el big-bang o explosión original del Cosmos, y los agujeros negros, han revolucionado la Física del siglo XX, abriendo nuevos horizontes a la investigación. Para muchos, Hawking supone la respuesta, en la segunda mitad del siglo, a lo que Albert Einstein realizó en la primera.

Stephen Hawking nació en Oxford (Gran Bretana) el 8 de enero de 1942, en plena segunda guerra mundial. Fue el mayor de cuatro hermanos en una familia de intelectuales; su padre, un biólogo experto en la investigación de enfermedades tropicales, era catedrático del University College de Oxford.

La enorme curiosidad que siempre le ha acompañado le hizo interesarse por el mundo de la ciencia, inclinándose por las Matemáticas y la Física; las Ciencias Naturales le parecían demasiado inexactas. Fue un alumno mediocre en el bachillerato, hasta el punto de que su padre dudaba que pudiera aprobar el examen de ingreso en la Universidad de Oxford. No obstante, en 1959 llegó a la Universidad, y aunque con un expediente poco brillante, se graduó dejando una impresión de gran inteligencia, talento y una prodigiosa memoria, a sus profesores. Una beca le permitió realizar estudios de post-grado en la vecina Universidad de Cambridge, donde se especializó en Física Teórica y Cosmología.

Hawking quería estudiar junto al famoso astrónomo Fred Hoyle, fundador del Instituto de Astrofísica de Cambridge, pero fue destinado a las órdenes de Dennis Sciama.

Por aquellos años Stephen Hawking realizó un viaje a Oriente Próximo y contrajo un virus, que le produjo una esclerosis lateral amitrófica, conocida como enfermedad de Lou Gehrig. Esta enfermedad provoca una destrucción paulatina de las células del sistema nervioso central encargadas de regular la actividad muscular voluntaria, lo que hace que el enfermo pierda sus funciones locomotoras. No obstante, el cerebro se mantiene lúcido. Los médicos le diagnosticaron menos de dos anos de vida y Hawking se derrumbó; abandonó su trabajo y sufrió una grave crisis depresiva.

A medida que el tiempo pasó y vio que la enfermedad se estabilizaba, recuperó la moral y, en silla de ruedas, comenzó su tesis bajo la dirección del profesor Sciama. Después de doctorarse, Hawking comenzó a trabajar con el físico teórico Roger Penrose en la comprobación matemática del inicio del tiempo. En las mismas fechas fue nombrado profesor adjunto de Matemáticas Aplicadas y Física Teórica en Cambridge, departamento del que actualmente es catedrático.

En 1974 expuso sus teorías sobre los agujeros negros en el laboratorio Rutherford. Los especialistas que se habían congregado allí para oírle tuvieron que rendir su escepticismo a la solidez de los argumentos de aquel joven científico. Ese mismo año Hawking ingresó en la Royal Society y en 1978 recibió el Premio Albert Einstein, considerado el más alto honor en Física Teórica. En 1982 fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Notre Dame, en París; posteriormente recibió la misma distinción en las universidades de Oxford, Chicago, Nueva York, Princetown, Leicester, Leeds y New castle.

En la actualidad Stephen Hawking ocupa la cátedra Lucasian de la Universidad de Cambridge, la misma que en su día ocupó Isaac Newton.

Su trabajo científico ha tratado de aproximar la teoría de la relatividad y la Mecánica Cuántica, entendiendo que su «fusión» podría explicar el origen del Universo. Sus estudios se han dirigido principalmente a los agujeros negros, unas regiones del espacio donde la materia es tan densa que los efectos gravitatorios son tan fuertes que nada escapa de ellos.

Hawking ha demostrado que los supuestos «agujeros» son en realidad energía térmica, un flujo constante de partículas con una potencia equivalente a la de seis reactores nucleares. En cuanto al concepto global del Universo, Hawking lo define como un espacio-tiempo finito y curvo, sin bordes ni fronteras.

Stephen Gray y Jean Antoine Nollet

STEPHEN GRAY:

( Canterbury Kent, England, 26 de diciembre 1666- London 7 de febrero 1736). Físico británico.

Stephen Gray demuestra que la electricidad puede ser conducida por algunos materiales, entre 1729 y 1736 Stephen Gray da a conocer algunos experimentos que muestran que un tubo de vidrio puede ser excitado por fricción, y que éste puede atraer a algunos objetos o hacer que se repelan entre ellos.

Se le considera el descubridor de la corriente eléctrica (1729).

Advierte la diferencia entre conductores y aisladores. Al comprobar que para electrizar a un niño era necesario colocarlo sobre una plancha de resina o suspenderlo con hilos de seda, antes de darle la carga eléctrica. Así, se le erizan los cabellos al niño, pues como estaban cargados, se rechazan entre sí, tal como las laminillas del electroscopio. En cambio, si el niño estaba parado sobre una plancha metálica colocada sobre el piso, al darle la carga no sucedía nada, pues la electricidad se iba a tierra, a través del cuerpo y de la plancha metálica, que son buenos conductores.

Descubre la conducción eléctrica, mediante cables de determinado material (1729), infiriendo así que la conductividad dependía del "Tipo de Sustancia".

JEAN ANTOINE NOLLET:


(19 noviembre 1700, Pimpré, Oise, France - 25 abril, 1770, Paris, France)


Construye uno de los primeros electroscopios de oro.

Desarrolla la teoría de atracción eléctrica, y repulsión que supone la existencia de una corriente continua materiales eléctricos que intercambian entre ellos.

Primer profesor de Física Experimental de la Universidad de París

Stalin

Stalin

Stalin (Iósiv Visariónovich Dzhugachvili) (1879-1953), político soviético de origen georgiano, moldeó los rasgos que caracterizaron al régimen de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URRS), Estado del que fue su máximo dirigente (1929-1953), y configuró más que ningún otro gobernante la Europa posterior a la IIGuerra Mundial.
Iósiv Visariónovich Dzhugachvili (hacia 1910 adoptó el apodo de Stalin, en español, 'Acero', nació el 21 de diciembre de 1879, en Gori (Georgia). Sus padres eran campesinos georgianos y no hablaban ruso, pero Stalin fue obligado a aprenderlo cuando asistió a la escuela religiosa de Gori (1888-1894), centro en el que obtuvo una beca para acudir al seminario ortodoxo de la capital georgiana, Tbilisi.
El revolucionario
Mientras estudiaba teología, Stalin leyó, entre otras obras, Das Kapital (El Capital) de Karl Marx y pronto adoptó el marxismo ruso como forma de pensamiento. Fue expulsado del seminario en diciembre de 1899, días antes de cumplir 20 años de edad.
Se afilió al Partido Obrero Socialdemócrata Ruso en 1899 y actuó como propagandista entre los trabajadores de los ferrocarriles de Tbilisi. La policía le detuvo en 1902. Arrestado en Batum, estuvo más de un año en prisión antes de ser exiliado a Siberia, de donde escapó en 1904. Fue la primera de las ocho detenciones que sufrió bajo el régimen zarista; la última se produjo en 1913 y duró hasta 1917.
A su regreso de Siberia en 1904 Stalin se casó con Yekaterina Svanidze, que murió en 1910. Su segunda esposa, Nadezhda Alliluyeva, con la que había contraído matrimonio en el año 1919, se suicidó en 1932.
Durante los últimos años del régimen zarista (1905-1917) Stalin apoyó siempre a la facción bolchevique del partido, pero su contribución fue más pragmática que teórica. Así, en 1907, ayudó a organizar un atraco a un banco de Tbilisi para 'expropiar' sumas de dinero. Lenin le nombró en 1912 miembro del Comité Central del partido. Al año siguiente, editó, por poco tiempo, el recién creado periódico del partido, Pravda (Verdad) y, a petición de Lenin, escribió su primera gran obra, El marxismo y la cuestión nacional. Sin embargo, antes de que se publicara (1914), fue deportado a Siberia.
Tras la revolución de marzo de 1917 (febrero según el calendario juliano), Stalin regresó a San Petersburgo, donde reanudó la publicación de Pravda. Junto a Liev Kámenev, controló las decisiones del partido en la capital antes del regreso de Lenin en abril. Ambos propugnaron una política de moderación y cooperación con el gobierno provisional.
Su ascenso político
Dada su categoría de bolchevique experto en nacionalismo, Lenin le escogió como Comisario del Pueblo para las Nacionalidades tras la revolución de noviembre (octubre según el calendario juliano). Junto a Yákov Mijáilovich Sverdlov y Liev Trotski, asesoró a Lenin durante los primeros y difíciles momentos de la guerra civil que siguió a la Revolución Rusa. Stalin participó en esa guerra como comandante en varios frentes. Reforzó su posición en el seno del partido por su obstinado trabajo de organización y dedicación a las tareas administrativas del mismo. Fue Comisario del Pueblo para el Control del Estado entre los años 1919 y 1923, y, lo más importante, se convirtió en secretario general del partido en 1922. Desde entonces surgieron las diferencias de opinión con Lenin, el cual en su testamento político aconsejó el cese como secretario general de Stalin, por lo que éste ocultó dicho documento.
El dictador
Tras la muerte de Lenin, Stalin se unió a Grígori Zinóviev y a Kámenev para, los tres juntos, gobernar el país. Con esos aliados temporales, Stalin actuó contra su gran rival Trotski, principal candidato para suceder a Lenin y cuya teoría de la revolución permanente contrastaba con la opinión del triunvirato que defendía 'la construcción del socialismo en un sólo país'. Una vez eliminada la amenaza de Trotski, Stalin giró de nuevo, alineándose con Nikolái Bujarin y Alexéi Ivánovich Ríkov en contra de sus antiguos compañeros. En respuesta, Trotski, Zinóviev y Kámenev desafiaron la autoridad de Stalin al considerase como la 'oposición de izquierdas'. Stalin venció a todos sus rivales gracias a una hábil manipulación y utilización de los órganos del partido y del Estado, y en 1929, ya había consolidado su posición como reconocido sucesor de Lenin y reforzado su poder como líder único de la Unión Soviética.
Ante el descenso de la productividad agraria a finales de la década de 1920, Stalin reaccionó con el abandono de la NEP (Nueva Política Económica) y el inicio en 1929 de un programa de colectivización acelerada, dirigida contra los kulaks (campesinos propietarios). Millones de kulaks fueron deportados y miles de ellos murieron durante la aplicación de esta política que fue especialmente dura en regiones como Ucrania. El proceso de industrialización desarrollado durante la década de 1930 tuvo mucho más éxito. Elevó a la atrasada URSS al nivel de otras potencias industriales.
A mediados de la década de 1930 Stalin inició una gran campaña de terror político. Las purgas, los arrestos y las deportaciones a los campos de trabajo afectaron a gran parte de la población de la URSS. Sus antiguos rivales, Zinóviev, Kámenev y Bujarin admitieron durante una serie de juicios multitudinarios y con muy pocas garantías las acusaciones de crímenes contra el Estado y fueron condenados a muerte. Un número indeterminado de dirigentes del partido y del Ejército desaparecieron durante este periodo, lo que despejó el camino a una nueva generación en la que se encontraban futuros dirigentes como Nikita Jruschov y Leonid Brezhnev. La dictadura del proletariado se había convertido en la dictadura de la burocracia del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) y del propio Stalin; el temor inspirado por la policía secreta política formaba parte esencial del régimen. Véase KGB.
El líder durante la guerra
Pese al Pacto Germano-soviético de 1939, las tropas alemanas invadieron la Unión Soviética en junio de 1941 durante la II Guerra Mundial. El Ejército soviético (el Ejército Rojo) se encontraba muy debilitado por las purgas políticas de la década de 1930. Stalin dirigió personalmente la guerra contra la Alemania nazi y, tras la victoria soviética en la batalla de Stalingrado, se convirtió en uno de los líderes mundiales.
Stalin participó en las conferencias de Teherán (1943), Yalta (1945) y Potsdam (1945), en las que logró el reconocimiento internacional de una esfera de influencia soviética en la Europa del Este. Acabada la guerra, extendió el dominio comunista sobre la mayor parte de los países liberados por el Ejército soviético, en los que se establecieron las denominadas democracias populares, uno de los elementos que propició el inicio de la Guerra fría. En enero de 1953 ordenó la detención de numerosos doctores en medicina de Moscú, principalmente judíos, acusándoles de asesinatos médicos y de conspiración contra el Estado. El llamado 'complot de las blusas blancas' parecía presagiar una nueva purga, que sólo evitó el repentino fallecimiento de Stalin el 5 de marzo de 1953 en Moscú.

Sor Juana Inés de la Cruz

Sor Juana Inés de la Cruz

Sor Juana Inés de la Cruz(1648-1695) :Nació Máxima figura de las letras mexicanas,en la hacienda de San Miguel Nepantla, Estado de México el 12 de noviembre de 1648. Su nombre, antes de tomar el hábito, fue Juana de Asbaje y Ramírez ya que fue hija natural de la criolla Isabel Ramírez de Santillana y el vizcaíno Pedro Manuel de Asbaje.

Se crió con su abuelo materno Pedro Ramírez, en la cercana hacienda de Panoayan. Su genio se manifestó desde temprana edad: habiendo estudiado apenas las primeras letras en Amecameca, a los tres años ya sabía leer, a los siete pedía que la mandaran a estudiar a la Universidad y a los ocho escribió una loa para la fiesta de Corpus.

En 1656, a la muerte de su abuelo, su madre la envió a la capital a vivir a la casa de su hermana, María Ramírez, esposa del acaudalado Juan de Mata, donde Juana estudió latín “en veinte lecciones” con el bachiller Martín de Olivas, bastándole solamente esas pocas para dominar esta lengua, cosa que se demuestra en la maestría de varias de sus obras, sobre todo en los villancicos, que contienen versos latinos.

Según ella misma cuenta en su Carta respuesta a Sor Filotea de la Cruz leía, estudiaba mucho, y era tal su obstinación por aprender que llegó a recurrir al método autocoercitivo de cortarse el cabello para poner como plazo que le volviera a crecer, para haber aprendido ya algo que deseaba. Juana leyó mucho durante toda su vida tanto autores clásicos romanos y griegos como españoles.

En 1664 Juana ingresó a la corte como dama de compañía de la virreina, Leonor María Carreto, marquesa de Mancera, a la que dedicó algunos sonetos con el nombre de Laura. El virrey, admirado de su curiosidad científica y de su sapiencia, hizo reunir a cuarenta letrados de todas facultades para someterla a un examen sin igual del cual, por supuesto, salió triunfante, dejando admirados a los sabios por haber contestado con sabiduría toda pregunta, argumento y réplica que estos le hicieran.


Harta de la vida cortesana y sin muchas opciones por delante, decidió entrar a un convento porque, según ella misma dice, “para la total negación que tenía al matrimonio era lo más decente que podía elegir en materia de la seguridad de mi salvación”. Primero entró al convento de San José de las Carmelitas Descalsas en 1667 pero salió de ahí a los tres meses, por la severidad de la regla y el rigor de la orden. Después ingresó a la mucho más flexible orden de las Jeronimas, en el convento de Santa Paula, donde por fin profesó el 24 de febrero de 1669.

En el convento, donde vivió lo que le quedaba de vida, hizo oficios de contadora y archivista pero, más que nada, se dedicó al estudio y a la escritura. Dentro de su celda - que era individual y espaciosa- llegó a poseer más de 4,000 volúmenes, instrumentos musicales, mapas y aparatos de medición y a tener conocimientos profundos en astronomía, matemáticas, lengua, filosofía, mitología, historia, teología, música y pintura, por citar solamente algunas de sus disciplinas favoritas.

Famosa, aun dentro del claustro, constantemente era llamada para escribir obras por encargo: en 1689 se le encargó hacer el Arco Triunfal a la llegada a la capital de los Marqueses de la Laguna y Condes de Paredes, obra que concluyó con éxito y que tituló Neptuno Alegórico.

Tres años después ganó dos premios en el certamen universitario del Triunfo Parténico y constantemente se le encargaban villancicos para las festividades religiosas, además de la importante cantidad de sonetos, rondillas, décimas, silvas y liras que constantemente componía.

El primer libro publicado por Sor Juana fue Inundacion Castlida, que reunió una buena parte de su obra poética y fue publicada en Madrid, antes que en la Nueva España.


Durante mucho tiempo, Sor Juana no tuvo mayores problemas en su vida conventual hasta que, como lo afirma Octavio Paz, escribió “una carta de más”. Esa misiva se publicó con el largo título de Carta atenagórica de la madre Juana Inés de la Cruz, religiosa profesa de velo y coro en el muy religioso convento de San Jerónimo que imprime y dedica a la misma Sor Philotea de la Cruz, su estudiosa aficionada en el convento de la Santísima Trinidad de la Puebla de los Angeles, y era una crítica a un sermón del jesuita portugués Antonio de Vieyra, muy afamado teólogo de la época.

Esta crítica tuvo nefastas consecuencias aun cuando su publicación corrió a cargo de la citada sor Filotea, que no era otro que el obispo de Puebla, Fernández de Santa Cruz, que, finalmente, termina por reconvenirla y aconsejarle que se dedique a asuntos menos profanos y más santos. Todo el asunto terminó en que Sor Juana fue obligada a deshacerse de su biblioteca, sus instrumentos musicales y matemáticos y obligada a dedicarse exclusivamente al convento.

Sor Juana murió el 17 de abril de 1695 contagiada de la epidemia que azotó al convento de Santa Paula.

Entre su vasta obra poética se destaca el Primero Sueño una silva descriptivo- filosófica de unos mil versos y que continúa la tradición de los sueños de ascensión del alma en busca de la suprema verdad, Dios o el supremo conocimiento.

Entre sus obras se cuentan, para el teatro, tres autos sacramentales: El cetro de José, El mártir del sacramento y El divino Narciso; dos comedias: Los empeños de una casa y Amor es más laberinto.; en prosa Explicación del arco, Razón de la fábrica alegórica y aplicación del la fábula, las meditaciones del Rosario y la Encarnación, además de varios opúsculos y manuscritos hoy extraviados como El equilibrio moral y un tratado de música, El caracol. Al morir se editó el tomo que recopiló sus obras, Fama y obras póstumas.

Las aportaciones de Sor Juana al mundo de la cultura siguen siendo inestimables. Su presencia en el arte parece acrecentarse a medida que se le estudia, habida cuenta de que nada le fue ajeno.

Al igual que la música, la pintura, la escultura barrocas sus trabajos literario corresponden a la grandeza de la arquitectura novohispana y son el mejor ejemplo, no sólo del arte de la Colonia sino de todo el arte mexicano.

Introducción

(1651-1695). Juana de Asbaje nació en San Miguel Nepantla, hoy Estado de México. Se crió con su abuelo materno Pedro Ramíriez. De una inteligencia notable, aprendió a leer y escribir muy pequeña y a los 8 años pidió entrar a la universidad, aunque fuera vestida de hombre, afán que nunca pudo lograr. Fue dama de honor de la virreina Leonor María Carreto, Marquesa de Mancera. En 1667 ingresó al convento de Santa Teresa la Antigüa, que abandonó por enfermedad. En 1669 ingresó al convento de San Jerónimo donde permaneció hasta su muerte. La vida conventual le permitió instruirse, tanto en el campo científico como en el literario. Su obra literaria (profana y religiosa) le ganó fama en vida y el calificativo de "la décima musa", pero también severas críticas de la sociedad y de la Iglesia, que la obligaron a renunciar a sus libros y a su vocación.

Poesias


Que expresa los efectos del amor divino

Mientras la gracia me exita
por elevarme a la esfera,
más me abate a lo profundo
el peso de mis miserias.

La virtud y la costumbre
en el corazón pelean
y el corazón agoniza
en tanto que lidian ellas.

Y aunque es la virtud tan fuerte,
temo que tal vez la venzan,
que es muy grande la costumbre
y está la virtud muy tierna.

Oscurécese el discurso
entre confusas tinieblas;
¿pues quién podrá darme luz,
si está la razón a ciegas?

De mi mesma soy verdugo
y soy cárcel de mí mesma:
¿quién vio que pena y penante
una propia cosa sean?

Hago disgusto a lo mismo
que más agradar quisiera;
y el disgusto que doy
en mí resulta la pena.

Amo a Dios y siento en Dios;
y hace mi voluntad mesma
de lo que es alivio, cruz,
del mismo puerto, tormenta.

Padezca, pues Dios lo manda;
mas de tal manera sea,
que si son penas las culpas
que no sean culpas las penas.

En que da moral censura a una rosa,
y en ella a sus semejantes

Rosa divina que en gentil cultura
eres con tu fragante sutileza
magisterio purpúreo en la belleza,
enseñanza nevada a la hermosura;
amago de la humana arquitectura,
ejemplo de la vana gentileza
en cuyo ser unió naturaleza
la cuna alegre y triste sepultura:

¡cuán altiva en tu pompa, presumida,
soberbia, el riesgo de morir desdeñas;
y luego, desmaya y encogida,

de tu caduco ser das mustias señas!
Con que, con docta muerte y necia vida,
¡viviendo engañas y muriendo enseñas!


















Nacimiento de Cristo,
en que se discurrió la abeja

De la más fragante Rosa
nació la Abeja más bella,
a quien el limpio rocío
dio purísima materia.

Nace, pues, y apenas nace,
cuando en la misma moneda,
lo que en perlas recibió,
empieza a pagar en perlas.

Que llore el Alba, no es mucho,
que es costumbre en su belleza;
mas quién hay que no se admire
de que el Sol lágrimas vierta?

Si es por fecundar la Rosa,
es ociosa diligencia,
pues no es menester rocío
después de nacer la Abeja;

y más, cuando en la clausura
de su virginal pureza,
ni antecedente haber pudo
ni puede haber quien suceda.

Pues a ¿qué fin es el llanto
que dulcemente le riega?
Quien no puede dar más Fruto,
¿qué importa que estéril sea?

Mas ¡ay! que la Abeja tiene
tan íntima dependencia
siempre con la Rosa, que
depende su vida de ella;
pues dándole el néctar puro
que sus fragancias engendran,
no sólo antes la concibe,
pero después la alimenta.

Hijo y madre, en tan divinas
peregrinas competencias,
ninguno queda deudor
y ambos obligados quedan.

La Abeja paga el rocío
de que la Rosa la engendra,
y ella vuelve a retornarle
con lo mismo que la alienta.

Ayudando el uno al otro
con mutua correspondencia,
la Abeja a la Flor fecunda,
y ella a la Abeja sustenta.

Pues si por eso es el llanto,
llore Jesús, norabuena,
que lo que expende en rocío
cobrará después en néctar.

Que califica de amorosas acciones
todas las de Cristo para con las almas:
en afectos amorosos a Cristo Sacramentado,
día de Comunión

Amante dulce del alma,
Bien soberano a que aspiro;
tú que sabes las ofensas
castigar a beneficios;

Divino Imán en que adoro:
hoy, que tan propicio os miro,
que me animáis a la osadía
de poder llamaros mío;

hoy que en unión amorosa
pareció a vuestro cariño,
que si no estabais en mí,
era poca estar conmigo;

hoy, que para examinar
el afecto con que os sirvo,
al corazón en persona
habéis entrado Vos mismo,

pregunto: ¿Es amor o celos
tan cuidadoso escrutinio?
Que quien lo registra todo,
da de sospechar indicios.

¡Mas ay, bárbara ignorante,
y qué de errores he dicho,
como si el estorbo humano
obstara al Lince Divino!

Para ver los corazones,
no es menester asistirlos;
que para Vos, son patentes
las entrañas del Abismo.

Con una intuición, presente
tenéis, en vuestro registro,
el infinito pasado
hasta el presente finito.

Luego no necesitabais
para ver el pecho mío,
si lo estabais mirando sabio,
entrar a mirarlo fino.

Luego es amor, no celos,
lo que en Vos miro.

































Bibliografía



Encarta 2000

Encarta 98

Internet

Conclución


En mi opinion Juana Inés de la Cruz fue una mujer que se puso meas inalcansables para una mujer en esos tiempos. Ella quizo ir a la universidad a los 8 años pero no lo logro porque en esos tiempos solo los hombres podian ir a la universidad. Me parece muy injusto que las mujeres no pudieran ir a la universidad en esos tiempos. Se dedico a la poesia y a escribir libros pero la iglesia y la sociedad le canselaron sus trabajos.Ella para mi es una inspiracion porque se dedico mucho a lo que queria.

Escuela Montessori de Panamá

Trabajo de: Juna Inés de la Cruz

Grado 9°

Fecha de Entrega: 28 de Mayo de 2001

Soledad Sevilla

Biografía y descripción de su trabajo

Soledad Sevilla, nació en Valencia en 1944, estudió en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Jorge en Barcelona y amplió estudios en Madrid. Si nos referimos a sus creaciones, podemos distinguir diversas etapas: comenzó su carrera en un grupo de investigación pictórica, tal vez por eso, sus primeras obras son más figurativas, posteriormente derivan hacia el informalismo, y más tarde a la abstracción geométrica. Si bien es cierto que los inicios de su trayectoria se sitúan a finales de los años sesenta en el ámbito de la abstracción geométrica, cuando centra su interés en la investigación sobre el módulo y sus infinitas variaciones sobre el plano pictórico, aunque sus construcciones geométricas no abandonan nunca el territorio de lo poético. Este juego de polaridades permanecerá como una constante en su obra, que gira muy a menudo en torno a dualidades expresivas como materialidad-inmaterialidad, día-noche, razón-experiencia, plano-profundo u orden-caos.

A principios de los años ochenta la instalación se incorpora en su producción artística como un recurso expresivo más.

En 1993 obtuvo el Premio Nacional de Artes Plásticas y en la actualidad es profesora de la Facultad de Bellas Artes de Granada.

En los últimos años y debido a una enfermedad que ha sufrido, en su técnica ha habido un cambio. La propia autora en ocasiones lo ha comentado: <>.

Encontramos obras suyas expuestas en el Centro de Arte Reina Sofía, en Patrimonio Nacional, o en la Fundación Juan March, entre otras. Todas las obras realizadas por Soledad Sevilla tienden, por su tamaño, por su color, por su luz, a imponerse en el espacio donde se exhiben. Sus lienzos o sus instalaciones nunca pasan desapercibidos.

Su concepto de belleza es una perfecta simbiosis entre lo clásico y lo contemporáneo.

Según afirma ella misma, admira a artistas tan distintos como Velázquez, Goya, Polke o Kieffer.

La obra

Pintura titulada: “La Alhambra”.

Este cuadro que actualmente se exhibe en el Museo de Arte español Contemporáneo de Palma (Fundación Juan March), tiene una dimensión bastante considerable. Los colores utilizados en el cuadro, son todos colores cálidos (rosa, rojo, colores tierra, etc.), consiguiendo así mantener en toda la obra un equilibrio que contribuye a que el espectador contemple la Alhambra (que es lo que en ella se representa), como parte integrada del paisaje que se nos está mostrando.

La técnica elegida en este caso tiene principalmente dos objetivos:

Que el espectador no se quede impasible ante la obra.

A través de la misma, intentar captar todos los destellos y reflejos que proyecta la fachada de la Alhambra (por pequeños que sean) y que se deben a su característica construcción, claro reflejo del estilo cultural y arquitectónico árabe.

Para ello la técnica que se ha elegido es la siguiente:

Sobre el lienzo, la pintura se ha distribuido estratégicamente con la intención de conseguir que ésta tenga forma de entramado de hilos. Y de hecho se consigue, puesto que si se observa el cuadro desde una cierta distancia, se tiene la impresión de encontrarse ante un telar, y no ante una pintura; las finísimas líneas horizontales y verticales, colocadas una al lado de la otra pero sin llegar en ningún momento a tocarse, son percibidas como hilos, y no como líneas de pintura

Sócrates

SÓCRATES

¿Quién era Sócrates? Su vida y su preocupación filosófica


Sócrates nació en el 470 antes de Cristo: era hijo de un escultor y de una experta partera. Les estaba agradecido por tres cosas: ser hombre, y no animal; haber nacido varón, y no mujer; ser griego, y no bárbaro.

Sócrates es quizás el personaje más enigmático de toda la historia de la filosofía. No escrbió nada en absoluto. Y sin embargo, es uno de los filósofos que más influencia ha ejercido sobre el pensamiento de la humanidad. Esto se debe en parte a su dramática muerte.

Sabemos que nació en Atenas y que pasó la mayor parte de su vida por calles y plazas conversando con la gente con la que se topaba. A menudo se quedaba inmóvil, de pie, en profunda meditación durante horas.

Sócrates se interesó por la “naturaleza humana” y por la “conducta recta o virtuosa”. En este sentido, cifró su empeño en HACER MEJORES a los demás. Su figura se tornó el centro de conflictos y de disputas: atrajo la simpatía y la admiración de muchos y, también, envidias y recelos.

La vida de Sócrates se conoce sobre todo a través de Platón, que fue su alumno y que, por otra parte, sería uno de los filósofos más grande de la historia. Platón escribió muchos diálogos en los que utilizaba a Sócrates como portavoz. Por ello no podemos estar completamente seguros de que sus palabras fueran verdaderas.

Según relata Platón en la Apología 20c-23d de Sócrates, la misión tan difícil de Sócrates era “examinar entre los ciudadanos como entre los extranjeros, a todo aquel que se cree SABIO y en cuanto no me lo parece, trato -con la ayuda de Dios- de hacerle ver con claridad que no es sabio.” Según él, “es de temer que ninguno (alguien que se creía sabio, y él) de los dos sepa nada cabal ni que valga la pena, pero mientras él CREE SABER ALGO y no sabe, yo, si de hecho no sé, tampoco creo saberlo. Soy más sabio porque no sé ni me figuro saber.”

¿Qué decía? Su filosofía


Sócrates en sus conversaciones, no trataba sobres las grandes cuestiones que la filosofía se había planteado acerca del mundo y de la realidad toda, sino en interrogantes acerca de lo que el hombre tiene más próximo a sí mismo: su mismo ser, su obrar como hombre (“conócete a ti mismo”).

“El hombre es profundamente ignorante de los más grandes problemas que lo conmueven, (...). Sin embargo, el hombre presume saber (...) CREE SABER cuál debe ser el sentido de la vida humana, (...) afirmando con ello implícitamente el VALOR de sus elecciones. (...) Sin embargo, muy pocos, se plantean el problema de la VERDAD o el problema de la BONDAD de tal vida o de tales actitudes, ni menos son capaces de ´dar razón´ de todo ello. Por lo general, más que realizar personalmente sus existencia, los HOMBRES ´se dejan vivir´, se dejan arrastrar por las opiniones hechas, por lo que la ´gente´ dice o hace”

Para Sócrates, el conocimiento y el ´obrar moral´ están íntimamente relacionados: si el punto de llegada del método era el concepto, el conocimiento seguro y válido para todos en todas las circunstancias, el VERDADERO CONOCIMIENTO, debe conducir a un obrar MORALMENTE BUENO.

La verdadera SABIDURÍA une dos máximas:

Conócete a ti mismo VERDAD

Véncete a ti mismo BONDAD

La preocupación de Sócrates fue la de enseñar a sus conciudadanos a conocer sus propias capacidades y posibilidades, para que CONOCIENDO pudieran encotrar la excelencia en el obrar, el BUEN OBRAR, el OBRAR MORALMENTE BUENO.

Todos los hombres quieren alcanzar la felicidad, y ésta se alcanza a través de una vida virtuosa, porque la virtud asegura una felicidad duradera y no transitoria, dependiente de placeres o de objetos perecederos.

La felicidad es la consecuencia natural de una vida VIRTUOSA. Pero la VIRTUD debe ser descubierta a través del ´conocimiento´ para poder adherir a ella y practicarla.

En conclusión , quien realmente ´conoce´ no puede obrar mal, obra realmente, definitivamente BIEN. Quien ´obra mal´ es quien no ´conoce´, quien no ha emprendido el trabajoso examen de sí mismo hasta descubrir lo que realmente DEBE SABER para SER el hombre que ´debe ser´. Por eso es tan importante que aumentemos nuestros conocimientos.

¿Cómo lo hacía? El método: el arte de conversar


El objetivo de Sócrates no era enseñar a la gente. Daba más bien la impresión de que aprendía de las personas con las que hablaba. De modo que no enseñaba como cualquier maestro, él conversaba.

Al ser la madre de Sócrates una partera, él comparaba su propia actividad con la del “arte de parir”. Así, Sócrates, consideraba su misión ayudar a las personas a “parir” la debida comprensión. Porque el verdadero conocimiento tiene que salir del interior de cada uno.

Haciéndose el ignorante, Sócrates obligaba a la gente con la que se topaba a utilizar su sentido común. Sócrates aparentaba ser más tonto de lo que era y así podía señalar constantemente los puntos débiles de la manera de pensar de los atenienses.

Su método constaba de dos pasos:

La refutación: mediante hábiles preguntas le mostraba al interlocutor que las opiniones que él cree verdaderas y seguras son en realidad débiles o falsas.

El tono: la ironía: a través del cual fingía ignorancia.

Primer estado: la purificación: la perplejidad y la decepción que provoca el concluir que NADA se SABE de lo que se cree conocer, es un reconocimiento de la propia ignorancia: el alma se purifica, y deja lugar libre para la VERDAD.

La Mayéutica: es el momento positivo o constructivo. Consiste en “dar a luz” la verdad que hay en el interior de cada hombre. Es el momento más importante.

El punto de llegada: el concepto: la mayéutica conduce a un estado de verdadera sabiduría: es el CONCEPTO. Más que una OPINIÓN, se trata de un conocimiento VÁLIDO para todos, claramente expresado en una definición.

Sócrates define su actividad y su método

“¿Sabéis que me dedico al mismo arte que mi madre? No se lo digáis a nadie, porque nadie sabe que yo tengo estas mismas habilidades de, estando estéril yo mismo, servir de PARTERA a quien está embarazado... Yo soy nada más que un luchador por la sabiduría, y ya me suele la gente echar en cara que no hago sino preguntar, sin descubrir nada sabio, porque me dicen que no sé nada. Los que conmigo hablan, al pronto parece que no saben nada: pero en la CONVERSACIÓN dan a luz cosas sorprendentes, gracias a un arte mayéutico en la que yo y algún dios tenemos parte”

PLATÓN: Teeteto, 150 b - 151 c.

Por lo tanto no es de extrañar que Sócrates a la larga pudiera resultar molesto e irritante, sobre todo para los que sostenían los poderes de la sociedad.

Dos figuras ejemplares: Cristo y Sócrates


La vida, la obra, la muerte de Sócrates son tan excepcionalmente raros que su figura es “comparable” a la de Cristo, cuyo significado histórico rebasa la importancia que pueda asignársele desde el punto de vista estrictamente religioso.

Tanto Cristo como Sócrates eran considerados personas enigmáticas por sus contemporáneos. Ninguno de los dos escribió su mensaje, lo que significa que dependemos totalmente de la imagen que de ellos dejaron sus discípulos. Lo que está por encima de cualquier duda, es que los dos eran maestros en el arte de conversar, en el caso de Jesús, a través de parábolas. Además, hablaban de una manera que fascinaba e irritaba. Y los dos pensaban que hablaban en nombre de algo mucho mayor que ellos mismos. Tenían una misión entre los hombres. Desafiaron a los poderosos de la sociedad, criticando toda clase de injusticia y abuso de poder. Y finalmente: esta actividad les costaría la vida.

También en lo que se refiere a los juicios contra Jesús y Sócrates, vemos varios puntos comunes. Los dos podrían haber suplicado clemencia y haber salvado, así, la vida. Pero pensaban que tenían una vocación que habrían traicionado si no hubieran ido hasta el final. Precisamente yendo a la muerte con la cabeza erguida, reunirían a miles de partidarios también después de su muerte.

Los dos no fueron iguales, pero los dos tenían un mensaje que no puede ser separado de su coraje personal.




Bibliografía:


Noro, Jorge Eduardo, “Filosofía Historias Problemas Vida”

Ed. Didascalia. 2º Edición. Rosario, Argentina 1996.

Gaarder, Jostein, “El mundo de Sofía”

Ed. Siruela. Madrid, España 1994.

Obiols, Guillermo, “Curso de lógica y Filosofía”

Ed. Kapeluz. Bs. As., Argentina 1985.

Carpio, Adolfo, “Principios de filosofía”

Ed. Glauco. Bs. As., Argentina.

Carpio, Adolfo. Principios de filosofía. Ed. Glaco. Bs. As.

Sistema filosófico cartesiano

Ambiente cultural que le toca vivir a Descartes.

A René Descartes le toca vivir un ambiente alejado de la realidad del terruño, en un mundo aparte, reservado sólo para algunos en su época, en un mundo totalmente intelectual (gracias a sus estudios) y religioso, que era lo único que compartía con el pueblo, ya que la Francia de 1600, era gobernada por los Borbones, profundos católicos, y por su acomodada situación económica.

Además los cambios culturales que se produjeron en Europa influyeron en él: el desarrollo del humanismo, el neoplatonismo, la aparición de una nueva ciencia que se ocupa del estudio de la naturaleza, y la extensión del pirronismo (escepticismo) que, directa o indirectamente influirán en el desarrollo de la filosofía cartesiana.
El humanismo había conseguido imponer una nueva percepción del hombre asociada a la necesidad de recuperar el saber clásico (greco - romano). Sin entrar en una confrontación frontal con la iglesia, y sin desmarcarse de los principales elementos del dogma, había resaltado el papel del hombre y la necesidad de considerarlo el objeto fundamental de la creación.

El renacimiento de saber clásico va acompañado de una gran efervescencia filosófica y científica en Italia sobre todo, pero también en el resto de Europa; el neoplatonismo provocaría en Italia la renovación de la filosofía; pero lo más importante, con respecto a Descartes, sería el desarrollo de la nueva ciencia representada por los filósofos especulativos o experimentales que, partían de una nueva concepción de la naturaleza y modificaban principalmente el panorama intelectual de la Europa del XVII. Especialmente los científicos experimentalistas, quienes concebían la naturaleza como una realidad dinámica de cuerpos en movimiento organizados según una estructura matemática. El desarrollo del escepticismo o pirronismo representado fundamentalmente por Montaige, originará un debate crítico en torno a la capacidad de investigación y de conocimiento de la Escolástica (filosofía religiosa) que terminará en una crítica generalizada a todo saber. La postura de Descartes fue en contra este escepticismo generalizado, y que será la base de la elaboración de su método. Esto debe ser influencia de la formación religiosa que le fue dada en el colegio primario de jesuitas donde asistió. A todo ello hay que sumar el hecho de que la filosofía comienza a hacerse de un modo distinto. Frente a la a supremacía de los teólogos nos encontraremos con filósofos que no son teólogos. La filosofía medieval había sido ejercida fundamentalmente por teólogos y profesores, pero los filósofos modernos no serán principalmente profesores: ni Descartes, ni Galileo, ni Espinosa, ni Leibniz, ni Hume serán profesores ni pertenecerán a las estructuras académicas oficiales. Tampoco el modo de hacer filosofía es el mismo. Nos encontramos con filósofos que realizan obras personales, mediante la actividad individual y no mediante una actividad o una reflexión colectiva, como era el método propio de trabajo de la escolástica. También hay que sumar el progresivo uso de las lenguas domésticas frente a la preferencia del latín a lo largo de toda la edad media como vehículo de expresión cultural y filosófica.

Descartes era hijo de una acaudalada familia de la baja nobleza; tuvo una educación ejemplar, sus primeros estudios los realizó en un colegio de Jesuitas, en donde recibió una educación excelente que abarcaba la Lógica, la Filosofía moral, la Física y la Metafísica, y el Álgebra Moderna, así como una cierta familiaridad con el recientemente descubierto telescopio de Galileo.

Descartes se distinguió por sobre sus compañeros. Desde ese momento se sintió atraído por la matemática y por su método riguroso; para él, sólo esta ciencia le permitía lograr un método seguro. Este es el pilar de la filosofía de Descartes, su confianza ciega en las matemáticas como única luz para descubrir la verdad. Una vez introducido en el conocimiento de los clásicos, se enamoró de la poesía. En La Flèche (el colegio jesuita) adquirió un hábito que perduraría durante toda su vida. Se le eximió de ciertas obligaciones a causa de la mala salud heredada de su madre, con lo que se le permitía quedarse en cama hasta más tarde de lo que era habitual entre sus compañeros. Así encontró la posibilidad de dedicarse más plenamente a su inclinación natural, el pensamiento concentrado y solitario.

Un día - el 10 de noviembre de 1618- se encontró con un grupo de gente arremolinada ante un cartel que se hallaba expuesto en la calle. Estaba escrito en flamenco y Descartes, dirigiéndose a una de las personas del grupo, le pidió que se lo tradujera al latín o al francés. El cartel era un desafío que instaba a los que lo leían a resolver el problema matemático que en él se proponía. La persona a la que Descartes se dirigió para que se lo tradujera era Isaac Beeckman, uno de los matemáticos más eminentes de Francia. Descartes resolvió el problema y presentó su solución a Beeckman, quien reconoció al instante su genio matemático y se propuso reavivar el interés del joven por los problemas matemáticos. Fue precisamente en esta época cuando Descartes dio con la pista del método con el que intentar unificar el conocimiento humano basándose en un conjunto central de premisas.

En marzo de 1619 Descartes informó a Beeckman "acerca de una ciencia, enteramente nueva, que le iba a permitir resolver todos los problemas que se pueden proponer acerca de cualquier clase de cantidades, continuas o discontinuas, cada una de acuerdo con su naturaleza[...], de forma que, en Geometría, casi nada quedaría ya por descubrir". De esta manera Descartes anunciaba el descubrimiento de la Geometría Analítica o, como la describiría Voltaire, "del método que permite asignar ecuaciones algebraicas a las curvas".

Exactamente un año después de su encuentro con Beeckman, se había alistado en el ejército del duque de Baviera y se hallaba en los cuarteles de invierno en un remoto lugar a orillas del Danubio. El día 10 de noviembre, abstraído en sus pensamientos, se encontró completamente solo en la famosa poèle. En el transcurso de aquel día había tomado importantísimas decisiones. En primer lugar, decidió que debía dudar metódicamente de todo lo que sabía acerca de la Física y de los restantes conocimientos organizados, y que debía encontrar ciertos puntos de partida evidentes en sí mismos que le permitiesen reconstruir todas las ciencias. En segundo lugar, decidió que, de la misma forma que una obra de arte o de arquitectura perfecta es siempre el producto de una sola mano maestra, así él debía llevar a cabo, por sí solo, su programa. Fue una clara influencia de la cultura de la época.

Principales conceptos del sistema filosófico.

Frente a todas las soluciones al problema del conocimiento y de la constitución de la "ciencia" que surgiría en la época, como el empirismo, Descartes optará por la solución racionalista. El racionalismo se caracterizará por la afirmación de que la certeza del conocimiento procede de la razón, lo que va asociado a la afirmación de la existencia de ideas innatas. Paralelamente, los modelos matemáticos del conocimiento (en la medida en que las matemáticas no dependan de la experiencia) se ven revalorizados. Las explicaciones del conocimiento basadas en la abstracción serán rechazadas, ya que la abstracción se produce a partir de la captación de las sustancias por medio de la que ya ha sido rechazada como fuente de conocimiento. Por el contrario, el racionalismo afirmará el presentimiento intelectual de ideas y principios evidentes, a partir de las cuales comenzará la deducción del saber, del mismo modo que todo el cuerpo de las matemáticas se deduce a partir de unos primeros principios evidentes e indemostrables (las hipótesis en una demostración o axiomas). La relación de estas ideas con la realidad extramental será afirmada dogmáticamente, lo que planteará no pocos problemas a los racionalistas. Todo ello conduce al racionalismo al ideal de una ciencia universal, aspiración de la que la filosofía cartesiana es un buen exponente

La teoría cartesiana del conocimiento

El “cogito, ergo sum”. Descartes, como vimos en el punto anterior, en el cuartel de invierno, se autoinfirió una duda que toda persona debe tener al postular a una independencia espiritual. Se empezó a cuestionar sobre todo lo que era verdadero y cierto. Muchas de las cosas que en su jventud eran ciertas, luego pasaban a ser erradas. Desde este punto inicial comienza Descartes a desarrollar su filosofía. Él se da cuenta que puede dudar de todo, menos de la existencia de él mismo, porque al dudarlo, ya existe como algo, sin saber exactamente lo que es, pero es. Y si algún ente superior lo estuviera engañando, también puede afirmar que existe, porque ese ser superior lo sabe. El “cogito, ergo sum” es una realidad tan pura, que es verdad sin principio general y sin deducción alguna.

El criterio de la verdad. Desde la primera certeza sale un criterio general de la verdad. La verdad es “clara” y “distinta”. Clara como algo evidente sin deducción lógica primera, y distinta a los demás conocimientos, en donde además, las partes y objetos están claramente diferenciados, como en los números.

Las ideas innatas. Descartes ve que tenemos la facultad de que ciertas representaciones y ciertos principios evidentes no son recogidos por los sentidos, sino que son congénitos o innatos, y que debemos desarrollarlos. Todo conocimiento que no se adquiere por un simple acto intuitivo, se logra por comparación de dos o más contenidos. Pero, sólo se pueden comparar cuando difieren en magnitud. Para comparar exactamente los objetos se deben concebir como magnitudes espaciales. Por ejemplo, no le interesa lo que sea la luz en su esencia completa, ni si realmente consiste sólo en movimiento; lo interesante es que la suposición de es movimiento baste para someter leyes, y así explicar, los fenómenos efectivos de la luz.

La percepción. Descartes demuestra que la percepción sensible no es puramente sensación, sino que está involucrada la razón y el entendimiento. La identidad de la cosa no es percibida por los sentidos ni por la fantasía, sino por el espíritu, por “sola el alma”, por la “visión del alma”, por “el juicio”.

La metafísica de Descartes

El alma: Volviendo un poco atrás a aquella verdad del “cogito, ergo sum”, Descartes saca otra verdad que me dice lo que yo soy. Si me imagino que no tengo cuerpo, ni existe nada a mí alrededor, no puedo dudar de que yo pienso, pues al dudarlo, ya pienso. Por lo tanto yo no soy mi cuerpo, soy algo último, simple, cuya naturaleza o esencia toda es pensar. Por pensar, Descartes entiende todos los procesos de la inteligencia, incluyendo la percepción.

Dios. Descartes revisa todas las representaciones, y entre ellas, encuentra una que no puede ser creada por nosotros, que es la representación de Dios. Presupone todo esto como “claro y distinto”, por tanto verdadero. De aquí deduce: La idea que tengo de Dios es de un ser infinito y perfecto, pero como yo mismo soy finito, tal representación no puede provenir de mí. Sólo puede prevenir de un ser que contenga toda esa perfección que yo me represento en ella, es decir, Dios tiene que existir.

Sustancia y modo. Las sustancias son definidas como un objeto que no necesita de ningún otra cosa para su existencia. Descartes admite, en rigor, que solo Dios es sustancia, pero en sentido más amplio llama sustancia a todo lo que necesita de cooperación divina para su existencia. La sustancia es conocida por sus propiedades. La propiedad fundamental que expresa la “esencia” del objeto y que puede concebirse por sí sola se llama atributo. El atributo del espíritu es pensar y del cuerpo es la extensión. Así, el alma nunca está sin pensar, y sin la extensión no se puede imaginar un cuerpo. Las demás propiedades de un cuerpo Descartes las llama “modos” o “accidentes”. Son lo variable en una sustancia permanente y las modificaciones especiales del atributo. Por ejemplo el sentir, el imaginar, el anhelar son “modos del pensamiento”. En cambio la figura, la posición son modos de la extensión.

Etica. Esto lo podemos encontrar en una serie de cartas en donde se encuentran pensamientos morales. Él estima el dominio de los afectos por la voluntad. Si bien es verdad que no puede aniquilarlos por cuenta propia, necesita no dejarse arrastrar por estos a la acción. Las leyes morales han de descansar solamente sobre el libre arbitrio de Dios. Es bueno aquello que él manda.

Consecuencias culturales de su reflexión en la historia del pensamiento

Descartes influyó, a pesar de su personalidad poco extrovertida, en sus contemporáneos y en muchos filósofos posteriores, por su estilo claro y por el contenido filosófico de sus obras. Es verdad que él no pudo romper con la tradición escolástica del siglo XVI-XVII, pero cautivo a muchas mentes más liberales, los que se adhirieron a su obra y también la continuaron. A causa de su larga permanencia en Holanda, ya que ahí gozaba de cierta libertad de ideas, se desarrollo su filosofía cartesiana mucho más fuerte en los países bajos - Alemania y Holanda- que en su propia Francia. Gracias a esto, la manera “racionalista” se adueña el continente, el método matemático de filosofar, no así fue el caso de Inglaterra en donde predominó el “empirismo”.

Uno de los personajes que aportó cambios a las teorías de Descartes fue Arnold Geulincx (1625-1669), quien abandonó la hipótesis de Descartes que citaba la influencia recíproca entre cuerpo y alma, y formuló, el ocasionismo. No son el cuerpo y el alma los que obran uno sobre el otro, sino que Dios es quien, “con ocasión” de movimientos en los órganos sensoriales, produce las sensaciones, y con ocasión de los actos voluntarios, produce los movimientos musculares.

Pero en la obra de Descartes, la filosofía moderna, la matemática y la física, son tres aspectos esenciales que coordinan. Para él, la matemática es el paradigma general del pensamiento y la física deriva de su propia metafísica, en la cual encuentra sus principios supremos.

Una de sus grandes obras fue La Geometría, que constituyó el primer tratado impreso que contiene los fundamentos de la geometría analítica. Este valioso texto influyó en mentes tan notables como en la del padre de la Mecánica Clásica, Isaac Newton, quien la leyó en 1663.

En esta obra, Descartes unificó la geometría y el álgebra en una teoría común de ecuaciones y sus curvas correspondientes.

Su primer aporte fue el representar un segmento por una letra, reduciendo así las construcciones geométricas de las demostraciones a operaciones algebraicas. Esto representa un gran avance con respecto al pensamiento griego, la cual permitía multiplicar cuatro o más segmentos o elevar un segmento a potencias mayores que 3. Así muestra el poder del nuevo método, pues representa curvas mediante ecuaciones y resuelve problemas geométricos al utilizarlas. Para los griegos, al multiplicar dos segmentos resultaba un área, y al multiplicar 3, un volumen, sin que existiera nada más después que éste.

Descartes también establece la costumbre de emplear las primeras letras del alfabeto para escribir valores conocidos, y las últimas para las incógnitas. Además crea la notación de exponentes (ab) mejorando mucho la anterior.

Se dice que Descartes se iluminó y se le ocurrió la idea de la geometría analítica cuando observaba una mosca caminando sobre el techo de la habitación (ocioso... griego!!!) cerca de una esquina, imaginó que su trayectoria podría ser descrita si se conocieran las relaciones que conectan la posición final e inicial de la mosca, usando la esquina como sistema de referencia.

Uno de los grandes seguidores de Descartes fue Spinoza, que fue influenciado fuertemente por él. Para Spinoza, la matemática era el ideal de la ciencia humana. Por eso en su obra aplica el “sistema geométrico” en donde parte por definiciones y axiomas, y sobre estas bases desarrolla las proposiciones con sus pruebas y añade los corolarios y escolios. Esta última, es la parte más importante de la obra, una especie de conclusiones del tema.

El desarrollo de este espacio considerado como una serie de infinitos puntos cambió radicalmente la manera de concebir la naturaleza, ya que ahora todos los movimientos físicos, trayectorias y desplazamientos, fuerzas, volúmenes, contornos, formas y figuras podían ser representadas por una serie de ecuaciones matemáticas, aportando a la física, una herramienta poderosísima para su desarrollo. Además de las aplicaciones en diferentes situaciones, como es en una división de un mapa, el desarrollo de la geografía, en la arquitectura, en la pintura, etc.

Escépticos

Blas Pascal era el tipo de personas que tienen un empuje y una capacidad para pensar por cuenta propia, pero que descontento con el conocimiento que podía arrojar el entendimiento humano, se arroja a los brazos de la mística o de la religión. Para Pascal, el verdadero método del conocimiento es que no debe aceptarse ningún concepto no definido de antemano, ni aprobarse ningún principio que no se deduzca de las definiciones. Él ve que los primeros principios de la matemática y de las ciencias exactas no admiten reducción a términos más sencillos, pero está convencido de que por eso no se fragmenta la interna consistencia de la matemática.

Otro filósofo escéptico fue Pierre Bayle, que hizo muchos esfuerzos para conciliar la ciencia y la Fe, siendo sometidos por él a una muy fuerte crítica y a demostraciones inútiles. Los Dogmas como el de la trinidad, en de la presencia de Cristo en el sacramento del altar, el pecado original, etc., no son comprensibles para la razón, ni tampoco son “ultrarracionales” sino sencillamente antirracionales. El problema de la teodicea (teología fundamentada en la razón) es indisoluble. Según Bayle de aquí no se deduce que estos dogmas sean falsos, sino que la razón es nula y que es necesaria una “revelación”.



Reflexión personal en torno a las problemáticas presentadas.

Creo que la genialidad de Descartes estuvo en tratar romper con la escolástica y con la filosofía antigua. Es muy interesante darse cuenta que gracias a un modelo matemático muchas cosas pueden ser descritas, pero no todas. Ese fue el error de Descartes al crear este racionalismo y tratar de comparar las matemáticas ideales con la realidad. No todo se puede explicar con este método, y eso ocurre por que las matemáticas es una gran herramienta pero no lo explica todo, por lo tanto este racionalismo no podía explicar todo, y eso fue lo que le ocurrió, pero la idea central de su filosofía es muy interesante. Buscar y tener una especie de piedra filosofal que me permita resolver todos mis problemas, además del valor de la originalidad, al decirse a sí mismo que tenia que borrar todo lo hasta ahora conocido y empezar de nuevo con un nuevo método mejorado.

El amor a las matemáticas hace que derrepente uno piense que tiene una gran herramienta capaz de hacerlo todo, pero en realidad no es tan así. Yo podría tratar de explicarlo todo atómicamente, pero el alma, los sentimientos y el concepto de Dios se me escapan de ello.

El racionalismo puro fue un intento desesperado de tratar de explicar todo con el poder de la mente, de que todo tenia explicación lógica y que se tenia que buscar, pero en realidad ahora conocemos el concepto de “trascendente”, que nos obliga a plantearnos de otra forma el conflicto.

Pero lo que más rescato es la valoración la mente humana como un poder solucionar todo a traves de ella. No es que los sentimientos no estén dentro del marco de mi mente, pero creo que es mucho más importante la razón, ya que nos ayuda en muchas situaciones problemáticas de nuestra vida, y no recurre a libros conocedores de la “verdad absoluta” que encuentro totalmente erróneo, ya que esos tipos de libros pueden estar perfectamente equivocados y no debemos tragarnos las ideas sin antes haberlas procesado y entendido, para después usarlas.









Bibliografía

Messer, Augusto La filosofía moderna. Del renacimiento a Kant. Editorial Espasa-Calpe, Argentina

Hemeroteca Virtual ANUIES http://www.hemerodigital.unam.mx/ANUIES

Filosofía Cartesiana http://www.cibernous.com

Filosofía Cartesiana en Galego http://www.ctv.es

Historia de la filosofía http://www.webdianoia.com

Sir Charles Barry

Sir Charles Barry

(1759-1860)

Barry era uno de los arquitectos británicos majestuosos del siglo XIX. Su trabajo se puede considerar como una síntesis de los estilos del historicismo, como él diseñó edificios en el gótico, griego del renacimiento. Perteneció a una firma de topógrafos y de arquitectos hasta 1817, cuando precisó en un viaje de tres años por Francia, Grecia, Italia, Egipto, Turquía, y Palestina para estudiar
sus estilos. En 1820 él colocó en Londres donde uno de sus primeros trabajos fue la iglesia de Saint Peter en Brighton.

En 1832 terminó el club en la alameda de Pall, que constituyó el primer trabajo en el estilo de un palacio italiano del renacimiento construido en Londres. También lo contrataron en mansiones privadas numerosas a Londres, como la casa de Bridgewater, que fue terminada en el 1850s. En Birmingham conocida como uno de sus mejores trabajos. Diseñó a la institución real de los artes finos (1824-35) y el pasillo de ciudad (terminado en el 1860s temprano).

En 1835, se celebró un concurso arquitectónico para las casas nuevas del edificio del parlamento, también llamadas palacio de Westminster, ya que debía ser sustituido debido al incendio de 1834. Barry ganó la competencia en 1836, y el proyecto lo ocupó el resto de su vida. Con la ayuda de Augustus Welby Northmore Pugin, Barry diseñó una composición adornada en el estilo gótico del renacimiento y ofrecer dos torres colocadas asimétricamente . El complejo de las Casas del Parlamento (1837-60) es obra maestra de Barry que es el edificio mas grande de Europa. Fue elegido asociado de la academia real de artes en 1840 y como Académico Real en el año siguiente y recibió muchos honores no nativos. En su muerte, fue enterrado en la abadía de Westminster.

Su hijo, Edward Middleton Barry (1830-80), también arquitecto conocido, terminó el trabajo sobre las Casas del Parlamento.

casas del parlamento



Fecha: 1836 a 1838

Tipo de Edificio: asiento del gobierno, centro de gobierno

Sistema de la Construcción: corte de albañilería de piedra de cojinete

Estilo: Renacimiento Gótico Inglés

La actual estructura, del diseño de Neo-Gótica, fue construida (1840-60) por sir Charles Barry para sustituir una agregación de los edificios antiguos destruidos casi totalmente por el gran incendio en 1834.

Sir Charles Barry y A. W. Pugin (asistente auxiliar del arquitecto) utilizaron un estilo Victoriano-Gótico en el pasillo del Palacio Westminster que conduce a la Cámara de los Comunes.

Dos millas de pasillos conectan las 1100 habitaciones. Hacia el final del mismo, se encuentra a 940 pies de altura el edificio largo distinguido como la famosa torre del reloj, conocido cariñosamente como " Ben grande", cuida decoración cuenta con ensamblajes antiguos en representación de los guardas de la democracia británica. Una luz en la cubierta de la torre del reloj conocida como la luz de Ayrton, se enciende siempre que en la Cámara de los Comunes o en la Cámara de los lores alguien está sentando en la noche.

En el pasado, el Pasillo de Westminster se utilizó como un pasillo para los banquetes y cortes de ley. Para su azotea, se utilizaron vigas incrustadas.



Palacio de Westminster, o casas del
parlamento

El Palacio de Westminster, o casas del parlamento es el edificio más grande de Europa

Simón Bolivar y la Independencia de América Latina

CRONOLOGÍA DE LA VIDA DEL LIBERTADOR

El 24 de julio, nace en Caracas libertador de América.

El 30 de julio, es bautizado con el nombre de Simón Antonio de la Santísima Trinidad.

El 19 de enero muere su padre don Juan Vicente Bolívar y Ponte.

1792 El 6 de julio muere su madre doña Concepción Palacios y Blanco.

A principios de enero ingresa como cadete en el Batallón de Milicias de los

Valles de Aragua

El 4 de julio ingresa al ejercito como Sub-teniente de Infantería, nombrado

por el Rey de España Carlos IV.

1799 El 17 de enero parte para Europa (España) en viaje de estudios, pasando por México, Veracruz, Puebla, La Habana…

A mediados de mayo contrae matrimonio, en Madrid, con María Teresa Rodríguez del Toro y Alayza.

Regresa a Caracas y se establece en la hacienda de San Mateo.

El 22 de enero muere su esposa. A finales de este mismo regresa a Europa.

El 18 de mayo asiste en París a la coronación de Napoleón Bonaparte.

En la primavera de este año parte para Italia con su maestro Don Simón Rodríguez y jura en Roma, en el Monte Sacro, no dar descanso a su brazo ni reposo a su espíritu hasta liberar a su patria.

1810 El 19 de abril se da el primer paso de la independencia de Venezuela, creándose una Junta de Gobierno representante de Fernando VII. El 10 de julio parte para Londres en misión diplomática.

El 4 de julio pronuncia un acalorado discurso ante la Sociedad Patriótica, en el que manifiesta abiertamente su ansiedad y angustia por influir en la mente del congreso, para que tome la decisión de libertad absoluta.

Una vez proclamada la independencia, Bolívar se incorporo al ejercito y con el grado de Coronel contribuye, bajo las ordenes de Miranda, al sostenimiento de Valencia.

Comienza su extraordinaria campaña militar en la cual alterna victorias y reveses hasta 1818. En mayo emprende la liberación de Venezuela con una campaña admirable desde la frontera del Táchira hasta Caracas, donde entera triunfalmente el 6 de agosto. El 15 de junio, en Trujillo, dicta su discutido decreto de Guerra a Muerte. El 14 de octubre, la municipalidad de Caracas le confiere el título del libertador.

1815 El 6 de septiembre dirige su famosa Carta de Jamaica, en la que con una gran sensibilidad, comprensión y visión profética analiza el pasado, presente y el porvenir del continente.

El 15 de febrero instala el Congreso de Angostura, donde pronuncia una de los discursos más importantes de su carrera política. El 7 de Agosto triunfa sobre los realistas en Boyacá, liberando así a Nueva Granada. El 17 de diciembre el Congreso decreta la Creación de la Gran Colombia y Bolívar es nombrado Presidente.

El 27 de noviembre, en la población trujillana de Santa Ana, se entrevista con el líder realista Pablo Morillo para firmar el Armisticio y el tratado de regularización de la guerra.

El 24 de junio resulta vencedor en las sabanas de Carabobo, libertando así a Venezuela.

El 7 de abril derrota a los realistas en Bomboná, libertando sí la provincia de Pasto (Colombia). El 24 de mayo, Sucre triunfa en Pichincha devolviendo la libertad al Ecuador. El 16 de junio conoce, en Quito, al gran amor de los últimos años de su vida: Manuelita Sáenz.

1824 El 6 de agosto alcanza la victoria de Junín que inicia la libertad de Perú. Y el 9 de diciembre, bajo instrucciones de Bolívar, Sucre triunfa en Ayacucho (Perú) poniendo así sello definitivo a la libertad americana.

El 10 de julio, motivado por el libertador se reúne el Congreso de Chuquisaca que declaró la creación de Bolivia.

El 22 de junio se instala el congreso de Panamá, convocado por el Libertador Simón Bolívar.

1828 Se reúne en Ocaña (Colombia) una convención que se disuelve sin que los diversos partidos logren ponerse de acuerdo. El 25 de septiembre, escapa en Bogotá a un atentado contra su vida.

1830 El 20 de enero presenta su renuncia ante el Congreso, en Bogotá, sin que le sea aceptada. El 1º de marzo, sintiéndose ya enfermo, se separa del mando. El 24 de junio llega a Cartagena. Enfermo, abandonado por todos intenta salir para Europa pero su avanzada enfermedad y sus escasos recursos económicos se lo impiden. El 1º de diciembre llega a Santa Marta, y se hospeda en la Quinta de San Pedro Alejandrino. El 10 de diciembre hace su testamento, recibe los auxilios espirituales y dicta su última proclama. El 17 de diciembre, a la 1 del mediodía Bolívar quedo en silencio para siempre.

Simón Bolívar

República de Venezuela

U.E Niño Jesús de Escuque



Alumno:


Docente:


Asignatura:

Cátedra Bolivariana.


Introducción


Este trabajo esta dedicado a un hombre entre hombres, aun señor de señores, este trabajo esta dedicado a la memoria, visión y vida de Simón Bolívar.


Simón Bolívar era un patriota muy dedicado quien soñó con una Latinoamérica unida. Fué honrado con el título de "Libertador" por su participación en las guerras de la independencia.


Aunque su visión quedó sin florecer, su sacrificio personal contribuyó al nacimiento de muchas de las orgullosas repúblicas latinoamericanas que existen hoy.



Simón Bolívar




El hombre que hoy, con toda justicia, es conocido

en el mundo entero como el Libertador, nació en

Caracas el 24 de julio de 1783. Su ciudad natal,

capital entonces de la Capitanía General de

Venezuela, provincia del Imperio Español,

sería en 1810 la matriz del movimiento independentista

hispanoamericano. como cualquier niño rico de la época,

vino al mundo entre sedas, cojines de terciopelo carmesí con guarnición de oro; entre pañales de Holanda. Era hijo del Coronel Juan Vicente Bolívar y Ponte (La Victoria, Aragua, 1726) y de Doña María de la Concepción Palacios y Blanco (Caracas, 1759) criollos ambos, fue bautizado el 30 de julio en la Catedral con los nombres de Simón José

Antonio de la Santísima Trinidad. Pero la

historia lo llama Simón Bolívar, el Libertador.

Su ejemplo, su acción, su pensamiento

- su legado, en suma - están más vigentes

que nunca. Pues él actuó, sintió, reflexionó y escribió para su época, y también para la posteridad.

Los Bolívar-Palacios, familias arraigadas desde hacía varias generaciones al suelo americano, pertenecían a la encumbrada y poderosa clase social de los "mantuanos", que dentro de la Provincia tenían la primacía en todo, excepto el pleno poder político. Simón vino al mundo "en cuna de oro" y, además, al poco tiempo un pariente suyo el padre Juan Félix Jérez-Aristiguieta y Bolívar instituyó en su favor un rico patrimonio, llamado "Vínculo de la Concepción

Simón, cuya madre no podía amamantarlo, tuvo por nodriza a una vitalmente robusta y san esclava de la familia, la negra Hipólita. Esta no sólo calmó con su seno el apetito del niño (sustituyendo a una amiga de doña Concepción, la dama cubana Inés Mancebo de Miyares, que lo alimentó unos días) sino que se ocupó luego de él, ya más crecido; sobre todo después de la muerte del coronel Bolívar, ocurrida cuando Simón tenía apenas dos años y medio. Junto con su veneración por doña Concepción, su "buena madre", y el cariño a doña Inés, Bolívar guardó siempre en su pecho un sentimiento de afecto, gratitud y respeto hacia la esclava que, en su tierna infancia, le sirvió de guía y cumplió para con él las funciones de un padre, después de haber sido su nodriza.

Otra esclava importante en la vida de Bolívar, fue la negra Matea que se encargaba de realizar los quehaceres de la casa de la familia Bolívar y Palacios.

Alrededor de 1790 la señora Bolívar, con sus hijos María Antonia, Juana, Juan Vicente, Simón, con otros parientes y amistades, iba de paseo a sus haciendas, especialmente a la de San Mateo, en los valles de Aragua. La serena belleza del paisaje tropical despertaría entonces en Simón el amor a la naturaleza que nunca dejó de sentir y que expresó más tarde, ya adulto, en sus decretos conservasionistas.


El encanto se quebró el 6 de julio de 1792, al morir su madre, probablemente de tisis, en Caracas. Los Bolívar-Palacios quedaron huérfanos. Las dos hijas, aunque muy jóvenes, no tardaron en casarse. El abuelo materno, don Feliciano, fue tutor de Simón, quien contaba 9 años. Aquel mismo muchacho que sintió en su alma el frío y el vacío de la orfandad -aunque no el abandono ni las privaciones- fue el mismo que treinta años después dictaría un decreto para proteger a la infancia desvalida: "... un gran parte de los males de que adolece la sociedad, proviene del abandono en que se crían muchos individuos por haber perdido en su infancia el apoyo de sus padres", escribía en Chuquisaca en 1825.


El niño Simón que había aprendido a leer, escribir y contar con varios preceptores, asistió a la Escuela Pública, regentada por el educador venezolano Simón Rodríguez, hombre de originales y progresistas ideas pedagógicas y sociales, quien ejercería luego una profunda influencia sobre Bolívar. Entre tanto, murió el abuelo, y la tutoría recayó en Carlos Palacios, tío de Simón, con quien éste no se entendía muy bien. Don Carlos, soltero, pasaba mucho tiempo en sus haciendas, y Simón salía a pasear, a pie y a caballo, por Caracas y sus alrededores, en compañía de muchachos que no eran "de su clase".

Al cumplir 12 años, el niño, en ausencia del tutor, se fugó de su casa y fue a buscar calor de hogar en la de su hermana María Antonia y su esposo. Esto suscitó un pleito, que terminó cuando Bolívar, a pesar de su resistencia, fue conducido, en calidad de interno, a la casa de su maestro Simón Rodríguez.


La recia personalidad de aquel muchacho, que más tarde habría de convertirse en el Libertador y ser conocido por su firmeza y constancia, se puso ya de manifiesto en aquel momento. Cuando quisieron llevarle a la fuerza a otra casa, él se resistío, diciendo que de sus bienes podrían disponer, pero no de su persona, pues en ésta sólo mandaba él. Otra vez exclamó que si los esclavos tenían derecho a cambiar de amo por lo menos a él debía permitírsele vivir en la casa que mejor le acomodase. Sin embargo, tuvo que ceder.



En estas circunstancias, Rodríguez logró ganarse la confianza y se convirtío desde entonces en "El Maestro" de Bolívar. Entre ellos, durante esos pocos meses de 1795, se anudaron estrechos lazos de simpatía, que no cesarían sino con la muerte.

LA siembra afectiva en el espíritu del joven pupilo la hizo en caracas Rodríguez, no con teorías a la Rousseau, sino con tacto, comprensión, sensibilidad y firmeza. Le impartiría también conocimientos; pero más que éstos, lo importante fue cómo le abrió los ojos, la mente y el corazón a las perspectivas de una vida consagrada a un ideal. Por esto le escribía Bolívar a su antiguo maestro en 1824: "Usted formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso..."

Otros maestros de Bolívar fueron Andrés Bello

( letras y geografía), José Antonio Negrete (Religión e Historia), Guillermo Pelgrón (nociones de Latín), Fernando Vides (escritura y aritmética) y Francisco de Andújar (algebra, geometría, física y topografía)

A los 14 años ingresó al Batallón de Milicias de Blancos Voluntarios de los Valles de Aragua. Un año más tarde se graduaba de subteniente, con la calificación de sobresaliente en aplicación.

En 1799 viajó por primera vez a España, visitando de paso Veracruz y Ciudad de México y haciendo una corta escala en la Habana. En Madrid, bajo la dirección de sus tíos Esteban y Pedro Palacios y del sabio Marqués de Ustáriz, su mentor intelectual, Simón perfeccionó sus conocimientos literarios y científicos (el francés, la historia, las matemáticas, etc.) y su educación de hombre de mundo con la esgrima y el baile. La frecuentación de tertulias y salones en la corte pulió su espíritu, enriqueció su idioma y le dio mayor aplomo.

Conoció a la Marquesa María Teresa Rodríguez del Toro y Alaiza, joven española con antepasados venezolanos, de la cual se enamoró. "Amable hechizo del alma mía", le decía en sus cartas. Pensaba en construir un hogar, tener descendencia y volver a Venezuela para atender al fomento de sus propiedades. Pero hubo un compás de espera: en la primavera de 1801, viajó a Bilbao, donde permaneció casi todo el resto del año. Hizo luego un breve recorrido por Francia que le condujo a París y Amiens. Le encantó ese país, su cultura y su gente. En mayo de 1802, estaba de nuevo en Madrid, donde contrajo matrimonio, el día 26, con María Teresa. Los jóvenes esposos viajaron a Venezuela, donde llegaron en julio; pero poco duró la felicidad de Simón. María Teresa murió en enero de 1803.


En una carta dirigida desde Caracas a un amigo suyo que vivía en Francia, Bolívar expresaba sus sentimientos ante la muerte de la esposa: "Yo la he perdido; y con ella la vida de dulzura de que gozaba mi tierno pecho conmovido del Dios de Amor... el dolor un solo instante no me deja consuelo". Era una emoción profunda y sincera, expresada en el lenguaje del romanticismo que entonces empezaba a tener boga en la vida real, antes de penetrar la literatura. El joven viudo regresó a Europa a fines de ese mismo año, pasó por Cádiz y Madrid, y se estableció en París desde la primavera de 1804.


Allí Bolívar llevó una intensa vida social, y disfrutó los placeres que brindaba la gran ciudad. Tuvo amores con una dama francesa que se decía su prima, Fanny Du Villars, cuyo salón frecuentaba, y al cual acudían políticos, militares, diplomáticos, científicos, negociantes y hermosas mujeres. Pero también leyó mucho, asistió a conferencias, y observó con sagaz mirada los acontecimientos políticos y militares que estaban cambiando al mundo. Era la época, en 1804, en que Napoleón se convertía en emperador. Este hecho impresionó mucho a Bolívar, quien admiraba el genio militar de Bonaparte, pero criticaba su ascenso al trono imperial. En sus conversaciones con los sabios Humbolt y Bonpland - sobre todo con el segundo, más receptivo - ya Bolívar tocaba el tema de la independencia suramericana.

Se encontró en Francia con su maestro Simón Rodríguez, un excelente compañero para la aventura intelectual, para la lectura y la discusión. Una misma pasión de saber y libertad les poseía. Juntos viajaron a Italia en 1805. Hicieron parte del recorrido a pie, al cruzar los Alpes. En Roma, un día de agosto de 1805, subieron a la cima del Monte Sacro, donde Bolívar, en tono solemne, juró no dar descanso a su alma ni reposo a su brazo hasta lograr que Hispanoamérica fuese libre del dominio español. Fue un hermoso gesto romántico, pero no sólo un gesto, pues Bolívar cumplió luego su juramento. Por eso es el Libertador: porque prometió... y cumplió su promesa.


Tras una visita a Nápoles, Bolívar regresa a París donde a comienzos de 1806 se afilia por breve tiempo a la masonería. A fines de ese mismo año se embarca en Hamburgo en un buque neutral que toca Charleston en enero de 1807; recorre una parte de los Estados Unidos, y regresa a Venezuela a mediados del mismo año. Durante su permanencia en la República del Norte - según lo declaró más tarde - vio por primera vez en su vida el ejercicio de la "libertad racional".


Desde mediados de 1807 hasta comienzos de 1810, permaneció en Caracas y en sus haciendas, atendiendo al fomento de las propiedades que había heredado de sus padres. Durante ese tiempo sostuvo un pleito - que casi llegó a un enfrentamiento personal - con un hacendado vecino, Antonio Nicolás Briceño. Fué también nombrado teniente de justicia mayor en Yare. Pero no olvidaba el Juramento de Roma. En las reuniones que él y su hermano Juan Vicente celebraron con sus amigos en la quinta el recreo que poseían en Caracas a orillas del río Guaire, se hablaba de literatura, pero también se hacían planes para la independencia de Venezuela.


El momento llegó cuando el 19 de abril de 1810 se inició en Caracas la revolución de la independencia. Bolívar ascendido a coronel, fue comisionado por la Junta de Caracas, junto con Luis López Méndez y Andrés Bello, para viajar a Londres, y exponer ante el gobierno británico los deseos de Venezuela, que eran los de mantenerse por lo menos en autonomía respecto al gobierno que en España había tomado el mando luego de haber sido apresado el rey Fernando VII por Napoleón. Bolívar, en su fuero interno, iba más lejos, pues aspiraba a la independencia total. De todos modos, los gobernantes ingleses guardaron una prudente reserva. En Londres, donde permaneció dos meses, Bolívar - que contó con el entusiasta y franco apoyo de Miranda - pudo apreciar el funcionamiento práctico de las instituciones en el equilibrado sistema político británico.


A fines de aquel mismo año, Bolívar estaba de regreso. Poco después, llegó Miranda a su patria. Como miembro prominente de la Sociedad Patriótica, Club Revolucionario, Bolívar fue uno de los más decididos partidarios de que el Congreso declarase la independencia. Después del 5 de julio de 1811, combatió bajo las órdenes del general Miranda para someter a los realistas que se habían alzado en Valencia. El 23 de julio de 1811 recibió Bolívar su "bautismo de fuego", es decir, peleó por primera vez.

El 26 de marzo de 1812, cuando un terremoto causa grandes daños materiales y muchísimas pérdidas de vidas en Caracas y en otras poblaciones, Bolívar, en la plaza de San Jacinto, sobre un montón de ruinas, lanza su conocida exclamación: "Si se opone la naturaleza a nuestros designios lucharemos contra ella y la haremos que nos obedezca". Es la actitud de un hombre que no se rinde, que no desmaya nunca, cualesquiera que sean las dificultades que encuentra en su camino; es, también, un intento para contrarestar el desaliento y el terror que se han apoderado de muchos republicanos ante tan tremenda catástrofe.


Para Bolívar, la voluntad, siempre tensa, debería vencer cualquier obstáculo para afianzar la independencia. Otros se les presentaron meses más tarde, debido no a la naturaleza, sino a los hombres. Siendo comandante de la plaza de Puerto Cabello, no pudo impedir, a pesar de sus esfuerzos, que cayese en manos de los realistas debido a una traición. Bolívar vio allí como sus propios soldados se pasaban a los españoles y tuvo que huir con un puño de oficiales fieles. Fue un golpe durísimo para él. Semanas después, el general Miranda tuvo que capitular ante el jefe realista Monteverde, y la primera República de Venezuela se extinguió. En la Guaira, un grupo de oficiales jóvenes, entre los cuales figuraba Bolívar, deseosos de continuar luchando, arrestaron al infortunado Precursor Miranda; pero todo resultó inútil.


Bolívar logró obtener un pasaporte gracias a la generosa intervención de su amigo Iturbe, y pudo marchar al exilio, a Curazao. De allí pasó a Cartagena de Indias, donde el 15 de diciembre de 1812 publicó un manifiesto en el cual expuso ya las ideas principales que guiarían su acción en los años próximos: la unidad de mando para luchar hasta conseguir la victoria, y la unión de todos los países hispanoamericanos para lograr y consolidar la independencia y la libertad.


Esos principios son claros y sencillos. Bolívar se da cuenta de que el fracaso de 1812 tuvo sus raíces en la desunión. hay que concentrar los esfuerzos de todos los americanos para ganar la guerra, a fin de poder organizar después las nuevas naciones. Es necesario convencer a los criollos de la justicia de su causa y atraerlos para que luchen en favor de la independencia. Finalmente, ésta no podrá sostenerse en uno solo de los países de América: para que sea viable, es indispensable la unión de todos los americanos a fin de conquistar la libertad, consolidarla y defenderla contra cualquiera otra potencia imperialista que intente apoderarse de las antiguas colonias españolas de América aprovechándose de la crisis.


Poco después, transforma sus palabras en hechos. A la cabeza de un pequeño ejército limpia de enemigos los márgenes del río Magdalena, toma en febrero de 1813 la Villa de Cúcuta e inicia en mayo la liberación de Venezuela.



La serie de combates y de hábiles maniobras que en tres meses le condujeron vencedor desde la frontera del Táchira hasta Caracas, donde entró el 6 de agosto, merecen en verdad el nombre de Campaña Admirable. A su paso por Trujillo, el 15 de junio, había dictado el Decreto de Guerra a Muerte, con el objeto de afirmar el sentimiento nacional de los venezolanos y lograr una mayor cohesión.


Poco antes, en la ciudad de Mérida, los pueblos le habían aclamado Libertador, título que le confieren solemnemente, en octubre de 1813, la Municipalidad y el pueblo de Caracas, y con el cual ha pasado a la Historia.


El período que va de agosto de 1813 a julio de 1814 (La Segunda República) es en verdad el Año Terrible de la Historia de Venezuela. La Guerra a Muerte hace furor, y los combates y batallas indecisos, afortunados o perdidos se suceden unos a otros con gran rapidez. Girardot y Ricaurte se sacrifican heroicamente. Urdaneta, impávido, defiende Valencia. Ribas triunfa en la Victoria. Mariño (que había liberado antes el Oriente del país), acude en auxilio de Bolívar y logra la victoria de Bocachica. Bolívar se defiende tenazmente en el campo atrincherado de San Mateo, y está en todas partes. Entre batalla y batalla, solicita el apoyo de los próceres civiles para restaurar las instituciones, expide proclamas y decretos, redacta artículos para la Gaceta de Caracas.


Pero finalmente los realistas mandados, por el audaz e infatigable Boves, derrotan en la Puerta, en junio de 1814, a Bolívar y Mariño. La Segunda República está herida de muerte. Los patriotas tienen que abandonar Caracas. Una gran emigración, pueblo y ejército unidos, se dirige hacia Barcelona y Cumaná. Los republicanos sufren una derrota en Aragua de Barcelona.


En Carúpano, Bolívar y Mariño ven desconocida su autoridad por sus propios compañeros de armas. Después de lanzar un manifiesto en el cual se reconoce los reveses sufridos, analiza las causas y reitera su confianza en la victoria final, el Libertador se traslada a la Nueva Granada, donde halla por segunda vez fraterno asilo. Allí interviene, con varia suerte, en las luchas políticas internas, buscando siempre el fortalecimiento de la unidad. En mayo de 1815, para evitar una enconada guerra civil, abandona el mando y marcha a la colonia británica de Jamaica. Entre tanto, una poderosa escuadra y un aguerrido ejército español, al mando del General Pablo Morillo, llegan a Venezuela. La causa de la Independencia parece perdida.


En Jamaica permanecerá Bolívar hasta diciembre de 1815. Allí escribe su célebre Carta de Jamaica, donde el análisis del pasado y presente de Hispanoamérica le permite considerar el porvenir con esperanza. El estudio y la reflexión avalan y sustentan su visión profética. Prevé ya, desde entonces, la reunión del Congreso de Panamá y esboza su proyecto de crear la Gran República de Colombia.


Después de haberse librado milagrosamente en Kingston de un intento de asesinato por un criado suyo sobornado, el Libertador se dirige a la República de Haití, donde obtiene generoso apoyo del Presidente Alejandro Petión. Gracias a él, sale de aquella isla la expedición de Los Cayos, que toca en Margarita, y luego en Carúpano y Ocumare de la Costa. En esos lugares proclama la emancipación de los esclavos, pues está convencido de que un país que combate por la libertad no puede albergar en su seno el cáncer social de la esclavitud. Sin embargo, las circunstancias económico-sociales hacen inútiles estos y otros esfuerzos suyos en tal sentido.


Separado en Ocumare del grueso de sus fuerzas, Bolívar está a punto de caer prisionero, y decide suicidarse antes de sufrir tal ignominia; por fortuna, el mulato Bideau lo salva y lo conduce a bordo de un buque. Regresa a Haití, donde obtiene nuevamente la ayuda del Presidente Petión y logra a fines de 1816 volver a Margarita y pasar de allí a Barcelona, en enero de 1817.



Su objetivo es ahora la liberación de Guayana, a fin de convertirla en la base de las próximas ofensivas republicanas y en el punto de contacto con el exterior a través del río Orinoco. Cuenta allí con el ejército que rige entonces el general Manuel Piar, que ya ha iniciado la conquista. En junio, la capital, Angostura (hoy ciudad Bolívar), cae en poder de los patriotas. Allí se organiza el gobierno con Bolívar como Jefe Supremo. A la vez que combate contra los españoles, Bolívar ha de enfrentarse a la anarquía; en octubre de 1817 se produce el fusilamiento del general Piar, condenado a muerte por un Consejo de Guerra. Por esos días, el Libertador decreta la repartición de Bienes Nacionales entre los miembros de las Fuerzas Armadas: es una medida justa que contribuye a la consolidación institucional. En 1818, la campaña del centro, feliz al principio, casi logra la libertad a Caracas pero termina sin alcanzar sus objetivos.


Los valientes llaneros que antes habían luchado, muchos de ellos, a favor de España bajo las órdenes de Boves, pelean ya por la República conducidos por el general José Antonio Paéz, quién se ha unido al Libertador. Llegan también numerosos voluntarios europeos. En medio de la guerra, Bolívar se preocupa por organizar el Estado de Derecho, y convoca a un Congreso, que reune en Angostura el 15 de febrero de 1819.


El Libertador pronuncia, al inaugurarlo, un discurso donde está condensado lo esencial de su pensamiento social y político-constitucional. Les presenta un proyecto de Constitución y les pide que para moralizar a la sociedad adopten el Poder Moral elaborado por él. Pero respetuoso de la autonomía del Congreso, acepta su desición de no tomar en consideración el Poder Moral, porque la mayoría lo ve como demasiado perfecto y útopico y otros lo consideran peor que la Inquisición.



A mediados de 1819 el ejército republicano, con Bolívar a la cabeza, atraviesa los Andes, derrota el ejército realista de la Nueva Granada en el Pantano de Vargas y en Boyacá, y entra triunfante en la ciudad de Bogotá. En diciembre de 1819, a instancias de Bolívar, el Congreso de Angostura crea la República de Colombia, que comprendía a las actuales naciones de Venezuela, Colombia, Panamá y Ecuador.


En 1820, tras arduas negociaciones, un armisticio y un tratado de regularización de la guerra son firmados en Trujillo por Bolívar y el General Morillo, quienes se entrevistan y abrazan en el pueblo de Santa Ana el 27 de noviembre. Estos tratados significan a la vez el fin de la Guerra a Muerte y el reconocimiento tácito de la Gran Colombia por el Gobierno de Fernando VII, dominado entonces por el partido liberal.


Pero la paz no resulta duradera. En 1821, se inician de nuevo hostilidades, y el 24 de junio se da en la sabana de Carabobo la batalla decisiva para la independencia de Venezuela, que será completada, en 1823, por la batalla naval del Lago de Maracaibo. Después de Carabobo, Bolívar es recibido en triunfo en su ciudad natal, pero él vuelve ya la vista hacia el Ecuador, que todavía dominan en gran parte los españoles. Como única recompensa para él y para el ejército por la victoria de Carabobo, pide de nuevo la libertad a los esclavos.


En 1822, el general Sucre marcha hacia Quito desde Guayaquil, que se había sublevado antes contra los realistas, mientras Bolívar ataca desde Popayán por el norte. La batalla de Bomboná, dada por Bolívar en abril de aquel año, quebranta la resistencia de los terribles pastusos, defensores acérrimos del rey, mientras que la acción liberadora de Pichincha, ganada por Sucre el 24 de mayo, da la libertad definitiva al Ecuador. Bolívar entra semanas después en Quito, donde halla el gran amor de su edad madura, la quiteña Manuela Saénz, justicieramente llamada "la libertadora del Libertador" porque le salvó la vida en dramáticas circunstancias años más tarde.

El 11 de julio, Bolívar se halla en guayaquil, en donde desembarca el día 25 el general José de San Martín, procedente del Perú. Allí se abrazan y se entrevistan los dos ilustres capitanes de la Independencia Suramericana. Lo que conferenciaron en privado, consta en los documentos auténticos emanados de Bolívar y de su Secretaría General. El objetivo principal del general San Martín, que era negociar sobre el destino futuro de Guayaquil, no pudo realizarse, puesto que la Provincia se había incorporado ya a la República de la Gran Colombia.


Los últimos meses del año 1822 y la primera mitad del siguiente los pasó Bolívar en el Ecuador, recorriendo el país, de Guayaquil a Cuenca, de Loja a Quito y de allí a Pasto, en el sur de la Nueva Granada, donde los campesinos partidarios del rey se habían alzado nuevamente en armas y fue necesario someterlos; y de nuevo volvío al sur del Ecuador, a Guayaquil. Durante uno de esos viajes recordando con admiración la impresionante mole del Chimborazo, redactó probablemente en la ciudad de Loja, hacia octubre de 1822, su conocida página literaria "Mi delirio sobre el Chimborazo", dónde expresa profundos conceptos filosóficos acerca del hombre, el infinito y el universo. Sigue, entre tanto, atento al desarrollo de la guerra en Venezuela, donde el general realista Morales ha emprendido la ofensiva pero pronto será derrotado en Maracaibo por mar y tierra. Le preocupa sobre todo lo que ocurre en el Perú, pues después de la salida del general San Martín de aquel país, debido a las dificultades que tuvo con la oligarquía limeña, sus sucesores en el mando no habían podido vencer al poderoso ejército realista que todavía se sostenía en el territorio peruano y representaba una seria amenaza no sólo para la independencia del propio Perú, que no estaba consolidada, sino para los demás países de Sur América.


En 1823, el Congreso del Perú llama al Libertador en su auxilio, pues los republicanos están divididos y un potente ejército realista amenaza con destruir la obra que había iniciado San Martín. Bolívar desembarca en El Callao en septiembre de 1823, y pasa de inmediato a Lima, donde al poco tiempo el Congreso le concede poderes extraordinarios. Investido del carácter de Dictador, para salvar al Perú, (como en la antigua República Romana), Bolívar concentra todas sus energías en este objeto, del cual es una excelente síntesis su exclamación de Pativilca en enero de 1824. Cuando un amigo, al verlo enfermo, en medio de traiciones, le pregunta que piensa hacer, el Libertador responde: "Triunfar!". Con el apoyo de ardientes patriotas peruanos como Unanue y Sánchez Carrión, Bolívar enfrenta todas las dificultades, las penurias, las traiciones y decepciones, y supera también la enfermedad que mina su propio organismo. La voluntad, indomable, está tensa para lograr la victoria. Por eso él se llamó a sí mismo "el hombre de las dificultades".


Su genio y su fe en el destino de América hacen el milagro. En agosto de 1824, la victoria de Junín, tremendo choque de caballería, inclina la balanza del poder hacia la causa republicana. En diciembre, la batalla de Ayacucho, ganada por el más destacado de los generales del Ejército Republicano, Antonio José de Sucre, pone fin a la Guerra de Independencia. ha concluido la etapa militar y ha llegado la hora de la reorganización política y social de los nuevos Estado, para fortalecer la unidad, y con la paz, alcanzar el progreso.

En vísperas de Ayacucho, el 7 de diciembre de 1824, Bolívar había convocado desde Lima el Congreso de Panamá (el cual se reunió en 1826), para que las naciones hispanoamericanas se unieran y fijasen una posición común frente a las grandes potencias del mundo y ante España, que quería continuar la lucha. El Congreso de Panamá representa el primer paso firme en la vía de integración latinoamericana. Para Bolívar las naciones hispanoamericanas, a las cuales se incorporó Brasil, debían presentarse unidas como países hermanos, sin mengua de sus soberanías respectivas.


En 1825 el Libertador visita Arequipa, el Cuzco y las provicias que entonces llamadas el Alto Perú. Estas se constituyen en nación independiente, y lo hacen bajo la protección del Libertador, en cuyo nombre se inspira la nueva República: Bolívia. Para ella redacta un proyecto de Constitución, que considera también aplicable en líneas generales a los demás países que su espada liberó. Dicta también muchos decretos orientados hacia la Reforma Social, a fín de proteger al indígena, defender los recursos naturales renovables, fomentar y extender la educación, organizando escuelas y universidades, abrir caminos, desarrollar la agricultura y el comercio: en una palabra impulsar el progreso, que era objetivo principal de su acción; pues la guerra no había sido sino un medio de lograr la independencia para iniciar después la verdadera revolución.


Es aquel el momento de máximo esplendor la carrera del Libertador. A su paso por la aldea de Pucará, en el Perú, un abogado de origen incaico, José Domingo Choquehuanca, le había dirigido una arenga profética el 2 de agosto de 1825 que concluía así: "Con los siglos crecerá vuestra gloria como crece la sombra cuando el sol declina". Hasta el Potosí fueron a buscarle en octubre de aquel mismo año los agentes diplomáticos de Buenos Aires, a fin de solicitar su apoyo en el conflicto bélico que enfrentaba al Río de la Plata con el Imperio del Brasil. Bolívar había cumplido apenas 43 años. El 26 de octubre de 1825 ascendió hasta la cima del cerro del Potosí, tesoro de España en América, y desde allí lanzó una vibrante proclama que era como la culminación de todo lo que había ofrecido desde su juramento en Roma, hecho 20 años antes, y ratificado luego tantas veces, en las playas de Barcelona, en las selvas de Guayana ... El sabía a dónde quería ir, y llegó allí, al sitio de su máxima glorificación. El Nuevo Mundo antes español era libre. En un gesto simbólico, por aquellos mismos días, Bolívar se afeitó definitivamente su poblado bigote.


Para llevar a cabo sus vastos proyectos de reforma sociopolítica, el Libertador cuenta ahora con Simón Rodríguez, quien se ha vuelto a reunir con él. Bolívar, en su madurez creadora, busca de nuevo el apoyo de su antiguo maestro y amigo. Ambos aspiran a una profunda transformación de las sociedades americanas, mediante una educación para la democracia y el trabajo ennoblecedor, basada en las realidades humanas, geopolíticas y económicas del Nuevo Mundo. Pues para ellos - y para hombres como Gual, Revenga, Vargas, Mendoza, Sucre, Bello...- la independencia sellada por las armas en Boyacá, Carabobo, Pichincha, Junín y Ayacucho no era sino el primer paso en la marcha de América Latina hacia la plena auto-determinación: no bastaba con ser independientes de España, era necesario ser también libres; y para ello existían dos palancas, como el propio Bolívar lo había expresado en el Discurso de Angostura: el trabajo y el saber.


Pero los sueños se desvanecieron; y los proyectos se transformaron en utopías para que futuras generaciones las hiciesen realidad.


En abril de 1826, una revolución acaudillada por el general Paéz, la Cosiata, había estallado en Venezuela. Bolívar regresa de ese año al suelo natal por la vía de Bogotá y logra restablecer la paz, evitando los horrores de la guerra civil, en enero de 1827.


Durante los seis primeros meses de 1827, que Bolívar pasó en su ciudad natal, no sólo logró establecer la paz y la armonía al detener la marcha hacia la guerra civil, restaurando al mismo tiempo el sentido de la autoridad y el orden público, sino que se enfrentó también a la tremenda crisis económica que entonces atravesaba Venezuela, consecuencia de la bancarrota de unos bancos ingleses donde estaban depositados parte de los fondos del Estado Gran Colombiano, y de una crisis económica mundial. Se esforzó por poner orden en la hacienda pública, lograr que los deudores pagasen lo que debían al gobierno, y combatir la corrupción, en lo cual tuvo dos muy eficaces colaboradores en Cristóbal Mendoza y José Rafael Revenga. Junto con este último y con el Dr. José María Vargas, eminente médico venezolano, quien fue nombrado Rector de la Universidad de Caracas, se renovó la estructuras de esta institución, transformándola de colonial a republicana, y abriéndola a todos los jóvenes deseosos y capaces de estudiar.


Pero las fuerzas de la disociación predominan sobre la tendencia hacia la unidad; las mayorías se dejan arrastrar por sus pasiones. Bolívar se distancia cada vez más del vicepresidente de la República, Francisco de Paula Santander, quien desde Bogotá le hace una oposición despiadada. Una Convención reunida en Ocaña se disuelve sin haber logrado reorganizar la República, pues los diversos partidos están en total desacuerdo.


Bolívar, aclamado dictador en Bogotá, acepta el mando para tratar de salvar su obra, y es víctima allí de un atentado contra su vida, el 25 de septiembre de 1828. Su sangre fría, el valor de los edecanes, y la presencia de espíritu de Manuela Sáenz le salvan la vida en tan triste ocasión.


Poco después, ha de ponerse en campaña para enfrentar la invasión de los peruanos en el sur de la República y permanece en el Ecuador durante casi todo el año de 1829. En su ausencia, el Consejo de Ministros proyecta establecer una monarquía en Colombia, pero Bolívar rechaza con energía toda insinuación al respecto, y reitera su antigua divisa: "Libertador o muerto".


A comienzos de 1830 está de nuevo en Bogotá para instalar el Congreso Constituyente que se espera podrá salvar la unidad de la Gran República. Pero Venezuela se agita de nuevo, y se proclama Estado Independiente. La oposición crece y se fortalece en toda partes. Bolívar, enfermo y agotado, renuncia a la Presidencia y marcha a la costa con el propósito de viajar a Europa. El asesinato en Berruecos del General Sucre, quien hubiese podido ser el continuador de su obra, y el rechazo de quienes entonces gobiernan en Venezuela, le afectan profundamente.


La muerte, misericordiosa, le sorprende en San Pedro Alejandrino, una hacienda cercana a Santa Marta, el 17 de diciembre de 1830. Su última proclama, firmada el día 10, después de haber recibido los auxilios espirituales de un sacerdote, es un elocuente testimonio de su grandeza, de su desprendimiento y de la rectitud de su espíritu. Es, también, y sobre todo, un legado donde señala rumbos hacia el futuro."

Los pueblos que liberó su espada conservan la esperanza de que sus hombres revivan el espíritu de Simón Bolívar y culminen su obra.








Bolívar vida, crianza obras y familia

La Casa Natal del Libertador

La residencia familiar de los Bolívar-Palacios, conocida por todos como la Casa Natal del Libertador, fue construida cerca de lo que antiguamente fuera la Plaza y el Convento de San Jacinto, a mediados del siglo XVIII.


Aquí los visitantes podran observar las estancias que una vez fueron visitadas por la familia Bolívar hoy convertidas en Museo, donde se exiben importantes piezas de mobiliario y artes decorativas de la época así como invalorables retratos de los ancestros de Bolívar. El conjunto representa en la actualidad, un inestimable legado para la nación. El plano de la casa permite visitar virtualmente cada parte de la misma.


RELÁFICA DE LA NEGRA HIPÓLITA ,
NODRIZA DE BOLÍVAR.

¿Uté ha visto?, ¡Le va a pegá !
¿Y po que le va a pegá ?
¿Po que e su mama ?
Esa e rasón;
Yo también soy su mama;
Su mama somo la dó.
¡ No me le pegue al niño,
Misia consesión!
Déjemelo maluco,
Déjemelo grosero ,
Déjemelo lambío,
Déjemelo pegón.
¿Qué les pega a los blancos?,
¿que le pega los negros?,
¿qué le pega a tós?
¡ pues, que les pegue, que les pegue,
que les rompa el morro, que les rompa el josíco,
que tiene razón!.

Mi niño no é malo,
Lo que pasa é lo que pasa, Misia cosesión :
que defiende a los chiquitos,
a los negritos,
a los blanquitos,
contra e grandulón.

Mi niño Simón é malo,
Mi niño Simón pelea,
Mi niño Simón é el diablo,
Mi niño Simón é la incorresión de la incorresión...
¡ Pero é que uté no sabe,
é que uté no sabe cómo hay gente mala,
mi ama Consesión!

Que viene lo blanco malo,
que viene lo negro malo,
que viene lo grande malo,
¡ahí esta el pegao!
que le brinca ala bemba, que le brinca al guargüero,
que le brinca a la pasa, que le brinca a tó;
y tiene justisia pa pone la mano
y é la incorresión de la incorresión...

¡No me le vaya a pegá!
Uté no é más mai que yo.
Déjemelo endiablao,
Deje que pelee mi niño Simón...

¡Ese va a sé el Coco ! Cuando me mamaba ,
me dejaba arrugao el pesón !
¡Ese se va a poné flaco
arriando mandigas con su mandadó!

Ese va a sé bueno; ese va sé santo....
No le pegue, mi ama ,no le pegue!
El caporal malo,el dueño ladrón,
el mal blanco y el mal negro,
esguañangaos en sus manos los vamos a vé alos dó.

Mire, mi ama Cosesión :
el é del blanco y del negro,
el é pa tos en la vida.
De noble, de grande, de santo,

Pa los Palasio ,pa los Boliva...
Pero , mire ,misia Cosesión ,
De pelión y justisiero,
pa su mamita lambía.

¿Qué uté é su mama?.... Sí... la sangre é suya,
pero... ¡la leche é mía!

Andrés Eloy Blanco.







Simón Rodrigez

Nace en Caracas Simón Rodríguez, calificado de "loco", "maestro" o "don", este ejemplar venezolano, de padres desconocidos, el 28 de octubre de 1771. Se dice que fue hijo adoptivo de Cayetano Carreño y de Rosalía Rodríguez. De su infancia, se conoce muy poco. Simón Rodríguez es un niño expósito y su único familiar conocido es su hermano Gayetano.

Su carácter nada común lo lleva a quitarse el apellido paterno, el adoptivo y a quedarse sólo con el de su madre (originalmente se hubiera llamado Simón Carreño Rodríguez), por eso es que, el mismo Simón se presenta como expósito en el acta matrimonial.

Se caracterizará toda su vida por seguir apasionadamente su ideal de pensar y enseñar en libertad plena. Su vida estuvo dominada por la pasión de las letras.

El primer contacto de los dos Simones se produce cuando Rodríguez es contratado por Feliciano Palacios, abuelo de Bolívar, para que en su propia casa le sirva de amanuense. Más tarde, al fugarse de la casa de su tío Carlos Palacios, Bolívar ingresará a la escuela pública de Rodríguez. Este era un maestro que enseñaba divirtiendo, según expresión bolivariana. Su manera de enseñar, distinta a todo lo tradicional, era en el campo, frente a la naturaleza, lo cual servía para el espíritu, para la fortaleza del cuerpo y para el conocimiento de las cosas que nos rodean. Si está en el aula, entre sus 114 alumnos (setenta y cuatro que pagan y

cuarenta gratis, entre ellos nueve expósitos), les da instrucción adecuada a sus edades y les inculca las buenas costumbres y el amor por la libertad.

Don Simón Rodríguez, precursor y animador de la inquietud bolivariana, es por antonomasia el Maestro del Libertador; antes de que éste independizara a América, Rodríguez (su "Maestro Universal") hace su tarea: independiza a Bolívar, lo divorcia de la realidad tradicional y lo acerca a la verdad futura; le ayuda a conseguir la perspectiva propia de un creador, a intuir su faena y a calcular las fuerzas de sus auxiliares y sus enemigos. Simón Rodríguez llama a Bolívar a ser terriblemente cuerdo entre aquellos mediocres que se autoestiman depositarios del buen juicio y de la sensatez, y a los ojos de los cuales la Independencia tenía que ser una locura singular.